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Denuncian automovilistas y trabajadores de la demarcación cobros y amenazas de los “viene, viene”; señalan vecinos la omisión policiaca para frenar este problema
Javier Lether
Ciudad de México.– Vecinos de la alcaldía Miguel Hidalgo, gobernada por Mauricio Tabe, denunciaron que desde hace meses han reportado la presencia de grupos que apartan lugares para estacionamiento con botes en calles de la colonia Reforma Social, sin que autoridades retiren a los llamados franeleros, quienes operan desde tempranas horas y presuntamente cobran cuotas y amenazan a quienes intentan estacionarse sin permiso.
De acuerdo con denuncias difundidas en redes sociales, estas personas comienzan a apartar espacios desde las cinco de la mañana, trabajan por turnos y mantienen una base en la zona, por lo que vecinos consideran que se trata de una operación organizada. Algunos residentes incluso aseguran que, aunque patrullas pasan por el lugar, los apartados continúan y la policía realiza extorsiones.

Diario Basta realizó un recorrido en la calle General García Conde donde se recabo testimonios de trabajadores de la zona que, en días previos, se colocaban botes y objetos para reservar espacios administrados por franeleros que cobran entre 20 y 50 pesos por permitir estacionarse.
Uno de los trabajadores entrevistados relató que días antes fueron interceptados por un elemento policiaco cuando intentaban estacionarse en la zona y, al no contar con un lugar asignado, fueron presionados pagar una cuota para evitar que el vehículo fuera remitido. “Nos dijeron que si no cooperábamos nos iba a salir más caro porque podían llevarse el carro y las multas podían llegar a 3 mil pesos por cada persona, así que mejor aflojamos”, relató.
“Normalmente dejas 20 o 30 pesos, pero si no pagas te pueden rayar el coche o ponchar llantas. Por eso muchos prefieren pagar”, comentó otro de los entrevistados.
Sin embargo, este jueves 6 de febrero ya no se observaron botes ni apartados en la zona. Locatarios y trabajadores señalaron que presuntamente los franeleros retiraron los objetos tras enterarse de un operativo en el área.
Un automovilista que estaciona su vehículo de manera habitual en la calle explicó que suele llegar desde las cinco de la mañana para conseguir lugar y confirmó que regularmente se pagan cuotas.
“Me sorprendió no verlos hoy porque siempre están, pero uno de los muchachos dijo que le avisaron que habría operativo y por eso recogieron los botes; y que regresarán cuando se calme todo”, comentó.
Otros trabajadores y locatarios prefirieron no hablar del tema por temor a represalias, aunque confirmaron que la práctica ocurre de manera frecuente desde hace años.
Consultado por este diario, un elemento policiaco del sector señaló que actualmente nadie puede apartar espacios en vía pública y que cualquier ciudadano puede reportar la situación al 911 o al número del cuadrante para que personal retire objetos y remita a los responsables ante el Juzgado Cívico.
Indicó que las sanciones ya no son mínimas como antes y pueden implicar arresto administrativo y multas mayores.
Pese a ello, trabajadores aseguran que la práctica continuará y que los operativos no resolverán nada porque la policía les avisará a los franeleros que regresen una vez que disminuye la vigilancia.