Patrick Loliger, un clásico del Exatlón, se libera Jugando

Patrick Loliger, un clásico del Exatlón, se libera Jugando

Uno de los favoritos de la competencia destaca que ésta es una gran experiencia de vida; apunta al mundial de Portugal para 2021

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CIUDAD DE MÉXICO.- Un puñado de atletas de alto rendimiento “extraviados” en un lugar recóndito del Caribe, siempre en competencia, apunta como una estampa que podría causar escozor. Incluso, para quienes ya fueron parte de una aventura del tipo, está claro que las dudas se mantienen en el aire, porque las condiciones por supuesto generan esas mismas inseguridades.

Y es Patrick Loliger, un clásico del Exatlón México quien, de regreso de volver a palpar las vicisitudes del reality show por excelencia, acepta en entrevista con Grupo Cantón que, el haber sido ya parte, es lo que pone precisamente en tela de juicio tomar una decisión.

“Recuerdo que mi mamá y mi esposa me dijeron: ‘lo bueno es que ya sabes a lo que vas y de qué se trata”.

Y es que el remero mexicano, con conocimiento, dejando de lado todo lo bueno de ser parte de este mundo tan extremo, se sincera.

“Ya sé a lo que voy, chin: ya sabes que vas a sufrir, que vas a comer poco, a mí en lo particular me costó menos y lo disfruté mucho más. Lo tomé como lo que es, un juego”.

Pero con todo y eso, Patrick, uno de los consentidos de quienes son devotos a la emisión, acepta que, aun cuando las comodidades están de este lado, las sensaciones cuando se supo lejos de la prueba, pudieron ser contrastantes.

“Estaba viendo un capítulo, y no te voy a mentir, sí sentí como nostalgia de repente, de ver el juego, a mis compañeros de equipo, a los azules, pero sinceramente también la salida es mucho menos dolorosa que la vez pasada, en la que me costó mucho reincorporarme a mi vida cotidiana”.

En los tiempos actuales, con un confinamiento generalizado para estar a salvo de una pandemia, Loliger, aunque de entrada se había fijado quedarse con su primera vez, lanza que además de que fue un distractor importante, entendió que estar lejos es un buen ejercicio de superación en todos los niveles.

“Sinceramente, después de la primera vez, en ese momento decía: ‘no lo volvería a hacer’; porque es una experiencia bastante fuerte, para mí lo más difícil fue estar incomunicado tanto tiempo, fueron casi seis meses de no saber de mi familia, de cómo va tu trabajo, de ver cómo va todo allá afuera, y sí me costó mucho trabajo, pero valió la pena.

“Después pensé en volver a hacerlo, porque además al tener tantas carencias, valoras todo lo que tienes en tu vida, y creo que esa parte siempre es buena, como tomar de repente un retiro espiritual, un descanso de tu vida normal, como no tener el celular, eso me fascina, porque al no tenerlo, convives con la gente, platicas, y te das cuenta que en tu vida diaria se vuelve una necesidad, pero que realmente podrías estar sin él. Fueron muchas cosas por las que al final acepté, y fui con otra mentalidad”.

A LO QUE SIGUE

Respecto a su carrera profesional en el deporte, comparte que regresará a su prueba madre, con miras a París 2024.

Regreso a entrenar, a recuperar mi condición física, mi fuerza; las competencias serían hasta el próximo año en septiembre u octubre, que es el Mundial.

“Hasta 2018 venía haciendo una modalidad de Remo Profesional que no es Olímpico, pero que lo será para 2024, entonces regresaré a esa misma, y para 2021 ir a Portugal”, finaliza.