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Por Pedro Linares Manuel
Desde la mirada de las Constelaciones Familiares, honrar a los padres no es un acto moral, religioso ni una exigencia emocional. Es un movimiento profundo del alma que tiene efectos directos en la manera en que una persona vive, ama, decide y avanza en la vida. Cuando este movimiento no ocurre, el sistema lo manifiesta con dificultades, bloqueos y una sensación persistente de estar luchando contra algo invisible.
Honrar a los padres no significa idealizarlos, justificarlos ni negar el dolor vivido. Significa algo mucho más sencillo y, al mismo tiempo, más poderoso: reconocer que la vida llegó a través de ellos, tal como fueron. En constelaciones se observa que cuando una persona rechaza, juzga o se coloca por encima de sus padres, inconscientemente también rechaza una parte de sí misma. Muchos adultos viven cargando enojo, reproche o distancia emocional hacia sus padres. A veces con razones reales: abandono, violencia, ausencia o negligencia. Sin embargo, desde la mirada sistémica, el juicio no libera. Por el contrario, ata. El hijo que se coloca como juez pierde la posibilidad de tomar la fuerza que viene de sus padres y queda atrapado en una lucha interna que se repite en sus relaciones, en el trabajo o incluso en la salud.
PADRES PRIMERO
Honrar es ocupar el lugar correcto. El padre y la madre van antes; el hijo viene después. Cuando este orden se respeta internamente, algo se acomoda. La persona deja de competir con sus padres, deja de querer corregirlos o salvarlos, y puede, por fin, hacerse cargo de su propia vida. En las constelaciones se ve con claridad: cuando el hijo toma a sus padres tal como son, la vida se vuelve más ligera.
Honrar también implica aceptar que ellos hicieron lo que pudieron con los recursos que tuvieron. No porque haya sido suficiente, sino porque fue lo posible. Esta aceptación no borra el pasado, pero sí libera el presente. Muchas personas no avanzan porque siguen esperando que sus padres cambien, pidan perdón o reparen. Mientras esa expectativa siga viva, la vida queda en pausa.
HONRAR LA RAÍZ
Cuando la honra se da, aparecen cambios profundos: mayor seguridad personal, decisiones más firmes, relaciones más equilibradas y una sensación de paz interna difícil de explicar. No es magia; es orden. Porque desde la mirada de las Constelaciones Familiares, quien honra a sus padres honra la vida, y cuando la vida es honrada, responde con fuerza, sentido y dirección. Muchas Felicidades al Estado de Tabasco, porque un día como hoy 29 de Enero de 1824, se constituye como uno de los primeros 14 estados de nuestro país. Libros y contenidos: www.mentisnovatea.com | Consultas psicológicas: WhatsApp 56 44 10 41 84