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El bulevar Reforma, en Ciudad Labor, fue escenario de pánico cuando una patrulla de Tultitlán al parecer se quedó sin frenos y se estrelló contra dos vehículos particulares
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
El estruendo del metal chocando rompió la calma del bulevar Reforma. Una patrulla municipal descendía sin control, convertida en una masa de acero imparable que avanzaba cuesta abajo ante la mirada aterrada de automovilistas y peatones.
El vehículo oficial, presuntamente sin frenos, se transformó en segundos en una amenaza letal. Los hechos ocurrieron en la comunidad de Ciudad Labor, en el tramo que conduce hacia Lomas de Cartagena.
Testigos relataron que la patrulla comenzó a ganar velocidad de forma inusual. “Venía sola, parecía que no la podían detener. Todos gritaban para que se quitaran”, narró un vecino que presenció la escena. Segundos después, la unidad impactó brutalmente contra dos autos particulares, arrastrándolos varios metros antes de estrellarse contra una malla de contención.
El choque dejó vehículos destrozados, cristales regados sobre el asfalto y un ambiente de pánico. Conductores abandonaron sus autos para ponerse a salvo, mientras comerciantes y vecinos salieron alarmados por el estrépito. Elementos de seguridad y tránsito municipal acordonaron la zona ante el riesgo de un nuevo percance.
A pesar de lo aparatoso del accidente, autoridades informaron que no hubo personas lesionadas, un hecho que muchos calificaron como milagroso. Paramédicos revisaron a los involucrados sin necesidad de traslados hospitalarios.
La circulación quedó severamente afectada durante varias horas, mientras grúas retiraban los vehículos convertidos en chatarra. La patrulla fue asegurada para una revisión mecánica que determine las causas del fallo. Entre el olor a aceite, hule quemado y miedo, quedó una pregunta entre los vecinos: ¿cuántas tragedias más se necesitan para revisar el estado real de las patrullas que circulan por las calles del municipio?