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Vivienda en riesgo… Vicios ocultos en construcciones

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Fallas estructurales, filtraciones y defectos eléctricos suelen aparecer meses después de habitar los inmuebles. En 2023, PROFECO acumuló más de 2 mil 500 reclamaciones contra el sector inmobiliario en todo el país.

Javier Lether

Ciudad de México.- En la Ciudad de México, el sueño de una vivienda propia se ha visto empañado por un problema: los llamados vicios ocultos en construcciones nuevas, que van desde fallas estructurales y filtraciones hasta defectos eléctricos y acabados deficientes, y que muchas familias descubren meses o incluso años después de mudarse.

Los vicios ocultos son defectos que no son visibles al momento de recibir una propiedad, pero que afectan su uso, seguridad o valor, y que en teoría deben ser responsabilidad del vendedor o constructor.

De acuerdo con cifras de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), las quejas contra el sector inmobiliario —incluyendo inmobiliarias y constructoras— aumentaron en 2023 en todo el país. Ese año, el organismo registró 2 mil 519 reclamaciones formales contra empresas del sector, un incremento de 27 por ciento respecto a 2022 y un crecimiento de más de 50 por ciento en los últimos cuatro años.

De ese total, 162 quejas se presentaron en la Ciudad de México, lo que coloca a la capital entre las entidades con más reportes a nivel nacional. Aunque no todas las denuncias están directamente relacionadas con vicios ocultos, muchas incluyen problemas de calidad, incumplimiento de garantías, retrasos en la entrega o defectos estructurales que sólo se manifiestan después de habitar los inmuebles.

La legislación mexicana contempla mecanismos de protección al consumidor que permiten reclamar este tipo de irregularidades ante la PROFECO o incluso por la vía judicial, en caso de que no se logre una conciliación con la empresa responsable.

El problema de los vicios ocultos no sólo impacta la calidad de vida de las familias, sino que también puede implicar gastos elevados en reparaciones o una pérdida significativa del valor de la propiedad cuando los defectos no pueden corregirse fácilmente.

En distintos puntos de la capital ya comienzan a aparecer lonas y avisos de vecinos que denuncian problemas en construcciones recientes, lo que apunta a un fenómeno que podría ir en aumento y que vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de mayor supervisión y responsabilidad por parte de las constructoras.

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