Stefano Orsini, un competidor nato

Stefano Orsini, un competidor nato

El atleta chiapaneco se dice un privilegiado por haber estado en Exatlón; trabaja en un proyecto de entrenamiento en línea

553
0
Compartir

RODRIGO MOJICA/GRUPO CANTÓN

Ciudad de México.- La imaginación fue su motor y aliento, y su condición de ser un deportista las 24 horas, la herramienta para completar una nueva experiencia que le llegó cuando tuvo que ser. Y es que Jean Stefano Orsini, originario de Chiapas, pero hoy avecindado en Puebla, por aquellos caprichos que de pronto aparecen en el andar, tuvo que rechazar la propuesta por la que había trabajado con ahínco.

La prueba sorteada ante miles de aspirantes, cuando le comunicaron su incursión, tuvo que desecharla y quedarse en el tintero, aunque el Exatlón le tenía aún reservado un capítulo exclusivo, sin importar la duración de éste.

“Hice casting en la tercera temporada, tuve que hacer unas pruebas físicas en las que había muchos atletas, fui seleccionado, y por azares del destino ya no pude ir, y ya no tenía en cuenta Exatlón en mi vida, y fue una gran oportunidad cuando me marcaron; no lo pensé dos veces, sabía que no estaba tan preparado, pero dije: ‘tengo que vivir esta experiencia, porque no se va a repetir’”, cuenta el sureño recién desempacado del caribe, a Grupo Cantón.

Con cierto dejo de añoranza, porque parece que siempre el tiempo es corto cuando llega la partida y el regreso a casa, comparte que se lleva una gran satisfacción de esta última travesía, sobre todo porque siempre fue un tipo acostumbrado a probar su fortaleza.

“Es un honor siempre competir con cualquier deportista de otra disciplina, todos son muy capaces, todos tienen grandes habilidades, entonces te da una motivación para crecer y evolucionar más.

“Estoy contento de ver a toda mi gente, aunque también triste porque dejé a mi familia azul, me hubiera gustado estar más, pero así es este juego, y hay que aceptarlo”, agrega. Asevera acerca de esa naturaleza competitiva que desde siempre tuvo, de ahí que ser parte de esta historia lo mantiene con el ánimo por las nubes, a pesar de todo. “Como atleta siempre quieres competir con otros atletas, y más cuando ves esos circuitos, cuando ves esos lugares, entonces te motivas, te emocionan, y sólo de verlo sueñas con estar ahí compitiendo con ellos”.

SUPERVIVENCIA

Condiciones extremas en cuanto al clima, el techo donde dormir, pero sobre todo el alimento, acepta que fueron las máximas pruebas que tuvo que soportar, pero igual le enseñaron a valorar. “Es muy difícil estar en la cabaña, sufres mucho, un día se hace un mes, el tiempo pasa muy lento, no comes bien, no hay aire, estás en medio de un hoyo prácticamente.

“Comes poco, y no rindes igual, entonces tienes que estar porcionando (sic) tus comidas para poder utilizarlas en un momento específico, y que te beneficien al momento de las competencias. De repente todo eso te juega en la mente, porque estás pensando en que quieres comer, y te va debilitando poco a poco”.

LECCIÓN DE VIDA

Para cerrar la tertulia, comparte lo bueno que le deja este pasaje, que además espera sea una manera de motivar a otra gente. “Me quedo con el aprendizaje que te da para valorar muchas cosas, para valorar el tiempo, para valorar la comida, a mi familia. “Quiero regresar a entrenar, a continuar con un proyecto que tengo de una plataforma para entrenamiento en línea, y a seguir dando buenos mensajes a la gente para que crean en ellos mismos, para que crean en sus sueños y para que nunca desistan”.