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Exhibe esta situación la omisión de las autoridades y los recursos utilizados podrían financiar becas, parques y programas sociales
Juan R. Hernández
Ciudad de México.- La guerra política entre la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, y el morenista Arturo Ávila no sólo se libra en redes y declaraciones, sino en muros. Pintar 500 bardas con propaganda política en la demarcación no es un asunto menor ni barato, y las cifras abren más preguntas que respuestas.
Con precios que oscilan entre 80 y 250 pesos por metro cuadrado, y considerando que una barda promedio en colonias céntricas mide 20 metros cuadrados, cada pinta cuesta entre 1,600 y 5,000 pesos. Si se toma un promedio conservador de 3,000 pesos por espacio, la inversión para 500 bardas asciende a 1 millón 500 mil pesos. Sin embargo, si varias se ubican en avenidas de alta visibilidad como Reforma, Insurgentes o Bucareli, donde los muros pueden superar los 30 o 40 metros cuadrados, el gasto fácilmente podría rebasar los 2 millones de pesos.

Tiempo cuenta
Pero no sólo es el dinero. El tiempo también cuenta. Pintar una barda de 20 metros cuadrados requiere entre 4 y 6 horas de trabajo. Multiplicado por 500, implica al menos 2,000 a 3,000 horas efectivas, es decir, más de 250 jornadas laborales de ocho horas. Esto supone cuadrillas, transporte de materiales, escaleras, andamios y logística, ya sea de día o de noche.
En colonias como Roma, Juárez, Doctores o Guerrero, donde la regulación es más estricta y la vigilancia permanente, resulta difícil creer que un despliegue de esta magnitud haya pasado inadvertido. La Ley de Publicidad Exterior de la Ciudad de México establece que la propaganda política en bardas sólo puede colocarse en periodos de precampaña y campaña; fuera de esos tiempos puede ser sancionada y retirada.
¿Nadie vio nada? ¿Ningún inspector, trabajador de servicios urbanos o elemento de seguridad detectó cuadrillas pintando decenas de muros en distintos puntos? El volumen de pintas implica movimiento visible y constante.
Más allá del intercambio de acusaciones, las cifras revelan una operación de gran escala. Si el gasto total ronda entre 1.5 y 3 millones de pesos, la pregunta es inevitable: ¿qué se podría hacer con esos recursos en la alcaldía? Con ese monto se podrían financiar 1,500 becas de 2,000 pesos, rehabilitar 30 parques vecinales o fortalecer programas sociales prioritarios.
En el corazón de la capital, 500 bardas no se pintan en silencio. Y cuando la vigilancia presume estar en cada esquina, la omisión también cuenta.