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Entre los asistentes al recorrido en MH estuvo Juana María Pedraza, cercana al círculo político del alcalde; el acto fue presentado como intercambio institucional, pero desató cuestionamientos por uso de tiempo laboral
Ana E. Rosete
Concejales del PAN de distintas alcaldías abandonaron sus demarcaciones en horario laboral para asistir a un recorrido encabezado por el alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, quien promovió su programa “Peso a Peso” como modelo a replicar en la capital.
El evento se realizó en la colonia San Miguel Chapultepec, donde Tabe presumió que su administración es la única que duplica el Presupuesto Participativo al aportar un peso adicional por cada peso decidido por vecinos para obras como reencarpetado, banquetas y reiluminación. Según el alcalde, bajo este esquema se han ejecutado 368 proyectos en cuatro años.
Sin embargo, la presencia de concejales de Iztapalapa, Tláhuac, Tlalpan, Xochimilco, Gustavo A. Madero y Cuauhtémoc generó cuestionamientos en vecinos, pues se trató de una actividad de promoción política realizada en horas laborales, mientras en sus respectivas alcaldías se desarrollaban tareas y sesiones ordinarias.
Miguel Hidalgo es la única alcaldía de la CDMX que respalda las decisiones vecinales y DUPLICA su Presupuesto Participativo con el Peso a Peso.
Recorrí la alcaldía con concejales de otras demarcaciones para mostrarles cómo esta suma de esfuerzos nos permite ampliar obras de… pic.twitter.com/phE1dDwtpA
— Mauricio Tabe Echartea (@mauriciotabe) February 18, 2026
Entre las asistentes destacó Juana María Pedraza, quien se presenta como concejal de Iztapalapa, aunque vive en Miguel Hidalgo. Pedraza es considerada cercana al círculo del alcalde: es señalada como la mejor amiga de Laura Álvarez, diputada local del PAN y esposa de Tabe, quien además durante la pasada administración trabajó en la propia alcaldía Miguel Hidalgo bajo el mando del hoy edil.
El acto fue difundido como un intercambio de experiencias para “replicar” el modelo en otras demarcaciones e incluso impulsar una reforma para establecer el “Peso a Peso” por ley en toda la ciudad. No obstante, críticos señalan que más que un ejercicio técnico, se trató de un evento de posicionamiento político del alcalde panista, respaldado por aliados partidistas que dejaron temporalmente sus responsabilidades.