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Se han convertido las calles de Lomas de Coacalco en un corredor de chatarra e inseguridad. Ocupan decenas de vehículos abandonados la vía pública
REDACCIÓN
En Lomas de Coacalco, la inseguridad no solo camina de noche: también se estaciona y permanece. Decenas de automóviles abandonados, algunos con más de veinte años sin moverse, se acumulan en calles y avenidas de la colonia, convirtiéndose en un problema social que mantiene en alerta permanente a vecinos y familias. Las carrocerías oxidadas ya no son simples objetos inservibles, sino puntos de riesgo que marcan el deterioro del entorno.
De acuerdo con habitantes de la zona, estos vehículos se han transformado en refugio para personas que consumen drogas, duermen en su interior o los utilizan para ocultarse tras cometer robos. La situación se agrava por la basura acumulada dentro y alrededor de las unidades, lo que ha provocado la proliferación de ratas, cucarachas y otros animales nocivos, afectando directamente la salud de quienes viven cerca, en especial niños y adultos mayores.
El problema no es reciente. Vecinos aseguran que han presentado reportes durante años ante autoridades municipales para que los autos sean retirados, sin obtener respuesta efectiva. La falta de acción, señalan, ha enviado un mensaje de abandono institucional que normaliza la ocupación ilegal del espacio público y abre la puerta a nuevas conductas delictivas.
Al caer la noche, el temor se intensifica. Familias evitan salir y comerciantes bajan cortinas temprano ante la posibilidad de asaltos o riñas. Más allá del miedo, persiste la indignación por ver cómo su colonia se degrada sin que exista una solución de fondo.
Los habitantes de Lomas de Coacalco exigen un operativo integral para retirar los vehículos abandonados, sancionar omisiones y devolver la seguridad a sus calles. Advierten que mientras no se atienda este problema, la inseguridad seguirá creciendo sobre el abandono permitido.