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A más de 40 días del feminicidio de Dafne, familiares, vecinos y colectivos sociales exigieron a la FGJEM la captura del presunto responsable, quien sigue prófugo
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La justicia volvió a llegar tarde y forzada. Familiares y vecinos de Dafne, joven víctima de feminicidio, bloquearon el viernes la autopista México-Toluca como medida extrema para obligar a la Fiscalía mexiquense a reaccionar frente a un caso que, a más de 40 días, sigue sin detenidos ni resultados concretos.
La protesta paralizó una de las principales vías de comunicación entre el Valle de México y Toluca y dejó en evidencia lo que los deudos han denunciado desde el inicio: una investigación lenta, fragmentada y sin rumbo claro.
Dafne desapareció el 29 de diciembre de 2025 y su cuerpo fue localizado el 7 de enero en una zona boscosa, con signos evidentes de violencia. Desde entonces, el principal señalado, Yael Yoab Morales Nava, continúa en libertad.
Roberto Meneses, padre de la joven, afirmó que la familia agotó todas las vías institucionales antes de recurrir al bloqueo. Oficios, solicitudes formales y reuniones previas no generaron avances visibles. “Tuvimos que cerrar la autopista para que nos escucharan. No es justo llegar a esto, pero es peor no hacer nada”, expresó.
La movilización obligó al fiscal general, José Luis Cervantes Martínez, a sostener un encuentro con los manifestantes y a comprometerse públicamente a acelerar la localización y captura del presunto feminicida. Sin embargo, la promesa fue recibida con escepticismo. Para la familia, se trata de una reacción tardía que confirma que la Fiscalía solo actúa cuando la presión social se vuelve insostenible.
Vecinos y colectivos que se sumaron al bloqueo señalaron que el caso de Dafne no es aislado, sino parte de una crisis estructural en la atención de los feminicidios en la entidad. Denunciaron que la improvisación, la burocracia y la falta de voluntad política colocan a las familias en una ruta de desgaste emocional y revictimización.
Aunque el bloqueo fue levantado tras el compromiso oficial y una disculpa a los automovilistas, los deudos advirtieron que las movilizaciones continuarán si no hay resultados inmediatos. Para ellos, la exigencia es clara: justicia real, no discursos reactivos.
Mientras eso no ocurra, la calle seguirá siendo el único espacio donde el Estado responde.