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Voces

Un moderno John Wayne

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PorAna María Vázquez

Escritora/Dramaturga

@Anamariavazquez

Trump ha amenazado abiertamente a Colombia y México; particularmente en nuestro país, ¿qué más quisiera que no le hayamos dado ya? aquí ha estado la CIA, la DEA, nuestro comercio internacional se centra (lo dije en otra columna), en Estados Unidos en un 80%; tan solo en el primer año de Claudia Sheinbaum se han extraditado 29 capos fast track y el narcotráfico, gran pretexto de Trump para sus ofensivas, ha sido sembrado y financiado desde nuestro vecino país y que sigue engordando las arcas de Wall Street; el petróleo, parte de nuestros recursos, se ve absolutamente rebasado con las reservas expoliadas a Venezuela; los minerales, plata y oro están bajo acuerdos de compañías Canadienses, Norteamericanas y Chinas; el litio es caro y tomará años a nuestro país u otro para su extracción. ¿Qué puede querer cuando ya hemos sido invadidos? un monstruo que el mundo dejó crecer desde el fin de la Segunda Guerra Mundial (y desde antes, recuerden que Texas, junto con otros territorios nos fueron arrebatados), una invasión que llegó también con el cine como gran propagandista y colonizador, desde documentales como Why we Fight de Frank Capra, hasta cintas como Man of Steel, Transformers y hasta ET, muchas financiadas directamente por el Pentágono y usando además, otro elemento de invasión: la comercial, relacionando a los exitosos defensores del mundo, con marcas como Coca-Cola, Nike o Adidas.

¿Qué más puede querer Estados Unidos ante el entreguismo histórico que nuestros mandatarios, desde Ávila Camacho hasta Enrique Peña?

Trump está cambiando el eje, utilizó la complacencia del mundo, que le ha permitido todo desde la Segunda Guerra y luego el apoyo de Europa para el genocidio en Gaza y ahora bombardear a un país y secuestrar a un presidente -más allá de lo que represente la figura de Maduro-.

Las amenazas, que también incluyen a Brasil y Cuba, enfocadas en un “supuesto narcotráfico” van más sobre el dominio psicológico y económico, que las grandes corporaciones estadounidenses controlen los recursos estratégicos de la región de los países progresistas; control total del continente en su American First, disfrazado de “policía bueno” y vestido con traje de John Wayne, con una gran diferencia, que solo busca el bien para los grandes capitales Israelíes y Norteamericanos y no para los ciudadanos de nuestro vecino país que ya comienzan a sentir los estragos económicos en el que la vorágine imperialista los está metiendo.

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