Muere Gabriela y Tania se salva de milagro

Muere Gabriela y Tania se salva de milagro

La otra cara del ataque a Omar García Harfuch:

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CIUDAD DE MÉXICO.– EL 23 de junio de 2020, a las 6:30 de la mañana, la familia Gómez se dirigía por Paseo de la Reforma a bordo de su coche Aveo con rumbo al Auditorio Nacional para abrir La Bendición, el puesto que atendían y donde vendían ricas quesadillas, tlacoyos, y otros antojitos mexicanos, cuando una camioneta con rótulo comercial abrió fuego con armas largas al convoy de Omar García Harfuch, secretario de Seguridad de la CMDX.

Las balas que llovieron a diestra y siniestra mataron a dos de su escolta y una bala perdida alcanzó a Gabriela Gómez, de 26 años, la cual perdió la vida; otro proyectil le pegó a hermana Tania en el brazo derecho y le desgració vida.

Un ejército de azules resguardó por tierra y aire al jefe Harcuch y lo trasladaron al hospital Médica Sur, mientras Tania, de 22 años, fue llevada a la Cruz Roja, donde recibió el tratamiento básico de limpieza de la herida y la trasladaron al hospital Londres de Toluca; la operan, le extraen la bala, no así las esquirlas incrustadas bajo la piel.

Patricia, hermana mayor de Tania, revela su condición: “Tania fue dañada para todos los días de su vida; no puede amasar, hacer tlacoyos, ni acercarse al fuego”.

La familia Gómez estaba integrada por cinco hermanas y David el más chico. Su mamá se casó dos veces y ambos padres abandonaron el nido.

Visitamos a Patricia Gómez y a su marido Pancho en La Bendición, el negocio familiar en el que todos trabajan. Patricia y Pancho, no acostumbrados a entrevistas periodísticas, desconfían del reportero y se niegan rotundos a ser retratados por miedo: Las palabras fueron fluyendo.

DAÑOS COLATERALES

– ¿Reciben apoyo del Comité de Atención a Víctimas de CDMX?
No. El licenciado Armando Ocampo prometió becas a las hijas de mi hermana Gabriela y que les daría la canasta básica, algo que nunca hemos recibido.

– ¿Qué pasó con el cadáver de su hermana Gabriela?
Armando Ocampo dijo que se iba a hacer cargo de recoger el cuerpo de Gaby, pero no fue así. Nunca nos dijo dónde se llevaron el cuerpo y lo entregaron dos días después. El licenciado Ocampo se presentó 5 días después en la casa, allá en Xalatlaco. Nos ofreció una ayuda de 10 mil pesos, pero no nos los dió.

Luego cambió y ahora les está dando 5 mil pesos a Tania, a José, el viudo. Gaby dejó a su esposo y a sus niñas. Mónica Lizeth, de 10 y Anel Joana, de 4 años.

A José, a Tania, y a las niñas no les están dando nada. Yo les pregunté cuándo les iban a dar las becas prometidas a mis sobrinas. Nada de becas, nada de canasta.

– ¿Qué pasó con su hermana herida, Tania?
Después del accidente la llevaron a la Cruz Roja de Polanco, pero ahí no le hicieron nada, solamente le limpiaron la herida y la dieron de alta, dijeron que estaba fuera de peligro. Pero a los cinco días se nos puso muy grave. La llevamos a revisión y el doctor nos dijo que era urgente que se le hiciera un lavado quirúrgico porque si se infectaba podría perder el brazo, ya se le quedaron seis esquirlas en el tejido. La llevamos a una clínica particular que el Gobierno de la Ciudad de México pagó, pero los medicamentos no, fueron 6 mil pesos, nosotros pusimos ese dinero.

– ¿Cómo está de ánimo Tania?
Gracias a Dios, bien, esperanzada porque sane su brazo y resignada a quedar mal. El doctor dijo que ella no puede trabajar durante meses, quizá años. Le echaron a perder su vida. Ahorita se tiene que esperar porque no puede estar cerca de lo caliente, cerca del comal, además con el frío le duele bastante el brazo. Las esquirlas le quedaron en el brazo, no se las quitaron, ya será con el paso del tiempo cuando las busquen y se las quiten en otra operación.

– ¿Pagará el gobierno?
No, por cuenta de nosotros, ya ni les importa. No han preguntado por ella; el el señor Ocampo ya no nos contesta.

– ¿Insistirán para que les cumplan lo prometido?
Nosotros sufrimos mucho de niños; cuando mamá falleció, nuestro padre nos abandonó. Nosotros debíamos mucho dinero a agiotistas porque mi mamá se endrogó para mantenernos, pero cuando nos convertimos al cristianismo, nos organizamos y saldamos las deudas. Así nació La Bendición. Sabemos trabajar y dejamos todo en manos de Dios. Por este accidente, de un señor que ni conocemos (Omar García Harfuch), nuestra vida cambió, perdimos un miembro de la familia, pero saldremos adelante.