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Dos personas fueron despojados de su motocicleta por hombres armados mientras cargaban a un pequeño, en el fraccionamiento Villas San Agustín Atlapulco
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
En Chimalhuacán la mañana apenas despertaba cuando el terror se atravesó en la puerta de una vivienda. Eran las 07:25 horas del sábado cuando una pareja regresaba a casa a bordo de su motocicleta, su herramienta de trabajo, con un bebé en brazos. No sabían que la sombra del asalto venía detrás.

Dos hombres en otra motocicleta los siguieron en silencio. Esperaron el momento exacto.
Cuando la familia se detuvo frente a su domicilio, los delincuentes les cerraron el paso. Uno de ellos descendió con una pistola en la mano. El mensaje fue claro, brutal y sin margen: entregar la moto o arriesgarlo todo.
Las imágenes de una cámara de seguridad muestran la escena con crudeza. La mujer, aferrada a su hijo, baja sin oponer resistencia. El padre levanta las manos. No hay gritos, solo miedo contenido. La sangre se enfría cuando hay un bebé de por medio. En segundos, uno de los asaltantes monta la motocicleta y huye; el otro lo sigue. El silencio vuelve, pero ya nada es igual.
“Se me heló la sangre cuando vi el arma y al niño”, relató un familiar. “La moto es nuestro sustento, pero primero está la vida”. Vecinos que observaron el video reconocieron a los sujetos y aseguraron que no es la primera vez que roban motocicletas y celulares en la zona. “Aquí ya los conocemos, pasan seguido”, dijo una habitante consternada.
El robo ocurrió en calles donde diariamente transitan estudiantes de secundaria y preparatoria. Padres y comerciantes denunciaron que los asaltos son constantes y que la vigilancia es escasa. Tras difundirse el caso en redes sociales, la exigencia fue unánime: más patrullajes y detenciones reales.
La familia perdió su vehículo, pero salvó a su hijo. En Chimalhuacán, esa mañana, el miedo volvió a ganar la calle.