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La insuficiente oferta de autobuses y transporte concesionado provoca largas esperas, saturación en paraderos y obliga a los usuarios a buscar alternativas más caras o caminar grandes distancias
Fernando Ortiz
Ciudad de México.- La alcaldía de Tláhuac a cargo de Berenice Hernández vive una situación crítica de movilidad debido a la insuficiente oferta de transporte público, que afecta a los más de 392 mil habitantes que residen en la demarcación.
En Tláhuac, los autobuses y unidades de transporte concesionado representan la principal opción para moverse dentro y fuera de la alcaldía, pero la oferta no alcanza a cubrir la demanda. En los principales puntos de conexión, como el CETRAM Tláhuac y el CETRAM Periférico Oriente, solo operan entre 2 y 11 rutas de autobuses, cifra muy por debajo de otros puntos de traslado, como el CETRAM de la estación Cuatro Caminos, mismo que moviliza a cerca de 110 mil personas al día y cuenta con 54 rutas de camiones y combis.
Un usuario de este transporte puntualizó que los tiempos de espera son demasiados, ya que ha tenido que esperar hasta 30 minutos por un RTP.
Esta limitada cobertura en la alcaldía provoca saturación de unidades y largas esperas, obligando a muchos usuarios a caminar largas distancias entre paraderos o pagar transporte alternativo.
Estadísticas generales de movilidad urbana indican que la Zona Metropolitana del Valle de México registra más de 160 millones de viajes en transporte público al mes, lo que evidencia la presión sobre las rutas disponibles, especialmente en zonas periféricas como Tláhuac, donde predominan los autobuses y peseros frente a la ausencia de otras alternativas masivas.
La falta de unidades suficientes y rutas completas no solo retrasa los traslados, sino que impacta en la vida diaria de los habitantes, quienes pierden tiempo y dinero intentando llegar a escuelas, centros de trabajo o servicios esenciales. Adultos mayores, personas con movilidad reducida y estudiantes son los más afectados, ya que deben lidiar con paraderos saturados y transporte limitado.
La dependencia del transporte concesionado y colectivo evidencia que, sin inversiones adicionales, Tláhuac seguirá enfrentando problemas crónicos de movilidad, con una población obligada a esperar largas horas o gastar más en transporte alternativo.