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El alcalde Octavio Rivero aseguró que la nueva línea del transporte dignificará la vida de quienes viven en Milpa Alta
Ana E. Rosete
Ante las limitaciones presupuestales y las profundas desigualdades que enfrentan las zonas rurales de la Ciudad de México, la participación ciudadana y el uso responsable de los recursos públicos se han convertido en herramientas clave para impulsar proyectos estratégicos. Bajo esta lógica, el Cablebús se perfila como una de las obras más importantes para transformar la movilidad y las condiciones de vida en Milpa Alta.
El alcalde de Milpa Alta, Octavio Rivero, aseguró en entrevista para Diario Basta! que el presupuesto con el que cuentan las alcaldías proviene de los impuestos de la población, por lo que su responsabilidad como autoridades es administrarlo con eficiencia y hacerlo rendir para atender las necesidades más urgentes de la gente. En este contexto, subrayó que el trabajo conjunto con la ciudadanía ha permitido optimizar recursos y avanzar en obras prioritarias.
Rivero recordó que, actualmente, trasladarse desde Milpa Alta hacia el centro de la Ciudad de México puede tomar entre dos horas y media y hasta tres horas, una situación que afecta de manera directa a estudiantes, trabajadores y comerciantes.
“Hay personas que todos los días tienen que salir de madrugada para llegar a sus trabajos o a la escuela. Son horas de vida perdidas en el transporte”, comentó Rivero, quien compartió su propia experiencia como estudiante, cuando debía invertir hasta seis horas diarias en traslados y tuvo que recorrer dos horas con 45 minutos desde la alcaldía que gobierno hasta la Miguel Hidalgo.
De acuerdo con el alcalde, la nueva línea del Cablebús que conectará Milpa Alta con el Metro Tláhuac reducirá los tiempos de traslado a aproximadamente 30 o 35 minutos, lo que representa un cambio radical en la movilidad de la zona.
Además, destacó que se trata de un transporte eléctrico, ecológico y seguro, que no generará emisiones contaminantes y que ha sido planeado para pasar únicamente por zonas urbanizadas, sin afectar áreas rurales o forestales.
“El Cablebús es un transporte barato, seguro y eficiente. Las cabinas cuentan con cámaras de vigilancia y el costo es accesible para la población”, explicó mientras hizo alusión al costo de 7 pesos por pasaje.
Rivero subrayó que uno de los sectores más beneficiados será el de las juventudes, especialmente quienes estudian en universidades ubicadas en distintos puntos de la ciudad. El Cablebús les permitirá reducir tiempos de traslado sin tener que abandonar sus comunidades de origen.
En ese sentido, reconoció que existen inquietudes sobre un posible crecimiento desmedido o la llegada de grandes cadenas comerciales, pero fue enfático en que su administración buscará que el desarrollo vaya de la mano con la protección del comercio local, las tradiciones y los usos y costumbres de los pueblos originarios.
Aunque aceptó que hay sectores que aún expresan dudas, aseguró que la mayoría de la población de Milpa Alta respalda el proyecto del Cablebús, al considerarlo una alternativa real para mejorar la movilidad, reducir el tráfico y devolver tiempo a las familias.
“El tiempo es algo muy valioso. Ahorrar dos o tres horas al día significa más tiempo para la familia, para estudiar, para descansar o para emprender. Eso es lo que va a traer el Cablebús a Milpa Alta”, concluyó.