Síguenos

¿Qué estás buscando?

EdoMex

Acusan a Juana Díaz, de desviar recursos… Los ediles acusan la existencia de una “administración paralela”

Visitas

En el Ayuntamiento de El Oro, el síndico municipal y cinco regidores, denunciaron a la alcaldesa por presunto uso irregular de recursos de la Tesorería de la localidad

REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN

El municipio de El Oro enfrenta un colapso institucional que, de acuerdo con integrantes del Cabildo, tiene su origen en el actuar irregular de la presidenta municipal, Juana Elizabeth Díaz Peñaloza.

A inicios de esta semana, el síndico Ubaldo Velázquez y cinco regidores rompieron el silencio para denunciar que, desde diciembre pasado, la alcaldesa retiene y maneja recursos públicos al margen de la Tesorería, situación que ha derivado en una crisis financiera con impacto directo en la población.

De acuerdo con los ediles, el 18 de diciembre el tesorero municipal fue desplazado de sus funciones sin sustento legal: se le retiró el acceso a las cuentas bancarias y se le bloqueó el uso de los mecanismos de operación financiera.

Esta decisión, en la que presuntamente intervino la contralora municipal, permitió que los ingresos del Ayuntamiento dejaran de ingresar formalmente a la Tesorería. “El dinero se administra de manera directa desde Presidencia, sin control ni transparencia”, acusó la regidora Fernanda Gutiérrez.

Las consecuencias ya se reflejan en las calles. La recolección de basura opera de forma intermitente, trabajadores municipales denuncian retrasos salariales y el Cabildo carece de recursos para cumplir con sus funciones. A ello se suma la destitución irregular de la directora de Seguridad Pública y el nombramiento de encargados de despacho en áreas estratégicas, como el organismo de agua, sin la autorización del órgano colegiado.

La situación se agravó con el robo del sello oficial del secretario del Ayuntamiento, un hecho que compromete la legalidad de documentos recientes. Los regidores sostienen que estos actos podrían constituir delitos como peculado y uso ilícito de atribuciones.

Pese a que desde el gobierno estatal se ha intentado minimizar el conflicto al reducirlo a una disputa política, los denunciantes insisten en que se trata de una falla grave en el ejercicio del poder municipal. “Aquí no hay grillas, hay servicios detenidos y dinero público fuera de control”, advirtieron. El caso expone no sólo a una alcaldesa señalada, sino también la debilidad de los mecanismos de vigilancia que permitieron que El Oro quedara atrapado en una administración sin contrapesos.

Te puede interesar

Advertisement