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La afluencia por las fiestas incrementó la basura en el corredor ciclista, aunque autoridades señalan que la limpieza es constante.
Javier Lether
Durante un recorrido por la ciclovía México–Tenochtitlán, en el tramo que va de Tacuba a la Alameda Central, se constató la presencia de basura acumulada y la circulación cercana de taxis y microbuses, lo que genera una sensación de estrechez e incomodidad para los usuarios, especialmente en esta temporada decembrina.
En el trayecto que va de Revolución a Hidalgo se observó basura en distintos puntos del corredor ciclista, particularmente en zonas cercanas a actividades comerciales y eventos temporales, como la feria instalada en las inmediaciones de Bellas Artes.
Trabajadores encargados de la limpieza señalaron que las labores se realizan de manera constante durante las mañanas y que la cantidad de residuos ha aumentado en los últimos días debido a las fechas decembrinas y la afluencia de personas.
Un oficial de tránsito, consultado por Diario Basta, explicó que la limpieza de la zona es atendida tanto por la alcaldía Cuauhtémoc como por el Gobierno de la Ciudad de México, y que la acumulación de basura varía según el día y las festividades, como ocurre en puntos específicos cercanos a la iglesia de San Judas Tadeo.
De acuerdo con el uniformado, arrojar basura en la vía pública constituye una falta cívica sancionada por la Ley de Cultura Cívica, con multas equivalentes a hasta 10 UMAs o la realización de trabajo comunitario.
Donovan, ciclista que utiliza la vía a diario para trasladarse a su trabajo, reconoció que aunque hay basura, también existe limpieza constante. Señaló que el problema va más allá de las autoridades.
“Cada ciudadano debe poner su granito de arena; no solo afecta a los ciclistas, es responsabilidad de todos: autoridades, comerciantes y usuarios”, expresó.
Por su parte, un trabajador del programa Muévete en Bici indicó que la acumulación de basura representa un problema por los olores y las condiciones insalubres, aunque coincidió en que la limpieza se realiza periódicamente. Añadió que la falta de cultura cívica provoca que las ciclovías no siempre sean respetadas ni por automovilistas ni por peatones.
Usuarios coincidieron en que, si bien la ciclovía es funcional y recibe mantenimiento, aún persisten problemas relacionados con el respeto vial y la responsabilidad ciudadana, especialmente en temporadas de alta afluencia.
La atención de la ciclovía es compartida entre la alcaldía Cuauhtémoc y el Gobierno de la Ciudad de México; mientras que la Secretaría de Movilidad (SEMOVI) se encarga del diseño y la regulación de la infraestructura ciclista, la Subsecretaría de Control de Tránsito apoya en el orden vial, y personal del programa Muévete en Bici colabora en las labores operativas y de apoyo a los usuarios.
