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Por Lengua Larga
Dicen que “lo que no fue no será”, pero en la alcaldía Azcapotzalco parece que lo que no es gestión… será espectáculo. Y es que Nancy Núñez entendió que si no puede llenar columnas por trabajo, siempre puede entonar un “Dame, dame” pero de cámara.
Nuestra alcaldesa anda en modo “El amar y el querer”: amar los reflectores y querer tantito foco, aunque sea prestado. Porque si algo ha quedado claro es que sus apariciones en prensa no son precisamente por inaugurar obras o resolver los pendientes que traen de cabeza a los vecinos. No. Ella prefiere aquello de “Seré”… pero seré parte del encuadre, aunque la entrevista sea de alguien más.
¿La estrategia? Colgarse —con todo respeto— del linaje del eterno José José. Y así, entre “Gavilán o paloma”, decide ser paloma y posarse cerquita de José Joel y de Anel, no vaya a ser que la cámara pase de largo. Porque si el escenario es ajeno, mejor aplicar el clásico “Preso”… pero presa del lente.
Ayer, mientras entrevistaban a Anel, Nancy practicó el “Si me dejas ahora, ser parte del encuadre”… Ni un paso atrás, ni un fuera de cuadro. Siempre lista, siempre visible. Cual coro silencioso esperando su momento estelar.
Y una no puede evitar preguntarse: ¿será que en su oficina suena “Amar y querer” pero dedicado a los fotógrafos? Porque en Azcapo hay vecinos que andan en modo “Ya lo pasado, pasado”… esperando que pase la temporada de poses y comience la de resultados.
Pero mientras las notas que enaltezcan su trabajo siguen en pausa, la alcaldesa vive su propio “40 y 20”: 40 segundos en entrevista ajena y 20 fotos para redes.
En política hay quienes gobiernan. Y hay quienes cantan, ella parece que siempre entona la de “Amnesia”, y es que se le olvida eso de “chambear”. El problema es cuando se desafina la prioridad. Y aquí, entre tanto reflector prestado, la pregunta suena fuerte: ¿quién le dijo que la alcaldía era escenario?
Porque como diría el Príncipe… “Lo dudo” que para los chintololos lo esté haciendo bien.