45 lecturas
Por Ana María Vázquez
Escritora/Dramaturga
@Anamariavazquez
A partir del 1 de enero del 2026, por ley en la CDMX deberán separarse los residuos en orgánicos, reciclables y no reciclables en un programa que la Jefa de Gobierno, Clara Brugada ha llamado “Transforma tu Ciudad: cada residuo en su lugar”, y yo le propondría a usted, separar también los residuos emocionales, los tóxicos, los que dañan la salud y que permanecen ahí, sin que los toquemos; trabajar el odio y el rencor como residuos tóxicos que deberíamos desechar ya que los únicos afectados somos nosotros, los tóxicos que consumimos no solamente están en los refrescos y los ultraprocesados, sino también en en lo que consumimos como entretenimiento en televisión y radio, como la programación donde le mienten abiertamente y eso, contribuye a intoxicar tus emociones; las compras compulsivas, el consumismo al que todo los medios incitan también deberíamos ponerlo en la lista de desechos, una buena regla es pensar dos veces si es realmente necesaria esa compra, darse un par de minutos para pensarlo y después decidir.
El uso de redes y el celular nos tienen prácticamente todo el tiempo mirando hacia abajo, con la cabeza agachada, olvidándonos de mirar a nuestro entorno, de disfrutar el día y a los que nos rodean, constituyendo, además de una herramienta de trabajo, un vehículo de fuga.
Practicar el autocuidado y la prevención de enfermedades es también mantener a raya esos desechos y residuos.
El carácter no se demuestra con violencia, ni con el tamaño de los músculos, sino con la capacidad de dominar nuestros impulsos y manejar las situaciones difíciles con “cabeza fría”
No son los gobiernos los que hacen los cambios, son las personas las que al cambiar, fuerzan a los gobiernos a modificar sus estructuras.
El verdadero poder no está en el dinero, sino en la capacidad de usted de decidir qué compra, a quién apoya, qué consume, recuerde que los boicots han hecho quebrar literalmente a empresas poderosas.
Sería bueno que en este año que comienza, nos miráramos y comenzáramos una limpieza firme y a conciencia de aquello que son desechos, residuos tóxicos y disfrutáramos lo más valioso, lo que no cuesta: los abrazos, la familia, los paseos, la luz del sol, la vida. Hay mucho por hacer y hoy es buen momento para empezar.
¡Les deseo que este año que comienza, sea el mejor de toda su vida!