La ciudad que se nos fue: Otro lado de zona rosa

La ciudad que se nos fue: Otro lado de zona rosa

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Homero Doporto

 

Existieron lugares tan exclusivos como La Llave, ubicado en la calle de Génova, donde si no tenías una copia de la llave que abría la puerta, no había forma de que pasaras a disfrutar la comida suculenta, vinos y bebidas que se ofrecían a los socios e invitados, sin costo alguno.

Otro bar exclusivo era El Safari, que fue el primer antro homosexual en la Zona Rosa, inaugurado en una época cuando estaban realmente prohibidos los lugares con este concepto. Hay un libro del escritor Gonzalo Martré que narra los sucesos de este centro nocturno que cerró sus puertas en los años 70.

Hay algunos otros lugares que fueron emblemáticos como La Cueva, de Amparo Montes, abierta al público por 30 años y donde siempre estuvo acompañada al piano por Teté Cuevas. Cantaba boleros de varios compositores, Agustín Lara era su preferido. Su última canción en todas sus presentaciones fue Azul para rendirle homenaje al Flaco de Oro.

Su famosa Cueva estuvo en varios lugares de la zona, el último fue en la calle de Génova. Hubo otros como El Can Can, para disfrutar plenamente el vivir nocturno.

En su momento de mayor auge, la Zona Rosa vivió de intelectuales, políticos, artistas, cantantes, turistas y tuvo todo tipo de espacios exclusivos y elegantes que hacían que cualquiera quisiera una vivencia en la Zona Rosa.