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La ciudad cuenta con una red de 83 mil cámaras y programas como ‘Ojos que te Cuidan’. Las grabaciones del C5 se utilizan en alrededor del 25 % de las carpetas de investigación abiertas diariamente
Fernando Ortiz
Ciudad de México.- La Ciudad de México (CDMX) se ha consolidado como la ciudad más videovigilada de todo el continente americano, superando ampliamente a grandes urbes como Nueva York, un referente tradicional en materia de seguridad urbana.
Actualmente, la red pública de videovigilancia de la CDMX opera más de 83 mil cámaras instaladas en espacios públicos, integradas al sistema del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5).
En comparación, Nueva York, una de las ciudades más vigiladas de Estados Unidos, cuenta con aproximadamente 71 mil cámaras de seguridad pública registradas en sus sistemas urbanos.
Dentro de esa cifra, el NYPD (Departamento de Policía de Nueva York) opera su propio sistema de vigilancia conectado al Domain Awareness System, una plataforma desarrollada junto con Microsoft para monitorear la ciudad. Este sistema tiene acceso a aproximadamente 18 mil cámaras CCTV distribuidas por toda la metrópoli y también integra datos de placas, llamadas al 911 y otros registros relevantes para seguridad y seguimiento de incidentes.
La red de cámaras públicas que opera en la CDMX está distribuida estratégicamente por las 16 alcaldías y monitoreada desde el Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5). Estas cámaras están montadas tanto en tótems específicos como en postes equipados con tecnología avanzada, muchos de ellos con múltiples lentes y capacidades de visión de 360 grados, lo que permite un seguimiento más integral de espacios públicos clave.
Además, el gobierno de la Ciudad de México ha impulsado programas como “Ojos que te Cuidan”, destinado a ampliar la cobertura del sistema con más de 30 mil cámaras adicionales este año, lo que llevará el total proyectado a más de 113 mil cámaras operativas. Más aún, autoridades locales han señalado que la meta para 2030 es alcanzar alrededor de 150 mil cámaras en toda la ciudad, con lo que no solo se mantendría la ventaja sobre Nueva York, sino que podría acercarse a ciudades como Londres o Seúl en términos de densidad de videovigilancia.
El C5 ha reportado que aproximadamente el 25 % de las carpetas de investigación abiertas en la ciudad utilizan grabaciones de sus cámaras como evidencia para aportar pruebas o seguir líneas de investigación. En promedio, en la CDMX se abren alrededor de 640 carpetas de investigación al día, de las cuales cerca de una de cada cuatro incluye videos del C5 presentados ante autoridades judiciales. Esto significa que, en términos generales, alrededor de 160 carpetas diarias incluyen evidencia visual proveniente de las cámaras de videovigilancia.
Es importante aclarar que esto no equivale necesariamente a delitos “resueltos” en el sentido de que el sospechoso haya sido detenido, procesado y condenado únicamente gracias a las cámaras.
Superar a Nueva York —una ciudad emblemática en materia de seguridad urbana— no solo es un número en una estadística, sino un símbolo del enorme esfuerzo que ha hecho la administración capitalina por fortalecer la videovigilancia. Esta infraestructura tiene, según las autoridades, tres usos principales: prevención del delito, seguimiento en tiempo real de incidentes o actividades sospechosas y apoyo a las investigaciones judiciales, facilitando la recolección de evidencia audiovisual.
Sin embargo, este despliegue no está exento de críticas o cuestionamientos. Aunque la presencia de cámaras no garantiza por sí sola la disminución de delitos, su cobertura actual alcanza cerca de un tercio del territorio urbano, dejando grandes zonas sin supervisión directa.
Aunque la infraestructura es ahora superior a la de grandes centros urbanos como Nueva York, la percepción de inseguridad entre la población sigue siendo un reto, y se cuestiona si más cámaras se traduce en calles más seguras.