«Jojo Rabbit» La desgracia de la guerra desde la mirada infantil

«Jojo Rabbit» La desgracia de la guerra desde la mirada infantil

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Taika Waititi nos entrega con Jojo Rabbit, una sátira perfecta y entrañable sobre la madurez y la comprensión humana

 

Harry Plus

Calificación: Excelente (5 estrellas de 5)

Recurrente fascinación es la que se encuentra dentro de Hollywood, por las historias que abordan y escarban en lo profundo de la Segunda Guerra Mundial, el suceso histórico por excelencia para retratar el heroísmo y la valentía de los frentes involucrados, así como de la devastadora realidad de las víctimas y las personas que sufrieron en carne propia los terrores de la ira, el odio, la desinformación y la brutalidad humana de quienes sin tacto alguno, ejercían la violencia desmedida para con sus hermanos. Aquí se da el origen de una de las figuras más enfrentadas dentro de la historia, Adolf Hitler, el genio estratega que atemorizó a Europa y el mundo entero. Dentro de esta vertiente, surge una idea, la de satirizar el fanatismo nazi y la crueldad de la guerra, a través de la inocente mirada de un pequeño niño alemán, situación que el cineasta Taika Waititi, aprovechó para explotar en todo sentido una poderosa película llamada Jojo Rabbit, una políticamente incorrecta cinta que lleva dentro de su humor, la nobleza y la tragedia.

La historia nos lleva a conocer a Jojo «Rabbit» Betzler (Roman Griffin Davis), quien es un solitario niño alemán perteneciente a las Juventudes Hitlerianas que ve su mundo puesto patas arriba cuando descubre que su joven madre Rosie (Scarlett Johansson) esconde en su ático a una niña judía (Thomasin McKenzie). Con la única ayuda de su mejor amigo imaginario y un niño un poco distraído de nombre Yorki (Archie Yates), Jojo deberá enfrentarse a su ciego nacionalismo y madurar en el proceso.

Como se mencionaba, la virtud más emblemática dentro de esta producción es la tonalidad con la que es manejada, pues nunca un tema sobre conflictos bélicos había quedado tan perfectamente bien entonado con el humor negro que tanta falta nos hace como individuos, de reírnos de nuestras desgracias pero aprender de las mismas, pues al final del día, la tristeza y las repercusiones de los actos están presentes y se debe aprender de ellos, pero que mejor manera de hacerlo que dando nuestra mejor cara. De ahí que el guion escrito por el propio Waititi se vuelva un valuarte para nuestra cinematografía, ya que habita en la linea divisoria de lo políticamente incorrecto y divertido. El mismo cineasta personifica de manera ácida al icónico Hitler, burlándose de su tiranía y su extrema persecución judía. La trama también maneja de manera brillante la madurez, la humanidad, la familia, el amor y la amistad, todo construido dentro de los cimientos del cambio que se comienza a manifestar dentro de Jojo, su inminente paso a la madurez y a la empatía de la que carecía.

Punto aparte para el ilustre reparto compuesto por Roman Griffin Davis, Scarlett Johansson, Thomasin McKenzie, Taika Waititi, Sam Rockwell, Rebel Wilson, Alfie Allen, Stephen Merchant, Archie Yates, Luke Brandon Field, Sam Haygarth, entre otros, quienes han logrado, de manera excepcional, brindar una actuación en conjunto para la historia, memorables y encantadores. Cada pieza añade una personalidad y un sabor único, lo cual vuelve más disfrutaba la experiencia que es Jojo Rabbit, ya que tenemos elementos construidos con suma delicadeza pero con la dosis idónea de irreverencia que impacta y enamora a la audiencia. Desde un Rockwell acostumbrado a gustar por su empeño y perspicacia, hasta una Johansson fiera y protectora que incluso suma una nominación al Oscar como Mejor actriz de reparto, por esta personificación. Los jóvenes Roman Griffin y Thomasin McKenzie encuentran la fórmula justa para volvernos parte de su complicidad y adorable relación, una que nos hará comprender los valores que se ha perdido durante las últimas décadas. De paso, es bueno mencionar que todos y absolutamente todos, van a quedar encantados con el pequeño Yorki, el mejor amigo que todos deberíamos tener.

Sumando a lo que Jojo Rabbit ha encantado, tenemos un apartado más, el de su diseño de vestuario, elaborado por la mexicana Mayes C. Rubeo, quien adquirió incluso una nominación al Oscar por su trabajo en esta producción, ya que realiza una labor titánica para confeccionar un magistral diseño de época en cada uno de los personajes y elementos que construyen esta historia. Una virtuosa visión y ejecución que se nota y se agradece. El montaje álgido y apabullante brinda confort para la audiencia, quien disfruta de principio a fin cada minuto del filme, con secuencias estupendamente bien realizadas y rebosantes de asombro.

Jojo Rabbit es una sorpresiva película que enamora no solamente por la astucia de su guion y la acidez de sus personajes, si no que compenetra con el espectador a nivel íntimo gracias a su extraordinario trabajo actoral. Nunca el humor había estado tan bien mezclado con la tragedia y la desesperanza.