Visitas
- Defiende México la soberanía de naciones en América Latina
- Denuncian en la ONU un secuestro y una agresión ilegal
- Descarta cualquier acción unilateral de EU en nuestro país
Juan R. Hernández
Ciudad de México.- La Jefa del Ejecutivo Federal, Claudia Sheinbaum, reiteró el rechazo absoluto de México a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, y respaldó la condena del relator especial de la ONU sobre Derechos Humanos y Lucha contra el Terrorismo, Ben Saul, quien calificó la operación como una “agresión ilegal” y un “secuestro ilegal”, además de exigir una investigación por las muertes registradas.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum subrayó que “nadie puede intervenir en otro país ni utilizar la fuerza para llevarse a un presidente, más allá de las opiniones que se tengan sobre un gobierno”. Insistió en que se trata de un asunto de soberanía del pueblo venezolano y recordó que México no puede aprobar ese tipo de acciones “nunca”.
La mandataria explicó que la postura mexicana no responde a afinidades ideológicas, sino a un mandato constitucional. Citó el artículo 89, fracción X, de la Constitución, que obliga al Ejecutivo a conducir la política exterior con base en la no intervención, la autodeterminación de los pueblos, la solución pacífica de las controversias, la proscrición del uso de la fuerza y la igualdad jurídica de los Estados. Asimismo, evocó el artículo 39, que establece que la soberanía nacional reside esencial y originalmente en el pueblo, principio que —dijo— debe respetarse sin excepción.
Sheinbaum coincidió con Ben Saul en que la acción contraviene la Carta de la ONU y sienta un precedente peligroso. “México defiende estos principios por convicción y por obligación constitucional”, afirmó, al tiempo que recordó que la historia demuestra que las intervenciones no llevan a la democracia ni al bienestar.
Juicio Justo
Sobre la situación legal de Maduro, trasladado a Nueva York y acusado de narcotráfico, la presidenta pidió un juicio justo, con celeridad y respeto al debido proceso, independientemente de la gravedad de las imputaciones. “Eso es lo que hay que exigir siempre, para todos y en cualquier circunstancia”, sostuvo.
La jefa del Ejecutivo descartó que esta posición deteriore la relación bilateral con Estados Unidos y calificó como muy lejana cualquier posibilidad de intervención en México. “Cooperación sí, intervención no”, enfatizó, al señalar que existe diálogo permanente entre las cancillerías y las áreas de seguridad de ambos países, pero sin subordinación.
Finalmente, cuestionó a sectores de la oposición que avalan acciones de fuerza en el extranjero y llamó a “recuperar nuestra historia y nuestra Constitución”. Reiteró que México seguirá defendiendo la soberanía, la cooperación internacional para el desarrollo y los derechos humanos, postura que también ha quedado plasmada en comunicados conjuntos con países de América Latina y Europa que condenaron la acción militar en Venezuela.