‘Mi último amigo’ De intimidad, ilusiones y enfrentamiento a la muerte

‘Mi último amigo’ De intimidad, ilusiones y enfrentamiento a la muerte

1331
0
Compartir

Viaje artístico y complejo hacía las entrañas de un futuro incierto; Héctor Babenco más reciente filme

Harry Plus

Calificación: Muy buena (4 estrellas de 5)

Enfrentar una enfermedad nunca ha sido cosa fácil, sobretodo cuando la misma deteriora de a poco tu vida y te deja con nulas expectativas de vida. Tal golpe emocional y psicológico requiere de una gran fortaleza para poder sobrellevar lo que representa vivir, para disfrutar lo que se pueda de ella y para dejar a la par un legado que derrote y trascienda a la muerte. El campo artístico y cultural se ha visto enriquecido por historias impactantes, valientes y dignas de enmarcar, de mujeres y hombres que han combatido a un mal llamado cáncer y que han desarrollado su exquisitez imaginaria a través de los sentidos y de la intensa batalla, por eso es que la semi autobiografía de Héctor Babenco, Mi último amigo, nos muestra un retrato intimo sobre lo que representa el anhelo de vida y la aceptación a la muerte.

Centrada en Diego, quien es un director de cine muy cercano a la muerte, que vive rodeado de personas que tienen problemas para hacer frente a su estado actual. Diego está luchando contra el cáncer, y lo más probable es que sobreviva, pero si lo hace, significa que tiene que volver a aprender a vivir. Willem Dafoe, Maria Fernanda Cândido, Reynaldo Gianecchini, Selton Mello, Bárbara Paz y Guilherme Weber, protagonizan la película.

A lo largo de 124 minutos, Diego, interpretado por Dafoe, nos lleva a un recorrido de redención, exameniación, encuentro, placer y determinación. Es donde encontramos uno de los pilares más sólidos de esta cinta, ya que el propio actor se muestra enérgico, si bien contemplativo, pero bastante comprometido para con la verdad y la vida que representa. Babenco no es ajeno a este tipo de historias, ya que ha dirigido con anterioridad producciones con tonalidad similar en cuanto a la sintonía y explicación de las relaciones humanas y el interior de cada uno. Mi último amigo nos lleva en un recorrido melodramático, de razonamiento y cuestionamiento, de reflexión sobre lo que representa el estar con vida y el deseo de trascender más allá de la muerte.

Una de las cuestiones que adornan y encantan de la historia, es la carga erótica y sexual que permea sobre ella, contada a través de su perspectiva de las cosas, muestra la naturaleza de la interacción entre hombres y mujeres, con total transparencia hacia el plano carnal y pasional, el existencialismo que añora uno en sueños, el juego y el deseo. Babenco está consciente de que su protagonista debe representar la tonalidad fría, paranoica y extremista que conlleva la enfermedad, el límite y el colapso. El enojo ante la posibilidad de enfrentar a la muerte, el compadecerse de su destino. Una gama emocional bastante bien explorada y representada. El tacto para representar la dureza de la batalla contra el cáncer, la relación con la familia y las repercusiones sentimentales y personales, generan un crudo nudo en la garganta.

Mi último amigo, es una brillante reflexión sobre la vida y la muerte, contada a través de la mirada de un cineasta complejo, emocional y explosivo, que detona su imaginación y excelencia artística en los momentos más oscuros. Un viaje interno y de aprendizaje que demuestra cómo el destino cambia y la perspectiva y anhelos se vuelven uno con el universo.