326 lecturas
Por Ana María Vázquez
Escritora/Dramaturga
@Anamariavazquez
Extraña mucho la forma en que ha reaccionado el mundo, tarde y mal, si acaso tibio ante la andanada de Trump que promete no parar ya que ahora pelea por Groenlandia sin maquillaje diplomático, sin pudor ha dicho es “mío y lo tomaré”; mención aparte merece un fenómeno que se ha dado no solamente en México, sino en España, Colombia, pidiendo intervención, como en años anteriores fueron Nicaragua, Siria, Panamá e Irak, en esos países, la intervención norteamericana no trajo más que desolación y muerte.
Las solicitudes de intervención de Estados Unidos a nuestro país se han dado por miembros del prianismo, desde Felipe Calderón, Xóchitl Gálvez, Alejandro Moreno, Marko Cortés, y la diputada panista Annia Gómez, que han viajado a Washington, con cargo al senado, para hacer lobby y presionar a los parlamentarios norteamericanos para apoyar una intervención disfrazada de “cooperación”, “trabajo conjunto” o como Alejandro Moreno, pidiendo que se etiquetara a los cárteles mexicanos como grupos terroristas, cosa que finalmente sucedió para beneplácito del dirigente priista, pero que abre paso peligrosamente a una intervención armada.
Las voces de Claudio X y de Ricardo Salinas no se han hecho esperar y cada uno ha pedido o apoyado las peticiones a “papá gobierno gringo”, voces unidas a la ultraderecha española. Festejan bombardeos, bloqueos económicos, intervención y muertes sin sentido, espero que rectifiquen.
El golpe del pasado 3 de enero no vino solo, Israel bombardeó Líbano, la limpieza en Gaza sigue, y en Burkina Fasso se frustró un intento de golpe de estado.
Directamente tan solo en 2025 Trump ha atacado Somalia, Irán, Yemen, Siria y Nigeria.
Contra esta andanada de vendepatrias se empieza poco a poco a reaccionar y en Colombia ya se dieron las primeras denuncias formales por el ministro de Justicia colombiano, Andrés Idárraga por “invitar o incentivar a una intervención militar extranjera” .
Teniendo nosotros un probado historial de políticos y empresarios que abiertamente piden la injerencia extranjera, ¿por qué nuestros legisladores no han hecho las denuncias correspondientes, cuando la Traición a la Patria es un delito tipificado contra la nación? se puede no estar de acuerdo con este gobierno, es lícito ser oposición, pero clamar por una intervención, que a nadie ayuda no debería dejarse pasar. Esta “libertad de expresión” ya se volvió libertinaje.