Zoé Robledo y el ceño fruncido de Alcocer

Zoé Robledo y el ceño fruncido de Alcocer

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Hace rato que en los pasillos del coloso ubicado al oriente de la plancha del Zócalo no había tanta actividad política como la vista este martes, digna de los tiempos de Porfirio Díaz o bueno, mejor dicho, de Juárez.

Desde temprano hubo una grilla intensa, en la cual queda claro que el canciller Marcelo Ebrard y el secretario de Salud, Jorge Alcocer, tendrán agenda propia durante toda la exposición del niño bonito de la 4T: el doctor Hugo López-Gatell. Ellos se encontraban mostrando algún ocurrente contenido digital, seguro un meme del doctor estrella de la 4T, quizás conquistando a Susana Distancia (por aquello que comentan de su gusto en exceso por la atención del sexo opuesto).

No cabe duda que el subconsciente traiciona incluso al político más experimentado; el Presidente, al referirse al titular del IMSS, Zoé Robledo, como un excelente alfil de la 4T y uno de los mejores en el sector Salud, la expresión en el rostro de nuestro provecto médico Alcocer no fue de agrado. Es más, se le vio con ceño fruncido.

Seguro en la caldera de Salud, hay más de un hervor a raíz de esta relación. Post-It: Un desfile de gobernadores fue lo que se vio a medio día, en las inmediaciones de Palacio Nacional, empezando por Alejandro Murat, mandatario de Oaxaca que vino a platicar con el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, seguro para pedirle dinero.

Pero gobernador, hoy el Presidente mandó un mensaje claro al respecto del monopolio en la venta de medicamentos, seguro a usted y a su padre les debieron haber zumbado los oídos. Otro de los invitados fue el mandamás deTabasco, Adán Augusto López Hernández, quien una de dos: o de repente le entró un baño de humildad o su jefe seguro le jaló la oreja, diciéndole que los principios de la 4T es igual a cero prepotencia, ya que saliendo de la reunión su actitud con los reporteros fue de atención, deferencia e incluso de risas, un gran cambio a comparación de su postura en Tabasco el día lunes, cuando arribó al malecón y de inmediato se retiró con aires de despotismo y superioridad. A lo mejor le pegó la altura