La autopista del fraude

La autopista del fraude

Con lo dicho aquí, se puede actuar contra expresidentes

324
0
Compartir

La famosa autopista del sol, que va de la Ciudad de México a Acapulco, pasando por Cuernavaca, es uno de los tantos fraudes que se cometieron en el tristemente célebre sexenio de Carlos Salinas de Gortari; desde que se construyó, no ha dejado de estar en reparación permanente, pero lo grave, es que se siguen cobrando altos peajes, sin que a cambio de ello se le otorgue al viajero un buen servicio, sobre todo seguro.

Es evidente que la administración federal sigue incurriendo en un gran fraude de la misma magnitud del cometido por Salinas, al obligar a los usuarios a pagos elevados, cuando debería ser gratuita, hasta en tanto realmente sea eficaz.

Hoy por hoy resulta desesperante y hasta angustiante utilizar esa carretera que se nos ofrece como una vía rápida, pero en la que sistemáticamente solo se encuentra habilitado un carril, con la consecuente saturación vehicular; que decir de otro acto de inmoralidad, al permitir la circulación de los transportes de doble remolque, que son auténticos trenes, y, evidentemente representan un grave peligro, además, es imposible rebasarlos como en cualquier otro camino que no sea de cuota. Es de llamar la atención que la autopista México-Acapulco, es peor que cualquier otro camino federal, ya que, en estos últimos, con las debidas precauciones se puede adelantar, no así en la del sol.

Lamentable que ante este engaño carretero, nadie, y esto hay que subrayarlo, defienda a los usuarios, ya que no existen instancias o mecanismos para exigir al gobierno y concesionarios, que se abstengan de cobrar en tanto no brinden el servicio esperado y por el cual están recibiendo cuantiosas ganancias. Es indispensable que esta administración sea distinta a las anteriores y que no se deje llevar por la inercia o la picardía de empresarios abusivos.