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Alrededor de una de cada tres universitarias ha sufrido violencia de género, muchas sin denunciar por miedo o desconocimiento de los mecanismos de protección
Fernando Ortiz
Ciudad de México.- En 2025, la violencia de género en las universidades públicas de la Ciudad de México continúa siendo un problema grave, persistente y, en gran medida, invisibilizado. A pesar de que en los últimos años se han implementado protocolos, reformas internas y discursos institucionales a favor de la igualdad, las cifras y los testimonios de la comunidad universitaria evidencian que el acoso, el hostigamiento y otras formas de violencia siguen afectando de manera directa a estudiantes.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la institución pública más grande del país, concentra el mayor número de registros. La UNAM ha acumulado más de mil quejas formales por violencia de género en los últimos años, muchas de ellas relacionadas con acoso sexual, hostigamiento y abuso de poder dentro de las aulas y espacios universitarios.
“Yo estudio en la UNAM y, la verdad, es que luego tus profesores, obvio no todos, pero sí llegan a hacer comentarios incómodos o miradas, mensajes fuera de lugar, y, pues, te tienes que aguantar para no meterte en problemas y poder seguir estudiando tranquila”, comentó Andrea, estudiante de la Fes Aragón.
Según la última Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), una de cada tres estudiantes universitarias ha vivido algún tipo de violencia de género durante su trayectoria académica, pero la mayoría no presenta una queja formal.

Además, investigaciones de la propia UNAM indican que alrededor del 32 % de mujeres encuestadas han vivido algún tipo de violencia escolar o académica, aunque muchas no lo denuncian formalmente. También se encontró que cerca de 70 % de las estudiantes desconocen la existencia de protocolos o mecanismos claros para atención.
Una proporción significativa de los casos involucra a profesores o personal con jerarquía académica, lo que coloca a las víctimas en una situación de mayor vulnerabilidad. Esta relación de poder dificulta la denuncia y refuerza la percepción de impunidad dentro de las instituciones públicas de educación superior.
En respuesta a este panorama, el Congreso de la Ciudad de México y diversas autoridades educativas han llamado a reforzar los mecanismos de prevención, atención y sanción de la violencia de género en universidades públicas.
En 2025, la violencia de género en las universidades públicas de la CDMX sigue siendo un desafío estructural. Aunque existen más cifras, mayor visibilidad y marcos legales más robustos, la brecha entre el discurso institucional y la experiencia cotidiana de las estudiantes continúa siendo amplia.
