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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La escena, registrada en una sola fotografía, bastó para detonar el enojo colectivo en el municipio de Valle de Chalco. En la imagen se observa a un elemento de la Policía Municipal aparentemente dormido dentro de una delegación, mientras en el exterior su cuatrimoto oficial permanece detenida, sin rastro de patrullaje.
El hecho fue ubicado por vecinos en la zona de Las Américas y, aunque la fecha exacta no ha sido confirmada por la autoridad, los habitantes aseguran que la inactividad se prolongó durante varias horas.
La imagen comenzó a circular en redes sociales y grupos vecinales, donde fue interpretada como una prueba más del abandono que, denuncian, enfrentan distintas colonias del municipio en materia de seguridad pública. Para los residentes, no se trata de un episodio aislado, sino de una práctica que evidencia la falta de vigilancia y supervisión dentro de la corporación.
“Mientras ellos descansan, nosotros quedamos a nuestra suerte”, relató una vecina de la zona, quien solicitó mantener su identidad en reserva.
Aseguró que durante ese lapso no se observó presencia policial en calles ni atención a reportes ciudadanos.
Comerciantes y habitantes coincidieron en que la cuatrimoto representa uno de los pocos recursos visibles de patrullaje en la zona, por lo que verla estacionada sin uso refuerza la percepción de desprotección. “No pedimos privilegios, pedimos que hagan su trabajo”, expresó un locatario
Ante la difusión del caso, vecinos exigieron a la Dirección de Seguridad Pública Municipal que se revisen registros de servicio, horarios, cámaras internas y partes informativos, a fin de determinar responsabilidades. Hasta el cierre de esta edición, el gobierno municipal no había emitido postura oficial ni informado sobre la apertura de un procedimiento administrativo.
Para los habitantes de Las Américas, el problema va más allá del uniformado exhibido. Señalan que la ausencia de controles, evaluaciones y supervisión efectiva permite este tipo de conductas. “Si alguien se siente con libertad de dormir en horario laboral, el problema es estructural”, advirtieron.
La exigencia vecinal es clara: sanciones, profesionalización policial y presencia real en las calles. Mientras tanto, la imagen continúa circulando como recordatorio de una vigilancia que, aseguran, nunca llegó.