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Viernes 21 Septiembre del 2018
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Una niña Bien por Ximena de la M

AMLO: ¡No encuentra su centro!

Ximena de la Macorra

Qué onda mis pepinos ¿cómo están? Ay yo tipo asombrada de lo gatita y rarita que puede llegar a ser la gente a veces y es que, ¿qué tal? Ese tipo de personas que están muy de moda últimamente, sí, de los que hacen yoga y son veganos, meditan y dizque tienen muchísima paz y ¡shalalá shalalá! Y se la pasan hablándote de los karmas y de alinear los chakras y estar en tu centro y puras jaladas que yo ni entiendo ¿hello? Y bueno, tampoco creo que ellos las entiendan, porque resulta que el otro día que estaba en la salita de espera del dentista, que voy escuchando que la paciente que estaba antes que yo, le pregunta a mi dentista que si no la dejaba poner un mantra para relajarse durante la endodoncia que le estaba haciendo, ¿no adoran? Y en eso, que se empiezan a escuchar unos sonidos, ya saben de: “om, om, guin, guin, om aum om” y que escucho que mi doctora le dice a la pepina de la paciente: “Ay, mira Yuliana, a lo mejor a ti estos sonidos te calman mucho, pero a mí la verdad es que me están poniendo muy nerviosa y no te quiero lastimar, o sea, si quieres para la próxima tráete tus audífonos para que tú solita los escuches y te relajes ¿te parece?”, y en eso la pepina le contesta: “Ay, no sé, es que yo la verdad sin mis mantras, no puedo encontrar mi punto de equilibrio y mucho menos dejar que me agarren la boca”, ¿lo pueden creer pepinos? O sea, ¿para qué? Tanta luz y no comer carne y demás gatadas, si no pueden estar en paz ni en un dentista, o sea ¿hello? Por supuesto que yo ya no pasé con la dentista, después de que me la dejaron toda alterada ¡cero que ver, güey! O sea ¿qué tal que sí se equivoca? Y me saca otra muela; así que ya saben pepinos, cuando se encuentren a este tipo de personas tan ridículas no les hagan caso, tienen ¡cero paz en la vida!

Y en las gataditas: y hablando de gente que no tiene paz ¿qué tal el pepino de AMLO? Y es que se ve que está súper ardido desde que destaparon a José Antonio Meade; sí, y es que el pepino no sabe cómo disimular la envidia que le tiene; como el otro día que dijo que Meade y Ricardo Anaya eran unos peleles y unos pirrurris blancos porque no les daba el sol, hasta les dijo puxhos, que ha de ser una grosería, y los criticó por que dice que no salen de la CDMX ¿no adoran? O sea en 1ra, que su jefe de campaña o de imagen le explique a la ternurita que actualmente ¡cero cool! hablar del color de piel de las personas, que no sea racista y además, ¿con qué cara los critica de que no salen de la CDMX? Sí el ni siquiera está en México; el pepino se la ha pasado en Hawái, ¿qué no lo ven? Todo el tiempo con sus collares de florecitas ¿hello? Pues con razón critica que estén blancos, si él trae un súper bronceado directo de Hawái que ya lo quisiera yo ¿hello kitty?

Cómo renovar la Tarjeta de Circulación y no morir en el intento

Claudia Silva

Twitter / @ximenadelam

Youtube / Canal Claudia Silva

Qué onda, mis pepinos, ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo feliz!, y es que ya tengo un nuevo proyecto: sí, ahora ando súper metida en el mundo de los tutoriales, y es que ya ven que ahora puedes hacer carrera o volverte famoso sin tener ninguna preparación, ¿no? Lo cual está tipo increíble porque ya ven que yo estudié 4 carreras pero no terminé ninguna, así que esto de los tutoriales está que ni pintado para mí; y bueno, resulta que ya tengo el 1er tutorial que voy a impartir; sí, pepinos, y se llama: Cómo renovar la Tarjeta de Circulación y no morir en el intento. Y es que ya ven que antes esta tarjeta era permanente, ¿no?

Pero luego a los pepinos del Gobierno de la CDMX, en su búsqueda constante de cómo sacarnos dinero a los ciudadanos, se les ocurrió la genial idea de ponerles un chip y hacer que las renueves y pagues 285 pesos cada 3 años, ¿no adoran? Y aunque hay gestores que por 1,500 pesos te hacen el trámite, la verdad es que la perradita no quiere pagar esa cantidad, así que prefieren hacerlo ellos mismos, y justo para ellos es mi tutorial.

Así que lo primero que les aconsejo es que tengan una fotocopiadora en su casa, sí, porque una de las características de los trámites burocráticos en México es la cantidad de copias que te piden para todo, ¡ah, y también les conviene tener una copiadora portátil!, porque ya cuando están ahí haciendo el trámite, les piden más copias. Y aunque parezca mentira, en las oficinas de Gobierno no tienen copiadoras, ¿no adoran? Ya ni porque sería negocio tienen una, ¿hello? Así que siempre te mandan a una papelería que está como a 2 cuadras para que el negocio lo hagan otros, ¿hello? Luego, otra de las características de este tipo de trámites es que no están centralizados en un solo lugar, sino que te mandan a hacer la visita de las 7 casas para realizarlos; y es que en un lugar te dan la línea de captura, luego vas a un banco a pagarla, luego tienes que sacar una cosa que se llama Hoja de repuve, que es un papel con el que compruebas que tu coche no es robado, y para esto te dan una página donde sacarlo, pero como se les va el sistema un día y el otro también, entonces mejor llamas a un teléfono donde te contesta una señorita ¡muy pelada!

Bueno, y ya que tienes todo, vas y haces el trámite, pero te salen con la gatadita de que se les acabo el plástico para las tarjetas, ¿no adoran? Así que lo que yo les aconsejaría es que más bien, si pueden ahorrar y contratar a un gestor que les haga el trámite, es mucho mejor, se van a ahorrar muchos dolores de cabeza y andar de arriba para abajo con la factura original de su coche, tenencias y demás papeles que, si se te pierden, imagínense la burocracia para volverlos a sacar, ¿hello kitty?

¡Carstens y sus chilitos!

Ximena de la Macorra

Qué onda mis pepinos ¿cómo están? Ay yo tipo confundida ¡güey! Y es que por un lado me da mil gusto que Alejandro González Iñárritu haya ganado un Oscar honorífico por su instalación de realidad virtual Carne y Arena que actualmente se presenta en la CDMX y que todo mundo se muere por ver, entre ellas yo pepinos; pero el otro día que me contaron de qué se trataba la dichosa instalación, la verdad es que como que ya se me quitaron las ganas; y es que resulta que de lo que se trata es qué a través de la realidad virtual, el público vive la experiencia de los migrantes Mexicanos y Centro Americanos al tratar de cruzar la frontera con Estados Unidos, o sea ¿cómo porqué a uno se le antojaría vivir esa experiencia de cerca? ¿Hello?

Sí dicen que es horrible, ya parece que uno va a querer ir a sufrir y aparte pagar ¡cero que ver! O sea para empezar, a mi la arena me da ¡kiki güey! Además no es necesario ir hasta el desierto de Sonora para que te humillen ¿Hello? No, ya con ir a cualquier aeropuerto tienes, y es que la verdad actualmente en los aeropuertos te hacen sentir como una auténtica indocumentada, si porque te gritan, te quitan los zapatos, ya ni siquiera te dejan llevar una maleta sin que te la cobren, tienes que darles santo y seña del motivo de tu viaje y aunque vayas en clase dizque Premiere, te dan comida como de la cárcel y por si fuera poco, tú tienes que sacar tu propio pase de abordar, o sea para como van, al rato van a querer que uno mismo maneje el avión ¿Hello? Luego como si esto no fuera suficiente patean tus maletas, o las abren y te roban tus cosas, y lo peor de todo es que hasta les pagas un dineral para que te traten así ¿no adoran? Así que yo con ir al aeropuerto ya tengo suficiente humillación ¿no creen pepinos? Además en Carne y Arena también te quitan los zapatos, así que imagínense toda la gente que ya pasó antes que tú, o sea qué tal que se te pega el pie de atleta o un ojo de pescado ¡iuu! La verdad es que para pescar hongos mejor váyanse a la pista de hielo del Zócalo y pónganse un par de patines de ahí ¿Hello Kitty?

Y en las gataditas; resulta que ya por fin Agustín Carstens, el papá de la gorda, se nos fue a Suiza, pero antes de irse la ternurita estuvo en todos los programas dando entrevistas ¿no adoran? Pero lo más bizarro fue que todos los periodistas a pesar de ser un Sr. tan inteligente y preparado; lo único que le preguntaban era ¿qué si no iba a extrañar la comida Mexicana? ¿No adoran? Y la ternurita para acabarla, todavía les dijo a los pepinos que si lo visitaban en Suiza, que por favor le llevaran unos chilitos ¡chilitos en Suiza! Típico Mexicano que aunque coma caviar le hacen falta sus jalapeños ¿Hello Kitty?

¡Qué suerte no ser millennial!

Claudia Silva

Twitter/@ximenadelam

Qué onda mis pepinos ¿cómo están? Ay yo tipo shokeada y es que se acuerdan que les dije que delincuentes como IT, o sea, ESO El Payaso no podían existir en México, porque como las coladeras están todas tapadas, pues se nos ahoga el payaso ¿no? Pero entonces; me puse a checar y a ver ¿qué tal estaban los delincuentes mexicanos?

Y hay cada cosa pepinos, pero lo mejor son los apodos que se ponen, y es que son de una ternura, por ejemplo están: El Ojos, El Lic., El Mini Lic., El Panzas, El Feo, El Pata de Queso, que imagínense a lo que le huelen los pies y El Naco, que también ¿cómo estará? que los demás lo apodan así. ¿hello, kitty? Luego están unos más sofisticados en sus apodos como: El Matanovias, al que por suerte ya agarraron y adivinen porque le pusieron así, pues porque mataba a sus novias, o sea, se quebraron la cabeza con ese apodo ¿hello? Luego hay otro delincuente al que le dicen El Tortillero porque dejaba los cadáveres de sus víctimas, cubiertos de tortillas ¿no adoran? Pero las que sin duda si llamaron mi atención, son una banda de mujeres a las que afortunadamente ya arrestaron, a las que les decían Las Goteras VIP y su modus operandi consistía en contactar hombres urgidos en Tinder, luego se quedaban de ver en algún bar, les echaban algo en la bebida, y ya en la casa de las víctimas, éstos perdían el conocimiento y cuando despertaban ¡oh sorpresa! Ya les habían robado todo y ni un besito les tocó ¡ternuritas!

Aparte las víctimas eran personas con altos ingresos económicos, por eso lo de VIP, lo cual si perjudicaba directamente a mi pepinos, porque conociendo a las autoridades de este país, no fuera a ser que me confundieran y yo ni Tinder uso ¿hello kitty? Y en las gataditas; el otro día me di cuenta de lo afortunada que soy de no haber sido Millennial, ay si pepinos, porque antes, cuando uno salía con alguien, te fijabas en que carro tenía ¿no? En cambio ahora pasan en bici por las pobres Millennials, y el colmo es que muchas veces son Ecobicis, o sea, que ni siquiera llegan en bici propia ¿hello? O sea ¿así o mas loosers güey? Luego a las pobres Millennials en vez de invitarlas al cine o al teatro, las invitan a ver series en sus teléfonos inteligentes y ven todo así mini, y como ahora todo es virtual resulta que te mandan flores, chocolates y besos virtuales, o si ya eres muy suertuda, te dan un toque o un like ¿así o más horrible güey? Bueno con decirles; que yo creo que había más seriedad cuando te casabas en la kermés de tu escuela que ahora, que todo es como de mentiras, o sea, nunca creí decir esto pepinos, pero ¡qué bueno que no soy tan joven! ¿Hello kitty?

Ahora sí, ¡Carstens se nos va!

Claudia Silva

Qué onda, mis pepinos, ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo súper triste, güey! Sí, de saber que ahora sí el 30 de noviembre se nos va a Suiza el papá de La Gorda, o sea, don Agustín Carstens; y la verdad es que nunca pensé que me fuera a dar tanta tristeza; sí, y es que ahora que se vayan, ¿a quién voy a molestar? ¿hello? Aparte, la última vez que los vi fue en su fiesta de Halloween y el papá de La Gorda me dio una ternura, porque cada año el pepino como disfraz solo se ponía un antifaz y con eso ya juraba que nadie lo reconocía; pero este año, como ya era el último Halloween que iba a pasar aquí, ahora sí le echó ganitas, y se disfrazó de lo que más ama en la vida el Sr.: de Bubulubu, ¿no adoran?

Y bueno, el pepino se sentía soñado, con decirles que yo hasta le comenté: “Ay, Sr. Carstens, está tipo increíble su disfraz; le voy a dar una mordidita”, y la ternurita se puso como mermelada: rojo, rojo. Pero lo mejor de toda la noche fue cuando la mugre Gorda Carstens, con todas las acusaciones sobre acosos sexuales que ha habido últimamente, me salió con la gatadita de que Harvey Weinstein, el productor de cine, también la había acosado a ella, ¿no adoran? Y bueno, yo para seguirle la corriente hasta le dije: “¡Ay!, ¡cómo crees, Gorda!, ¿cuándo fue eso?, ¿cuando estaban filmando Liberen a Willy o qué? ¿A poco él también la produjo?”. Pero la ternurita me dijo que lo que pasa es que le había tocado ir sentada junto a él en un avión, y que Harvey le preguntó si no le interesaba ser actriz, y que luego le pidió un masaje; y ahí fue cuando La Gorda se asustó y le pidió a la sobrecargo que la cambiara de lugar y un plato de nueces para el susto, ¡ternurita! Y ya le dije: “Ay, Gorda, o sea, el tal Harvey le tira la onda a lo que sea, ¿verdad? Bueno pero también tú, Gorda, o sea, desde el momento en que te preguntó si no querías ser actriz, te hubieras dado cuenta de que se estaba burlando y tomándote el pelo ¿hello? Bueno, y mejor en vez de hacerte la interesante y andar soñando que alguien abusa de ti; ve y dile al Sr. Bubulubu, o sea a tu papá, que antes de que se vaya a vivir a Suiza, nos deje el dólar a como estaba antes. Sí, porque ¡qué fácil! Él se va y nos deja aquí con el problemón ¿hello kitty?”.

Y en las gataditas: el otro día, aunque no lo crean, descubrí una gran ventaja de vivir en México, y es que aquí, por ejemplo, no podrían existir delincuentes como IT o sea ESO el payaso, ¿sí ubican, no? Y es que como las coladeras siempre están tapadas, entonces imagínense, se nos ahoga el pobre payaso, ¿hello? Ay, aparte cualquiera de los delincuentes que hay aquí asusta más que IT; por lo menos tienen peor los dientes; si no, para muestra vean a los pepinos que hicieron un tipo Facebook Life desde el penal de Neza-Bordo, o sea ¿así o más feos, güey?

Eduardo Yáñez, ¡de la que te salvaste!

Claudia Silva

Qué onda, mis pepinos, ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo impactada de lo amargada que puede llegar a estar la gente en algunos lugares!, y es que resulta que el otro día, por salirme de mi zona de confort, fui a un Starbucks diferente al que siempre voy ¿no?

Y bueno, me fue como en feria ¡güey! Y es que desde que llegué, una pepina me dijo de muy mala manera: “Aquí no admitimos perros”, porque yo iba con Chelsea, mi perrita ¿no? Y entonces le dije: “Ay, pues ¡qué raro! Porque en la sucursal de Plaza Duraznos, Chelsea mi perrita hasta tiene mesa de pista ¿hello? Además no hay nadie, pepina; o sea, ¿a quién voy a molestar?”. Y ¿saben lo que me dijo?: “Pues por lo menos cárgala ¿no?”, y le dije: “Sí, no te preocupes, no me pienso quedar; además solo vine por el Caramel Frappuccino que desayuna mi perrita, ¿si? Lo que no entiendo es ¿por qué me tratas así, pepina? Si yo no te he hecho nada, ni me conoces; al contrario, yo vengo a tu tienda a comprar, ¿sí ubicas, no? Y si tuviste una mala noche o estás frustrada porque estudiaste Diseño Gráfico y estás de barista, ¡cero es mi culpa! Que hayas escogido una carrera tan saturada, ¿hello? Ahora entiendo por qué el lugar está vacío, ¡por tu culpa, pepina! O sea, acuérdense de Vips, que la gente dejó de ir por el pésimo servicio, y ahora te dan todos los platillos a 50 pesos, con tal de que regreses. Mejor aprendan la lección, ¿hello ktty?”.

Lo único que me da gusto de todo esto, pepinos, es que me pude defender yo solita; sin tener que usar mi arma arma secreta y el típico argumento de: “Tú no sabes quién es mi papá, ¿hello?”. A lo mejor ya maduré ¿no, pepinos?

Y en las gataditas: resulta que en Televisa le organizaron una comida de despedida a uno de sus exejecutivos más importantes: Pepe Bastón, que por estar en el ¡shalalá shalalá! con Eva Longoria, los puso a parir chayotes y les tiró todo el rating que les costó años conseguir; ¡ay, y todavía le hacen su fiestecita!, ¿no adoran?

Que no se les olvide que a él le deben ideas “tan geniales” como quitar a Chabelo, a Lolita Ayala y a López-Dóriga de los noticieros y el remake de Corazón salvaje ¿hello? Pero eso no es lo peor de todo, pepinos, sino que son tan gatatitos que la fiesta se la hicieron en el patio de Televisa y con actores, ¿no adoran? O sea, les encanta convivir con los que salen en la tele y comer en sus foros ¿así o más raros, güey? El único que se salvó de toda esa gatada fue el pepino de Eduardo Yáñez, y es que lo tuvieron que desinvitar al convivio por pegarle a un periodista, y de seguro pensaron que se iba a ofender; pero la verdad es que el pepino ha de haber dicho: “De la que me salvé, tener que pagar mi boleto de Los Ángeles a México ¿para ir a comer a un patio? ¡No, muchas gracias!”.

 

¡Sean Penn era el malo!

Claudia Silva

Twitter/ @ximenadelam

Qué onda, mis pepinos, ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo shockeada con el documental de Netflix Cuando conocí al Chapo, donde la pepina de Kate del Castillo narra toda su aventura con el El Chapo Guzmán! Pero lo más bizarro de todo el documental, pepinos, es que resulta que el malo no era El Chapo, sino Sean Penn, ¿no adoran? Luego, en el documental también Kate sale diciendo que se negó a ir sola a la comida de publicitas que hacían en un foro de Televisa, pero en cambio sí se fue a la sierra a tomar tequila con El Chapo, y bueno ¿no hasta se quedó a dormir ahí? ¿hello?, ¿quién la entiende? O sea, los publicistas le daban miedo, pero un señor que le ha cortado la cabeza y aquí sí ¡literal! a miles de personas, ése si no le daba nada de miedo, ¿no adoran? Al contrario, se fue sola con él al cuarto donde se iba a quedar a dormir y El Chapo le dio las buenas noches, eso sí ¡qué miedo! ¿no, pepinos?, no una comida en un foro lleno de gente ¿hello?

Luego, en el mismo documental, también critican todo el tiempo a Televisa y la imagen de la mujer que ésta promovía en sus telenovelas, ¿no? Como si la imagen de las telenovelas de narcos que protagoniza Kate fuera muy diferente, ¿hello? La única diferencia entre las historias de Televisa y las de los narcos, es que en las de narcos, las mujeres dicen groserías, traen pistola y salen pintadas como coches; ¡ah! y también, en vez de que el patrón se enamore de la chacha de la casa, es el narco el que se trae a todas locas ¡no’mbre, qué buena imagen de la mujer promueves, Kate! ¿hello kitty?

Y en las gataditas: ¿qué tal que a poco menos de dos meses del temblor del 19, a los mexicanos ya se nos olvidó el cambio de actitud tan padre que se generó entre todos nosotros al ver todas las tragedias que pasaron y darnos cuenta lo vulnerables que somos ante la naturaleza?, ¿no? Y es que habíamos logrado una conexión y una empatía con las demás personas ¡increíble, güey!, que tristemente ya se fue por un tubo, ¿hello? Bueno, con decirles que mis chachas y yo ya éramos BFF o sea, best friends forever, pero el encanto ya se rompió, y todo volvió a la normalidad: ellas ya son unas peladas otra vez, se hacen las sordas cuando les pido algo y así ¡cero cool! Luego en la calle todo el mundo te avienta el coche, ¿qué pasó con los que te daban el paso para cambiarte de carril, o los que se detenían para dejar pasar a los peatones? No aprendimos la lección, ¿así o mas triste, güey? ¡Qué lástima que no aprendamos más que con tragedias!, ¿hello? Y para terminar; un consejo para el Halloween del año que entra: o sea, si ya tienen pelo botanero y cejas de azotador, no hagan la gatadita de disfrazarse, ¡porfa! Ya con eso asustan bastante, ¿hello kitty?

Telenovelas turcas ¡son lo de hoy!

Ximena de la Macorra

Twitter/ @ximenadelam

Qué onda, mis pepinos, ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo shokeada!, y es que el otro día que llegué a mi casa las pepinas de mis chachas me recibieron vestidas de turbante y con cinturón de moneditas, ¿no adoran? Y ya les pregunté: “¿Por qué están vestidas así, pepinas? ¡Ay, no!, ¿qué, ya van a imitar a Shakira otra vez o qué?, ¿hello?” Pero no, lo que pasa es que ya ven que a las ternuritas les encanta copiar todo lo que hay en la tele, como cuando ven alguna telenovela que ocurre en una hacienda, a las pepinas les da por andar de trenzas y traje típico; tipo meseras de Sanborns ¿no? Y como ahora lo que está de moda son las telenovelas turcas y árabes, como El secreto de Feriha, ¿Qué culpa tiene Fatmagul? y la de El Sultán, que es la favorita de mis chachas; entonces a las pepinas les ha dado por andar todo el día de turbante, ¿no adoran?

Y aunque se ven bien raras, la verdad es que el turbante es súper higiénico, porque cero se les cae el pelo en nuestra comida ¿hello? Y bueno, las ternuritas dicen que prefieren mil veces ver El Sultán, que es de Imagen Televisión, que la telenovela de Televisa, Caer en tentación, y es que dicen que esa novela está contada toda en desorden y entonces no le entienden nada; aparte dicen que habla de swingers y otras porquerías; en cambio en la de El Sultán, a pesar de que el sultán tiene muchas mujeres, es una telenovela mucho más rosa que la otra; ellas creen que es como Aladino o algo así ¡ternuritas! Lo único que espero es que a ninguna de las televisoras se les ocurra una telenovela que suceda en la época del Rey Arturo, si no, al rato voy a tener a todas mis chachas vestidas de armadura, teniéndoles que echar aceite para que no se oxiden ¿hello kitty? Y en las gataditas: ¿qué onda con las portadas de las revistas?, cada vez me confunden más: ¡ay, sí, y es que 1º fueron las Ha*Ash que salieron en la portada de la revista Cosmopolitan, ¿no? ¿Se acuerdan el susto que me llevé pepinos? Pero ahora que fui al salón a que me retocaran la raíz; me puse a hojear la Instyle de este mes, y me di una confundida, ¡güey! Y es que con eso de que en el canal Tlnovelas están repitiendo Volver a empezar, pensé: “Ay, mira, María Elena Saldaña está de vuelta, hasta la pusieron en la portada de Instyle y toda la cosa, qué bien se ve”; pero ¡cuál va siendo mi sorpresa, pepinos! Que no era María Elena Saldaña; sino Mariana Treviño, ¿sí ubican, no? La actriz de Cómo cortar a tu patán y Club de Cuervos, ¿no adoran? ¡Ay, pero es que están idénticas!; o sea, hagan de cuenta que María Elena Saldaña volvió a nacer, aparte son igual de chistosas, ¿cómo no confundirlas, güey? Y luego yo güera; así que no sé qué me tiene más confundida, si las revistas o mis chachas con turbante, ¿hello kitty?

En México ¡ni uber, ni taxis, ni nada!

Claudia Silva

Qué onda, mis pepinos, ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo asustada!, y es que por poco no la cuento: el otro día que a Primitivo mi chofer le salió una emergencia, la ternurita me dejó botada en pleno dentista, y ni modo de decirle algo, si tenía toda mi boca abierta ¿hello? Pero mi doctora me dijo que ella tenía el teléfono de un sitio de taxis maravilloso; y es que ya ven que con eso de que ahora es más peligroso viajar en Uber o en Cabify que en el mismísimo Metro; pues la verdad mejor un taxi clásico ¿no, pepinos?

Bueno, total, que ya pasó el taxi por mí y yo me sentía la más intrépida de subirme a uno, y sí fui muy intrépida, porque no se imaginan la clase de chofer que me tocó, o sea, en 1ª era un chavito como de 20 años, que no sabía ni cómo salir de Polanco, ¿hello? Y lo peor es que se quería ir a Bosques de las Lomas por el Periférico con toda la perradita, ¿no adoran?

Y le tuve que decir: “Oye, pepino, mejor vete por el 2º piso; si
no, vamos a hacer horas”. Y me salió con la gatadita de que no traía TAG, pero como yo soy muy precavida, traía la mía, así que le dije: “Ay, a ver, ten la mía y vámonos por arriba”.

Pero lo más bizarro de todo es que el niño-chofer, nunca se había subido al 2º piso, ¿lo pueden creer? Era su ¡primera vez! Y tenía que ser justo conmigo ¿hello? Así que cuando ya estábamos arriba, no saben: el pepino estaba extasiado, parecía que había descubierto un nuevo mundo. Bueno, no hasta me dijo: “No conozco Disneylandia, pero así ha de ser ¿no, Srita.?”. Y le dije: “El 2º piso y Disney ¡cero qué ver pepino!”. Pero él se ve que sí se creyó que era Disneylandia y empezó a correr como si
estuviéramos en el Space Mountain, y solo decía súper emocionado: “Aquí arriba no hay tráfico, no hay tráfico”. Y le tuve
que decir: “Sí, no hay tráfico, pero bájale a tu velocidad porque quiero llegar viva a mi casa ¿hello?”.

Total, que nunca le bajó a la velocidad, pero por lo menos yo sí llegué sana y salva a mi casa y cuando ya le estaba pagando ¿qué creen? La ternurita no me quería devolver mi TAG: “Ay, Srita.,es que me quiero volver a subir”, y le dije: “Pues cómprate la tuya, eres un peligro al volante, es más, dame tu nombre, te voy a reportar en el sitio”, y muy orgulloso me contestó: “Me llamo Vladimir”; ya ven que a los mexicanos les encantan los nombres extranjeros; antes eran gringos como Kevin y Brian, pero ahora ya son rusos ¿hello kitty? Y ¿saben con lo que me salió Vladimir?; “Repórteme lo que quiera, mi tío es el gerente del sitio”.

Así que le contesté: “Pues mi papá maneja este país, es como El Padrino, pero del PRI, ¡ay, pero tú qué vas a saber de la película El Padrino! y ¿sabes qué? Devuélveme mi TAG, vete como los animales, por abajo, ¿hello kitty?

 En este mundo: ni sal, ni popotes, ni maletas

 

Claudia Silva

Qué onda, mis pepinos, ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo asombrada del humor negro de los mexi­canos!; ¡ay, sí!, y es que ya ni la burla perdonan ¡güey! Bue­no, y es que ¿se acuerdan que yo hace mucho bauticé al se­cretario de Comunicaciones y Transportes Gerardo Ruiz Esparza como El Richard Ge­re mexicano?, región 4 ¡obvia­mente! Bueno pues resulta que a la gente ya le gustó en­contrarle a los políticos mexi­canos parecido con artistas de Hollywood, ¿no adoran?

Pero es que las comparacio­nes sí están de risa loca, pepi­nos; y es que en 1ª dicen que Miguel Ángel Mancera es el George Clooney de La CD­MX ¿no adoran? Yo más bien diría que es idéntico al Hijo de Chucky, ¿no, pepinos? Pero ahora salieron con la gatadi­ta de que José Antonio Mea­de, el Secretario de Hacien­da, es El Kevin Costner mexica­no; y aunque el pepino me cae tipo súper bien, porque es un Sr. decente, que cero está me­tido en escándalos, ni se an­da haciendo publicidad co­mo todos los demás, la ver­dad es que ¡cero qué ver con Kevin Costner! Al rato van a salir con la gatadita de que Agustín Carstens es El Jo­hn Candy del Banco de Méxi­co; bueno, a menos que sea porque al Sr. Carstens le en­cantan los candies, como los bubulubus, ¿hello kitty?

Y en las gataditas; ¿qué on­da con los restaurantes? Y es que en 1ª empezaron por qui­tar la sal de las mesas; que porque era dañino para la sa­lud ¿no? Pero ahora tampo­co hay popotes ¿no adoran? Bueno y si tienes la osadía de pedir uno, ¡uy!, los mese­ros te ven con una cara de asesina de delfines, como si uno se fuera a llevar el popo­te hasta la playa para tirarlo ahí, o aventárselos a los del­fines en la cabeza ¿hello? O sea, uno supone que los res­taurantes ya tienen de los po­potes que no contaminan ¿no? Y es que a mí, la verdad, sí me da ¡kiki güey! tomar di­rectamente de un vaso, que por muy bien lavado que es­té, imagínense cuánta gente ha tomado de ahí; y luego si no los lavan bien, huelen co­mo a huevo ¡iuu! O sea al ra­to, al paso que vamos, ya no van a servir ni comida en los restaurantes ¿hello? Están co­mo las líneas aéreas, que ya quieren que viajes sin ma­letas; sí, porque aunque ya las multaron, te siguen co­brando por documentar des­de la 1ª maleta ¿no adoran?

Y ya para terminar; ¿qué on­da con Omar Suárez? ¿Sí ubican, no? El productor de teatro que a pesar de que en todos los proyectos que pro­duce siempre hay líos y pro­blemas, él insiste en seguir produciendo, o sea ¿así o más necio? Pero lo que me encan­ta es que todavía hay acto­res que le creen y siguen tra­bajando con él, ¿no adoran? ¿Pues qué los actores no leen los periódicos o qué? Y es que en su nueva producción, Las arpías, resulta que las arpías ya se pelearon y ni siquiera han estrenado ¿hello kitty?

Lola Cortés se salió de su zona de confort

Claudia Silva

 

Qué onda, mis pepinos, ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo shokeada, güey! Y es que decidí poner en práctica algo que está muy de moda últimamente: salir­te de tu zona de confort. Y, efec­tivamente, me salí de mi zo­na de confort que es Bosques de las Lomas y me fui a cono­cer un nuevo centro comer­cial del sur llamado Portal San Ángel, y como su nombre lo indica, pepinos, es un por­tal, ¡pero como al inframun­do, güey! Bueno, con decirles que está tan chafa que no pasé del estacionamiento, ¿hello? Y es que en 1ª, justo en ese esta­cionamiento no hay una zo­na para que la gente cami­ne, tienes que ir entre los co­ches, cuidándote de que no te atropellen, ¿no adoran? Lue­go pusieron de estas luceci­tas que te indican si un lu­gar del estacionamiento está libre o no, ¿sí ubican cuáles, no? Que no sé para qué las pusieron, si hay unos moni­tos tipo como “viene, viene” que no te dejan estacionarte aunque el lugar esté libre, y te mandan directamente al só­tano; y así les digas: “Oye, pe­pino, pero en ese lugar la luz está en verde, o sea que, es­tá libre ¿sí ubicas?”, te salen con la gatadita de: “No impor­ta, damita, pase al siguiente nivel”. ¿No adoran? O sea, el propósito de esas lucecitas es que tú solito te estaciones y ya no haya pepinos que te di­gan dónde ponerte, ¿hello?

Bueno y, por último, el col­mo de ese estacionamien­to tan chafa, es más caro que el de cualquier centro comer­cial de mi zona de confort, o sea, de Las Lomas, Bosques y Polanco, ¿no adoran? O sea, pobre de la perradita, les co­bran un buen por estacionar sus cochecitos; pues con ra­zón están pobres ¿hello, kitty? La verdad, aquí entre nos, me­jor no se salgan de su zona de confort, pepinos, ¡cero cool!

Y en las gataditas, y hablando de gente que se sale de su zo­na de confort, ¿qué tal la pepi­na de Lola Cortés? Que se fue de TV Azteca a Televisa; y to­do para caer en la gatadita de Bailando por un sueño, que la verdad ese concurso en vez de mejorar cada temporada, es­tá peor; pero esta emisión sin duda es la peor de todas ¿he­llo? Y es que en 1ª, se ve que lo hacen con 3 pesos; porque a la pobre de Nora Salinas, aparte de que la eliminaron, la hicie­ron bailar en leotardo y ma­llas, ¡ternurita! Luego el único famoso que había en el con­curso era Sergio Goyri y tam­bién lo sacaron; y todo por decirle a Lola Cortés que es­taba amargada y que pare­cía La Chimoltrufia, ¿no ado­ran? Y eso que no le dijo nada de sus tatuajes ¡tan horribles! Pero eso se saca Lolita por sa­lirse de su zona de confort, que era La Academia, don­de sí había presupuesto pa­ra que la disfrazaran de dife­rentes cosas y no pareciera La Chimoltrufia, ¿hello, kitty?

 ¿De qué están hechos los mexicanos? De amor  

Por Ximena de la Macorra

Qué onda, mis pepinos ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo súper orgullosa y feliz de ser mexicana!; sí, pe­pinos, y es que con los recientes acontecimientos me di cuen­ta de qué estamos hechos los mexicanos; y la verdad es que soy tipo súper afortunada de haber nacido aquí y que, ob­vio, tengo la mejor nacionali­dad del mundo, la mexicana. Y ojalá que toda esta empatía que se generó entre todos, si­ga por mucho tiempo, o algo mejor: que se vuelva ¡nuestra nueva forma de vida! ¡Ay, no! y luego ¿qué tal los perritos res­catistas? ¿No están lo máxi­mo? No se crean, yo ya me­tí a Chelsea, mi perrita, a cla­ses de 1eros auxilios, y luego que me la entrenen para que tenga otras habilidades más que ser solo una diva, ¿hello?

Bueno, y yo también tomé conciencia de que hay que aprovechar la vida al máxi­mo, y resulta que estoy to­mando unas clases, porque ya encontré una nueva carrera que está tipo súper de moda y para la que estoy que ni pin­tada; si pepinos, voy a ser coach de vida, y aunque al princi­pio sólo me metí a esas clases pensando que era para traba­jar en la marca de bolsas y za­patos Coach, que me encan­ta, la verdad es que ¡cero que ver! Un coach de vida es un profesional, que está certifi­cado para ayudar a las perso­nas en 1ª a esclarecer sus me­tas, ya sean personales o la­borales y luego a alcanzarlas, ¿no está genial? O sea, en po­cas palabras, le ayudas a la gente a cumplir sus sueños, ¿no adoran? Pero lo mejor de esta carrera, es que reúno to­dos los requisitos; o sea, en 1ª, hay que tener excelente pre­sentación ¿no? Luego, el 2º requisito es tener todos los aspectos de tu vida resueltos, si no ¿cómo vas a aconsejar a los demás, si tú no puedes re­solver tu vida? ¿hello? Bue­no, y comparada con mis ami­gas del Regina, a las que los exmaridos no les pasan pen­sión, la verdad es que tengo una vida de ensueño; bueno, solo me falta un detallito de nada: ¡volverme a casar! Pe­ro estoy segura que ahora que me convierta en coach, de se­guro voy a conocer a muchos prospectos, y si alguno me la­te cañón, como su coach le voy a tener que aconsejar que se case tipo con alguien como yo, ¿hello kitty? Ven, pepinos, ¡pienso en todo! Bueno y por último, el requisito más im­portante para ser coach de vi­da es que te tienes que apren­der una frasecita, que todos los coaches se la pasan dicién­dote; y que yo, por suerte, con todo y que soy güera, ya me aprendí, y es la frase que di­ce: “Te tienes que salir de tu zona de confort”. o sea, si se aprenden esa frase, práctica­mente se vuelven coaches de vida, y como yo estoy tipo sú­per aplicada, decidí poner en práctica la frasecita, y me voy a salir de mi zona de confort, que es Bosques de las Lomas, para ir a conocer un nue­vo centro comercial del sur llamado Portal San Ángel, a ver si no es un portal ¡pe­ro al inframundo, pepinos!

Basta! para que te enredes

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