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Por Jorge Gómez Naredo
@jgnaredo
Desde hace algunos años, en México -y en realidad en muchas partes del mundo- han aparecido funcionarios públicos que confunden gobernar con comunicar. De esa confusión nació un nuevo espécimen: el “influencer político”.
Son personajes que tienen la necesidad de registrar todo en redes. Si toman un café, video; si salen a la calle, foto; si tienen una reunión, imagen; si van al mercado, otro video. Documentan cada movimiento, tenga o no relación con su trabajo, y se convencen de que eso es gobernar.
Hay casos moderados, hay casos graves y hay casos francamente enfermizos. En estos últimos entra el de Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa de la Cuauhtémoc. Cada vez que sale a la calle, se toma una foto o graba un video. Sus redes la pintan como una funcionaria incansable. Pero ese “trabajo” es, sobre todo, una puesta en escena.
Y, claro, en esta estrategia de comunicación (que no de gobierno), la mentira aparece con frecuencia. Con tal de proyectar a una alcaldesa fuerte, esbelta, guapa, luchona, echada para delante y sin miedo a nada, su equipo arma montajes. Sí: montajes.
Preparan el escenario para que ella sea siempre la protagonista. Si hay una inundación, la empujan a meterse en los charcos; si se rescata a un perro callejero, ahí está la foto con el animal; si hay un operativo de lo que sea, el centro de todo vuelve a ser el mismo: ella.
Pero hace unos días las cosas se les salieron de control. Durante un operativo para desalojar vendedores ambulantes en San Cosme, el equipo no anticipó la reacción de la gente. Creían tener la escena dominada, pero no. Entre el rechazo de comerciantes y vecinos, la alcaldesa terminó retirándose a toda prisa… e insultó a la misma gente a la que se supone gobierna.
Ese es el riesgo del influencer político: cuando el montaje falla, no sólo se cae la narrativa; se cae frente a todos. Rojo de la Vega creía ir viento en popa con su estrategia. Pensaba que cada clip y cada foto sumaban adeptos. Lo que ocurrió en San Cosme la aterrizó de golpe y la exhibió sin filtros.