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La iniciativa electoral del Gobierno federal apunta a frenar la permanencia de dirigentes opositores que han ocupado curules sin competir en las urnas.
REDACCIÓN
Grupo Cantón
Ciudad de México.– La Reforma Electoral que prepara el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum pone bajo la lupa a los legisladores plurinominales, una figura que, en la práctica, ha permitido que dirigentes de partidos de oposición permanezcan hasta por 25 años en el Congreso sin haber sido electos de manera directa por la ciudadanía.
Una revisión de datos legislativos revela que uno de los casos más representativos es el del dirigente del Partido del Trabajo, Alberto Anaya Gutiérrez, quien suma 25 años como legislador plurinominal, alternando entre la Cámara de Diputados y el Senado. A él se suman otros perfiles históricos del régimen partidista, como el exlíder de la CTM, Carlos Aceves del Olmo, con 18 años como plurinominal impulsado por el PRI.
También figura Ricardo Monreal, hoy coordinador de Morena en San Lázaro, pero quien acumuló 17 años como legislador de representación proporcional tras pasar por Movimiento Ciudadano y el PT antes de incorporarse al partido guinda.
De acuerdo con información oficial, senadores de representación proporcional como Ricardo Anaya tienen asignado un ingreso cercano a 1.5 millones de pesos anuales, apenas por debajo de los 1.6 millones netos que percibe la presidenta de la República. En sus declaraciones patrimoniales destaca la falta de información detallada sobre propiedades y vehículos.
En el caso de los diputados federales, la dieta mensual es de 79 mil pesos, a lo que se suman apoyos por transporte, hospedaje y gastos de gestoría, bajo los conceptos de “asistencia legislativa” y “atención ciudadana”.
Un ejemplo es el del diputado priista Rubén Moreira, quien acumula siete años como legislador plurinominal. En su declaración patrimonial de 2020 reportó cuatro casas, tres automóviles y ocho terrenos, uno de ellos valuado en 1.7 millones de pesos. Para 2024, mantuvo cuatro casas y siete terrenos, además de sumar un departamento, sin detallar su valor.
Ante este escenario, la presidenta Sheinbaum ha señalado que la reforma no eliminará la representación proporcional, pero sí busca reducir su número y cambiar el método de selección, para que las listas sean votadas por la ciudadanía y los aspirantes tengan que recorrer territorio.
“El objetivo es que no sean listas definidas por las cúpulas”, ha reiterado la mandataria, mientras el debate avanza en el Congreso y el tema de los plurinominales se perfila como uno de los puntos más sensibles de la reforma.