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Por Xóchitl Bravo Espinosa
@XochitlBravoE
“VIDA PLENA. CORAZÓN CONTENTO”
Crecer en la lucha social, en los movimientos de izquierda, me ha permitido ver de cerca la realidad que vive la gente, sobre todo de quienes tienen menos recursos. Una realidad indignante que crearon los gobiernos neoliberales. Injusticia, desigualdad y pobreza que fractura a las familias; que deteriora a las comunidades por la falta de empleos, la exclusión y la violencia.
Quienes padecimos marginación, discriminación y falta de servicios, por eso decidimos organizarnos. Familias enteras han buscado certidumbre económica, pero también vivienda, salud, educación. La carencia de ingresos y las enfermedades físicas y mentales apagan la alegría.
De ahí la gran importancia del programa “Vida Plena, Corazón Contento”, que cumple un año de haber arrancado en la Ciudad de México. Y no sólo eso, que se convirtió en el programa de salud más importante en la capital, al haber brindado atención a más de 700 mil personas y prevenido 75 suicidios.
Como bien dijo ayer nuestra Jefa de Gobierno, Clara Brugada, cuando presentó los resultados de este programa frente a estudiantes de una secundaria: no hay bienestar posible, ni vida plena, sin el cuidado de la salud mental. Proteger a este sector de la población se convierte en un tema primordial, porque las niñas, los niños, los adolescentes y jóvenes son los que definirán nuestra metrópoli en los próximos años.
Este Gobierno de la Transformación avanza en una demanda de la sociedad que fue postergada durante muchos años: la salud mental. Hoy, con el apoyo de 200 profesionales de la salud, se ha beneficiado a 593 mil estudiantes de secundaria y nivel medio superior. Cada 15 días, se identificaron y previnieron casos de violencia escolar y sexual.
La misma importancia cobra el anuncio de nuestra Mandataria de que se creará el Instituto de Atención de la Salud Mental. La transformación avanza cuando no deja a nadie a atrás. Vamos a consolidar a una ciudad que escuche, acompañe, proteja y abrace a todas y todos. Una ciudad con felicidad, amor y empatía es un legado que estamos construyendo, donde maestras y maestros, autoridades escolares y padres de familia también son tomados en cuenta.