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La tala ilegal afecta principalmente bosques de pino y oyamel en alcaldías como Xochimilco, donde la presión urbana y la venta informal de madera aumentan la vulnerabilidad de los ecosistemas
Fernando Ortiz
Ciudad de México.- La tala ilegal de árboles continúa siendo una de las principales amenazas ambientales en la Ciudad de México. Entre 2020 y 2025 se han arrestado al menos 186 personas en la CDMX por delitos relacionados con la tala ilegal de árboles, incluyendo derribo o muerte de ejemplares de forma ilícita.
En 2025 específicamente, al menos 9 personas fueron detenidas en zonas forestales de la ciudad como El Tzompulle, Barranca de Atzoyapan, Los Dinamos y Ladera del Aguaje, así como en la carretera México-Cuernavaca.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) ha registrado un aumento en las investigaciones relacionadas con la tala clandestina. Entre 2023 y el primer trimestre de 2025 se iniciaron al menos 259 carpetas de investigación por tala ilegal de árboles en distintas alcaldías, un aumento constante en comparación con años previos, con 74 investigaciones abiertas en 2023, 138 en 2024 y 47 en los primeros meses de 2025.
Además de las detenciones, las autoridades ambientales han asegurado al menos 687 metros cúbicos de madera con documentación irregular en operativos durante 2025, un volumen significativo de material forestal que circula sin permiso, aunque no se traduce oficialmente a un número de árboles talados.
La tala ilegal afecta principalmente bosques de pino y oyamel en el suelo de conservación, que representa el 59 % del territorio de la ciudad. La tala podría haber afectado más de 2 mil hectáreas, equivalentes a cientos de miles de árboles. Las alcaldías más afectadas por esta práctica incluyen Milpa Alta, Tlalpan, Xochimilco, Tláhuac y Álvaro Obregón, donde confluyen la presión urbana y la tala clandestina con la venta informal de madera.
La falta de registros oficiales precisos —tanto en número de árboles talados como en volumen de madera asegurada— dificulta la evaluación real del impacto ambiental de la tala ilegal y limita la eficacia de las estrategias de protección y reforestación.