Síguenos

¿Qué estás buscando?

Voces

Santa Anna, ¿sí o no?

295 lecturas

Ana maría Vázquez
Escritora/Dramaturga
@Anamariavazquez

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, (de raíz neoliberal) anunció el plan de acción México-Estados Unidos, ¡vaya cosa!, justo cuando deberíamos pensar en acuerdos comerciales hacia otros países, y por supuesto ¿por qué no?, aprovechando la revisión del TLCAN surge el Plan de Acción para minerales críticos de Estados Unidos-México.

De nuevo, ofrecemos nuestros recursos minerales (valiosísima moneda de cambio en esta
época) a nuestro vecino del norte para, en lugar de buscar tratados más equitativos con
otros, seguir ahorcados con un vecino que ni nos quiere, ni nos respeta y que siempre ha
visto en México un objeto de saqueo; ser vecinos es una casualidad geográfica, ser patio
trasero por voluntad es una traición.

Hemos entregado agua, recursos y ahora, el mineral más importante y que podría ser nuestra tabla de salvación para alejarnos económicamente de USA, pero así como entregamos a delincuentes como ofrenda (aunque solamente les den cinco años de condena como sucedió con el “mini Lic”, autor del asesinato de Javier Valdez), para mantener contento al tirano que sojuzga a los nuestros, que descaradamente cambia el nombre del Golfo de México a Golfo de América y que, se jacta de los territorios
que nos robaron.

Y en ese sentido, hay cosas más graves, como la pretensión de integrar a México a su
Sistema de Seguridad Nacional. ¿El pretexto? “Estamos muy integrados con Estados
Unidos, tenemos que apoyarnos mutuamente” (dice el comunicado), le valdría recordar a
Ebrard la Doctrina Estrada y el Corolario Trump; él y nosotros, sabemos que esa
justificación es, más que burda, infantil.

No todas las invasiones son armadas, algunas lo son por mansa entrega. Ya hay voces que están pidiendo la destitución del secretario Ebrard por intentar llevarnos a lo que ya vivimos, la entrega absoluta a Estados Unidos, la apropiación de recursos arbitrada por sus leyes, justificada por su poder. La soberanía de la que frecuentemente ha hablado la presidenta Sheinbaum queda en entredicho, mientras ellos siguen enviando armas, siguen entrando a nuestro territorio para sembrar el caos, como lo hicieron en Sinaloa, mientras ellos no hacen nada contra sus adictos, pero llaman terroristas a los
mexicanos, mientras Trump repite una y otra vez que la presidenta “tiene miedo”.

La presidenta también dijo: “no somos Santa Anna” y quiero pensar que habrá un freno de última hora, para que realmente no lo sean.

Te puede interesar

Advertisement