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Por Ricardo Sevilla
La gentrificación en la Ciudad de México, infelizmente, suele llegar con mazos, uniformes azules y amenazas de muerte. Y eso lo saben en el corazón de la colonia Popotla, en el número 102 de la calle Mar Blanco, donde la historia de una familia se convirtió en el escombro de un negocio millonario.
Y es que ahí, en ese lugar, vive Gloria Dorador. Pero ya no habita dentro de las paredes que fueron su casa por más de 50 años, sino sobre el concreto de la acera.
A sus setenta años, esta mujer cuyo linaje se remonta a la Revolución Mexicana, duerme frente a la puerta de la que fue su casa, custodiando con su propio cuerpo lo poco que queda de su dignidad.
Y es que el pasado 2 de octubre de 2025, una fecha que para México ya es de luto, se convirtió también en la pesadilla de diez familias. Sin una orden judicial por delante, pero con la prepotencia de quienes se saben protegidos por el poder, personal de la alcaldía Miguel Hidalgo irrumpió en el predio.
No hubo diálogo, sino groserías, armas y la fuerza bruta de una máquina burocrática decidida a desalojar a quienes estorbaban al negocio que ahí ha montado el PAN. Y es que Gloria fue lanzada a la calle, y junto a ella, sus nietos y vecinos observaron cómo su patrimonio era ocupado por sujetos armados que hoy operan bajo la sombra de la administración del panista Mauricio Tabe.
¿Cómo se roba una casa con la ley en la mano? La historia de los Dorantes, lamentablemente, es la de miles en esta ciudad. Compraron su departamento a la señora María de la Luz Lerma mediante cuotas mensuales. La justicia les dio la razón: un fallo del Gobierno de la CDMX los reconoció como propietarios legítimos tras la muerte de la dueña original.
Pero la pobreza es una trampa legal; por falta de recursos, nunca pudieron escriturar.
Ese vacío fue la rendija por la que se coló la rapiña panista. Un supuesto familiar de un antiguo administrador, un desconocido sin rostro, reclamó la propiedad. Y la alcaldía Miguel Hidalgo, en lugar de proteger al ciudadano, actuó como el brazo ejecutor de un desalojo violento. Así opera el cártel inmobiliario del PAN.