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Sábado 17 Noviembre del 2018
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Una niña Bien por Ximena de la M

“México: El país del huachicol”

Claudia Silva

Qué onda mis pepinos, ¿cómo están? Ay yo tipo impactada de ver la realidad de nuestro país; sí y es que ¿apoco no? Todo el mundo se queja del Gobierno y le echan la culpa de todo, como quien dice ven la paja en el ojo ajeno, pero cero pueden ver la viga en el suyo ¿hello? Y bueno, creen que el 1ro de julio todo va a cambiar mágicamente ¿no adoran? Así que voten por quien voten, les tengo noticias: la cosa está tan mal, que por más collares y coronas de flores que se cuelguen los candidatos, o así vengan los mismísimos Avengers a salvarnos, la verdad es que nada va a cambiar, si 1ro no cambiamos nosotros ¿hello? Y es que ahora resulta que algunos bancos fueron hackeados y la verdad es que, aquí entre nos, ¿qué te puedes esperar de un país en el que hay huachicoleros?, o sea, ya para que te robes la gasolina es que si estamos tipo súper mal ¿no? Y los pepinos de los bancos dijeron que ahora sí ya van a blindar sus sistemas de seguridad para operaciones como transferencias, speis, etc… ¿No adoran? O sea, hasta ahorita los van a blindar, en un país donde hay tanta rata, y ellos apenas van a tomar precauciones, las precauciones son antes ¿si ubican no? Y es ¿por qué seremos así de rateros? Bueno yo no, pero ¿qué tal? Los pepinos que el otro día que hubo un choque entre un tren y un tráiler con cervezas, en vez de ayudar, como lo harían en un país civilizado, ellos aprovecharon para robarse las 20 toneladas de cerveza que se cayeron en el accidente ¿no adoran? Así que ya saben: no le echen toda la culpa a los políticos, porque ustedes también tienen lo suyito ¿hello kitty?

“Millennials, aprendan a recordar”

Claudia Silva

¿Qué onda mis pepinos ¿cómo están? Ay yo tipo súper triste y es que el otro día estando en la playa fui testigo de un espectáculo, que fue igual de increíble, que de decepcionante y es que del mar salió una tortuga enorme y hermosa a desovar, la verdad es que se te enchinaba la piel de ver la maravilla de la naturaleza. Bueno yo estaba de lo más feliz, cuando vi que como que toda la gente se empezó a juntar y hacer bola, rodeando a la pobre tortuga, que iba ahí paso a pasito; luego en eso llegaron un par de escuincles a quererla tocar y sus papás no les decían nada ¡ay con unas ganas de que la tortuga los mordiera! Pero eso no fue lo peor pepinos; si no que toda la gente se fue corriendo por sus celulares, para “capturar el momento”, luego una señora tirándose al suelo, para dizque obtener la mejor imagen y es que ahora resulta; que todos se creen fotógrafos profesionales ¿no adoran? A ver les aviso Millenials y Sras. Ridículas como esa que vi: ¿por qué no viven el momento y lo ven con sus propios ojos? Luego en un futuro los reviven en su mente, eso se llama Recuerdos ¿si ubican, no? ¿Qué? si no toman la foto, no hay testimonio de la experiencia o ¿qué güey? Y si les roban el teléfono, se quedan como conjunto vacío sin recuerdos ¿hello? Siguiendo con mi relato luego pasó lo que nadie se esperaba, la tortuga se dio la media vuelta y se regresó al mar, ha de haber pensado “ni loca dejó mis huevos con esta bola de salvajes que de seguro se los van a comer, o sea, fue más inteligente y prudente la tortuga que esa bola de gente “dizque civilizada” ¿hello kitty?

¿Halloween o Navidad?

Qué onda, mis pepinos, ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo preocupada, güey! Y es que temo decirles, pepinas, que los hombres, por lo que se ve, van a seguir escasos para este 2018, y para muestra ¿qué tal mi íntima Paris Hilton? Que aunque su hermana Nicky se casó con un Rothschild, gente bien de toda la vida, la pobre de Paris, después de tanto buscar y buscar, se tuvo que conformar y ya por fin se compró, ¡digo, se comprometió! con un actor y modelo de medio pelo, que es más conocido por ser el novio de ella que por sus trabajos como actor, ¿no adoran? Y aunque el pepino le dio un mega anillo con una roca de 2 millones de dólares, la verdad es que yo creo que ella misma se lo compró, ¡ternurita! Sí, porque con lo que gana el tal Chris Zylka, ¡cero creo que lo haya pagado él! ¿hello?

Se ve que la pobre de Paris estaba súper urgida, o sea ¿así o más triste, güey? ¡Ay, no vaya a ser la de malas y yo termine casada con un actor de Teatro en Corto ¡iuu! Ahí sí me muero, o sea, ni coche tienen ¿hello kitty?

Y en las gataditas, la verdad es que sí me da tristeza que ya se hayan terminado todas las fiestas navideñas, y es que es mi época favorita del año; lo malo es que no sé si se han fijado que estas celebraciones cada vez se pasan más rápido, y es que parece que vivimos en una constante carrera, donde en vez de disfrutar más las cosas y darles su debido tiempo, ¡ah, no!, parece que solo quisiéramos como cumplir con el requisito, darle palomita y a lo que sigue, para ganarles a todos los demás. Y es que hasta las mismas tiendas te aceleran, porque ponen a la venta las cosas y adornos de Navidad en pleno octubre, junto con las cosas de Halloween. y entonces ni disfrutas el Halloween y ya te están urgiendo con que compres lo de Navidad; ¡uy!, porque si de casualidad se te ocurre ir a finales de noviembre o principios de diciembre, ¡tragedión! Porque ya no encuentras nada o solo queda lo que nadie quiso comprar y tienes tache porque llegaste tarde a las compras navideñas, cuando en realidad son ellos los que se adelantaron y te hacen sentir mal, como si la rara fueras tú y no ellos ¿hello kitty? Luego, otra de las cosas en las que te apuran en diciembre, es en sacar las facturas de tus compras, y es que normalmente tienes un mes para realizarlas, pero resulta que en diciembre solo tienes hasta el día 31, porque es fin de año ¿no adoran? Si es cuando más compras realizas ¿hello? Y aunque es la obligación de las personas que cobran facturarte en el momento, siempre te echan la bolita y te salen con la gatadita de que tú, el cliente, hagas su trabajo y la saques en línea ¿no adoran? O sea, que los clientes siempre nos llevamos la peor parte, porque por un lado nos apuran a comprar, pero por el otro no nos quieren facturar, o sea ¿así o más padre, pepinos?

Gente bien ¿mito o realidad?

Claudia Silva

¿Qué onda mis pepinos ¿cómo están? Ay, yo tipo harta de que aunque cada vez, se están produciendo más series de televisión en México; todavía no aprendan a retratar a la Gente Bien o clase alta de nuestro país. Y es que el otro día que vi Aquí en la Tierra una serie con Daniel Jiménez Cacho y Alfonso Dosal, donde salen de padre e hijo; resulta que el personaje de Jiménez Cacho es un político muy importante al que asesinan y bueno en el capítulo que vi; están los personajes de Carlos (Alfonso Dosal) y su mamá desayunando en la cocina y están hablando del asesinato de su papá y de asuntos de la auténtica mafia del poder; pero eso no es lo raro, si no que las ternuritas lo hacen enfrente de su chacha mientras ella les sirve el desayuno ¿no adoran? Como si fuera una licuadora o cualquier otro electrodoméstico que no escucha; están como la foto de una boda en San Miguel de Allende que indignó a todo mundo porque cosificaba a una mujer indígena ¿hello? Pero aparte en mi casa por ejemplo, jamás hablamos delante de mis chachas y es que una vez que estábamos hablando de una prima a la que la acababa de dejar el marido, las pepinas fueron de chismosas a contarle todo; o sea, ya parece que vamos a hablar de asesinatos, secuestros, conspiraciones o cómo se maneja este país delante de ellas ¡cero que ver güey! Luego siguiendo con que ¡cero saben cómo es la Gente Bien! Resulta que los personajes viven en una casa HUGE (enorme) y lo más absurdo es que sólo tienen una chacha para toda esa casota ¿no adoran? Les digo: la “Gente Bien” seguimos siendo un mito ¿hello kitty?

¡Carstens y sus chilitos!

Ximena de la Macorra

Qué onda mis pepinos ¿cómo están? Ay yo tipo confundida ¡güey! Y es que por un lado me da mil gusto que Alejandro González Iñárritu haya ganado un Oscar honorífico por su instalación de realidad virtual Carne y Arena que actualmente se presenta en la CDMX y que todo mundo se muere por ver, entre ellas yo pepinos; pero el otro día que me contaron de qué se trataba la dichosa instalación, la verdad es que como que ya se me quitaron las ganas; y es que resulta que de lo que se trata es qué a través de la realidad virtual, el público vive la experiencia de los migrantes Mexicanos y Centro Americanos al tratar de cruzar la frontera con Estados Unidos, o sea ¿cómo porqué a uno se le antojaría vivir esa experiencia de cerca? ¿Hello?

Sí dicen que es horrible, ya parece que uno va a querer ir a sufrir y aparte pagar ¡cero que ver! O sea para empezar, a mi la arena me da ¡kiki güey! Además no es necesario ir hasta el desierto de Sonora para que te humillen ¿Hello? No, ya con ir a cualquier aeropuerto tienes, y es que la verdad actualmente en los aeropuertos te hacen sentir como una auténtica indocumentada, si porque te gritan, te quitan los zapatos, ya ni siquiera te dejan llevar una maleta sin que te la cobren, tienes que darles santo y seña del motivo de tu viaje y aunque vayas en clase dizque Premiere, te dan comida como de la cárcel y por si fuera poco, tú tienes que sacar tu propio pase de abordar, o sea para como van, al rato van a querer que uno mismo maneje el avión ¿Hello? Luego como si esto no fuera suficiente patean tus maletas, o las abren y te roban tus cosas, y lo peor de todo es que hasta les pagas un dineral para que te traten así ¿no adoran? Así que yo con ir al aeropuerto ya tengo suficiente humillación ¿no creen pepinos? Además en Carne y Arena también te quitan los zapatos, así que imagínense toda la gente que ya pasó antes que tú, o sea qué tal que se te pega el pie de atleta o un ojo de pescado ¡iuu! La verdad es que para pescar hongos mejor váyanse a la pista de hielo del Zócalo y pónganse un par de patines de ahí ¿Hello Kitty?

Y en las gataditas; resulta que ya por fin Agustín Carstens, el papá de la gorda, se nos fue a Suiza, pero antes de irse la ternurita estuvo en todos los programas dando entrevistas ¿no adoran? Pero lo más bizarro fue que todos los periodistas a pesar de ser un Sr. tan inteligente y preparado; lo único que le preguntaban era ¿qué si no iba a extrañar la comida Mexicana? ¿No adoran? Y la ternurita para acabarla, todavía les dijo a los pepinos que si lo visitaban en Suiza, que por favor le llevaran unos chilitos ¡chilitos en Suiza! Típico Mexicano que aunque coma caviar le hacen falta sus jalapeños ¿Hello Kitty?

Los Godínez Caminantes ¡una nueva especie!

Claudia Silva

Twiter/@ximenadelam

Qué onda. mis pepinos, ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo shokeada con el clima de los últimos días!; y es que ¿qué tal el frío que estuvo haciendo? O sea ¡cero cool! Pero lo peor de todo es que como no estamos acostumbrados a estos fríos; la perradita ¡cero se sabe vestir para el invierno!, ¿hello? Y, entonces, se ve que buscan todos los abrigos, chamarras y gorros que encuentran en su casa y se los ponen todos al mismo tiempo, ¿no adoran? Y les vale si combinan, ellos se ponen cuadros con rayas, lunares y rombos, o sea, el dress code ¡cero les importa! Y bueno, si de por sí, ya somos el país con más obesos en el mundo; pues imagínense cómo se ven con tantos suéteres y chamarras; parecen osos caminando en las calles y lo peor es que solo van estorbando, ¿hello kitty?

Y en las gataditas, ya que hablamos de gente que estorba en las calles ¿qué onda con Los Godínez Caminantes? ¿Los han visto? ¿A poco no son de lo más bizarro que existe? Les deberían de hacer su bioserie, ¿hello? Bueno, pero cuando más raro se comportan es como entre 2 y 3 de la tarde que es la hora a la que salen a comer; y es que no sé por qué a las ternuritas les encanta ir en fila por las banquetas, uno al lado del otro; tipo Las Rockettes o como si fueran a jugar “Amo ató matarilerilerón”; como que todos quieren ir escuchando lo que dice el Godín que venga en ese momento platicando, como si fuera tan interesante lo que les tiene que decir, ¿hello? Pero ese no es el problema, pepinos; sino que las ternuritas van ocupando toda la banqueta y no te dejan pasar, porque ni de broma quieren romper filas, ¿hello? Aparte, como van reposando la comida, van de un lento, yo creo que quieren que les haga bien la digestión ¿no? Lo que no entiendo es que los pepinos no tengan conciencia de que hay otras personas caminando en las calles y se muevan tantito para dejar pasar o hagan dos filas, tipo escolta; y es que ni de broma se quieren separar ¡pero si se van a ver otras 4 horas en la oficina!, ¿no se hartan de verse la cara todo el día?, ¿hello? Mejor deberían de irse a comer cada quien por su lado para descansar, ¿cuál es el caso de ir en tropa? Lo que me encantó es que el otro día que iba paseando a Chelsea, mi perrita, logré que Los Godínez rompieran filas; y es que iba tratando de pasar y en eso una Godín mujer vio a mi Chelsea y dijo: “Ay, qué bonita perrita con su suéter de Gap”; y como a Chelsea no le gusta la gente igualada, le empezó a ladrar y le mordió un pie, y entonces ahí sí Los Godínez se desacomodaron todos; ya no sabían cómo volverse a formar, ¡ternuritas! Bueno, por lo menos les di algo de qué platicar en su próxima hora de comida corrida, ¿hello kitty?

¡Sean Penn era el malo!

Claudia Silva

Twitter/ @ximenadelam

Qué onda, mis pepinos, ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo shockeada con el documental de Netflix Cuando conocí al Chapo, donde la pepina de Kate del Castillo narra toda su aventura con el El Chapo Guzmán! Pero lo más bizarro de todo el documental, pepinos, es que resulta que el malo no era El Chapo, sino Sean Penn, ¿no adoran? Luego, en el documental también Kate sale diciendo que se negó a ir sola a la comida de publicitas que hacían en un foro de Televisa, pero en cambio sí se fue a la sierra a tomar tequila con El Chapo, y bueno ¿no hasta se quedó a dormir ahí? ¿hello?, ¿quién la entiende? O sea, los publicistas le daban miedo, pero un señor que le ha cortado la cabeza y aquí sí ¡literal! a miles de personas, ése si no le daba nada de miedo, ¿no adoran? Al contrario, se fue sola con él al cuarto donde se iba a quedar a dormir y El Chapo le dio las buenas noches, eso sí ¡qué miedo! ¿no, pepinos?, no una comida en un foro lleno de gente ¿hello?

Luego, en el mismo documental, también critican todo el tiempo a Televisa y la imagen de la mujer que ésta promovía en sus telenovelas, ¿no? Como si la imagen de las telenovelas de narcos que protagoniza Kate fuera muy diferente, ¿hello? La única diferencia entre las historias de Televisa y las de los narcos, es que en las de narcos, las mujeres dicen groserías, traen pistola y salen pintadas como coches; ¡ah! y también, en vez de que el patrón se enamore de la chacha de la casa, es el narco el que se trae a todas locas ¡no’mbre, qué buena imagen de la mujer promueves, Kate! ¿hello kitty?

Y en las gataditas: ¿qué tal que a poco menos de dos meses del temblor del 19, a los mexicanos ya se nos olvidó el cambio de actitud tan padre que se generó entre todos nosotros al ver todas las tragedias que pasaron y darnos cuenta lo vulnerables que somos ante la naturaleza?, ¿no? Y es que habíamos logrado una conexión y una empatía con las demás personas ¡increíble, güey!, que tristemente ya se fue por un tubo, ¿hello? Bueno, con decirles que mis chachas y yo ya éramos BFF o sea, best friends forever, pero el encanto ya se rompió, y todo volvió a la normalidad: ellas ya son unas peladas otra vez, se hacen las sordas cuando les pido algo y así ¡cero cool! Luego en la calle todo el mundo te avienta el coche, ¿qué pasó con los que te daban el paso para cambiarte de carril, o los que se detenían para dejar pasar a los peatones? No aprendimos la lección, ¿así o mas triste, güey? ¡Qué lástima que no aprendamos más que con tragedias!, ¿hello? Y para terminar; un consejo para el Halloween del año que entra: o sea, si ya tienen pelo botanero y cejas de azotador, no hagan la gatadita de disfrazarse, ¡porfa! Ya con eso asustan bastante, ¿hello kitty?

Prohibida la sobremesa

Ximena de la Macorra

iQué onda, mis pepinos ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo extrañada!, y es que ¿qué onda con los meseros? Son de lo más raro ¡güey! O sea, tipo llegas a un restaurante y muchas veces les tienes que rogar que te tomen tu orden porque ni te pelan; y es que 1º llegan y te dicen: “qué tal, buenas tardes, soy fulanito o fulanita de tal, y voy a tener el gusto de atenderla” o sea, no sé, ¿para qué tanta presentación? Si luego resulta que ya no vuelves a ver al pepino en cuestión ¿hello? Sí, porque se desaparece y entonces vienen otros 3 diferentes, y como todos se parecen, te confundes y luego ya no sabes ni quién es tu mesero, y todo para que luego se tarden años en atenderte; por ejemplo: les pides las bebidas y pueden pasar horas para que te las traigan o muchas veces te traen 1º las entradas y después el agua con la que te las vas a pasar ¿hello?

Luego, ¿qué tal cuando te recitan las especialidades del día?, y si los interrumpes tantito, se les va la onda y tienen que volver a empezar, ¡ternuritas! Y bueno, uno pensaría que a lo mejor lo que pasa es que están distraídos pensando en sus novias o que les choca su trabajo; pero no, porque resulta que para recogerte los platos, para eso sí son súper rápidos, o sea, casi casi estás comiéndote el último pedazo de tu pescado y ya se están llevando el plato. Se llevan los vasos aunque todavía tengan tantito líquido, te tienes que pelear con ellos para que no se los lleven. Entonces no es que estuvieran distraídos, sino que ya les urge que te vayas, después de que se tardaron años en atenderte, ¡uy!, y que ni se te ocurra hacer sobremesa, porque están sobres y se la pasan interrumpiéndote, limpiando la mesa, como que no quieren que platiques. Yo en algunas ocasiones hasta les he llegado a decir: “¡Ay!, a ver, pepino, ya no me recojas nada, déjanos platicar porfa; deja la mesa sucia, no te preocupes”, y lo peor de todo es que se quedan ahí de metiches, parados al lado, dizque para estar pendientes por si se te ofrece algo. O sea ¿dónde estaban cuando sí los necesitabas?, ¿hello? Ya al final, ¿para qué los quieres? Claro, ahora si están ahí para la propina ¿no? Obvio que no estoy hablando de los meseros del Four Seasons, aunque también a ellos a veces se les va la onda, ¿hello kitty?

Pero ya que fue Navidad, hay que terminar con algo bonito, pepinos, y es que por fin vamos a mandar al Festival de Viña del Mar a unas dignas representantes para ahora sí asustar al Monstruo de la Quinta Vergara; sí, pepinos, y es que van a ir las Ha*Ash representando a México, ¿no adoran? Ahora sí que el espantado va a ser el Monstruo ¿hello? El año que entra, para seguir con la tradición de espantarlo, hay que mandarles a los de Río Roma, ¿no creen, pepinos?

En México ¡ni uber, ni taxis, ni nada!

Claudia Silva

Qué onda, mis pepinos, ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo asustada!, y es que por poco no la cuento: el otro día que a Primitivo mi chofer le salió una emergencia, la ternurita me dejó botada en pleno dentista, y ni modo de decirle algo, si tenía toda mi boca abierta ¿hello? Pero mi doctora me dijo que ella tenía el teléfono de un sitio de taxis maravilloso; y es que ya ven que con eso de que ahora es más peligroso viajar en Uber o en Cabify que en el mismísimo Metro; pues la verdad mejor un taxi clásico ¿no, pepinos?

Bueno, total, que ya pasó el taxi por mí y yo me sentía la más intrépida de subirme a uno, y sí fui muy intrépida, porque no se imaginan la clase de chofer que me tocó, o sea, en 1ª era un chavito como de 20 años, que no sabía ni cómo salir de Polanco, ¿hello? Y lo peor es que se quería ir a Bosques de las Lomas por el Periférico con toda la perradita, ¿no adoran?

Y le tuve que decir: “Oye, pepino, mejor vete por el 2º piso; si
no, vamos a hacer horas”. Y me salió con la gatadita de que no traía TAG, pero como yo soy muy precavida, traía la mía, así que le dije: “Ay, a ver, ten la mía y vámonos por arriba”.

Pero lo más bizarro de todo es que el niño-chofer, nunca se había subido al 2º piso, ¿lo pueden creer? Era su ¡primera vez! Y tenía que ser justo conmigo ¿hello? Así que cuando ya estábamos arriba, no saben: el pepino estaba extasiado, parecía que había descubierto un nuevo mundo. Bueno, no hasta me dijo: “No conozco Disneylandia, pero así ha de ser ¿no, Srita.?”. Y le dije: “El 2º piso y Disney ¡cero qué ver pepino!”. Pero él se ve que sí se creyó que era Disneylandia y empezó a correr como si
estuviéramos en el Space Mountain, y solo decía súper emocionado: “Aquí arriba no hay tráfico, no hay tráfico”. Y le tuve
que decir: “Sí, no hay tráfico, pero bájale a tu velocidad porque quiero llegar viva a mi casa ¿hello?”.

Total, que nunca le bajó a la velocidad, pero por lo menos yo sí llegué sana y salva a mi casa y cuando ya le estaba pagando ¿qué creen? La ternurita no me quería devolver mi TAG: “Ay, Srita.,es que me quiero volver a subir”, y le dije: “Pues cómprate la tuya, eres un peligro al volante, es más, dame tu nombre, te voy a reportar en el sitio”, y muy orgulloso me contestó: “Me llamo Vladimir”; ya ven que a los mexicanos les encantan los nombres extranjeros; antes eran gringos como Kevin y Brian, pero ahora ya son rusos ¿hello kitty? Y ¿saben con lo que me salió Vladimir?; “Repórteme lo que quiera, mi tío es el gerente del sitio”.

Así que le contesté: “Pues mi papá maneja este país, es como El Padrino, pero del PRI, ¡ay, pero tú qué vas a saber de la película El Padrino! y ¿sabes qué? Devuélveme mi TAG, vete como los animales, por abajo, ¿hello kitty?

Telenovelas turcas ¡son lo de hoy!

Ximena de la Macorra

Twitter/ @ximenadelam

Qué onda, mis pepinos, ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo shokeada!, y es que el otro día que llegué a mi casa las pepinas de mis chachas me recibieron vestidas de turbante y con cinturón de moneditas, ¿no adoran? Y ya les pregunté: “¿Por qué están vestidas así, pepinas? ¡Ay, no!, ¿qué, ya van a imitar a Shakira otra vez o qué?, ¿hello?” Pero no, lo que pasa es que ya ven que a las ternuritas les encanta copiar todo lo que hay en la tele, como cuando ven alguna telenovela que ocurre en una hacienda, a las pepinas les da por andar de trenzas y traje típico; tipo meseras de Sanborns ¿no? Y como ahora lo que está de moda son las telenovelas turcas y árabes, como El secreto de Feriha, ¿Qué culpa tiene Fatmagul? y la de El Sultán, que es la favorita de mis chachas; entonces a las pepinas les ha dado por andar todo el día de turbante, ¿no adoran?

Y aunque se ven bien raras, la verdad es que el turbante es súper higiénico, porque cero se les cae el pelo en nuestra comida ¿hello? Y bueno, las ternuritas dicen que prefieren mil veces ver El Sultán, que es de Imagen Televisión, que la telenovela de Televisa, Caer en tentación, y es que dicen que esa novela está contada toda en desorden y entonces no le entienden nada; aparte dicen que habla de swingers y otras porquerías; en cambio en la de El Sultán, a pesar de que el sultán tiene muchas mujeres, es una telenovela mucho más rosa que la otra; ellas creen que es como Aladino o algo así ¡ternuritas! Lo único que espero es que a ninguna de las televisoras se les ocurra una telenovela que suceda en la época del Rey Arturo, si no, al rato voy a tener a todas mis chachas vestidas de armadura, teniéndoles que echar aceite para que no se oxiden ¿hello kitty? Y en las gataditas: ¿qué onda con las portadas de las revistas?, cada vez me confunden más: ¡ay, sí, y es que 1º fueron las Ha*Ash que salieron en la portada de la revista Cosmopolitan, ¿no? ¿Se acuerdan el susto que me llevé pepinos? Pero ahora que fui al salón a que me retocaran la raíz; me puse a hojear la Instyle de este mes, y me di una confundida, ¡güey! Y es que con eso de que en el canal Tlnovelas están repitiendo Volver a empezar, pensé: “Ay, mira, María Elena Saldaña está de vuelta, hasta la pusieron en la portada de Instyle y toda la cosa, qué bien se ve”; pero ¡cuál va siendo mi sorpresa, pepinos! Que no era María Elena Saldaña; sino Mariana Treviño, ¿sí ubican, no? La actriz de Cómo cortar a tu patán y Club de Cuervos, ¿no adoran? ¡Ay, pero es que están idénticas!; o sea, hagan de cuenta que María Elena Saldaña volvió a nacer, aparte son igual de chistosas, ¿cómo no confundirlas, güey? Y luego yo güera; así que no sé qué me tiene más confundida, si las revistas o mis chachas con turbante, ¿hello kitty?

 En este mundo: ni sal, ni popotes, ni maletas

 

Claudia Silva

Qué onda, mis pepinos, ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo asombrada del humor negro de los mexi­canos!; ¡ay, sí!, y es que ya ni la burla perdonan ¡güey! Bue­no, y es que ¿se acuerdan que yo hace mucho bauticé al se­cretario de Comunicaciones y Transportes Gerardo Ruiz Esparza como El Richard Ge­re mexicano?, región 4 ¡obvia­mente! Bueno pues resulta que a la gente ya le gustó en­contrarle a los políticos mexi­canos parecido con artistas de Hollywood, ¿no adoran?

Pero es que las comparacio­nes sí están de risa loca, pepi­nos; y es que en 1ª dicen que Miguel Ángel Mancera es el George Clooney de La CD­MX ¿no adoran? Yo más bien diría que es idéntico al Hijo de Chucky, ¿no, pepinos? Pero ahora salieron con la gatadi­ta de que José Antonio Mea­de, el Secretario de Hacien­da, es El Kevin Costner mexica­no; y aunque el pepino me cae tipo súper bien, porque es un Sr. decente, que cero está me­tido en escándalos, ni se an­da haciendo publicidad co­mo todos los demás, la ver­dad es que ¡cero qué ver con Kevin Costner! Al rato van a salir con la gatadita de que Agustín Carstens es El Jo­hn Candy del Banco de Méxi­co; bueno, a menos que sea porque al Sr. Carstens le en­cantan los candies, como los bubulubus, ¿hello kitty?

Y en las gataditas; ¿qué on­da con los restaurantes? Y es que en 1ª empezaron por qui­tar la sal de las mesas; que porque era dañino para la sa­lud ¿no? Pero ahora tampo­co hay popotes ¿no adoran? Bueno y si tienes la osadía de pedir uno, ¡uy!, los mese­ros te ven con una cara de asesina de delfines, como si uno se fuera a llevar el popo­te hasta la playa para tirarlo ahí, o aventárselos a los del­fines en la cabeza ¿hello? O sea, uno supone que los res­taurantes ya tienen de los po­potes que no contaminan ¿no? Y es que a mí, la verdad, sí me da ¡kiki güey! tomar di­rectamente de un vaso, que por muy bien lavado que es­té, imagínense cuánta gente ha tomado de ahí; y luego si no los lavan bien, huelen co­mo a huevo ¡iuu! O sea al ra­to, al paso que vamos, ya no van a servir ni comida en los restaurantes ¿hello? Están co­mo las líneas aéreas, que ya quieren que viajes sin ma­letas; sí, porque aunque ya las multaron, te siguen co­brando por documentar des­de la 1ª maleta ¿no adoran?

Y ya para terminar; ¿qué on­da con Omar Suárez? ¿Sí ubican, no? El productor de teatro que a pesar de que en todos los proyectos que pro­duce siempre hay líos y pro­blemas, él insiste en seguir produciendo, o sea ¿así o más necio? Pero lo que me encan­ta es que todavía hay acto­res que le creen y siguen tra­bajando con él, ¿no adoran? ¿Pues qué los actores no leen los periódicos o qué? Y es que en su nueva producción, Las arpías, resulta que las arpías ya se pelearon y ni siquiera han estrenado ¿hello kitty?

¡Qué suerte no ser millennial!

Claudia Silva

Twitter/@ximenadelam

Qué onda mis pepinos ¿cómo están? Ay yo tipo shokeada y es que se acuerdan que les dije que delincuentes como IT, o sea, ESO El Payaso no podían existir en México, porque como las coladeras están todas tapadas, pues se nos ahoga el payaso ¿no? Pero entonces; me puse a checar y a ver ¿qué tal estaban los delincuentes mexicanos?

Y hay cada cosa pepinos, pero lo mejor son los apodos que se ponen, y es que son de una ternura, por ejemplo están: El Ojos, El Lic., El Mini Lic., El Panzas, El Feo, El Pata de Queso, que imagínense a lo que le huelen los pies y El Naco, que también ¿cómo estará? que los demás lo apodan así. ¿hello, kitty? Luego están unos más sofisticados en sus apodos como: El Matanovias, al que por suerte ya agarraron y adivinen porque le pusieron así, pues porque mataba a sus novias, o sea, se quebraron la cabeza con ese apodo ¿hello? Luego hay otro delincuente al que le dicen El Tortillero porque dejaba los cadáveres de sus víctimas, cubiertos de tortillas ¿no adoran? Pero las que sin duda si llamaron mi atención, son una banda de mujeres a las que afortunadamente ya arrestaron, a las que les decían Las Goteras VIP y su modus operandi consistía en contactar hombres urgidos en Tinder, luego se quedaban de ver en algún bar, les echaban algo en la bebida, y ya en la casa de las víctimas, éstos perdían el conocimiento y cuando despertaban ¡oh sorpresa! Ya les habían robado todo y ni un besito les tocó ¡ternuritas!

Aparte las víctimas eran personas con altos ingresos económicos, por eso lo de VIP, lo cual si perjudicaba directamente a mi pepinos, porque conociendo a las autoridades de este país, no fuera a ser que me confundieran y yo ni Tinder uso ¿hello kitty? Y en las gataditas; el otro día me di cuenta de lo afortunada que soy de no haber sido Millennial, ay si pepinos, porque antes, cuando uno salía con alguien, te fijabas en que carro tenía ¿no? En cambio ahora pasan en bici por las pobres Millennials, y el colmo es que muchas veces son Ecobicis, o sea, que ni siquiera llegan en bici propia ¿hello? O sea ¿así o mas loosers güey? Luego a las pobres Millennials en vez de invitarlas al cine o al teatro, las invitan a ver series en sus teléfonos inteligentes y ven todo así mini, y como ahora todo es virtual resulta que te mandan flores, chocolates y besos virtuales, o si ya eres muy suertuda, te dan un toque o un like ¿así o más horrible güey? Bueno con decirles; que yo creo que había más seriedad cuando te casabas en la kermés de tu escuela que ahora, que todo es como de mentiras, o sea, nunca creí decir esto pepinos, pero ¡qué bueno que no soy tan joven! ¿Hello kitty?