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La delincuencia golpeó a San Pedro del Rosal, con el robo de más de 20 metros de pasto sintético de la cancha de futbol comunitaria. El hurto, dejó el deportivo en condiciones peligrosas
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
En el municipio de Atlacomulco la comunidad de San Pedro del Rosal amaneció con una escena que mezcló coraje, tristeza e impotencia: parte del pasto sintético de su cancha de futbol había sido robado durante la madrugada.
El daño no es menor. Más de 20 metros del material fueron arrancados, dejando al descubierto el concreto y convirtiendo el espacio deportivo en un riesgo para quienes lo utilizan a diario.
Vecinos relatan que los responsables ingresaron cortando la malla perimetral, actuando con tiempo y sin temor a ser sorprendidos. Al amanecer, niños, jóvenes y padres de familia se encontraron con una cancha mutilada, símbolo del abandono institucional que, aseguran, se repite en distintos puntos del municipio.
La cancha fue inaugurada el 6 de noviembre de 2024 como un espacio de convivencia y prevención social. Hoy, ese proyecto comunitario luce incompleto y vulnerable. “No solo se robaron pasto, se robaron un espacio seguro para nuestros hijos”, lamentan habitantes de la zona, quienes señalan que la falta de patrullajes nocturnos facilita este tipo de delitos.
Autoridades auxiliares de la comunidad reprobaron los hechos y advirtieron que la paciencia social se agota ante la ausencia de resultados. El temor es que la indignación crezca y derive en conflictos mayores si no hay una respuesta clara y efectiva.
Hasta ahora, el gobierno municipal de Atlacomulco no ha informado sobre personas detenidas ni sobre un plan para reparar la cancha. Mientras tanto, el mensaje para la comunidad es desalentador: ni siquiera los espacios destinados al deporte y la infancia están a salvo. La inseguridad sigue avanzando, y con ella, la sensación de que las familias enfrentan solas una problemática que exige atención urgente.