Lo que espera a Cuitláhuac García y a los adversarios de la...

Lo que espera a Cuitláhuac García y a los adversarios de la Cuarta Transformación

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Arreando al elefante
Diego Elías Cedillo

El pasado viernes 13 fue augurio de mala suerte. Está claro que a más de uno le afectó, los primeros fueron los priistas de la administración pasada: empezando por el exprodigio Luis Videgaray Caso. Parece fuera ayer, componía y deshacía a su antojo; hoy su reputación de catedrático en el Instituto de Massachusetts pende de un hilo, con temor de que cuando éste reviente la fuerza de gravedad lo lleve a la prisión. Tranquilo Luisito, de seguro irás a Almoloya, para que no extrañes tu casa en Malinalco.

Sin duda, quien seguramente habrá ido a una limpia es el gobernador de Tabasco, Adán Augusto López Hernández, para que todos aquellos acusados no estuvieran en el penal de Huimanguillo, hoy cerrado, por aquello de la austeridad.

El lugar por excelencia para contrarrestar los efectos causados por la mala suerte es Catemaco, Veracruz, que debería visitar el gobernador Cuitláhuac García Jiménez. ¿Debajo de cuántas escaleras pasó?, quizá rompió un espejo al levantarse y se miró en éste con vergüenza, ya que simplemente por su despotismo y diferencia partidista dejó sola a la alcaldesa de Jamapa, Florisel Ríos Delfín (lamentablemente hoy asesinada), porque según el gober, no pidió apoyo formalmente. Estimado Cuitláhuac, te recuerdo una frase de tu paisano el expresidente don Adolfo Ruiz Cortines: “para gobernar hay que desayunar todos los días sesos, pero si se le agregan huevos, saben mucho mejor”.

Post-It: El que seguro se siente muy confiado por la relación con su jefa ha de ser el sigiloso y pazguato consejero jurídico Néstor Vargas Solano. ¿Alguien sabe si todavía sigue en el puesto? nadie lo ha visto, lo digo porque todos sus predecesores salían a dar la cara y él no ha sido capaz de aclarar el manejo del Registro Civil en la pandemia y las supuestas cifras ficticias. Por cierto, señor Vargas, le recuerdo que la luz de su oficina le cuesta a los capitalinos y todas las noches se queda prendida en el segundo y tercer piso del palacio virreinal; si no quiere ejecutar su trabajo no hay problema, pero no nos genere más costos a los contribuyentes.