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Malicia en el País de las Maravillas

Televisa y Azteca como el cangrejo

Qué mal andan las televisoras mexicanas. Dan un paso para adelante y dos para atrás. Ocurre que en Televisión Azteca corrieron a todo el personal de su área literaria y ahora están a toda marcha tratando de contratar al nuevo personal. Entre que son peras o son manzanas, ya se imaginará que este año no van a producir nada, lo cual es una mala señal.

Y para malas señales también están las de Televisa, quienes cancelaron la telenovela Nube y la chica azul, a tres días de empezar grabaciones. ¿Sabe usted cuánto dinero se fue a la basura? Échele cuentas: libretos, vestuario, peinados, maquillaje, escenografía, locaciones y demás. Lo cierto es que la historia es mala, pues es el refrito de Nini, la cual tiene una demanda de plagio por parte de la escritora Cris Morena, ya que la historia es similar a Floricienta, la cual vimos en México como Lola, érase una vez.

Y ya que hablo de plagios, ¿ya se dio cuenta que en Hijas de la luna se fusilaron la película Perdida, con Ben Affleck? La villana finge su muerte para culpar a la protagonista. Yo sigo sin entender, ¿para qué compran una telenovela (Las Juanas en este caso) y no usan los libretos? ¡Mejor haz una original! La escribes como se te pega la gana y no tienes que pagar un peso. Y después se están preguntando ¿en dónde se fuga el dinero?..

Las hijas perdieron el paso

La telenovela Hijas de la luna, arrancó con un elenco juvenil alegre y dinámico, otro maduro que les daba soporte y una propuesta musical atractiva. Con el paso de los días, todo vino a menos. Las maravillosas locaciones en Mazatlán fueron cambiadas por un back lot, que no se compara con los paisajes de Sinaloa que nos mostraron en el arranque.

La pareja protagónica ha perdido fuerza, la frescura de Juana Victoria ya no existe más y aunque insisten en que estudia hasta altas horas de la noche, es evidente que no le sirve de nada, pues era para que se cultivara un poco y ya no fuera tan ñera. Otro que sigue estancado en lo mismo es el personaje de Danilo Carrera, no se decide a casarse con el de Mariluz Bermúdez, pero tampoco termina con ella definitivamente. Y de las canciones y coreografías se olvidaron por completo de ellas.

Conclusión: Televisa compra una historia y permite que los adaptadores presenten al público algo que casi nada tiene que ver con la propuesta original.

De Las juanas de Bernardo Romero, solo quedaron cuatro medias hermanas que llegan a buscar a su papá y una de ellas se enamora del que cree su medio hermano, que al final resulta que no lleva su misma sangre y entonces ellos pueden estar juntos y ser felices. Todo lo demás ha sido una sucesión de anécdotas inconexas, con un exagerado acento en Las Juanas, para marcar que son distintas regiones de nuestro país.

Lo peor es que todavía le falta un mes al aire, así que nos quedan cuatro largas semanas de relleno, hasta que la tercera en discordia o muera o enloquezca; que el personaje de Alexis pague por sus maldades y se sepa que Sebastián no es hijo de Juan y sea feliz con Juañera Victoria.

Televisa acaba con privilegios

Parece que la televisora de San Ángel está dispuesta a terminar con las exclusividades y razón no le falta, porque se trata de ahorrar a como dé lugar. Lo que sí es que deberían analizar quién merece seguir teniendo un sueldo mensual fijo y quién no. Hay actores, productores y escritores que trabajan continuamente, esos me parece que debieran continuar con ese privilegio. De quienes pueden prescindir, es de aquellos que lo único que hacen es ir a principio de mes a cobrar solamente y hay quienes ni eso hacen, ya que solo extienden una carta poder ante el notario público, que permite de manera legal que otra persona realice el trámite en la caja.

La continuidad laboral en Televisa es muy sencilla de calcular: cuántos años tiene cobrando una exclusividad, contra el número de programas en los que ha participado. Si el empleado tiene un promedio de un programa por año, merece seguir bajo ese esquema. Pero si en tres años no hizo nada, quiere decir que le pagaron por estar en su casa haciendo todo menos productivo a Televisa. Otro aspecto a considerar es que toda compañía debe preparar a nuevo personal, simple y sencillamente por el paso del tiempo. Si Ernesto Alonso y Valentín Pimstein, vivieran, ambos tendrían más de noventa años y la lógica indica que por edad solamente, sus facultades estarían mermadas. Pues lo mismo va a pasar en su momento con los demás, así que más vale que la empresa de Emilio Azcárraga vaya pensando quiénes serán los que en unos años escribirán, actuarán y producirán lo que salga en la pantalla chica. No vaya a ser que por dejar libres a los que ha venido preparando por años, luego no tenga a quien dejar al frente del changarro.

Los promocionales de Televisa no atrapan

Y es que las primeras imágenes que nos han mostrado de Por amar sin ley, no impactan como debieran. Tal vez porque ya sabemos de qué va la historia colombiana en la que está basado este refrito, pues actualmente lo están transmitiendo por la señal de Telemundo Internacional en tres horarios distintos.

En uno de los promos, el personaje de David Zepeda dice: “Mi cliente es su padre”. Y la representada de Ana Brenda le responde: “Ya vio en lo que se transformó ese hombre”. En el promo original de Colombia mostraban que se trataba de un transexual. Aquí seguro quieren impactar con eso al televidente. Seguro que tampoco le ayuda a la más reciente producción de José Alberto Castro, el hecho de que su colega Angelli Nesma recién haya tenido al aire una telenovela que también se desarrolla en un despacho de abogados. En ambas historias el abogado de más edad es el dueño de despacho, y con él trabajan el protagonista y el villano. Espero que el público no se sature del tema legal, porque entonces van a estar en problemas, pues en La ley del corazón, el original colombiano, ese es el tema eje de toda la historia. Por si fuera poco, en uno de los promos, nos enteramos que el personaje de Altaír Jarabo se llama Victoria, igual que el de Michelle Renaud en la telenovela de Nicandro Díaz.

Y ya que hablamos del remake de Las Juanas, tampoco sus promos son triunfadores. En el primero que salió al aire se ve a las cuatro hermanas despojándose de su ropa para terminar en traje de baño en la playa. O sea que bien se pudo llamar: Mazatlán, cuerpo y alma. Me queda claro que en esta nueva versión del clásico de Bernardo Romero, apuestan por el atractivo visual, o por lo menos eso me queda claro al ver el tremendo acercamiento a los glúteos de las protagonistas. Ya veremos qué tal recibe el público la historia de las hermanas que tienen un lunar en donde la espalda pierde su nombre.

Se nota claramente que Nicandro fue pupilo de Valentín Pimstein, pues a la protagonista le puso una peluca al más puro estilo de María Mercedes. También viste a dos de sus personajes con ropa idéntica, como el fallecido productor chileno hizo en su momento en Rosa salvaje y Vivir un poco, pero desde entonces han pasado 25 años y muchas cosas han cambiado. Una cosa que llamó poderosamente mi atención es que en los promos de El Güero Castro sí mencionan que Por amar sin ley va a las nueve y media de la noche, en lugar de Caer en tentación. Y los de Nicandro, solo anuncian que Hijas de la luna inicia transmisiones el 19 de febrero. Al investigar al respecto, hubo quien me dijo que es porque Televisa aún no sabe a qué hora va a poner la novela de Nic. Dicen que es tanta la preocupación por el éxito de Exatlón, de Televisión Azteca, que quieren poner en ese mismo horario a La rosa de Guadalupe. Esto después de que por tres semanas el programa unitario vaya de dos horas diarias, pues se recortó Me declaro culpable.

De ser cierta esta información, Televisa estaría evidenciando que no tiene un plan trazado y que la toma de decisiones está en función de lo que hacen en la televisora de enfrente. Si esa va a ser la manera de llevar el destino de la empresa de la familia Azcárraga, corren el riesgo de desarticular su programación. Y es que si originalmente Hijas de la luna iba a las ocho y media, luego a las siete y media y ahora a las seis y media, pues obviamente no están seguros de lo que están programando. Como tampoco están respetando las fechas al aire, pues el melodrama en cuestión primero iba a ser estrenado el 26 de febrero, luego el 19, luego el 12 y finalmente el 19. ¿A qué se deberá que no haya una línea a seguir? En otros tiempos el calendario que se manejaba en Televisa era inamovible, se sabía con año y medio de anticipación qué productor iba a entrar al aire, con qué historia y durante cuánto tiempo. Me queda claro que desde entonces muchas cosas han cambiado, lo que no sé es si para bien.

Y ya que los directivos de Televisa en su mayoría son colombianos, deberían considerar hacer una versión del reality show: Protagonistas de nuestra tele. Que en ese país sudamericano ya va por su cuarta emisión, y en el cual los participantes compiten para ganar un contrato que les permita actuar en RCN. Eso le sería muy útil a Televisa, pues es una manera de convocar a jóvenes talentos que a la larga engrosen las filas de la televisora de San Ángel, y sean sus próximas estrellas. Y si usted creía que solamente Televisa se nutre de historias colombianas, le recuerdo que en Azteca hicieron Rosario Tijeras, y ya trabajan de la mano de Sony en la producción de Tres milagros; es decir, que en ambas empresas rifa el Colombia power.

 Televisa insiste en la repetición temática de sus telenovelas

Por Lupita Reyes

Y para muestra está la telenovela que el día de hoy se vuelve a estrenar por Las Estrellas en el horario estelar; es decir, Caer en tentación. Esta telenovela es un refrito de la argentina Amar después de amar, que apenas este año salió al aire, y que al igual que la bioserie de Lupita D’Alessio, no lleva una narrativa lineal, sino que brinca a lo largo de cuatro etapas (como vimos que también así nos relataron a Las malcriadas en Azteca 13 y El César en canal Space).

Me da la impresión que esa forma de narrar una historia no le gusta al público mexica­no, porque tampoco en la tele­novela Quiero amarte de Carlos Moreno les funcionó; lo mis­mo sucedió con Yago de Car­men Armendáriz, que termi­nó hasta en otro canal. El deto­nante del conflicto de Caer en tentación es una infidelidad. Y aquí es donde también las co­sas se empiezan a repetir; el año que entra, veremos la ver­sión de Televisa de Señora Isa­bel, la historia que en Azteca conocimos como Mirada de mu­jer, en Telemundo como Victo­ria y que como recordarán, tie­ne como eje central la infide­lidad. Se dice que este nuevo refrito no verá la luz en el ho­rario estelar, sino que saldrá a las siete y media de la noche.

Pero eso no es todo, en la te­levisora de San Ángel también preparan su versión de Las Juanas, (que lleva en su elen­co a Omar Fierro y Cynthia Klitbo, entre otros) que tam­bién aborda la múltiple in­fidelidad de su protagonista masculino. Parece que poner la misma temática al mismo tiempo, es algo que se les da mucho en la empresa de Emi­lio Azcárraga Jean, porque apenas hace un año sacaron al aire La candidata, a la par de El Bienamado, que también tenía como protagonista a un can­didato político. Así que ahora hay que prepararnos para ver en tres distintas telenovelas a mujeres sufriendo porque les pusieron el cuerno y las conse­cuentes reacciones al respecto.

Y por si fuera poco repe­tir temas, incluyen a actrices en papeles similares, porque en Caer en tentación, Adriana Louvier una vez más tendrá un accidente automovilístico en el primer capítulo y por un tiempo la darán por extravia­da, tal como sucedió en Sin ras­tro, producción de Silvia Ca­no. Y Silvia Navarro vuelve a encarnar a una mujer rica a la cual le ponen el cuerno bien y bonito como en La Candidata. Llama mi atención que los pro­ductores al elegir una histo­ria, no se pregunten qué es lo que están haciendo sus colegas y que una actriz, al leer el per­sonaje que le ofrecen, no caiga en cuenta que es lo mismo que hizo en su más reciente parti­cipación en la pantalla chica.

En el concreto caso de Adriana Louvier, cuando por fin se había posicionado co­mo protagonista en Televisa, da un paso atrás y acepta ser comparsa de Silvia Navarro, porque eso de que las dos son protagonistas del nuevo me­lodrama estelar de Las Estre­llas no me lo creo, porque sim­ple y sencillamente el perso­naje de Louvier morirá al final como lo hacen muchos villa­nos de telenovela. Y en el mis­mo tenor está Gabriel Soto, su papel no es el protagonis­ta, es cierto que todo transcu­rre a raíz de que él se interesa en el personaje de Louvier, pe­ro él es el perverso, no el bue­no. Tan buen paso que lle­vaba después de Yo no creo en los hombres y Vino el amor, co­mo para que ahora retroceda. Porque lo que le veremos, no es una actuación especial co­mo en Antes muerta que Lichi­ta, o Qué pobres tan ricos, tan es así que su personaje tam­bién fallece. O sea, los aman­tes que hicieron sufrir a los buenos de la historia termina­rán juntos en la misma tumba.

Y para cerrar tenemos que existe la posibilidad de que el señor José Alberto Castro lle­ve a las pantallas mexicanas  una versión libre de la teleno­vela colombiana La ley del co­razón, la cual transcurre en un bufete jurídico. Pero antes sal­drá al aire Me declaro culpable (producción de Angelli Nes­ma), que es la versión mexica­na de la argentina Por amar­te así, donde claro, también hay un abogado tratando un te­ma escabroso como es la muer­te asistida. Así que este fin de año y principio del otro, en Las Estrellas, repetidamente vere­mos los temas de la infideli­dad masculina y los conflictos legales, basados en melodra­mas argentinos y colombianos.

Es decir, de argumentos originales ni hablamos, o muy poco tal vez, pues la única que se sostendrá en ese rubro es Padre a toda madre (producción a cargo de Eduardo Meza), que muchos señalan tiene muchas similitudes con Muy padres de Imagen Televisión (historia que peca de boba). Ya veremos si en verdad tendremos un tercer caso de repetición temática en las telenovelas mexicanas. Tiempo al tiempo.

Televisa se la juega con África Zavala

Pues eso. Que la protagonista del remake de la Mamá del 10, es la que fuera esposa de Eduardo Yañez en la telenovela Amores con trampa y luego su pareja en la vida real. La historia de África Zavala es así: recién egresó del CEA, recibió su oportunidad estelar en Peregrina, al lado de Eduardo Capetillo, donde la suerte no le sonrió. Luego formó parte de otro melodrama que no tuvo el éxito esperado: Código postal. Participó (pero ya no como protagonista) en otras telenovelas como Cuidado con el ángel, Los exitosos Pérez, Para volver a amar, Amorcito Corazón, Corona de lágrimas y recientemente como Morgana en La doble vida de Estela Carrillo.

África está en edad para el rol que fue elegida, pues según hemos visto en la historia original de la cadena colombiana Caracol, el personaje que le tocará encarnar: a los quince años tiene un hijo, quien a los diecisiete años es un reconocido jugador de futbol. África tiene buen cuerpo, el cual ha lucido con poca ropa en algunas publicaciones, y más de diez años de trayectoria actoral. Lo que me sigo preguntando es si tiene ese algo que necesitan las protagonistas de las telenovelas para encantar al público y hacer que día a día las sigan en cada capítulo del melodrama que encabezan. Esperaremos al once de junio para salir de dudas, pues este refrito se estrena por Las Estrellas la misma semana en que inicia el Mundial de Futbol Rusia 2018.

Otro personaje importante dentro de la telenovela que están preparando Roberto Gómez Fernández y Silvia Cano, es el del joven futbolista, y para ello necesitan a un joven actor, guapo, carismático y que sepa jugar soccer, para que sea el portador de la playera con el número diez. ¿Lo encontrarán?

Productores de Televisa de patitas en la calle

Pues nada. Que Televisa sigue sin lograr el ansiado éxito. La semana pasada estrenó su reality deportivo Reto 4 Elementos, el cual no ha logrado colocarse entre los 10 programas más vistos de la televisión abierta.También, en canal 5, Televisa estrenó La bella y las bestias, programa que apenas anda arañando colocarse en los lugares 28 o 30 de la lista de los 30 programas más vistos en televisión abierta. Ambos estrenos están producidos por W Studios, que como sabemos es propiedad de Patricio Wills, actual presidente de Televisa Estudios. Y no es que uno mal piense que W Estudios esté aprovechando en meter todas sus producciónes en los canales de Televisa, Dios me libre.

Es curioso que a pesar de que el inicio de Exatlón le pegó un trancazo a la barra nocturna de Las estrellas, que los arranques de 4 elementos y La bella y las bestias fueron muy pobres y que la segunda temporada de La piloto (también de W) apenas promedia dos millones de televidentes, todavía en W Estudios se atrevan a comenzar a grabar la telenovela Contracara con Angelique Boyer y Michel Brown. ¿Qué no los pobres resultados que han presentado es motivo suficiente para no volver a contratar los servicios de esa empresa?

Pasando a otro tópico del mismo dolor, a quienes les tiemblan las patitas es a varios productores de Televisa, ya les avisaron que a algunos no se les renovará su exclusividad. Y es que han de pensar que, ¿para qué siguen invirtiendo en ellos?

Las vueltas que da la vida

En las últimas semanas se han dado en la televisión mexicana importantes cambios que seguramente influirán en lo que se vea en la pantalla chica de nuestro país en los próximos meses. Desde Emilio Azcárraga Jean, que deja importantes funciones que venía desempeñando al frente de Televisa, hasta la incorporación de Alberto Ciurana a Televisión Azteca.

Esperemos que ambas situaciones traigan un aire renovador porque, la verdad, parece que la época de oro de la televisión mexicana ya pasó. Después de 10 años en el gusto del público, el único programa sólido de Televisa es La rosa de Guadalupe, y en cuanto a Azteca, la joya de la corona es Enamorándonos. Pero seamos honestos, eso no es suficiente para sostener a ambas empresas. Atrás quedaron los tiempos de éxitos internacionales como Los ricos también lloran, Rosa salvaje, Cuna de lobos, Mirada de mujer, Amor en custodia y todas esas telenovelas que hacían que el público de muchos países se interesara por los melodramas mexicanos; ahora las que rifan en el extranjero son las producciones turcas. Que, dicho sea de paso, aprendieron a exportar sus productos, siguiendo el plan de trabajo que antes se tenía aquí: buenas historias, grandes elencos y majestuosas realizaciones.

Y aunque en Televisa se dan esfuerzos por cambiar, no se han implementado de la manera adecuada. Me refiero en concreto, a que Salvador Mejía después de veinte años de producir melodramas se atrevió a sacar al aire una historia original, la cual no corrió con suerte. Y eso que fue creada por los responsables de grandes éxitos internacionales como Gran Hotel. Lo cierto es que En tierras salvajes se va a despedir con más pena que gloria: Cristián de la Fuente, Diego Olivera y Horacio Pancheri no entusiasmaron a las televidentes, y Claudia Álvarez, César Évora, Daniela Romo y demás integrantes del elenco, tampoco. Fue una telenovela más, que muy pronto será olvidada.

Claudia Álvarez

Otra historia que está por terminar es El vuelo de la victoria, que muchos le siguen llamando El vuelo del águila, y que desde sus inicios tuvo serias dificultades: corrieron a Pablo Montero, y en su lugar entró Andrés Palacios. La pareja que conformaron Paulina Goto y Mane de la Parra no llamó la atención. Ahora ella anda en boca de todos, por su presunta relación con el productor Pedro Damián, lo que parece que fue la razón de que terminara su noviazgo en la vida real con Horacio Pancheri, aunque ellos lo niegan. Cierta o falsa la información, cuando la vida personal de un actor o actriz es más interesante que la ficción en la que trabaja, estamos en problemas. Y eso no fue todo, en el equipo de trabajo de Natalie Lartilleux Nicaud hubo importantes cambios, y como las cosas no se compusieron, hasta ella terminó afectada en su salud y se ausentó para que le realizaran una intervención quirúrgica.

Andrés Palacios

En el horario de esta tan accidentada producción, entrará la nueva versión de Esmeralda, telenovela que hace años curiosamente llevaron a la pantalla Salvador Mejía y Nathalie Lartilleux. Y que ya habíamos visto como Topacio en el Canal 5. En concreto: Televisa continuará con los refritos en lugar de apostar por historias originales. Solamente Papá a toda madre se inscribe en ese rubro, y con sus severas sospechas, porque más bien parece un licuado de muchos melodramas y por eso no termina por cautivar. Otro remake que empieza a cocinarse es Hijas de la luna, que no es otra cosa que la versión de Televisa de Las Juanas, ahora con Omar Fierro, Cynthia Klitbo y Michelle Renaud a la cabeza del elenco, y con locaciones en el estado de Sinaloa.

A la producción de Nicandro Díaz le sugiero que cuide mucho la manera de hablar de sus personajes, porque en su anterior telenovela, El bienamado, era de risa loca que unos hablaran con acento costeño y otros no. Yo soy de la idea que es mejor que se maneje un tono neutro, para que haya uniformidad y no se preste a caricaturizaciones. En fin, que pronto veremos qué nos ofrece Me declaro culpable, producción de Angelli Nesma, con el regreso a Televisa de Juan Soler, después del descalabro que tuvo en TV Azteca, con el refrito de Nada personal.

Nicandro Díaz