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Una agresión armada durante la noche dejó a un joven lesionado y exhibe la grave crisis de inseguridad que enfrentan vecinos y familias ante el abandono institucional
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La tranquilidad nocturna en Valle de Chalco fue abruptamente interrumpida por una serie de detonaciones que estremecieron a vecinos de la colonia donde confluyen las calles Sur 8 y Poniente 13. Eran poco después de las once de la noche del martes cuando un ataque armado dejó a un joven gravemente herido, en un hecho que volvió a encender las alarmas por la inseguridad que azota al municipio.
De acuerdo con versiones de habitantes de la zona, dos jóvenes caminaban por el lugar cuando fueron sorprendidos por sujetos armados que intentaron despojarlos de sus pertenencias. La situación se tornó violenta en cuestión de segundos y, tras un forcejeo, se escucharon al menos seis disparos. Uno de los proyectiles impactó a una de las víctimas, quien cayó al pavimento ante la mirada atónita de vecinos y familiares.
La escena fue aún más desesperante por la ausencia inmediata de cuerpos de auxilio. Durante varios minutos no arribó ninguna ambulancia, por lo que familiares del joven herido se vieron obligados a trasladarlo por sus propios medios en un vehículo particular, mientras los agresores lograban escapar sin ser detenidos.
Elementos de la policía municipal llegaron posteriormente, cuando el joven ya había sido retirado del sitio y solo permanecían los casquillos percutidos y la indignación de los residentes. Para los vecinos, la tardía reacción policial no es un hecho aislado, sino parte de una problemática constante que ha convertido a la zona en un foco rojo de violencia.
Habitantes denuncian que los asaltos se han incrementado, especialmente contra usuarios del transporte público, donde grupos delictivos atacan unidades, rompen cristales y despojan con violencia a los pasajeros. Comerciantes, madres y padres de familia advierten que vivir con miedo se ha vuelto una rutina.
La agresión armada no solo dejó a un joven lesionado; también evidenció la vulnerabilidad de comunidades enteras que exigen patrullajes permanentes, atención inmediata a emergencias y una estrategia de seguridad real. Valle de Chalco, señalan los vecinos, no necesita discursos, sino acciones urgentes que frenen la violencia antes de que cobre más vidas.