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Un joven motociclista en la carretera Toluca-Palmillas volvió a exhibir la falta de vigilancia, esto luego de que tractocamión averiado y sin advertencias quedó estacionado en un carril lateral
REDACCION
GRUPO CANTÓN
La mañana del viernes, un joven motociclista perdió la vida tras chocar contra la parte trasera de un tractocamión estacionado y sin señalización en la carretera Toluca-Palmillas, a la altura del poblado de San Pablo Autopan.

El hecho reavivó las críticas por la falta de pericia del gobierno municipal de Toluca para garantizar condiciones mínimas de seguridad vial en uno de los accesos con mayor flujo vehicular.
De acuerdo con reportes preliminares, la pesada unidad se encontraba averiada y detenida en un carril lateral, sin reflejantes, conos, triángulos ni luces preventivas. En ese mismo carril circulaba la víctima a bordo de una motocicleta, cuando se impactó contra la caja seca del tráiler y murió de manera inmediata. La escena, difundida en redes sociales, evidenció la ausencia total de advertencias y de supervisión oficial.
El joven fue identificado como Álvaro Uriel, de 31 años de edad, originario de San Lorenzo Tepaltitlán. Presuntamente se dirigía a su centro de trabajo, ya que portaba herramientas y calzado industrial. Paramédicos confirmaron el deceso y familiares acudieron al sitio para reconocer el cuerpo, mientras esperaban el arribo de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México para el levantamiento y traslado al Servicio Médico Forense.

El accidente dejó al descubierto la falta de vigilancia vial, alumbrado y protocolos de auxilio en un tramo que, aunque federal en su trazo, atraviesa zonas urbanas donde el ayuntamiento mantiene responsabilidades operativas. La inexistencia de patrullajes preventivos y de coordinación para retirar unidades averiadas convierte la vía en una trampa diaria para trabajadores y estudiantes.
Hasta el cierre de esta edición, no se reportó a ningún responsable del tractocamión. Autoridades anunciaron investigaciones, mientras familias y vecinos reclaman que la omisión gubernamental —más que el accidente— fue la causa que cobró una vida.