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JAVIER LETHER
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.– A seis años del cierre del Museo Dolores Olmedo, vecinos agrupados en el colectivo Defendamos el Museo Dolores Olmedo aseguran que aún existe incertidumbre sobre el futuro del recinto y del acervo artístico resguardado en la ex Hacienda La Noria, en la alcaldía Xochimilco, encabezada por el alcalde suplente Aurelio de Gyves Montes, pese a que se ha anunciado su reapertura.
El museo cerró sus puertas en 2020 debido a la pandemia y, aunque se anunció su reapertura en distintas ocasiones, ésta se fue aplazando sin una fecha clara. Paralelamente, desde 2021 comenzó a mencionarse públicamente un proyecto para trasladar el acervo al Parque Urbano Aztlán, en Chapultepec, lo que generó preocupación entre habitantes y promotores culturales de la zona.
“Nos dimos cuenta de que existía un proyecto para mover el museo y que incluso se hablaba de dividir la colección. Ahí fue cuando ciudadanos y vecinos empezamos a organizarnos para defender que el museo permanezca en Xochimilco”, explicó Juan González, integrante del colectivo, en entrevista con Diario Basta.
El Museo Dolores Olmedo resguarda una de las colecciones privadas más importantes del país, con alrededor de 140 obras de Diego Rivera y más de 20 piezas de Frida Kahlo, además de miles de piezas de arte popular y alrededor de 600 objetos prehispánicos que forman parte del patrimonio nacional.
Para los vecinos, el recinto no sólo concentra obras de gran valor económico y artístico, sino que representa un espacio clave para la vida cultural de Xochimilco y del sur de la capital.
“El museo es parte de nuestra historia. Mucha gente hizo aquí su servicio social, venía con sus familias o fue el primer museo que conoció. No es solo un edificio, es memoria cultural de Xochimilco”, sostuvo González.

El colectivo también señala que el sur de la ciudad cuenta con una oferta cultural mucho menor en comparación con zonas céntricas. Mientras alcaldías como Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo concentran la mayor parte de museos y espacios culturales, en demarcaciones como Xochimilco, Tláhuac o Milpa Alta la oferta es reducida, por lo que perder el recinto significaría, aseguran, un golpe para el acceso cultural de la región.
Además, denunciaron que desde 2024 han presentado solicitudes formales de información a autoridades locales y federales para conocer el estatus del proyecto, sin recibir respuestas concluyentes.
“Presentamos oficios y solicitudes de información, pero no hemos tenido una respuesta concreta sobre si el traslado sigue o no en pie”, afirmaron.
Aunque recientemente se anunciaron actividades previas a la reapertura el 3 de febrero, integrantes del colectivo temen que el museo opere solo temporalmente mientras continúa el proyecto de trasladar la colección.
Por ello, adelantaron que mantendrán actividades culturales y manifestaciones pacíficas para exigir que el recinto permanezca en su sede original y con su acervo completo.
Tras seis años cerrado, la posible reapertura genera expectativa entre visitantes y vecinos; sin embargo, para la comunidad de Xochimilco el tema de fondo sigue sin resolverse: garantizar que el Museo Dolores Olmedo continúe como un espacio cultural abierto y permanente en la zona donde fue concebido por su fundadora.