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Vecinos del Ejido de Santa María, denuncian un esquema que lucra con la necesidad básica del recurso potable mediante tomas clandestinas y documentos falsos
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
En el municipio de Chimalhuacán la falta de agua potable volvió a encender la inconformidad social en comunidades del Ejido de Santa María, donde familias completas enfrentan días enteros sin suministro mientras otros predios se abastecen mediante conexiones ilegales a la red municipal.
La práctica, además de agravar el desabasto, ha generado un clima de enojo y desconfianza entre vecinos que padecen una problemática que se arrastra desde hace años.

De acuerdo con inspecciones recientes del Organismo Descentralizado de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento, fueron detectadas tomas clandestinas que operaban de manera oculta en predios irregulares.
Estas conexiones, realizadas sin autorización técnica ni administrativa, reducían la presión del sistema hidráulico y afectaban principalmente a las viviendas ubicadas en zonas altas, donde el agua llega con mayor dificultad.
Las investigaciones revelaron un mecanismo de fraude que va más allá de la perforación de tuberías. A varias familias se les vendieron supuestos contratos y recibos de pago con logotipos y firmas falsificadas, haciéndoles creer que su conexión era legal. Vecinos afectados relatan que pagaron cantidades elevadas a intermediarios que desaparecieron una vez concretado el engaño, dejándolos expuestos a sanciones y sin acceso regular al servicio.

El organismo operador procedió a la clausura de las tomas irregulares y dio vista a las áreas jurídicas para iniciar procesos administrativos y penales. Autoridades advirtieron que el robo de agua no es un delito menor, pues impacta directamente en la calidad de vida de miles de personas y encarece la operación del sistema, costos que terminan reflejándose en los recibos de quienes sí cumplen.
Habitantes de la zona exigen mayor vigilancia y campañas de información, al considerar que la escasez y la desinformación siguen siendo terreno fértil para abusos. Mientras tanto, el agua continúa siendo motivo de conflicto social en comunidades donde abrir la llave se ha convertido en un acto de incertidumbre diaria.