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REDACCIÓN
Grupo Cantón
Lo ocurrido días atrás en la comunidad, de San José Palmas, no fue un hecho aislado, sino el reflejo de una realidad que se repite cada vez con mayor frecuencia en el municipio de Texcoco: vecinos capturaron a un presunto ladrón de motocicletas sobre la carretera México–Texcoco mientras la policía brillaba por su ausencia.
El hombre fue rodeado, detenido y retenido por la propia comunidad, organizada más por desesperación que por confianza en la autoridad.
“Estamos cansados de vivir con miedo. Si no actuamos nosotros, nadie lo hace”, afirma con enojo Alberto Reyes, uno de los habitantes que participó en la retención. Testigos narran que el sospechoso intentó huir con complicidad de otros sujetos, pero fue alcanzado por los vecinos, quienes se coordinaron a través de grupos de mensajería. Las patrullas, denuncian, llegaron cuando todo había terminado.
Para las familias, la escena resume el abandono: ciudadanos arriesgando su integridad porque sienten que la seguridad pública dejó de existir. “Tenemos niños, tenemos comercios, vivimos aquí. No podemos seguir esperando a una policía que llega tarde y rara vez resuelve algo”, señala Mariana Solís, comerciante de la zona, quien asegura haber denunciado robos anteriores sin respuesta.
El hecho ocurre en un contexto de creciente incidencia delictiva y percepción de inseguridad, especialmente en corredores carreteros donde el robo de motocicletas y atracos se han vuelto parte de la rutina. “La autoridad aparece solo para recibir detenidos, no para prevenir el delito”, cuestiona un representante vecinal.
Especialistas advierten que estos episodios de justicia comunitaria son señales de alarma: significan que la población dejó de creer en el Estado y comenzó a suplirlo. El riesgo, alertan, es que la indignación derive en tragedias, linchamientos o violencia desbordada. Mientras tanto, en Texcoco permanece la misma exigencia: quieren presencia policial real, respuesta oportuna y un municipio donde la gente no tenga que convertirse en su propio guardián para sobrevivir.
