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Consumió un incendio de gran magnitud un depósito de madera en el municipio de Lerma, exigen los vecinos la instalación de una base de bomberos en la zona
REDACCION
El fuego rugió como una bestia suelta y convirtió la tarde del lunes en un infierno. Una maderería ubicada sobre la avenida Lerma, en la comunidad de San Pedro Tultepec, fue devorada por las llamas tras un incendio que avanzó con furia alimentado por montones de madera seca.
El cielo se cubrió de humo negro y espeso; el crujir de las vigas ardientes sonó como disparos, mientras el calor obligaba a retroceder a quienes intentaban ayudar.
“Era imposible acercarse, parecía que todo iba a explotar. Pensé que no salíamos vivos”, relató un vecino aún con la voz temblorosa. Artesanos y familias corrieron para evacuar talleres y viviendas contiguas, temiendo que el fuego saltara de un predio a otro. El pánico se apoderó de la zona durante largos minutos.
Al sitio arribaron cuerpos de bomberos de Lerma, Xonacatlán, San Mateo Atenco, Chapultepec y Metepec, quienes enfrentaron las llamas durante horas. “El material era altamente inflamable y el viento no ayudaba. Cada segundo contaba”, explicó uno de los elementos, exhausto, con el uniforme ennegrecido. La coordinación evitó una tragedia mayor, pero dejó en evidencia la carencia local de infraestructura de emergencia.
No hubo víctimas humanas, pero las pérdidas materiales fueron totales. Al apagarse el incendio, el panorama era desolador: madera reducida a cenizas, estructuras colapsadas y un olor penetrante que aún quemaba la garganta. El sustento de varias familias quedó hecho carbón.
La escena detonó una denuncia política directa. Artesanos exigieron una base de bomberos permanente en San Pedro Tultepec, una zona conocida por el manejo cotidiano de materiales inflamables. “No es la primera vez que pasa. Hoy llegaron de otros municipios; mañana puede ser tarde”, reclamó un tallista.
La ausencia de una estación local expone una falla estructural del gobierno municipal de Lerma, que ha permitido el crecimiento industrial sin reforzar la prevención. En el pueblo de la madera, el incendio no solo quemó talleres: volvió a exhibir un abandono oficial que arde desde hace años.