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Todos los asistentes deben mantener sana distancia, está prohibido realizar actividades en grupos.

 

Héctor García

 

En el Bosque de San Juan de Aragón, los visitantes no están respetando las indicaciones para evitar la propagación del COVID-19, por lo que se analizan nuevas medidas como la reducción en el horario de apertura y otras restricciones.

De acuerdo con la Secretaria local del medio ambiente, el Bosque de San Juan de Aragón abrió con la finalidad de ofrecer a las personas un espacio natural en donde puedan realizar ejercicio para mejorar su salud; por ello, el bosque opera al 30% de su capacidad y bajo una serie de reglas para evitar la propagación del virus como: usar cubrebocas, mantener sana distancia y utilizar gel antibacterial.

Sin embargo, este fin de semana, el personal del Bosque detectó que la mayoría de usuarios y usuarias no seguían las indicaciones de portar cubrebocas y guardar sana distancia, así mismo, se identificó a grupos de personas que desatendían diversas indicaciones de seguridad sanitaria y no acataban la prohibición de utilizar juegos infantiles y gimnasios al aire libre.

Como medida emergente para reducir el riesgo de contagios por COVID-19, éste 2 de agosto se decidió cerrar el Bosque de San Juan de Aragón antes del horario previsto.
La salud de las y los asistentes, así como la de los trabajadores del Bosque de San Juan de Aragón deben garantizarse, por lo cual es necesario que durante esta emergencia sanitaria por COVID-19 las personas que visiten este bosque urbano se mantengan en su interior con responsabilidad, respeto y compromiso, cumpliendo las medidas sanitarias y de sana distancia.

Sólo se permite el acceso peatonal para caminar, trotar y correr, y para ciclistas, en una cantidad que no supere el 30% de la capacidad de este espacio público.