Síguenos

¿Qué estás buscando?

Valor Civíl

Perdón a los países más pobres

Aparenta sentido de humanidad el que países deudores, en condiciones de modestia económica, dejen de pagar sus deudas a organismos internacionales.

Hay que analizar con objetividad el tema; los llamados “países pobres”, piden prestado y ello incrementa su deuda, que se vuelve en ocasiones impagable; destaquemos algo cotidiano, el dinero que se presta a esos Estados, muchas veces va a parar a bolsillos de deshonestos dirigentes y es frecuente que haya jefes de Estado y colaboradores poseedores de riquezas inimaginables, de esta manera a quienes en el fondo se le están perdonando deudas, son a los sinvergüenzas del poder.

En el caso concreto de Sudamérica, funcionarios de toda jaez tienen capitales mal habidos en bancos de Miami y paraísos fiscales.

Próximamente se reunirán los líderes de la llamada Cumbre del G-20, donde se encuentran las naciones con mayor capacidad económica; en tan importante reunión se presentará una ponencia, para que esas potencias desarrolladas perdonen deudas a diversas entidades, cuyos recursos son modestos; la idea es noble, pero se debe examinar con todo cuidado que los préstamos fueron utilizados con honradez y esencialmente que sirvieron para obras de infraestructura y sólo en esos casos admitirse el perdón, o una adecuada restructuración de su deuda, situación que origina un análisis concienzudo.

Vivimos una época complicada, la solidaridad internacional resulta esencial bajo una estricta vigilancia, quienes más deben ser supervisados son los regentes, para evitar se apoderen de fortunas que están fuera de lo que puede considerarse honestas, es el caso de que con habilidad indiscutible, picaros ponen en manos de familiares peculios ignominiosos.

Te puede interesar