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Lunes 24 Septiembre del 2018
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Desde el Averno

Daniel y Eva

Daniel Bisogno

Mi señora doña Eva Mange, abuelita de Thalía y de mi querida Laura Zapata, cumplió cien años y me hicieron el tremendo honor de invitarme al agasajo; mi Laurita, como siempre detallista y amorosa con su abuela, fue quien le organizó el festejo en su casa de La Herradura, al poniente de la Ciudad de México; y como saben del amor que nos tenemos y que, gracias a Dios, todavía practicamos, está tan bien de salud física, mental y sexual mi amada doña Eva, pues se me tiene un cariño muy especial, que por cierto es muy bien correspondido.

Así que en punto de la una de la tarde llegué con mi señora y con mi hija, porque entre Eva y yo no hay secretos; desde que me bajé del coche aquello era un hervidero de medios de comunicación que estaban apostados afuera de la casa de mi Laura, esa casa que tantas escenas de amor ilícito han visto entre Eva y yo; fácil había unas cincuenta cámaras de televisión, micrófonos, reporteros, todos a la espera de una imagen o una declaración. Llegamos y la más entrevistada fue mi niña, desde que llegamos los reporteros empezaron a mascullar que adentro estaba Thalía, aunque nadie la había visto, pero era lo que se rumoreaba. Todos me preguntaron, sabiendo la cercanía sanguínea. que si yo sabía si era verdad que ahí estaba mi nietastra, pero como una noche anterior Eva y yo no pudimos charlar mucho, pues por el festejo nos habíamos entregado a la cuestión meramente sexual, pues la verdad es que no estaba yo muy enterado, así que no los pude apoyar en ese tema. Ingresé con niña y mujer y a los pocos segundos llegó mi comadre La Bigorra con mi ahijada Rafaella y con su tía recién llegada de Cuba; se paró junto a mí y empezaron a repartir los martinis de pepino antes de que diese comienzo la ceremonia religiosa para agradecer los 100 años de existencia de mi señora.

La primera con la que me encontré fue con Lucía Méndez, que anda feliz de la vida con su nuevo disco, que por cierto está muy bueno: canta todos sus grandes éxitos en vivo, y la verdad es que son un montón. Estaba encantada con mi hija Michaela y me dijo: “Con ella vas a pagar todas las que has hecho”, y tiene razón, ya ven que les he comentado que yo para mi hija soy su piruja: hace conmigo lo que quiere. Después saludé a mi Laura Zapata, que estaba guapísima con un vestido de animal print, también estuvo jugueteando con la Michaela, estábamos en eso cuando de repente todo mundo empezó a voltear y a mascullar y, efectivamente, en un vestido dorado bellamente enfundada apareció por la escalera nada menos ni nada más qué ¡Thalíam señoras y señores! Gloriosa, hermosa, bajó y lo primero que hizo totalmente encantadora fue abrazarme y decirme “Bisogno!!!! Holaaaa”, y como traía en los brazos a mi chamaca, pues como ven en la foto, lo primero que hizo también fue juguetear con mi Michaela, ¡y la niña haciendo jetas! Háganme el fabrón cavor! ¡Era Thalía y mi pinche niña no le hizo fiestas! Pero ella a la niña sí, simplemente encantadora! Se quedó platicando un rato con este su asqueroso servidor y se portó lindísima, acá entre nos, por algo es la estrella que es.

Aparecieron los sacerdotes, que por alguna extraña razón los mandaron traer de Monterrey y arrancó la misa; bajaron a doña Eva en su silla de ruedas, entre aplausos y gritos de felicidad. Y es que ¿cómo no? Cumplir 100 años no es cualquier cosa, y además cumplirlos en las condiciones que mi señora los ha cumplido, es un verdadero regalo De Dios. Está lúcida y en muy buenas condiciones, ¡100 años!, ¡100 años rodeada de amor! Y la verdad sea dicha, gran parte de ese amor se lo ha dado Laura, cuidando de ella de todo a todo, desde hace muchísimos años; está perfectamente cuidada y querida y todo eso es gracias a Laura.

Arrancó la misa y se sentaron Laura y Thalía junto a mi señora y yo empecé a recorrer la vista para ver quién estaba. Vi a Lupita Lara, a Lucía Méndez, a Sylvia Pasquel, Carlos Ignacio, Lilia Aragón, bueno hasta Margarita Zavala, a quien admiro profundamente, estaba por ahí. Llevaron un coro que cantó las alabanzas majestuosamente, mi Laura le leyó un poema que le escribió, terminó la misa y ya estaban las mesas alrededor de la alberca y se sirvió un bufet ¡fantástico! Todo mundo chupamos, comimos y departimos en familia, gracias a mi nietastra Laura por tanta atención; y a mi Eva la voy a festejar ya en la intimidad. ¡100 años y vieran qué elasticidad tiene mi señora!, y le compré unos juguetes que vamos a disfrutar juntos. Así que voy por mi cargamento de pilas. He dicho.

La vida con los ídolos

Daniel Bisogno

Cuando era niño, era casi un ritual levantarme todos los domingos a las siete de la mañana, ya ven que cuando uno es un muchachito caguengue no valora el sueño ni la posibilidad de poder levantarse tarde y dormir unas cuantas horas más, yo a las siete ya estaba despierto solo que tenía un pequeño pedo, en mi casa, mis papás y con justa razón, después de haber trabajado toda la maldita semana y pararse a temprana hora querían descansar, así que no se nos permitía hacer ruido y mucho menos despertarlos antes de las diez de la mañana, así que pues yo me prevenía con una buena cantidad de dulces que probablemente había yo adquirido en la piñata de la fiesta infantil a la que había asistido el día anterior y que por mi físico esbelto y menudito, me había yo quedado con todo el relleno, y me disponía a ver primero a Chabelo, que justo comenzaba a esa hora y durante una temporada, empezaba a las seis de la mañana, ahí me aventaba todo el programa y ya para las nueve que terminaba, ya me había yo empacado varios Bocatti, algunos Zels soda, algunos Chiclosos ko-ri, una que otra Nucita, varios Brinquitos y un Burbu soda. Luego de Chabelo venía Odisea Burbujas, que no es por nada pero era mi programa favorito, ahí empecé a jugarme el Pistachón, pensando en la Mafafa y en la Memelovsky, queriendo acariciar el Mimoso con El Ecoloco.

Odisea Burbujas era mi programa favorito

Y para el final de Odisea Burbujas, pues yo ya había estado haciendo hambre, pues los caramelos ya los había yo digerido, en la televisión seguía Hoy mismo en su versión dominical, conducido por Guillermo Ochoa, Lourdes Guerrero y Juan Dosal en los deportes, era muy bueno, pero ahí es cuando yo despertaba a mis papás, para que nos fuésemos mi papá y yo a la panadería de Villa Coapa, que era la que nos quedaba a tiro de piedra y mi mamá se bajaba a hacer el desayuno, después regresábamos con nuestras tres piezas de pan dulce respectivas para cada uno y yo con mi cuento de dibujos animados de Parchís que compraba en el puesto de periódicos de afuera de la panadería.

Llegábamos a la casa, desayunábamos opíparamente y luego, a las doce, jugaba el América y mi papá siempre ha sido pambolero de corazón y aunque su primer equipo es el Toluca, su segundo en amores son Las Águilas del América, equipo que a mí me cautivó y desde entonces, muy pequeño, me convertí en americanista, domingo a domingo veía a mis águilas, vi desfilar a cualquier cantidad de jugadores que hicieron las delicias de mis domingos, pues le pese a quien le pese, el América es un equipo ganador, aunque muchos hagan corajes esa es la verdad, pasaron los años y yo me fui volviendo más y más americanista y me tocó la era grande cuando estaban Cuauhtémoc Blanco, Omán Biyik, Kalusha, Zague, una época de grandes triunfos comandados por el holandés Leo Beenhakker, ¡un equipazo!

Y ya que mencionamos a Zague, de él es de quien les quiero platicar, se convirtió en uno de mis grandes ídolos, aquel extremo por la izquierda con una pierna zurda privilegiada y una velocidad increíble hicieron que yo disfrutara plenamente del juego que, Luis Roberto Alves Zague, le regalaba a la afición, hijo de otro gran futbolista brasileño apodado El lobo solitario, Zague nació en Mé- xico mientras su padre jugaba también en el América y fue traído, el padre, por Emilio Azcárraga Milmo para jugar en su equipo, así que Luis Roberto Alves Dos Santos Gavranic Zague, es mexicano, aunque de sangre brasileña, una vez lo vi meter siete goles en un solo partido, yo era estudiambre, así que mi presupuesto era más que reducido, por lo que me tocó sentarme en los palomares atrás de la portería, era un partido contra Martinica y como bien les digo, me tocó ver que Zaguiño ¡hiciera siete goles! De ahí creció y continuó mi admiración por Zague y su forma de jugar fútbol, siempre leal a la camiseta americanista hasta al final de su carrera, que por algún malnacido tuvo que terminar en el Necaxa, sin embargo, siguió con actividad en el fútbol aunque ya no en las canchas, sino en lo que rodea al deporte, como directivo primero y como comentarista después, en las dos cosas haciendo un gran papel, como comentarista en Televisa hizo un buen trabajo y después en ESPN yo no dejaba de ver Fútbol picante, donde mi Zague era pieza fundamental, varias veces eché el hígado con los corajes que me hacían pasar cuando lo atacaban a él y a todos los americanistas, ya ve usted como son los pinches envidiosos, pero cuando fui más feliz fue ahora que anunciaron su llegada a TV Azteca, eso sí me llenó de emoción, además de que como les cuento, soy su fan, creo que puede ser una pieza muy importante para complementar el equipo de comentaristas en Azteca, que creo que ya de por sí es muy bueno, pero Zague puede aportar muchísimo en la objetividad y en el desempeño del grupo, más me llevé de alegría cuando supe que lo tendríamos de invitado en Ventaneando y no desaproveché la oportunidad para decirle todo lo que pensaba de su persona, nos abrazamos, nos reímos y le pude dar la bienvenida a la empresa, su casa, le platiqué que yo quería mucho a su esposa Paola Rojas, pues compartimos la misma estación radiofónica durante varios años, Radio trece, me contó de sus hijos, que uno tiene muchas cualidades para el fútbol, así que no duden de que pronto haya un Zague tercero. Un sueño más cumplido público querido, compartir la vida con los ídolos. He dicho.

Zague se integró al equipo de TV Azteca

 

Dos más dos igual a ¡diez

 

Daniel Bisogno

Un obrón, señoras y señores, simplemente un obrón es el calificativo preciso para la puesta en escena de Dos más dos, producida por mi querido amigo Sergio Gabriel, que es un luchador incansable del teatro en nuestro país, además con un olfato teatral muy preciso. Llegué al teatro Jorge Negrete con mi mujer y con mi comadre Raquel Bigorra, dejamos el coche afuera de una taquería sobre Antonio Caso, y por poco decidimos no entrar al teatro y quedarnos mejor a taquear, por como olía aquello; pero estos cuerpecitos navideños ya no se pueden dar ese lujo en estos días, de empacar uno de pastor más, así que en contra de nuestra voluntad decidimos cruzar la avenida e ingresar al teatro. Llegamos y nos pidieron pasar por la alfombra roja, así que así lo hicimos, ahí ya estaban muy formaditos Jorge Salinas y Elizabeth Álvarez, Gerardo Quiroz, que está a punto de develar placa con Aventurera, Ruy Senderos que me encanta su trabajo como actor; los hijos de Consuelo Duval, Magda Rodríguez, productora recién traspasada a Televisa y que iba con su hijita Andreíta Escalona y la Tiita, su hermana, y que por cierto, todas estaban en el paquete a la hora de firmar en la empresa de San Ángel, entre muchos otros famosos. Fui por un trago y quise meterme a la sala, pero me encontré con que apenas estaba acabándose la primera función, así que esperamos unos minutos; pedí otro trago y ahora sí ingresamos, al dar la tercera llamada. Las primeras en aparecer en escena fueron Mónica Dionne y Consuelo Duval; el aplauso no se hizo esperar, a los pocos segundos aparecieron mis queridos Mauricio Islas y mi Adal Ramones. Se completó la ovación y a partir de ahí, a mí y al resto del público que abarrotaba el teatro Jorge Negrete, simple y sencillamente nos atraparon, no nos soltaron, ¡qué texto tan maravillosamente escrito, qué dirección, qué producción y por supuesto, qué actuación!

La obra, público querido, dador de amor y cariño, es simplemente sensacional. Yo me reí desde que puse mis tepalcuanas en la butaca hasta que me levanté para aplaudir, tal como lo oyen. Todo el teatro se puso de pie para ovacionar este trabajo, la obra es obviamente una comedia, una gran comedia y trata acerca de dos matrimonios que son amigos, donde uno le confiesa al otro que son swingers (de esos matrimonios que van a fiestas y hacen intercambios de parejas en un todos contra todos) y tratan de con vencer a la otra pareja para que se incluyan en esta forma de vida. Ya se podrán imaginar la risa de ver cómo tratan de convencer Mauricio Islas y Consuelo Duval a Mónica Dionne y a su marido Adalito para que le entren a estas perversiones, concuando el personaje de Adal es sumamente conservador y mocho. Lágrimas, de la risa, es lo que le arrancan al público, sin la necesidad de recurrir a nada más que al texto y al respectivo talento actoral, que sin duda alguna poseen los cuatro a manos llenas; aunque debo hacer una mención especial para el majestuoso trabajo que está haciendo mi querido Ramones, sin temor a equivocarme, es el mejor trabajo que le he visto, y miren que le he visto grandes cosas.

He compartido el escenario con él, pero lo que está haciendo aquí va más allá de un gran trabajo: los tiempos, la precisión de la comedia, los recursos corporales, faciales y de situación que maneja en esta obra, son los necesarios para su consagración como un primer actor, véanla y se darán cuenta de que lo que les digo no es cebollazo. Muchas veces sin hablar, solo con una cara o un movimiento, Adal Ramones hace carcajear a la gente con precisión de relojero suizo, y además con una frecuencia inusitada. No exagero: acribilla, rafaguea al espectador, cómicamente hablando, esto durante las casi dos horas que dura el espectáculo, que por cierto, no tiene intermedio, cosa que se agradece, pues hoy en día las obras las hacen de tres horas y las menos agradecidas son las nalgas de los espectadores, principalmente las mías, que me salieron muy respondonas. Aquí no, aquí la comedia es precisa en todo, hasta en el tiempo que dura, como debe ser una gran comedia, dejando al público con ganas de más. Mónica Dionne, Mauricio Islas y Consuelo Duval están excelsos también, todos tienen momentos de profundo lucimiento, donde demuestran su inmenso talento, como cuando Consuelo se pone peda y hace carcajear a la gente con esa mesura y esa grandeza actoral que tiene para interpretar un momento como ese, o cuando Mónica se pone caliente después de ver una señal, es simplemente genial. Y mi Mauricio Islas, con esa presencia y galanura, bailando cachondo, demostrando que un buen actor no tiene ningún miedo al ridículo y que se puede ser guapo y muy simpático a la vez, cosa que se logra difícilmente, pero Islas lo maneja a la perfección. Toda buena comedia nos identifica y nos lleva a la reflexión, esta no es la excepción, pues mientras nos carcajeamos, cada uno en nuestro interior, pensamos y repensamos, ¿qué haríamos en esa situación?, y si reaccionaríamos de la forma en la que reaccionan los personajes. Claro, nos carcajeamos porque nos vemos reflejados. De verdad un aplauso de pie para esta obra que nos demuestra que se pueden hacer grandes piezas teatrales en nuestro país y que nos hace por primera vez desconfiar de las matemáticas, pues para mí, después de ver esta obra de teatro les puedo decir que, ¡Dos más dos = diez! He dicho.

Axel Arenas, un caso Del Averno

Siempre les digo que este medio artístico es un paseo por el infierno, no en balde esta columna se llama y la escribo Desde el Averno y creo que el nombre le viene como anillo al dedo en el caso de Alejandro Axel Arenas Reyes, mejor conocido como Axel Arenas, pareciera que en el medio de la actuación hay un submundo con casos y cosas que pasan con gente quesque que son actores, pero poca gente los conoce, como el caso del actor Renato López que fue brutalmente asesinado cuando iba con su manager a bordo de un Jetta 2013 rumbo a un supuesto casting en un municipio perdido en el Estado de México, cuando fueron salvajemente ejecutados por varios tiros calibre 9mm, o el caso del actor Cristian Landon, uruguayo de TV Azteca, conductor del programa Az click en A+, quien se quitó la vida arrojándose del quinto piso de un edificio en la colonia El Reloj, en Calzada de Tlalpan y División del Norte, este submundo de actores que honestamente nadie sabía que existían y que se vuelven tristemente célebres a través de una tragedia y que lamentablemente cumplen su objetivo de convertirse en famosos justo ya cuando ellos no se enteraron. Este submundo estuvo a punto de cargar con una víctima más y me refiero precisamente a Axel Arenas, que muy poca gente sabía quién era y hoy su historia cambió drásticamente, hoy está en boca de todos, porque fue acusado por la PGR de haber asesinado a una escort (que en mi pueblo les dicen de otra forma) argentina en un hotel de la Av. Revolución en estas pasadas fechas decembrinas, según las autoridades, Axel llegó al motel alrededor de las 8:15 de la noche del 27 de diciembre a bordo de su motocicleta y esperó en su habitación aproximadamente durante media hora a Karen, la escort, a parir de que ella llegó permanecieron juntos en el cuarto durante aproximadamente cuarenta minutos, según su hipótesis, salió el presunto asesino transcurrido ese tiempo y dijo en la recepjunción con toda la sangre fría del mundo que su acompañante se quedaría un rato más a descansar, pero éste ya salió con el casco de la moto puesto, por supuesto con la idea de ser menos reconocible, según dicen, esto hecho extrañó al encargado del hotel, pues el asesino además había pagado seiscientos treinta pesos por cuatro horas de renta del cuarto y solo lo había ocupado durante escasos minutos, así que subió a tocar en la habitación y al ver que no había respuesta, decidieron entrar y se encontraron con la modelo boca arriba con dos disparos de bala en la cabeza, en ese momento se dio parte a las autoridades y según ellos, habían anotado las placas de la motocicleta, además de los vídeos del hotel, según la PGR el caso estaba resuelto, el asesino para ellos era Axel Arenas, pues el número de matrícula que dieron los empleados del lugar era la del actor, y dijeron que era un hombre joven, entre 23 y 25 años de edad y con aspecto de Junior, así que con esta endeble investigación procedieron a arrestar al que para ellos, era el asesino, jamás pensaron que la placa la pudieron dar equivocada, en revisar los videos para ver si la moto coincidía o si la complexión del atacante coincidía con la del actor, nada, ellos querían resolver ante la presión de los medios, pues ya se había hecho público y era un quemón más para la ya de por sí despedazada justicia mexicana. Mal hecho, pues el quemón se convirtió en quemaduras de tercer grado cuando metieron a la cárcel a un hombre inocente, un hombre que estaba de vacaciones con su pareja en Colombia cuando sucedieron los acontecimientos, un hombre que estaba en un hotel propiedad del padre de la novia, estuvo ahí del 25 de diciembre al 31 de Enero y al llegar se encontró con que estaba acusado de asesinato y que se lo llevaban en ese momento al reclusorio, así, tan quitados de la pena, así como son las cosas en nuestra justicia mexicana, pasó varios días en prisión hasta que al fin en la audiencia con el juez, su abogado, Emiliano Gómez Mont, sí, de la familia de Inés, dio pruebas contundentes de la inocencia de su cliente, presentando boletos de avión, pasaportes sellados que ratificaban que él en esos días estaba en Colombia, videos del hotel en Colombia donde aparece con su novia justo en esos días, entre muchas pruebas fehacientes más, como la motocicleta del actor que no tenía nada que ver con la del asesino mostrada en los videos, la complexión del actor que era distinta a la del asesino mostrada en el mismo material y la prueba de que el número de placa que dieron los empleados del hotel a las autoridades estaba equivocada, así que por ningún lado la pinche justicia mexicana, ¡no dieron una! ¿Cómo es posible? Metieron a la cárcel a un inocente una vez más y tanto culpable suelto en la calle por su maldita incompetencia. ¿Quién le va a pagar el gasto de los abogados? ¿La pérdida de tiempo? Y lo más importante de todo, su tranquilidad y paz emocional, la cual le arrancaron sin más ni menos y estuvo en el reclusorio con la zozobra de que la justicia mexicana lo podría dejar ahí años por un papel mal escrito o una cacería de brujas sin sentido (acuérdense de Paola Durante en el caso Stanley). No quiero ni imaginarme lo que vivió este pobre chavo y toda su familia, afortunadamente ya está en su casa, pero sin duda ya no es el mismo que era hace quince días, las cosas han cambiado y en el recuento de los daños, ¿quién paga los platos rotos? He dicho.

Adiós a Billy Elliot y HNMPL

Daniel Bisogno

Se fue el 2017 público querido y con él dos grandes musicales que si nos ponemos a analizar, fueron un verdadero orgullo para el teatro mexicano y me refiero a Hoy no me puedo levantar y a Billy Elliot, dos majestuosos musicales producidos por mi querido amigo y socio Alejandro Gou, ambos con una producción digna de teatro de primer mundo. Tuve la oportunidad de ver Hoy no me puedo levantar en Madrid y Billy Elliot en Londres y en Nueva York y créanme que las de México, no tenían nada que pedirles en ningún aspecto, ni en producción, actuación o dirección, es más, había cosas que estaban mejores en nuestro país, por lo mismo decidí ver por última vez Billy Elliot en el Centro Cultural 2, antes de que terminara la temporada, así que aprovechando que mi amigo querido Luis Rivas, de Los Jonas Vloggers, con quienes estoy trabajando en un proyecto muy interesante del que pronto tendrán razón, tenía de visita a su mamá en México y se moría de ganas de verla, pues matamos dos pájaros de un tiro y la fuimos a ver, todo esto con el apoyo de mi querido Gou, que como siempre tiene todos los detalles y atenciones y me obmesequió los mejores boletos del teatro, y pues resulta que la mamá de Luisito trabaja en una escuela de danza allá en Córdoba, Veracruz y se moría de ganas de ver la obra porque dos de los niños que alternan el papel protagónico de la obra, salieron de su escuela y fíjense lo que es la bendita suerte (que algunos le llaman Gou), la función la dio precisamente uno de ellos, un niño que es un verdadero fregón, no me había tocado verlo la vez pasada que fui, me tocó otro niño que también era una gloria, pero este, el primer Billy Elliot totonaca es una joya, ya hasta le dicen el Billy Elliotl y tiene un ángel y un talento, pero sobre todo una forma de bailar inenarrable, de verdad que pone la piel chinita y cabe mencionar que estos niños son de muy escasos recursos y llegaron hasta allá a base de esfuerzo y dedicación, de hecho este niño del que les hablo, lo llevaban desde una zona rural a la academia de baile en Córdoba, haciendo todos los esfuerzos y sacrificios posibles y luego como ustedes saben, mi querido Gou les puso casa, comida y sustento a todos los niños y los prepararon durante varios meses para desempeñar tan complicado personaje, con clases todo el día de canto, actuación y por supuesto danza, aparte de todos ellos, hay un niño majestuoso que hace el papel del mejor amigo de Billy Elliot, es una verdadera joya, el niño tiene todo el ángel del mundo, es simplemente encantador y baila Tap como un Dios, él, después de Billy, se lleva la obra.

|| La obra Billy Elliot fue un exitazo gracias a sus pequeños protagonistas

Cabe mencionar que Hernán Mendoza, en el papel del papá de Billy y doña Norma Lazareno, en el de la abuela, también están gloriosos, tú te sientas a ver Billy Elliot y te transportas a un mundo totalmente distinto, con una producción espectacular, la orquesta tocando totalmente en vivo, de verdad te sientes como en los mejores teatros del mundo. Quedé maravillado y el público asistente también, te quedas sin palabras, como con un hueco en el estómago de la emoción. Todavía al salir me estaba despidiendo de Gou y que aparecen los niños y que como todo buen fan, les pedí tomarme una foto con ellos. Me dieron ganas hasta de llorar de la emoción, hasta estoy pensando para la próxima vez que la repongan, ir a hacer casting nomas para ver cómo me veo con payasito, mallas y tutú. He dicho

Me caso con el Gio

Daniel Bisogno

Todavía eructando pavo y algo de romeritos regresé a México después de haber pasado Navidad en Houston y Año Nuevo en Cocoyoc, después de haber deglutido de todo como marrana parada, sí, con culpas, no se los voy a negar, pero con más satisfacción de todo lo que me empaqué, yo me refiné haciendo el pavo y la pierna y también me los tragué, bueno el caso es que llegué, hice el programa en vivo después de una merecidísima semana de vacaciones, y después junto con mi hermano y su novia decidimos irnos al cine, porque como que todavía se respira ese ambiente vacacional, así que nos lanzamos a Santa Fe a uno de sus centros comerciales a ver la película de El Gran Showman con Hugh Jackman, que a mí me parece un gran actor, llegamos y mientras estaba poniéndole la mica a mi celular en un puesto de esos de pasillo que hay en los centros comerciales, estaba saboreándome unas palomitas acarameladas que posteriormente pasaría a comprar, cosa que por supuesto hice y mientras estaba esperando las palomitas, mi vieja, mi hermano y su vieja se habían ido al baño, no sé si solo a hacer de las aguas o a columpiar el tamarindo, pero de repente como que vi una cara conocida comprando boletos, cuando enfoqué bien, era nada más y nada menos que uno de mis ídolos mayores y estrella de nuestro deporte nacional, me refiero a Giovani Dos Santos, jugador al que verdaderamente admiro público querido y amo verlo en la cancha, con el toque de balón que solo él tiene, a mí personalmente me hechiza, así que no perdí oportunidad para saludarlo porque aunque ya habíamos tenido contacto en Twitter, yo diciéndole de mi admiración y simpatía y el amablemente siguiéndome y contestándome a toda madre, no había yo tenido la oportunidad de saludarlo en vivo, así que llegaron mi mujer y los demás y en ese momento pasó Gio con una chava hermosa, yo creo que no es mexicana porque se le dificultaba el idioma, pero bellísima, “¿Qué onda mi Giovani?”, le dije y a partir de ese momento nos envolvimos en una plática muy agradable, no saben lo simpático y carismático de mi Gio, alivianado, sin pedos en la cabeza y con un angelote, platicamos de la película que íbamos a ver, platicamos de Star Wars, que por cierto me confesó que él nunca en su vida había visto una película de la saga, cosa que no podía yo creer, más cuando yo soy fan y hasta llevaba yo mis zapatos que traen a C3PO y R2D2 o para nosotros “Citripio y Arturito”

y hasta se los presumí, nos reímos y me contó que vino a México a pasar las fiestas con su familia, pero que el lunes tenía que estar de regreso concentrado ya con su equipo allá en L.A., California, a darle duro, allá por cierto también es un ídolo y no se imaginan la cantidad de merchandising que se vende de él, playeras, fotos, de todo, es una estrella mi Gio y no saben ustedes la sencillez y el encanto con el cual se maneja, se acercó cualquier cantidad de gente a tomarse fotos y se portó encantador con todos y cada uno de ellos, llegó un momento en que ya se estaban poniendo difícil las cosas con la gente y las fotografías así que decidimos pasar a la sala que coincidentemente era la misma, así que como quién dice, el destino nos juntó, comentamos antes de que a lo mejor era una jalada de película pues era toda cantada, pero entramos con todo y nuestros miedos, arrancó la película y yo dije: “No voy a aguantar esto”, pero conforme fue pasando el tiempo nos fue atrapando a todos los ahí presentes y de manera ¡impresionante! Es un musical espectacular, la actuación, las coreografías, la música, la dirección, la fotografía son simplemente espectaculares, no dudo pero ni tantito que vaya a estar nominada este año al Oscar para la mejor película y tampoco dudo que la vaya a ganar, son de esas cintas que se dan muy rara vez, donde todo es bueno, grande, virtuoso, mágico, la película está basada en la vida de P.T. Barnum, digamos que es el padre del circo, quien buscando tener éxito comienza a buscar Fenómenos para su espectáculo, de ahí parte el musical, es una obra de arte, en verdad, con decirles que terminando la función todo mundo salió embelesado y como que no sabiendo que decir, me volví a encontrar a mi Gio rumbo a la salida y me dijo: “Superó nuestras expectativas”, y nos fuimos hablando de lo grande que es esta película, quedamos hasta de irnos a echar unos tragos la próxima vez que venga para reírnos un rato y convivir, cabe mencionar que a la salida se volvió a llenar de gente queriendo la foto con él, así que tuvimos que pausar la plática dándonos un fuerte abrazo y quedando en vernos la próxima vez y yo deseándole la mejor de las suertes para el próximo mundial, ¡que estoy seguro que será pieza fundamental! ¡Y recalcando lo bien que se portó conmigo y con toda la gente que se le acercó! ¡Suerte mi ídolo! ¡Ojalá y se haga esa convivencia pronto! Por eso y muchas cosas más, me caso con el Gio.

A pelo suelto

Daniel Bisogno

Twitter/@DaniBisogno

Feliz inicio de 2018 público querido, ¡dador de amor y cariño a su vez! Este es la primer Desde el Averno de este año que recién comienza y estoy seguro ¡que será un gran año para todos nosotros! ¡Tiene que serlo! ¡Ya nos toca! Y para ir abriendo boca, que mejor tema que las fotos que han sido filtradas de manera vulgar e infame de mi Montserrat Oliver y de su pareja, y también las de Kate del Castillo, muy amiga de ellas por cierto. Para los que no están enterados, con todo gusto se las iré describiendo, de las dos primeras publicaron unas fotos sacadas, al parecer, de su celular, son fotos subidas de tono pero no por eso menos bellas, solo que nadie, a parte de ellas, tendrían que estar viéndolas, el caso es que las fotos son a medio brinco, haciéndose de todo entre las dos, con escenas como salidas de película tres equis, como las que venden ahí en la glorieta del metro Insurgentes, bueno, ahora ya no porque el gobierno de la CDMX ya chuleó la zona, pero de esas películas donde se besan mostacho y toda la cosa, lo preocupante es que esas fotografías hayan llegado al dominio público, ¿cómo fue que se colaron? No sé si a mi Montserrat le volaron el celular o a su pareja, que por cierto, es un bombón con unos ojazos y unas nal… Bueno, bueno, continúo con mi relato, les decía que yo creí que a alguna de las dos les debieron haber robado el celular y de alguna manera pudieron hackear las fotografías que tenían ahí y de inmediato las subieron a Internet sin ningún miramiento, ¿cómo es posible que esto no esté legislado? ¡Y que así como así puedan hacer pública la intimidad más profunda de la gente! ¡Debería de haber varios años de cárcel para quien se atreva a hacer algo de tal bajeza! No cabe duda que todo esto que pasa con las mentadas redes sociales, que cada vez más pienso que hunden, en lugar de mejorar al ser humano, se les ha salido de las manos a las autoridades competentes y a las personas en sí, la verdad es que cada día que pasa, se convierten más en un verdadero asco y aquí está la prueba. Lógicamente con el alma en un hilo y un gas atravesado, Montserrat sacó un comunicado de prensa con profunda indignación, la verdad muy entendible, tratando de explicar algo que no tendría por qué, simplemente un hijo de Satanás malnacido le jugó chueco y ¡se aventaron esta desgraciadez! Yo leí su comunicado al aire en Ventaneando y para colmo de males, mientras yo daba lectura, a mi mente me venía justamente la imagen de mi Montserrat deglutiendo mostacho y tuve que hacer malabares mentales para concentrarme y darle la seriedad debida, por supuesto que a las pocas horas los memes no se hicieron esperar, que sí los bigotes tía rosa, entre muchos otros, ya ven como es el paisano. En el caso de mi Kate, al parecer también le sacaron las fotos de su celular solo que en este caso está ella sola y es un medio desnudo, como quién dice, un topless, sí, enseñando garbanzo, o sea pezón, que por cierto lo tiene bastante tostonero, más bien como centavo egipcio, grandote y oscuro, en otra foto está en lencería fina y transparente, tomada desde arriba, y en otra se le reflejan sus glúteos de porcelana en un espejo, con uno de esos calzones que se usan ahora, ya ve que antes había que mover calzón para ver nalga, ahora hay que mover nalga para ver calzón, en todas se ve suprema, cabe mencionar perfecto, y pues Kate es otra a la que también le jugaron chueco público querido, yo creo que ninguna de ellas se imaginó que iban a iniciar el 2018 con todo México ya conociéndoles bigote, chichi y mondongo, pero eso pasa por la falta de regulación, como bien les digo, en las redes sociales, porque todavía no se castiga con el peso de la ley a estos malvivientes, que no son otra cosa más que delincuentes que merecerían estar tras las rejas y aunque hay una policía cibernética bastante eficiente y en continuo crecimiento (se los digo por experiencia propia), las leyes todavía no abarcan debidamente hasta allá, espero que esto se resuelva pronto y mientras ese momento llega, les sugiero a todas las figuras públicas y al público en general, que mejor no se tomen este tipo de fotografías, sé que dirán “¡Ah chingá! Yo me tomo las fotos que yo quiera”, pero ahí está el resultado, en cualquier momento esas fotografías que se tomaron por calientes, pueden terminar en el lugar menos deseado, o ¿les gustaría a ustedes ver su chilindrón o su memelovski en alguna revista de espectáculos o en alguna red social? ¡Y que todo el mundo tenga acceso a ellas! Imagine usted a sus amigos o amigas, o a su compadre o su comadre, a su tía o su jefe de la oficina viéndole el chilindrón y más aún, ¡opinando de él! Imaginen la plática en la sobremesa de algún compañero de la oficina con su familia, discutiendo qué tan grande o chiquito tiene usted el mondongo ¡o si se afeitó o no la zona del pecado! No se tomen fotos ¡ni desnudos, ni echando pata! Cualquier malnacido podría hacer mal uso de ellas, o tómense a la antigüita su polaroid ¡y luego destrúyala! Nada que les puedan hackear ni de su teléfono, ni de la famosa nube ¡Háganme caso! Y empiecen este 2018 sin el miedo de que le vayan a publicar el gaznate en ningún lado. Por cierto, ¡ya me voy que tengo que romper varias polaroids que dejé en el buró! He dicho.

El número de la bestia

Daniel Bisogno

Hoy cumplo mi columna número 666, sí señoras y señores, el número de la Bestia, el número de Satanás, Bael, Mephisto, Belcebú y mejor ya no le sigo con los nombres del príncipe de las tinieblas, porque dicen que después se nos aparece y yo ya estoy acostumbrado, pero a ustedes me les van a sacar un mega pedo, curioso que el número del Diablo, el 666 y el número de columnas que hasta hoy llevo escritas, en este su querido Diario BASTA!, se cumplan justo el día que les voy a hablar de la Navidad, no vaya yo a ser El Anticristo, el Damien de La profecía, la Regan de El exorcista, El bebé de Rosemary, ¡que pinche miedo! Aunque creo que por la edad ya chupé faros y nada más sería una criadita del Diablo.

Pero a lo que te truje chencha, les platico que ando algunos días de vacaciones, decidimos venir a Houston, donde los papás del esposo de la hermana de mi mujer tienen una casa, suena a gorronería, y lo es, pero que quieren que les diga, si amablemente nos invitaron y pues aquí estamos, ahí nos tienen llegando con carriola, maletas, pañalera, niña, como decía mi abuelita, llegamos como húngaros, pero desde antes empezamos a hacer el oso, esta vez ya no nos llevamos a la nana de mi hija, porque era mucho encaje, pero imaginen ustedes la llegada al aeropuerto, cabe mencionar que a mi Michaela la tuvimos que levantar a las 2:30 de la mañana, pues agarramos el vuelo tecolote que sale a las 6 de la mañana, porque nos salía más económico y en esta época no se puede de otro modo, así que ni pedo, la niña se levanta a las 2:30 de la mañana y se chinga, la chamaca pensé que iba a ir echa un demonio, de malas y llorando, pero cual va siendo mi sorpresa, que la niña iba con un carácter maravilloso, iba echando porras a mamá, a papá, cabe mencionar que mi hija tiene un año nueve meses, pero habla como si tuviera veinticinco años, simplemente no le para el hociquito, con decirles que se sabe más palabras que mi Cuauhtémoc Blanco querido, solo para que se den ustedes una idea, llegamos al aeropuerto como marchantas sin camión, documentamos, subimos las maletas, pero veo que ya que teníamos los pases de abordar, mi vieja aún tenía miles de maletas que yo consideraba que tendrían que ir abajo, en la cajuela del avión, y ya ven luego como son las señoras, que saben que la están cagando y cuando les dices, todavía se encabritan como si él idiota fuese uno, todavía encabronada me dice que una es la carriola, otra la pañalera de la niña, otra su bolsa de mano y la otra su maleta de mano, donde trae, entre puras cosas verdaderamente inservibles, una almohada, ¡hágame usted el fabrón cavor! Ya se podrán ustedes imaginar la cara con la que nos veían mientras guardábamos tales municiones en el portaequipaje, fue el último viaje de mi hija sin pagar boleto, pues a fines de febrero cumple los dos años, así que decidimos aprovecharlo, no paga boleto, pero por lo tanto, tampoco tiene asiento y debe viajar en las piernas de los padres (¡si yo supiera quién es el suyo!), así que en una hilera de tres asientos íbamos nosotros dos, mi niña que como quiera ya está petaconcita y una mujer de color discreto, para no llamarla afroamericana, ¡con un pedorro inenarrable! Con decirles que cuando vio el asiento, a ojo de buen cubero, supo que tendría que hacer algo para meter ahí semejante promontorio, así que primero dejó caer una y posteriormente exprimió y embutió la segunda, es decir, que ante cualquier adversidad en el vuelo, ella tendría que flotar en el océano o aventarse por el tobogán con el asiento puesto, es más, yo creo que lo tuvo que expulsar a pedos para poderse levantar, así que imaginen ese cuadro dantesco de nosotros cuatro sentados ¡en esos tres asientos!

Por fin llegamos a Houston, pero ahí no era la cosa, hay que mencionar que los suegros de la hermana de mi esposa tienen la casa en un lugar muy pipirisnais, que se llama Woodlands y que la verdad es como el lugar donde siempre, desde niño, imaginé la Navidad, casas de dos aguas estilo un poco de la Edad Media, en un bosque de coníferas, todo iluminado por todas partes, un verdadero sueño hecho realidad, pero a mi hija, acá entre nos, ¡le valió puritita madre! Yo espero que en un futuro, cuando ya tenga noción del precio de las cosas, lo valore, aunque hay mucha gente que no llega a tener noción, pero la verdad es que mi Michaela está acostumbrada a ser el centro de atención, del lado de la familia de mi mujer, es la primera nieta y la primera sobrina, y del lado de mi familia la segunda, así que imaginen ustedes lo consentida que está, esta Navidad la llenaron de juguetes, más lo que le trajo el pinche Santa que a mi nomás me los cobró, la niña parecía niña rica, no sabe que tengo que pagar todo a treinta y seis meses sin intereses, pero la pasó feliz, sin saber que yo tuve que convivir con mi suegra durante varios días y con el resto de la familia de mi mujer con tal de que ella ¡fuese feliz! Sacrificios que hace uno por los hijos, no me dejarán mentir, lo bueno es que donde sea, uno impone su ley de macho de la casa y no se deja uno mangonear por nadie. Bueno me despido porque ya no tengo mano para seguir escribiendo, porque estoy tallando y desmanchando una pantaleta de mi suegra que dejó medio piteadita el 24, pero fue mi culpa porque creo que le puse demasiado aceite de oliva al bacalao. He dicho

Navidad con los famosos

Daniel Bisogno

Twitter/@DaniBisogno

Increíble que a un ser de oscuridad, como este asqueroso que les escribe, que realiza esta columna desde un rincón del Averno, le guste la Navidad; pues sí, me gusta ¡¡y qué chingados!! Todos tenemos algo de cursis y de jotería, y a mí la Navidad me encanta; yo creo que tiene que ver con que tuve navidades muy felices de niño, que siempre fui muy soñador y para mí la magia de la Navidad de verdad me envolvía; es más, me sigue envolviendo. Recuerdo que veía los programas navideños en la televisión cuando era niño y me decía a mí mismo que algún día quería estar ahí, y entre muchas otras cosas, público querido, Diosito me las cumplió.

Resulta que Pati Chapoy y yo hicimos un programa especial para Azteca, visitando las casas de distintos famosos, y no saben ustedes la experiencia tan fantástica. La primera casa que visitamos fue la de Tania Rincón. Mi Tania nos recibió a Pati y a mí con su hermosísimo bebé Patricio en brazos y ahí empezó la plática. Nos contó que pasa Navidad con toda su familia en La Piedad, Michoacán, de donde es oriunda; ahí toda su familia se reúne y cocinan para esta fecha. Tania va a estar ahí con su hijo y con Daniel su marido, pues por cuestiones de trabajo se le complica ir a visitar a toda su gente a Michoacán. Recordemos que mi Tania fue en su momento Nuestra Belleza Michoacán.

Al segundo que visitamos en su casa de San Jerónimo fue al maestro Enrique Guzmán, ya con portón totalmente nuevo después de que un borracho, huyendo de la autoridad, se estrellara en la puerta de su casa, tirándola y haciéndola pomada. Por cierto que nunca le pudieron pagar, pues el agresor no tenía dinero para solventar y el maestro Guzmán decidió perdonarlo y pagar la puerta él. Llegamos y ahí estaba con su inseparable y agradable esposa, Rosalba, con quien por cierto ya lleva muchísimos años casado y son inseparables. Rosalba es enemiga de las cámaras y no quiso salir en el programa, pero ahí nos contaron cómo se conocieron en un show del maestro que, cuando la vio, dijo: “Con ella voy a compartir el resto de mi vida”, ¡y vaya que lo ha cumplido! Tuvo dos hijos con ella, Enrique y mi tocaya Daniela, que por cierto trabaja en Azteca desde hace varios años. Ahí, Enrique me enseñó su casa, que en la parte de atrás da a un río y a una cañada con una vista a la naturaleza muy bonita; tiene una alberca techada donde se organizan las carnes asadas y toda la cosa. Resulta que ellos la Navidad la pasan de una forma muy distinta: hacen una comida más temprano donde van todos sus hijos: Alejandra, Luis Enrique, Daniela y Enrique, los que tienen hijos y si están en México también llegan, como Frida Sofía, la hija de La Guzmán; ahí conviven y departen todos muy felices, y ya entrada la noche cada quien se va a donde quiere. Como este año, que el maestro Guzmán y Rosalba fueron a Las Vegas nada menos ni nada más que con mi querido amigo y socio Alejandro Gou, Abril su esposa y el también productor y querido amigo Sergio Gabriel. Elenco exótico pero muy divertido, en lo que llegan y preparan la gira con el maestro Guzmán, Angélica María, César Costa y el maestro Guzmán espera que sea Palito Ortega y no Alberto Vázquez, a quien aborrece.

La tercera casa en visitar para este programa fue la de mis adorados Mina y Coque Muñiz en el Pedregal, donde nos recibieron como a reyes. Mina es de las mejores personas que conozco en el mundo, no estoy exagerando, y ¿qué decir de mi Coque? También estuvieron con nosotros sus hijos Marisol y Axel, que son otro encanto. Mina puso toda una mesa llena de viandas que ella misma preparó, todas verdaderamente deliciosas, entre ellas un mousse de cilantro que le quedó exquisito y un ponche que me vibraron hasta los tejocotes de la delicia. Esta vez se fueron a pasar Navidad con la familia de Mina a Guadalajara y el Año Nuevo lo pasarán trabajando Coque y su hijo Axel en el Ángel de la Independencia, donde se hace un concierto masivo y van muchos artistas, los Muñiz entre ellos. ¡Qué ganas de ir! La casa del Coque, impecablemente arreglada de Navidad con ese gusto que solo mi querida Mina le puede imponer; los agarramos a todos, menos a Mina, de ojo hinchado y toda la cosa, pues eran las 11 de la madrugada y como ellos trabajan de noche, pues ¡a esa hora están en el quinto sueño!

La última casa que visitamos para este especial fue nada menos ni nada más que la de Amanda Miguel y Diego Verdaguer, imagínense ustedes el show: es una casa increíble en la punta del Desierto de los Leones, que parece una nave espacial, muy al estilo de Gaudí, toda hecha en madera, con una cúpula al centro de la casa, que es la que arquitectónicamente la sostiene. Ahí es donde componen Amanda y Diego, que son unos personajes maravillosos; llegamos y mi Amanda ya tenía listo desayuno para toda la producción; ya estaba lista y emperifollada junto al jugo, el café, los cereales y el pan de dulce. Con su abanico nos recibió en la puerta, encantadora y simpática; al rato llegó Diego, y lo mismo. La charla se puso sabrosa, pues de verdad son lo máximo. Ellos pasaron en esta ocasión la Navidad en su rancho que tienen en Argentina, porque como han sido y siguen siendo gente de mucho trabajo, tienen su casa en México, su rancho en Argentina y una casa en Los Ángeles, California; trabajan sin parar. Me estaba contando Diego que en este año han hecho 60 shows, que es una barbaridad para un cantante en esta época; y es que la verdad los dos son muy talentosos. Les decía que se van a Argentina y que por primera vez en muchos años se van a quedar un mes por allá. La que cocina es la mamá de Amanda, que dicen que tiene muy buena mano; pero como anda apestadona la señora, pues estuvo varios meses acá en México en casa de Amanda y Diego, pues se portó muy metichona, y como no hay mejor suegra que la que está lejos, este año se tendrá que lucir en la cocina. Allá también los alcanzó Ana Victoria, hija de los dos e igual de talentosa y agradable, que vive entre Los Ángeles y su departamento de Polanco en México; además de la otra hija de Diego con sus dos hijos, o sea los nietos de Diego y de Amanda, que dice que también son suyos. De verdad, Amanda es lo máximo, le pregunté cómo era un día en su vida y me dijo: “Me levanto en cualquier momento, desayuno muy bien, leo, veo la naturaleza, disfruto mi casa y si tengo que cantar, canto; siempre me soñé así: vestida de negro en un coche lujoso, reconocida por la gente y muy famosa”. ¡Díganme si no es una gloria! Simpática, y Diego lo mismo; gran pareja en lo personal y en lo profesional, un ejemplo. Pues así pasaron la Navidad algunos famosos, público querido, y solo lo saben por este ángel negro enviado Desde el Averno. Vamos a ver qué nos depara la fiesta de Año Nuevo. He dicho.

BASTA! de reventón

Daniel Bisogno

No cabe duda que cada quien habla como le va en la feria, y muchas veces el mismo evento es vivido de forma totalmente distinta por una persona que por otra, y como yo lo veo siempre Desde el Averno, pues ya la cosa es muy diferente, por eso les contaré en esta entrega, lo que desde mi muy perverso punto de vista viví ahora en la fiesta de Fin de Año de este, mi muy amado Diario BASTA!, siete años se cumplen de que este diario entró por primera vez en circulación y me siento muy honrado de formar parte del mismo desde ese entonces, muy contento de ser uno de los fundadores del mismo, encantado de poder escribir Desde el Averno y muy agradecido con mi querido don Miguel Cantón Zetina, presidente y dueño de Grupo Cantón, gracias por darme la oportunidad, columna a columna, de poder escribir lo que quiero y como quiero, jamás se me ha dado línea para escribir tal o cual cosa, nada más grato que la libertad, y don Miguel me la ha dado toda, aquí puedo decir chichi, nalga, pedo, cola, lo que yo quiera y jamás se han metido en mis contenidos, por eso soy el más feliz de formar parte de uno de los diarios más importantes del país. Y pues se armó la fiesta, público querido, mis compadres Raquel Bigorra (parte fundamental también de este diario) y Ale, su marido, pasaron por nosotros a la casa y nos fuimos hasta el infernal Polanco en estas fechas, ya se imaginarán el pedo (¿ven que si puedo escribirlo así?), pero aún así llegamos hasta el hotel Camino Real de Mariano Escobedo, porque en un salón de este recinto, se llevaría a cabo el reventón de nuestro periódico, después de mucho insistir en la puntualidad de mi comadre, llegamos antes que nadie, menos que el patrón, cosa que resultó bastante benéfica, pues nos quedamos platicando durante buen rato entre compadres y lo digo de forma literal, pues don Miguel Cantón y Almita, son compadres de mis compadres y yo también por el mismo lado, es decir, los cuatro somos padrinos de Rafaela, hija de mi comadre La Bigorra, y ella y Ale son padrinos de mi hija Michaela, es decir que somos compadres por todas partes, así que entre compadres nos reímos sin parar.

Poco después apareció Alfredo Adame público querido, y solo, ya ven que se divorció de Mary Paz Banquells, luego de blasfemar de toda su familia y parece que con toda razón, fue de los más asediados por la prensa, no paraban de preguntarle cosas y él contestando con ese cáustico sentido del humor que le caracteriza, poco después apareció mi tesoro de tesoros Laura León, a quien amo profundamente, venía acompañada de su manager, venía echando tiros mi tesoro, todavía con buen cuerpo, su cinturita, sus chichotas y sobre todo ese angelote que le caracteriza, simpática, adorable y bendito sea el Cristo, le tocó sentarse junto a este asqueroso que les escribe, así que comenzó el lavadero entre La Tesoro y su seguro servidor, me contó que va a pasar la Navidad en Acapulco, con su manager, la esposa y familia de él y sus hijos, como toda una gran familia, dice mi tesoro que muy seguido la pasa por allá, y pues como no, si nuestro Acapulco es un verdadero paraíso, luego se incorporó mi comadre a La tertulia y juntas, para saludarse, cantaron aquel casi himno de Voy a cantar suavecitoo, suavecito, suavecitoooooo, para llegar a tus oidooos, suavecito, susvecitooo y más oooo, que mi Laura es así, de mucho vibrato al cantar.

Le pregunté a mi tesoro que si ya se va a ir a trabajar a Azteca o qué onda y me dijo que sí, me dijo: “Sí mi tesoro”, con lo cual no sé si me entendió lo que yo le estaba preguntando, si me estaba dando el avión mientras ella pensaba “No compré jamón para la casa y me faltan huevos y papel de baño”, o tal vez si sí se vaya a ir a Azteca, mientras estaba en eso, apareció Yoshio El Samurai de la canción, que venía medio encabritado, pues le estaban dando una mesa contigua a la de don Miguel Cantón y como también es su compadre, pues a huevo quería estar sentado con él, acá entre nos, le gritó a los acomodadores “¡pinches putos culeros!”, pero como se los dijo en japonés, pues no le entendieron bien Y acabaron acomodándolo en la mesa del patrón, luego fueron llegando las Plumas Estrella del periódico, además de mi comadre y yo, modestia aparte, llegó Florecita Rubio acompañada de su marido Rafa, y también se sentaron en nuestra mesa, también llegó mi Andreita Escalona acompañada de Magda Rodríguez, su simpática y productora madre, a quienes yo quiero de verdad desde hace muchos años, además por las causas que ustedes ya conocen por ser leales, trabajadoras y talentosas, me contaron que traían la de ocho, pero no me contaron lo que era, no me quisieron decir, pero Magda me dijo que se iba a desatar en estos días, que como en aquella Navidad en la que se dio a conocer que Niurka se divorciaba de Juan Osorio por Bobby Larios, pues quesque igual, ¿de qué se tratará su noticia? ¿Será que cambiará de elenco El Club de Eva, el nuevo programa que entrará al aire el 15 de enero? ¿Será que se va a Televisa? ¿Qué chinchados será lo que Magda Rodríguez se trae entre manos? Ya veremos, me juraron que sería el primero en enterarme y por lo tanto ¡el primero en decírselo a ustedes público querido! En esas estaba cuando ingresó al recinto Miguel Ángel Mancera, si señoras y señores, el Jefe de Gobierno en nuestro evento, aquí no nos andamos con mamarrachadas, siempre atento la verdad, muy amable, muy educado y chambeador, fue a entregar un reconocimiento que le dio el Diario BASTA! a los héroes del sismo del 19 de septiembre, una increíble escultura para reconocer a distintos héroes anónimos, que el día del reciente terremoto, salvaron por vías distintas muchas vidas, muy emotivo estuvo eso, luego vino la cena a lo grande, bacalao, romeritos, pavo, pasta y postres y todo el mundo trago como pelón de hospicio, bebieron como cosacos y la pasamos como pocos, todo como más se disfruta, de a gratín, ¿niéguenmelo? Así que un año más de los muchísimos que seguramente vendrán de éxito para nuestro querido Diario BASTA!, gracias a ustedes de corazón que nos leen, se divierten y que se informan con nosotros, sin ustedes nosotros no existimos. He dicho.

La familia de mi Coque…tón

Daniel Bisogno

Twitter/@DaniBisogno

Después de deambular durante toda mi vida en este medio artístico, público querido dador de amor y cariño a su vez, les puedo decir que uno se puede encontrar de todo a su paso, como en todas partes; pero encontrar una familia como la Muñiz Salim es verdaderamente difícil. Todo esto se los digo porque tengo muchos años de conocerlos; la primera vez que yo fui a casa del Coque Muñiz habrá sido hace como unos 18 años, y debo reconocer que fue gracias a Aurora Valle (Boris pa’ los cuates), que cuando estaba en Ventaneando con nosotros, siempre nos platicaba que tenía una relación muy cercana con Mina de Muñiz, o sea la esposa del Coque, y que era muy amiga de ellos. Recordemos que cuando El Coque se casa con Mina, decide irse a vivir a Guadalajara y tanto Mina como mi Boris son de la Perla de Occidente.

Mi Boris no mintió: efectivamente tenía una gran amistad con la pareja y ya todos viviendo en la Ciudad de México, después de varios años, un buen día se armó el reventón en casa de los Muñiz, y por supuesto que nos invitaron. Recuerdo perfectamente que esa vez fuimos Boris, su entonces galán, Mónica Garza con su galán de esa época también, alguna otra pareja que afortunadamente no recuerdo su maldita identidad, mi entonces mujer y su asqueroso y seguro servidor. Recuerdo que esa noche, hace 18 años, confirmé lo que Boris me decía: que eran una maravilla de personas. Esa vez nos reímos sin parar, la pasamos increíble verdaderamente; a partir de ahí surgió una amistad, aunque no tan constante como se hubiera querido, pero de muy buena vibra y de cariño, que cada que nos encontrábamos por algún camino de esta vida, siempre sabemos que uno quiere a esas personas y que además se es bien correspondido.

Luego, afortunadamente la vida nos empezó a juntar cada vez más, pues resultó que mi comadre Raquel Bigorra también se llevaba de piquete de chimuelo tanto con El Coque como con Mina, así que pues ahora sí nos vemos con harta frecuencia y no saben cómo nos la pasamos. Cada que mi comadre hace fiesta, que es aproximadamente cada tres días, o cada que El Coque las hace o su asqueroso servidor, pues ahí andamos departiendo y festejando la vida. La onda siempre termina en bohemia: canta El Coque, canta mi comadre y hasta éste que les escribe, por eso ahora que fuimos la señora Chapoy y su seguro servidor a hacer una entrevista a su casa, porque estamos haciendo unos especiales navideños yendo a casa de los famosos a visitarlos y a ver cómo pasan estas fiestas decembrinas, pues ya se imaginarán cómo nos recibieron y más aún cómo la pasamos. Estuvieron los cuatro, es decir: Coque, Mina y sus dos hijos, Marisol y Axel.

Marisol, además de guapísima, no se imaginan ustedes lo aplicada que es para el estudio, está especializada en administración de empresas del entretenimiento, así que ya se podrán imaginar, a sus veintipoquitos años ya ha tenido uno que otro novio. De hecho, al novio anterior, tanto El Coque como Axel lo bautizaron como El Encefalotrópodo, porque era pura cabeza y brazos. El novio actual de Marisol es piloto aviador y este al parecer sí se lleva muy bien con El Coque y con Axel. A mí Axel me parece fantástico, además de simpático y bien portadito, tiene muchísimo talento, tiene una voz preciosa el chamacón; ya tiene su disco y le está yendo muy bien, tiene todo el futuro del mundo. La voz de Axel a mí me parece increíble, totalmente distinta a la de su papá y a la de su abuelito El Lujo de México, don Marco Antonio Muñiz. Tiene una voz muy limpia, muy entrenada, potente, muy bonita, se los digo de verdad, aparte de que viaja con El Coque a todas partes a cantar y esto lo está curtiendo enormemente. Se ha presentado por todas partes, ante todos los públicos, a su corta edad, también veintipoquitos, pues se lleva solo once meses de edad con Marisol. Ya lleva ocho años con su novia, imagínense ustedes, ¡toda una vida!

Y pues yo creo que es lo que ha visto en su casa, pues El Coque y Mina ya tienen casi 30 años juntos y eso se mama (entre otras cosas). El caso es que platicamos con ellos de todo: cómo fueron las Navidades del Coque cuando era niño, que eran cinco hermanos y a veces se las vieron difíciles, pues creo que la mamá de mi Coque no era muy buena administradora de la feria, aunque don Marco siempre estuvo al pendiente de ellos. Nos contaron que muy seguido se van a Guadalajara a pasar la Navidad con la familia de Mina y que una es con la de Mina y un año con la del Coque, monserga a la que nos enfrentamos muchos.

Este Año Nuevo lo pasarán trabajando tanto El Coque como Axel en San Luis Potosí, cosa a la que ya están acostumbrados, tanto que el Año Nuevo del 2016 lo tuvieron que pasar solitas, cenando Mina y Marisol junto con la muchacha de servicio, y ahí las tres se comieron su pavito y sus uvas. Ni hablar, así es la vida del artista: trabajar cuando los demás se divierten, y en esta familia rifa la responsabilidad, el profesionalismo y el arte, sin mencionar el respeto enorme al público por parte de esta gran familia, la familia Muñiz. He dicho.

En la posada de La Bigorra

Daniel Bisogno

Twitter/@DaniBisogno

Desde el averno que con este pinche frío que estamos viviendo en nuestro país ya se siente, hasta tibio les escribo, con los pezones escarchados por la heladez, pero feliz, también así los traigo, porque no he podido agarrar calor después de las horas que pasé a la intemperie en la posada que majestuosamente, como es costumbre, organizó mi comadre Raquel Bigorra y su marido Alejandro Gavira, mi compadre, siempre se lucen, pero esta vez sí se la ultra mega jalaron con el fiestonón, sé que mi comadre en su gustada columna en este, nuestro querido diario, ya les platicó del evento, pero yo se los platicaré desde mi muy particular óptica, primero que nada, por culpa de mi mujer llegamos tarde a pesar de que siempre somos excesivamente puntuales, porque quesque ella entendió que a las 9 y era a las 7, ¡hágame usted el fabrón cavor!

Con El macaco, René y Albertano

Pero llegamos y la fiesta así ya con los tragos bien avanzados, un elenco de primera el que se reventó mi comadre, llego y me topo con Elizabeth Álvarez y Jorge Salinas, que estaba ahí ya entrándole a los tacos de jabalí que mi comadre se reventó como las grandes, sí señoras y señores, ¡asaron un jabalí completo!

La mesa de los ricos postres

Así que ya andaban taqueando, los saludamos y nos quedamos platicando un rato con ellos pues la verdad es que son muy agradables, luego alcancé a ver un pelo, que pensé que mi comadre la había mandado a prender la caldera de la alberca y le había estallado sin piedad, pero no, era simplemente mi querida Malillany Marín con un nuevo look en homenaje a las explosiones de san Juanito, posteriormente vislumbré a mi querido hermano y amigo de mi corazón, Ariel Miramontes Albertano, llegué, nos abrazamos pues tenía un par de meses que no nos veíamos y comentamos lo felices que estamos de que vamos a volver a trabajar juntos en el teatro, cosa de la que luego ya les platicaré a ustedes, ya no nos separamos en toda la noche pues tenemos el sentido del humor muy parecido y somos grandes amigos, luego la emoción volvió a llegar a mi cuerpo cuando también apareció José Luis Guarneros El Macaco, que es otra joya de la corona y gran amigo, nos hemos reído como pocos, poco después llegó mi querido amigo René Franco, quien ya está listo para partir rumbo a Nueva York, donde va a intentar tener su late show en inglés, como ya lo hizo en español exitosamente durante muchos años, con Es de noche y ya llegué, así que mucha suerte porque parece además que ya tiene todos los conectes pertinentes para tener una buena oportunidad por allá, también estuvimos riéndonos sin parar, más cuando llegó Alejandro Gou con Abril su esposa, y ahí sí ya la diversión se desbordaba por todas partes, llegaban los tacos de jabalí, la gente atiborraba la mesa de quesos que organizó Ingrid la compañera chef de mi comadre en Cocineros Mexicanos, y que era una sinfonía de sabores, no saben ustedes la cantidad de quesos de todos tipos y por supuesto de precios que estaban ahí para nosotros, con uvas, frutas secas, panes de todo tipo, un verdadero manjar, obvio toda la fiesta se sirvió, llegó por ahí mi querido Armando Araiza con su novia que también es muy agradable, estaba también mi adorada Rebecca Jones guapísima y simpática como siempre, acompañada de mi no menos adorada Ana Celia Urquidi, la mera mera del talento en Azteca, también departiendo como uno se merece, Inés Sainz con su marido, los dos agradabilísimos, ella hermosa como siempre, poco tiempo después hizo su arribo don Javier López Chabelo, acompañado de Tere su mujer, siempre infaltables a las fiestas de mis compadres, mi querido Rafael Inclán que dio la nota, llegó tenso pues resulta que llegó y tocó en una casa que no era, le abrieron y hasta metió su coche, ya cuando iba a llegar a la sala descubrió a dos viejitos merendando un café con leche y bisquets con mantequilla y mermelada, por lo que decidió que definitivamente ahí no era el reventón, así que como llegó, sacó su coche y hasta estuvo a punto de dejarles la patona de bacardí que llevaba de regalo, cuando llegó ya traía un bisquet en una servilleta para empujárselo más tarde, el grupo cubano sonaba sin parar, la gente bailaba, unos con gracia, otros sin la más mínima, pero todo el mundo tragó y se divirtió como enano y eso que esta vez no estuvo María Elena Saldaña, mi Albertano bailó con todas, incluida mi querida Karlita Díaz, mi adorada excuñada de Jeans que estuvo también sacándole chispa a sus finísimos tacones de suela roja que le han dejado como fruto todos los conciertos que han hecho con los 90’s Pop Tour, y con el disco que ya sacaron ahora con el nuevo nombre de JNS.

Mi comadre se lució con la fiesta

Hubo hasta piñata a la cual le pegó todo el mundo ¡y con buen relleno eh! Nada de chocolates bocadín que son de ínfima categoría, ni totis ni jaladas de esas, todo con el buen gusto que caracteriza a mis compadres que echan la casa por la ventana en cada festejo aunque no se haya pagado la colegiatura de Rafaela mi ahijada, pero fiestas pocas y colegiaturas muchas, ¡así que a gozar!

La bailada y cantada no podía faltar

Bueno yo me les despido por hoy desde este rincón del averno, voy por un azantac porque todavía sigo repitiendo el jabalí, que por cierto estaba delicioso, pero ando desfondado desde entonces, yo creo que me tocó el cuerno. He dicho.

Todos la pasamos increíble

La Diva de la Banda

Daniel Bisogno

Twitter/@DaniBisogno

¡En chinga público querido! Así es como me han traído en estas épocas navideñas, pero ya estoy acostumbrado, porque cada año, desde hace veinte, me pasa exactamente igual, se juntan todos los compromisos sociales entre cenas, posadas, comidas navideñas y por supuesto la chamba, es decir, para tener una semana de vacaciones en diciembre, hay que grabar cualquier cantidad de programas y especiales día y noche, para pinches cinco días de descanso y obviamente este año no es la excepción, me han traído como brasieres de madre de sextillizos, para arriba y para abajo, hemos hecho especiales navideños en una casa en el pedregal que quedaron increíbles, con Ernesto Laguardia, Los Mascabrothers, Carlitos Espejel, y un sin fin de personalidades que ustedes podrán disfrutar precisamente en esos días decembrinos, por si fuera poco nos tocó hacer especiales también de mi Jenni Rivera, a cinco años de su muerte, ese salió el sábado y no es por nada, pero quedó a todas margaritas, figúrense que lo condujimos obvio Pati Chapoy, Mónica Castañeda y su seguro servidor, se puso buenísimo, totalmente revelador, resulta que fue el cirujano plástico de cabecera de Jenni, el doctor Buen Rostro aunque suene a mofa, así se llama, y contó sobre las múltiples ocasiones que intervino quirúrgicamente a Jenni Rivera, aunque ella siempre lo reconoció, por eso este doctor no estaba faltando a la ética, pero le puso chichi, a cada rato le hacía liposucción, lipectomia, le ponía la grasa que le quitaba del vientre en la pompa, es decir, se la pasaba de un lado a otro para irle dando forma humana y lo logró, quienes vimos a Jenni Rivera a poco tiempo de su fallecimiento, sí pudimos notar un cambio en ella muy fuerte, a base de disciplina y de un chingo de dinero se compuso, todavía estaba gordita pero ya más bien gordibuena, digamos bien hecha, y nos contó el doctor que pocos días antes de morir, todavía le hizo un retoque de todo, acá entre nos ¿pues ya para qué? ¡De haber sabido ni se hace el gasto!

Junto a Adán Terriquez repasamos la historia de Jenni Rivera

También estuvo sentado ahí con nosotros en ese especial su diseñador de vestuario Adán Terriquez, que fue todo un suceso, le hizo más de 400 vestidos a Jenni en un lapso de 12 años que trabajó con ella, ya tenían planeado que se fuera a vivir a donde estuviera ella para tenerla cerca y poderle hacer sus vestidos sin parar, imaginen que Jenni usaba cuatro vestidos por show y hacia generalmente tres fechas a la semana, por lo que le tenían que hacer un promedio de 12 vestidos semanales, es decir, ¡casi 50 vestidos al mes! Y cada uno de ellos con un promedio de tres o cuatro mil dólares, entre 70 y 80 mil pesos cada uno, nada más échenle cuentas, pero también recordemos que mi Jenni Rivera al final de su carrera estaba ya cobrando cantidades muy fuertes de dinero, con decirles que poco antes de su partida querían que viniera a hacer un palenque en Aguascalientes y Jenni estaba muy apretada de tiempo y no podía, así que sólo por tirar el anzuelo le dijo al palenquero: “Solo que me pagues lo que gana Vicente Fernández te lo hago”, y se lo pagaron, ¡doscientos cincuenta mil dólares por palenque! ¡Imaginen ustedes! ¡Más de cuatro millones de pesos por presentación! Obviamente no fue mucho tiempo lo que La Diva de la Banda cobró tal cantidad de dinero, pero le esperaban al parecer vacas muy gordas cuando llegó la tragedia. Adán y Jenni tuvieron sus momentos de fricción importantes en su vida, pero siempre volvieron a ser los mejores amigos, uno de ellos fue cuando iban a hacer un show en Guadalajara y mi Jenni se desvió del camino en la carretera con Adán y parte de su equipo, y los llevó a una fiesta, o por lo menos era lo que parecía, pues Adán y la maquillista se tuvieron que quedar en un baño encerrados, y al entrar y salir de ese baño, donde afuera se escuchaba la fiesta, se toparon con varios hombres de mirada extraña con armas largas por todas partes, como bien dice Adán, se zurró del miedo y Jenni nunca les explicó nada, por lo que el diseñador decidió nunca más viajar con la cantante, solo iba y le dejaba los vestidos y se regresaba a su negocio, pero aún así siguieron trabajando juntos, de hecho estaban por lanzar una línea de vestidos de quinceañeras que iban a hacer en equipo, también Jenni había ofrecido llevárselo a vivir a Las Vegas, donde al parecer ella estaba contratada para hacer durante dos años, un show diario en un hotel de aquella ciudad, muy al estilo de Celine Dion, o ahora también de Britney Spears, le iban a pagar todo, y a Adán le ofreció que su casa se la pagaría en hotel y pues ya había aceptado irse con ella, a pesar de que tuvieron otro pleitazo cuando se casó con Esteban Loaiza y ésta le prometió que él le haría el vestido de novia y días antes del enlace matrimonial, decidió que sería otro diseñador quien le haría el vestido, y a Adán solo le pidió los de las damas, cosa que ocasionó la furia del diseñador, poco antes de la boda, llegó el vestido a casa de Adán, el que le había hecho el otro diseñador, con una nota de Jenni pidiéndole que lo arreglara como solo él sabía, porque no se lo habían dejado bien, por supuesto que le mandó el vestido a su casa y sin arreglar, la mandó directamente a la chingada, como quién viene diciendo, pero no duraron mucho tiempo peleados, en año nuevo Jenni le mandó un mensaje diciendo que no podía estar sin la gente a la que más quería y que él era uno de esos, se contentaron y el resto de la historia ya la conocemos, todavía el diseñador iba a ir a ese fatídico viaje a Monterrey, pero por algas o por mangas no lo hizo, además de que una vidente le había dicho que veía fuego y que no hiciera ese viaje, solo él hizo caso. Lo más tremendo de sus declaraciones fue cuando le pregunté si él creía que la muerte de Jenni Rivera había sido provocada y él me respondió que sí. Hoy, a cinco años de su muerte, todavía quedan muchas dudas, y a mí, más especiales y más programas por grabar, pero les seguiré informando de todas estas maravillas de las que me vaya enterando, así que estén al pendiente, yo siempre desde aquí, desde El Averno. He dicho.

 

Alargan telenovela Tres familias

Daniel Bisogno

Twitter/@DaniBisogno

Tanto que contarles de este mentado mundo de la farándula público querido, dador de amor y cariño, a su vez que luego no sabe uno por dónde empezar, pero nada más para que se les vayan acentuando las tepalcuanas, podríamos iniciar contándoles a ustedes que acaban de decidir alargar la telenovela Tres familias, sí, la única en tono de comedia, por lo menos voluntaria, que tiene Tv Azteca, y es que hay que mencionar que ha sido muy bien recibida por todo el público que nos demuestra algo que es verdad, nuestro México quiere reír, así que todo el elenco está verdaderamente feliz, incluyendo por supuesto a mi querido Carlitos Espejel, a mi Amaranta Ruíz, a mi Sylvia Pasquel y a todos los que hacen posible esta novela, pues con esto les garantizan chamba hasta más allá de mediados del otro año, es decir, sueldo también.

Todo el equipo de Ventaneando asistió, menos Pedrito

Fíjense que a raíz de que en Ventaneando tuvimos la exclusiva de que el actor Carlos Peniche, hijo de la actriz Alejandra Peniche y sobrino de Arturo Peniche, lamentablemente estaba viviendo en situación de calle (es decir, hecho un reverendo teporocho), pues hasta mi Twitter han llegado mensajes preguntándome que dónde lo localizan, que cómo lo pueden ayudar, de hecho me escribió hasta un amigo de la infancia del actor, diciéndome que se lo quería llevar a su casa en lo que lograba salir adelante y es que acá entre nos, sí da bastante lástima ver hasta dónde te puede llevar una adicción, imaginen ustedes, este chavo iba por muy buen camino en la actuación, llevaba varias novelas, programas unitarios, obras de teatro, bueno, si me apuran hasta enseñó el chilindrón en Posdata tú gato ha muerto, iba bien y de repente, al paso de algunos años, ya está durmiendo en la banla calle (literalmente), que le quitó todo lo que tenía y que el único motivo por el que duerme en las banquetas es porque no tiene IFE (háganme el fabrón cavor), y que por eso no ha podido cobrar un dinero que le ha enviado la mamá, así que por falta de identificación vive en la calle, figúrense.

A mi Carlos Peniche le ha ido muy mal en la vida

Les platico que el día de ayer se hizo una cena-convivencia con una parte muy selecta del talento de la empresa, con los ejecutivos, la gente de ventas, entre algunos otros, ahí nos tienen a los infaltables, mi comadre Raquel Bigorra y su asqueroso pero seguro servidor, por supuesto el elenco completo de Ventaneando, solo que sin Pedrito, como es costumbre, ya ven que él se acuesta temprano, no sé si se duerme, pero de que se acuesta temprano se acuesta temprano, así que el muy viejo huevón simplemente no fue, pero nuestra amiga y patrona Pati Chapoy ahí estaba, acompañada de mi querido Álvaro Dávila, su marido, por ahí también se sentó en su mesa Mónica Garza, que ya andaba con prisa de irse desde que llegó, pues recordemos que tiene que madrugar, pues tiene muy temprano el noticiero en el canal 40 y luego no hay maquillaje que cubra la ojera, en nuestra mesa estábamos mi comadre La Bigorra con su marido, Sergio Sepúlveda con Laura, su mujer, Adrián Patiño productor de Venga la Alegría, con María José Rosado que es su mujer, guapísima y muy agradable como siempre, mi querido Ernesto Laguardia y su esposa, que son lo máximo, y con quienes estamos viendo la posibilidad de irnos junto con nuestros hijos al crucero de Disney el año entrante, también estaba por ahí mi queridísimo Brandon Peniche, quien ya forma parte también de nuestras filas, cosa que me da muchísimo gusto, está casado con Cristal, hija de una de mis mejores amigas de toda la vida, o sea mi Sharis Cid, con la que estudié en el CEA de Televisa y adora al Brandon (que por cierto, es primo del actor queta, y cuando hablamos con él, un tanto desorientado, diciendo que la novia lo dejó en que les platico anda en la calle, pero su familia dice que la verdad es que no se deja ayudar, bueno ni para acompañarlo a ir a sacar su IFE), también estaba por ahí Edith González, Vanessa Claudio, por supuesto Magda Rodríguez, acompañada de sus conductores de Enamorándonos, Andreita Escalona su hija, que está ya preparándose para el próximo estreno del programa El Club de Eva, la nueva revista femenina, que por cierto arranca el 15 de enero en Canal Trece, que posteriormente será el Canal 1, el elenco es: mi Andreita Escalona que cabe mencionar es una muy buena conductora, Laura G que ya ve usted que ahora todas las de Televisa andan como burro sin mecate, pero está bien, Maritza Rodríguez, conductora que ha hecho su carrera en Estados Unidos, pero es muy buena además de estar guapísima, y les falta una que iba a ser Cecilia Galliano pero parece ser que se salió de presupuesto, pues quería cobrar para mí lo que sí se merece, pero como el dinero no es mío, pues mi opinión les vale madre, así que no se quedó la Galliano y están buscando una conductora con más o menos ese perfil, de hecho hace unos días fue vista por los pasillos de Azteca mi Annette Cuburu, pero no hay nada escrito,

Carlitos feliz con su novela

¿ustedes a quién pondrían? Una chava guapa, simpática y buena conductora de unos cuarenta y poquitos. ¿Cómo les quedó el ojo? Me despido que todavía traigo confeti y cacahuetes japoneses en los calzones del fiestonón de ayer, nos leemos el martes Desde el Averno. He dicho.

Mi comadre siempre bella

Vamos Camino a Marte

Daniel Bisogno

Twitter/ @DaniBisogno

Cada que van a Ventaneando a promocionar una película, generalmente tenemos antes la decencia de verla para así poder preguntar y opinar correctamente, y no quedarse como pasa en muchos programas de radio y televisión ¿cómo se dice respetuosamente? ¡En la pendeja! Y esta ocasión no fue la excepción, nos avisaron que vendrían al foro Luis Gerardo Méndez (Nosotros los Nobles, Club de Cuervos) y Tessa Ia (Después de Lucia, Los Adioses), así que la distribuidora manda la película para que nosotros tengamos la oportunidad de verla, el título Camino a Marte, director Humberto Hinojosa (Paraíso perdido), protagonistas, los dos primeros más Camila Sodi (Niñas mal, Como cortar a tu patán), así que en una sala con pantallas muy a toda madre que tenemos en la oficina de Ventaneando en Tv Azteca, nos aplastábamos entre botanas de todo tipo, porque todos somos de buen diente, incluyendo a mi Átala Sarmiento, quien al parecer hace poco tiempo quesque le descubrieron que es celiaca y no puede comer glúten, pero los demás son unos atascadotes como yo, así que hay papas, palomitas, cacahuetes y todo lo que a ustedes se les pueda ocurrir, en esta ocasión incluidas unas quecas del Camioncito, que es un puesto de quesadillas que está a la vuelta de Tv Azteca, y que empezó en un camioncito precisamente, se sentaban con seis comales en la parte de la carga y ahora se ha convertido en un verdadero emporio de una cuadra. Pues nos llevan las quesadillas hasta Azteca, así que yo pedí un sope rojo con cecina, una quesadilla de tinga de res y una gordita de chicharrón con frijoles, porque la verdad andaba un poco inapetente y con cargamentos muy similares cada uno de mis compañeros, empezamos a disfrutar la proyección del film, esta película es lo que se llama muy gringamente un road movie, es decir, una película que trata acerca de un viaje, como Y tú mamá también para que me entiendan mejor, esta película arranca precisamente con un viaje que emprenden dos mejores amigas, al parecer porque una de ellas está en la etapa terminal de un cáncer y todo parece indicar que pronto morirá, así que deciden hacer este viaje para llegar hasta Balandra, una paradisíaca playa en nuestra hermosa Baja California, ahí arranca, las dos van en una vieja camioneta Volvo como del año ‘89, sin embargo, no les da el menor pedo mecánico durante todo el kilometraje que se chingan en la película, así que hay que comprar de esa marca de coches porque después de casi 30 años de uso, la camioneta se avienta cruzando el país sin necesidad de una pinche afinada siquiera, las niñas (Camila y Tessa) se encuentran un ser extraño (Luis Gerardo Méndez) y por razones que ustedes descubrirán deciden llevarlo con ellas en el viaje hacia Balandra, y pasan por todo tipo de aventuras. La película tiene una fotografía preciosa, retratando todos nuestros paisajes desérticos de nuestra Baja California junto al mar, ¡un verdadero paraíso! La música, a cargo de Rodrigo Dávila es simplemente majestuosa, un viajesote musical por todos los distintos estados de ánimo, las actuaciones impecables, de Luis Gerardo Méndez no me extraña en absoluto pero las dos niñas me tienen verdaderamente impresionado, tanto Camila Sodi como su media hermana Tessa Ia se avientan un duelo de actuaciones formidable, con decirles que para los más enfermares como yo llegan a aventarse hasta unos besos de lengüita, ¡imagínense si no son profesionales! Camila dejando muy en claro que no es sólo la ex ni la mamá de los hijos de Diego Luna, sino una espléndida actriz. Con decirles que creí que ya se dio cuenta de su valía pues hasta su actitud con los medios ha cambiado, volviéndose mucho más accesible y dejando atrás a la niña mamona intelectual de izquierda que era. La película es impecable, lo único que podría cojear en su momento es el guion que en algunos momentos se puede tornar un tanto lento e inverosímil, pero esto son pequeñeces junto a los demás ingredientes tan bien cuidados que les platico, véanla, además es un plus ver a estas dos bellezas en la pantalla y para las damas está Luis Gerardo, que también tiene su atractivo. Camino a Marte es otra buena opción hecha por mexicanos en nuestro cada vez más rescatable cine. Y bueno ya me voy porque se me está figurando que Pedrito Sola ya le dio una mordida a mi gordita de chicharrón con frijoles y ya le puso hasta nopales para que la pedorriza sepa quién manda, no me vayan a chingar también mi quesadilla de tinga y mi sope con cecina en lo que yo estoy comiendo carnita Camino a Marte. He dicho.

¡La más chingona, público querido!

Daniel Bisogno

Twitter/@DaniBisogno

Eso es y ha sido para mí desde que tengo uso de razón, Guadalupe Contreras Ramos, es decir, para todo el público, Lupita D’Alessio, recuerdo que desde que era niño, en mi casa, El Concho, o sea mi papá, ya la escuchaba y a mí me encantaba oírla también, de hecho, hasta tomaba yo prestado un tocadiscos portátil que teníamos en la casa y que cabe mencionar que El Concho ya lo había rifado dos veces y curiosamente las dos veces en la rifa se lo volvió a ganar. Pues en ese tocadiscos ponía yo los discos de Lupita D’Alessio con éxitos como Punto y coma, Si no te gusta como soy, Ya no regreso contigo, Qué ganas de no verte nunca más, Acaríciame, Mudanzas, por solo decirles algunos y me parecía una chingona, así de fácil, y a El Concho más, además cada que La D’Alessio salía en Siempre en domingo la grababa con su videocasetera Betamovie y nos la ponía una y otra vez, porque además cabe mencionar que a mí papá se le hacía agua la boca con mi Lupita; así que pues con más ahínco nos la ponía a toda hora. Crecí escuchando y admirando la voz e interpretación de Lupita D’Alessio, era mi ídolo, por eso cuando entré a estudiar al CEA y resultó que sus hijos Ernesto y Jorge eran mis compañeritos de aula, pues yo no lo podía creer; y para acabarla de fregar nos hicimos muy buenos amigos, así que ya se imaginarán lo que fue para mí empezar a convivir primero con sus hijos y luego con ¡La Leona Dormida!

Iba yo a su casa y como naquito, por dentro no daba crédito de lo que estaba viviendo al convivir con una de las artistas más admiradas en mi casa, aunque por fuera yo disimulaba muy bien, como si eso para mí fuese muy normal. Aunque pensándolo bien, de alguna manera sí lo era, pues desde muy pequeño estoy metido en este medio del espectáculo, pero esa es otra historia. A partir de ahí y durante varios años mi relación con la familia Vargas Contreras, o sea los D’Alessio, fue muy cercana y hasta la fecha hay un gran cariño de ambas partes.

Cada que nos vemos nos la pasamos bomba y yo de corazón los adoro, por eso ahora que me dijeron Lupita D’Alessio presenta disco y quiere que la entrevistes tú, ¡casi se me salen las de cocodrilo de la felicidad! ¡Imagínense el honor! Así que me trepé a la camioneta que me llevaría hasta el hotel Four Seassons, donde era la cita, y entré. Acababa de terminar la conferencia de prensa para toda la perrada, luego seguiría mi entrevista exclusiva, solo La D’Alessio y yo ¡y ella lo había pedido! ¡Díganme si no es una chingonería eso!

Una reina de los escenarios y una bellísima persona, mi Lupita

Murmuraban los reporteros que durante la conferencia La D’Alessio se había puesto pinta a una que preguntó con no muy buen modo, cosa que me preocupó, y me dije a mí mismo: No me la encabronen, que luego no es fácil ponerla de buenas. Mientras pensaba esto, me senté ya en el escenario destinado para la entrevista, que por cierto les quedó espectacular; a los pocos minutos apareció con una sonrisa de oreja a oreja y me abrazó amorosísimamente, “¡Danyyyy!”, me gritó mientras corríamos a abrazarnos. En eso mi mente pensaba: ¡Ya chingué! Y dicho y hecho, la gran Lupita D’Alessio se portó como siempre se ha portado conmigo, ¡como una reina! Cariñosa, efusiva, me dijo que qué linda estaba mi hija Michaela, que qué guapa estaba mi mujer, que no se pierde Ventaneando todos los días y se lo creo y agradezco profundamente, pues se sabe santo y seña de lo que pasa en el programa y me lo dijo.

Se portó en la entrevista como la verdad no se porta con nadie, hablando abiertamente de todos los temas que le pregunté, por más espinosos que fueran; contestó amable y sin tapujos de su relación con los hijos, con el trabajo, con la familia, me contó que está viviendo en Cancún, sola, pero que es muy feliz allá, pues ya sus tres hijos hicieron su vida, que le duele no ver a sus nietos con la frecuencia que ella quisiera, que espera seguir cantando mucho tiempo más, pero que ya tiene 63 años y que la condición física para seguir cantando puede verse mermada pronto; que ha aprendido a convivir con su soledad y que ya a veces hasta la disfruta; que seguirá con más discos con Warner, su actual disquera, y que está feliz de sacar este nuevo disco para celebrar 45 años de trayectoria artística; que es el primero En vivo en toda su carrera y déjenme contarles que ya tuve la oportunidad de escucharlo y verlo, porque viene con DVD, y es una joya, grabado desde el Princess Imperial en Acapulco, con una gran escenografía, un orquestón, y esa voz totalmente intacta que sigue poseyendo Lupita D’Alessio, esa calidad interpretativa, esa presencia y ese arte en escena que sin lugar a dudas la convierte en simplemente la mejor, la única. ¡Así que buenas noticias! Tendremos el arte de Lupita D’Alessio por mucho tiempo más. Gracias, Lupita, por ser tan artista y por tu cariño a esta persona que les escribe. Gracias, mi Leona Dormida. He dicho.

El que con niños se duerme…

Daniel Bisogno

Twitter/@DaniBisogno

Mi vida ha cambiado público querido, yo, hasta hace muy poco, un sábado a la una de la tarde, estaría crudísimo, titiritando en la cama, hasta con confeti y cacahuetes japoneses en los calzones del fiestonón de la noche anterior, me hubiese quedado todo el día a reposar la cruda, tal vez hubiese salido para irme a echar una birria o un caldito de camarón, para luego tal vez, ya en la noche, volverla a conectar en alguna reunión o en algún bar y así el domingo repetir la hazaña. Pero mi vida ha cambiado, yo siempre me burlaba cuando llegaban mis amigos y me decían que te cambiaba mucho la vida cuando tenias un hijo y parece ya hasta es un cliché, pero es la maldita realidad público querido de mi corazón, en mi caso no hay tanta queja, por ejemplo, de las desmañanadas, pues mi niña se despierta alrededor de las once de la mañana, tarde pero sin sueño y eso sí, con una pinche energía que parece que le pusieron un cuetón en su chimuelito, y anda como con propulsión a chorro por toda la casa y grita: “papá, papá” sin parar, mientras brinca encima de la cama, y si uno se tomó una copita el día anterior, sientes que te recampanea todo y te dan unas ganas de llorar de esas que no ves, pero eso no es todo, a alguien que no pensó eso en su maldita vida, ¿por qué se le ocurrió hacer las fiestas infantiles en fin de semana? Y ¡al medio día!

Una gran fiesta para ella

Entonces, cuando uno inocentemente creía que Dios ya nos había cobrado la peda con la cruda, te das cuenta que hay infiernos todavía mucho más ardientes esperándote, ¡pues existen las fiestas infantiles! En esta ocasión fue la fiesta de Emilia, la hija pequeña de mi querido socio y hermano Alejandro Gou y Abril, su guapísima y encantadora esposa a quien adoramos también. ¡La fiesta en un salón de Santa Fe y la cita a la una de la tarde!

Así que se me levantó con mucha antelación (ya ve que luego a las señoras se les da con una facilidad, como si hubiesen nacido con ello, es más sin ello no pueden vivir, pa’ que nos hacemos tarugos, y me refiero simplemente a CHINGAR), ya ven ustedes que es un talento innato que ya traen, lo aman desde niñas y es algo que se va pasando de madre a hija, de generación en generación y uno pues ya saben, cada quien busca su propio verdugo en la vida y lo escribí despacio porque luego el corrector me pone cosas terribles, verdugo.

Bueno pues, antes de la una ya íbamos por los puentes de Santa Fe, la niña muy contenta de que se le llevaba de fiesta y eso que un día antes se le llevó al teatro a ver el nuevo show de Peppa Pig y estuvo maravillada con los cerditos, cabe mencionar que también fue por invitación de mi querido socio y amigo Alejandro Gou, o sea que la felicidad de mi Michaela de este fin de semana se la debemos a él. Cómo les digo, la niña venía ya peinada, echando tiros, también con un vestidito muy elegante (un gallito de Emilia, también heredado de Alejandro Gou), llegamos al lugar, nos recibió mi Abril guapísima como siempre, ya estaba todo el salón adornado, ya había dulces y mesitas con globos y arreglos muy pipirisnais, al primero que me encontré fue a Sergio Catalán, a quien tenía yo mucho tiempo de no ver pero me cae excelente, iba con su hijo, corrían niños por todas partes, mientras que a mí me recampaneaban los tímpanos a cada grito de los engendros demoniacos, ¡pero aún así aguanté!

Michaela se divirtió con los Ponys

Y más después de ver a mi niña en la alberca de pelotas, corriendo en los juegos divirtiéndose como si fuese niña rica, pasándola bomba, así que aguanté vara, me puse a platicar con mi Gou por supuesto de negocios, ya estamos preparando una nueva obra con un gran elenco de la que muy pronto les platicaré, además, mi Gou está produciendo La Señora Presidenta, quien en su momento interpretó magistralmente nuestro extrañado Gonzalo Vega, ahora la hará otro primerísimo actor que es don Héctor Suárez, acompañado de Ana La Salvia, Ana Cioccetti y mi queridísimo Lalo España, que por cierto, dicen que estará fantástico en la obra, así que estaremos al pendiente, y de la de nosotros ya verán lo que les estamos preparando y el elencazo que vamos a tener, pronto les diré; bueno pues, mi niña le pegó al codito con crema y piña, a los cuernitos de jamón y hasta a la piñata, cosa rara porque le da miedo, apenas tiene un añito, pero esta vez sí la madreó, yo creo que porque era de My little pony y a lo mejor le cagan, por cierto, al que casi me descalabra es a mi querido René Franco, yo creo que pensó que era una piñata de Barnie y hasta le zumbaban los palazos cerca a mi Franco, que por cierto es padrino de bautizo de Emilia, junto con Sergio Gabriel el productor y Julio Alegría, así que no, Franco querido no podía faltar ni darme mis dos horas de terapia de vida que me regala amorosamente cada que nos vemos. Extrañamente apareció también mi Guadalupe Pineda, pues resulta que su nieto estudia con la hija de Gou, así que ahí andaba para arriba y para abajo y no saben lo buena que está, como hace veinte años: delgada, guapa, se ve muy joven (acá entre nos) y con esa voz majestuosa que Dios le dio, de hecho hasta mi Gou bromeó diciendo que entre Los ponys y El show de Masha en la fiesta, iba a cantar Guadalupe Pineda Yolanda, por cierto que mi Michaela no daba crédito de los shows que llevó mi Gou para Emilia, aquello era la locura, mi niña no daba crédito que ahí estaban Masha y El Oso y sus personajes favoritos, ¡miren en la foto cómo ama a los ponys! ¡Chequen bien el amor que les tiene! Pero Masha y El Oso sí son su hit. No se les dieron bebidas embriagantes a los padres, pero no contaban con que yo me llevé mi pachita con ron en la bolsa de mi vieja, pedía Coca y yo la completaba, ¡vieran qué bien me la pasé!

Con decirles que al final de la fiesta le tiré el pedo a Masha, le arrimé un chingadazo al Oso para que no se metiera, y me le trepé a un Pony en ancas y salimos de ahí con rumbo desconocido. Si ven a mi vieja, avísenle que llego mañana a primera hora. He dicho.

 

Pedro Sola, El rey de la consola

Daniel Bisogno

No se pueden alcanzar a imaginar el pinche éxito rotundo que fue y que parece que seguirá siendo Pedrito Sola como DJ, gracias a la genial idea de mi queridísimo amigo Luis Rivas, integrante de Los Jonas Vloggers, uno de los más exitosos Youtubers y vlogueros de nuestro país, con los cuales de hecho estamos muy próximos a trabajar juntos, es una sorpresa que estoy absolutamente seguro que les va a encantar, pero esa es harina de otro costal, el caso es que mi Luisito Rivas tuvo esta genial idea de convertir a Pedrito Sola en DJ, aprovechando el fenómeno que se ha vuelto en redes sociales con mil cosas; desde memes, hasta bromas de aquella mención de mayonesa que Pedrito recontrarrezurró al aire, así que se le instruyó y se le preparó y al final se presentó en una de las fiestas más famosas de Día de Muertos, La fiesta Bomba que ya es un clásico, pues la fiesta también la organiza Luisito junto a su socio David.

Increíbles los vestuarios de Choche y David Allegre

Esto era de disfraces en un lugar que se llama El Dance Floor, ahí en la colonia Roma, así que por supuesto que me disfracé, más bien en Azteca me hicieron favor de caracterizarme del Guasón, pero muy al estilo del que hizo Heath Ledger, que para mi gusto es el mejor de todos los que ha habido, y así vestido me monté en mi Uber para no manejar tomado de regreso, casi le da un paro cardiorrespiratorio al chofer cuando me vio así vestido abordo de su unidad, pero aún así me transportó hasta el sitio en donde íbamos a apoyar a Pedrito, llegué antes que nadie y para mí no sorpresa, ya estaba Pedrito Sola, quien para su conocimiento siempre llega tres horas antes a cualquier compromiso, prácticamente a barrer, pues ya estaba ahí el señor Sola con su chaleco con estoperoles y su gorra de piel, llegó mi Luisito con un disfraz espectacular de uno de los malos de Las chicas súper poderosas, llegó también David Allegre, otro de Los Jonas vestido de Marilyn Monroe, que jurabas que era ella, simplemente espectacular, luego llegó mi adorado Choche el Blog, otro de los más exitosos de Youtube, quien también estará incluido en la sorpresa en la que ya estamos trabajando para ustedes, esta fusión de audiencias de Los Jonas Vloggers, Choche el Blog y la de su seguro servidor, verán qué maravilla, pues El Choche, quién junto con Luis, son mis amigos entrañables y hubieran visto el disfraz de mi Choche del Joven manos de tijera, aquel personaje fantástico que interpretó el gran Jonny Deep, ¡pero todo el disfraz lo hizo él a mano! Un artista mi Choche querido.

El Joven Manos de Tijera y El Guasón causando sensación

Pues ya estábamos todos y empezó a llegar la prensa a entrevistar a Pedrito, una multitud de periodistas al tiro con Pedrito que causó furor con su decisión de convertirse en DJ y estar más cerca de todo el público en las redes sociales, así que tuvo que dar decenas de entrevistas, y ¿qué creen? ¡Can can can! Pues resulta que Pedrito ya estaba en la necia de que él se quería subir a tocar de once a doce de la noche, ¡háganme el favor cabrón! Cuando a esa hora está vacío el antro, pero no lo lográbamos convencer de que entrara más tarde a tocar, pues Pedrito se acuesta muy temprano, quien sabe si se duerma, pero de que se acuesta temprano se acuesta temprano, ¿con quién? Tampoco lo sabemos ¡viejillo puerco y cogelón! Pero afortunadamente se entretuvo dando las entrevistas y como no le para el hocico al señor, pues se siguió sin tomar conciencia del tiempo hasta las doce y media de la noche , así que en contra de su voluntad subió al escenario como al cuarto para la una, aquello se caía cuando empezaron a sonar los primeros acordes de Mayonesa, el tema con el que abrió obviamente mi Pedrito, en la pantalla gigante atrás de él, aparecían memes y la gente se volvía loca, no pararon de gritarle ni de aplaudirle mientras estaba en el escenario, yo abajo aplaudiéndole también con mi Choche y David, mientras mi Luisito estaba al pendiente de todos los detalles del show de Dj Sola, El rey de la consola, un éxito sin precedentes, pues prendió a toda la chaviza sin parar hasta que se bajó del escenario, no sin antes cerrar con aquel gran tema de Claridad, de Menudo, ¡con todo y coreografía!

Me veía casi como Ledger

Se prendió tanto el evento que la gente comenzó a irse alrededor de las seis de la mañana y con ganas de todavía más fiesta, con decirles que varios empresarios amigos de Luis Rivas y con los que ha trabajado desde siempre, ya le pidieron a El rey de la consola para que se presente en distintos lugares de la República, ahora solo faltará convencer al señor, que luego se pone medio mamón, para que ustedes lo puedan ver en su ciudad y puedan bailar con él. Claro está que desde que terminó la tocada no ha parado de tomar ibuprofeno, ácido acetilsalicílico y relajantes musculares después de la bailada, que yo hasta llegué a pensar que era un ataque de epilepsia mientras lo veía allá arriba. Pues ya decidirá este señor si sigue metiéndose su buena feria haciendo más presentaciones con este equipo, que se las sabe de todas todas y así seguirle dando sus buenos gustitos a su larga fila de sobrinos que tanto le quieren, ¿y como no? Sí es Pedro Sola, El rey de la consola, y si se descuidan, hasta les pellizca la cola. He dicho.

Que anfitriones los Ramones

Daniel Bisogno

De las cosas fantásticas público querido que tiene esta profesión, es sin duda alguna el poder hacer amigos entrañables que la gente no podría ni imaginar, las estrellas que ustedes ven en la pantalla y yo también de repente, con el trato, el trabajo y el día a día, se convierten en amigos más allá de las cámaras y los reflectores, como este caso he tenido tantos en mi vida, he tenido la fortuna de conocer a fondo y ser amigo de verdad de gente como mi Kuno Becker, Los Mascabrothers, Aracely Arámbula, Los D’Alessio, Ninel Conde, Anahí, El Negro Araiza, Alan Tacher, por solo mencionar uno que otro de la afortunada lista de verdaderos amigos que he hecho en esta profesión, y del que les voy a contar a continuación lo conocía en la televisión como todos, lo admiraba, algunas veces llegamos a coincidir en persona como en la boda de Anette Cuburu en Acapulco o en algunos estrenos de teatro, pero realmente fue hasta que hicimos juntos El Tenorio Cómico que Adal Ramones y yo comenzamos a tratarnos a fondo, a coincidir en muchas cosas, en formas de pensar y de ser a título personal y a título profesional, uno nunca sabe cómo ni con quien va a hacer química y con mi Adalito se hizo, además de talentoso, cosa que se agradece, tiene un sentido del humor cáustico, justo como el que le gusta a su asqueroso y seguro servidor que les escribe, así que a partir de ese momento nos empezamos a llevar bien y a coincidir y por si fue ra poco, mi mujer y Karlita, la esposa de Adal se volvieron íntimas, ya ve como son las viejas, ¡se volvieron una!

Y pues este fin de semana nos invitaron a su departamento en Acapulco y como ustedes saben, pues yo tengo que viajar siempre como húngara, pues hasta allá fuimos a dar con mujer, niña y nana en la camioneta, eso sí, con unos vinitos y el whisky que le gusta a mi Adalito y tocamos el timbre ya en el paradisíaco puerto y no saben ustedes el trato que recibimos desde que llegamos, el departamento de mi Adalito está muy pipirisnais y ellos, los dos, son unos anfitriones maravillosos, llegamos el sábado a primera hora pues el viernes me tocó ir a hacer Ventaneando a la ciudad de Puebla de los Ángeles, así que ya llegué muy tarde como para a esa hora tomar carretera, a las 6 de la mañana hasta la nana de mi niña ya tenía puesto el pedorrón en el asiento, en cuanto llegamos, cuatro horas después, que nunca he podido hacer menos de camino, toda la gente se llena la boca diciendo que hace tres horas, bueno hasta uno me dijo una vez que él hacía siempre dos horas y media, !pinches mentirosos! ¡Son cuatrocientos kilómetros! Yo me he ido metiéndole pata sin parar y jamás he podido hacer menos de cuatro horas, pero eso es harina de otro costal, alrededor de las 10:30 ya estábamos sentándonos en la mesa de la terraza del piso quince, donde mi Adalito tiene su departamento, ya nos estaban esperando para desayunar, con frutita, sopecitos con chorizo y unos huevos en cazuela que eran una joya, a y un cafecito, al poco rato y después de unas cuantas risas llegó mi comadre Raquel Bigorra, quien también estaba invitada, solo que se quedó en su propio departamento, pero todo el día estaba con nosotros, nos bajamos a la playita a retozar las carnes y la pasamos gloriosamente, mi Adal se llevo a sus dos hijos, a Paola de 16 años y a Diego de 8, Paola además se llevó a dos amigas de la escuela, y como están en la edad de que empiezan a querer salir de reventón, pues era toda su intención, pero poca gente conoce quién es Adal Ramones como papá, es verdaderamente admirable, entregado totalmente a sus hijos, a su educación, es estricto pero amoroso y sus hijos por consecuencia son el equivalente, buenos niños, obedientes, cariñosos, acomedidos, todo bien, ahí estuvimos disfrutando de la compañía del mar y el sol, por la noche fuimos a echar la cenita a un restaurante japonés: Adal, Karlita, La Bigorra, Alejandro Gavira su marido y mi compadre, la hija de Adal y sus dos amigas, mi mujer y yo, hubo que interrumpir momentáneamente el convivio para llevar a las niñas a un antrillo que estaba justo al lado del restaurante y fíjense nomás, Adal le dio permiso de ir dos horas.

Las fuimos a dejar, seguimos en el restaurante celebrando, de hecho nos encontramos ahí a mi Ninel Conde que iba con dos amigas y curiosamente estaban en los mismos departamentos que nosotros, hasta nos echamos un traguito para celebrar el encuentro, por cierto, mi Ninel estaba también con nosotros en El Tenorio, a las dos horas justo fuimos por Paola y sus amigas y cinco minutos antes de la hora pactada ya estaba ahí paradita y bien portada, ¡pa’ que vean lo que es tener bien educados a los chamacos público querido! Luego Adal, Karlita, Cristina y yo nos quedamos hasta las cuatro de la mañana platicando y riéndonos en la terraza y el domingo, fantástica la convivencia también, mi Karlita como una reina se aventó un pulpo enamorado ¡que estaba simplemente exquisito! Todos le entramos como si no hubiese un mañana, hasta mi Michaela le pegó y también mi ahijada Rafaela, las dos con su pañal pero ¡trague y trague pulpo!

Todavía en la noche fuimos a que nos dieran un masajito en el spa del edificio, salimos como nuevos, tan nuevos que estamos planeando mi Adal y yo hacer algo juntos, ya les informaremos pero va a estar muy bueno. Por lo pronto vengo en la carretera de regreso y puse a mi mujer a manejar mientras escribo estas líneas, pero ya los tengo que dejar para seguirle yo. He dicho.

Coco afloja la calaca

Daniel Bisogno

Nada más emocionante que cuando te llevaban de niño al cine, ¿a poco no, público querido? Recuerdo perfectamente cuando mis papás nos llevaban al cine y era verdaderamente mágico; nos llevaban a diferentes, pero yo recuerdo, por ejemplo, tardes interminables en el Cine Estadio, que tiempo después fue el Teatro Silvia Pinal y ahora es uno de los templos de Pare de sufrir. Ahí pasaban tres películas distintas y muchas veces nos las llegamos a chutar las tres, cada una acompañada de las tortas con su respectivo refresco que nos compraba El Concho. Y si por ahí todavía quedaba algún huequito, yo muchas veces remataba con unos pon pons o con un gaznate que todavía hasta la fecha me sigue pareciendo una delicia, aunque ya no lo venden en ningún cine. Pero ir a las salas cinematográficas era muy distinto a como es hoy en día. De niño, lo más atrevido que podía hacer en mi caso es que antes de que empezara la película, cuando estaban las luces prendidas y cuando empezaban los cortos, que lo mismo era un noticiero que se llamaba Notimundo o los de dulces y chocolates Escalona, yo corría por la alfombra del cine en la parte delantera y justo abajo de la pantalla estaba todo de subida y al llegar hasta el punto más alto, me bajaba rodando como Tohuí por toda la alfombra. Claro que los ojos de pistola que me echaba mi papá desde su asiento mientras le daba cran a su primera torta, que muy probablemente era de chorizo con queso amarillo, me hacían bajarme y regresar triste y cabizbajo a mi asiento; y pues yo también agarraba mi primera torta, que muy probablemente haya sido de jamón con quesillo, mi malteada Bonafina de lata y ¡a disfrutar de la función!

Las cosas han cambiado rotundamente. Apenas ayer llevé a mi hija Michaela por primera vez al cine; yo no sabía que existía algo así, ahora ya hay unas salas especiales para niños chiquitos ¡que tienen juegos! ¡Oyó usted bien semejante sacrilegio! ¡Juegos! Albercas de pelotas, toboganes, columpios, resbaladillas ¡en plena sala! Y los niños juegan ahí con un escándalo infernal, brincan y gritan sin parar, todo esto antes de la función, y ya se podrán imaginar ustedes el pedo que resulta bajarles la adrenalina a los engendros demoniacos para que se sienten a ver la película. A mí me costó uno y la mitad del otro, pero al final se logró. La película fue Coco, que primero yo pensé que era protagonizada por Diego Armando Maradona, pero resulta que no, que era de animación, de Disney-Pixar, y pues que comienza.

Hay cines especiales para que los niños echen relajo

Hoy por hoy, parece que esta película ya llegó, por lo menos en México, a ser la película de Disney más exitosa de todos los tiempos. Y, dicho sea con verdad, me da gusto; pues hay que decir que la película completa se basa en nuestras tradiciones mexicanas del Día de Muertos y es un orgullo que esas sean expuestas ante todo el mundo, porque son verdaderamente sensacionales. La película trata sobre un niño que en ese día, por razones que ya seguramente verán, pasa del lado de las almas la noche de muertos y ahí se encuentra con sus antepasados. La película está hecha maravillosamente, con decirles que hasta mi niña a su año y medio de edad se quedó atónita ante todo lo que sucedía en la pantalla. Un placer también escuchar voces en el doblaje de la película muy familiares para nosotros, como Gael García Bernal, Angélica María, Angélica Vale y Marco Antonio Solís El Buki, entre muchos otros. La película a veces puede llegar a ser pretenciosa intentando, como todas las películas de Disney, dejar una enseñanza, un mensaje positivo; también es muy triste, como casi todas las de Disney también. La película tiene sus momentos muy depresivos, la luz también es muy lúgubre y al final uno siempre termina llorando, por lo que mi hija es hora en la que todavía no me habla. Solo me agradeció un poco cuando a la mitad de la película hacen un intermedio para que los niños vuelvan a jugar un rato, justo cuando ya los habías logrado domar y bajarles tantito la energía, es justo cuando se las vuelven a subir.

Ya es la cinta más vista en México

Así que sí, está usted imaginando bien: vuelven a estar hechos unos demonios durante el resto de la película, con decirles que hasta tuve que pedir una cubita para desestresarme y dejar que fluyera la vida. Triste la película, bien hecha, rescata nuestras tradiciones (un tanto revueltas, sin idea) bien doblada, una cinta animada pero más para adultos, desde mi punto de vista. Ya no hay gaznates en el cine, pero ahorita me voy a desquitar. Moraleja: “Directito al tobogán yo corro y no me importa que en una de esas, se me atore el pedorro”. He dicho.

El nuevo grupo Bronco forma parte de la banda sonora de Coco

Ñáñaras en el occipucio

Daniel Bisogno

Twitter/ @DaniBisogno

Siempre he sido adicto al terror, público querido, dador de amor y cariño a su vez; creo que es evidente: desde niño mi papá nos llevaba películas de terror a la casa para pasárnoslas en la betamovie. Películas que muchas veces no habían ni estrenado, pero El Concho ya las había conseguido. Obviamente no traían subtítulos, pero El Concho nos las iba traduciendo a su entender, cosa que resultaba todavía más divertida. Nos reuníamos en la recámara azul, que era el cuarto de tele en la casa, mis papás, mi hermana, mi hermano (que apenas si hablaba, bueno sigue así) a veces hasta mi abuelita Queta y yo. Y disfrutábamos películas como Halloween, Viernes 13, Noche infernal y La profecía, por solo mencionar algunas. Y olvídese, cada que alguien tenía que bajar por algo a la cocina, teníamos que dejarlo a la suerte, pues a todos nos daba terror. Muchas veces el que terminaba yendo era mi hermano el menor, que nomás alcanzaba a decir “mata michacha”, y le tocaba bajar por los Frutsis.

Ese terror se volvió parte esencial de mi vida y hasta la fecha disfruto mucho de las películas de miedo, de las casas de terror (voy a todas), de todo lo que tenga que ver con el género; pero siempre tiene uno en el subconsciente la garantía de que al fin y al cabo es ficción, sabemos que lo que sucede está detrás de la pantalla, en el escenario, y eso es un gran alivio. Digamos que parte de ese placer por disfrutar el terror es el poder apagar la tele o salirte de la casa de terror. Pero, público querido, hace unos días viví algo totalmente diferente, una experiencia muuy distinta, y como no quiero que esto parezca un comercial, no voy a decir la marca de la cerveza que lo patrocina, pero es un Hotel de Leyendas en Paseo de La Reforma. Me invitaron en sábado en la noche, claro que mi verdadero terror comenzó desde antes de la llegada, pues Reforma y todos los accesos estaban completamente cerrados, porque era una marcha ciclista. Después de dos horas de verdadero terror pude estacionar mi coche a varias cuadras del lugar, en un centro comercial sobre la Avenida de los Insurgentes, y caminar durante media hora tomándome fotos y saludando ciclistas. Imaginen qué linda experiencia llevaba yo vivida hasta el momento.

Por fin llegué al lugar y me impresionó que todos los que trabajan ahí tienen cara de perturbados, no con máscara ni disfraz; parece que hicieron casting en el hospital psiquiátrico Fray Bernardino: desde que entras sientes una vibra exótica, como quien dice bien trabajada. La producción de todo es impecable, primero te reparten un listón con una llave. Hay tres colores de listón y cada uno equivale a una leyenda distinta. Ese día estaba de invitado también Sergio Sepúlveda y me dije a mí mismo: Ya tengo con quién compartir mi terror. Pero cuál va siendo la sorpresa de que lo único que compartimos fue un pequeño locker para guardar nuestras pertenencias. Después nos separaron pues a él le tocó una leyenda diferente. La mía se llamaba El relojero.

Desde que entras empiezan a jugar con tu mente, pues te vuelves un testigo presencial de todo lo que allí acontece, de alguna forma despiertan todos tus más básicos instintos de supervivencia y estás en alerta máxima durante los cincuenta minutos que dura el evento. Corres constantemente, presencias escenas muy bien hechas y de repente, por ejemplo, tienes que pasar por un túnel donde apenas cabes hincado. Luego la escena que ya habías visto dentro de un cuarto la ves desde afuera de la joyería y posteriormente desde la parte de arriba; luego pasas por lugares escalofriantes, pero no cuestiones de brujas y fantasmas, no, los verdaderos demonios que cada uno trae dentro y que cuando alguien los saca a flote te llevan a un grado extremo de terror.

 

Yo entré con seis personas y un supuesto guía; de repente ya nomás estaba con dos de los seis que iban; después apareces de la nada con otros tres y no sabes dónde están los otros con los que estabas. Te hacen perder noción de realidad y fantasía, así que tu cuerpo empieza a reaccionar con verdad a estímulos falsos; empiezas a entrar en terror, pero del verdadero, del que tu cuerpo no sabe que es mentira, así que la experiencia es estrujante.

No quisiera revelarles mucho de la historia, porque vale la pena que la experimenten; pero imaginen que en una de esas nos dicen a mí y a otras dos chavas: “A ver, ustedes tres, vengan conmigo”, y de repente ya estábamos en una especie de estacionamiento abandonado, y nos suben a un coche en ruinas en el asiento de atrás y de pronto aparece el caníbal por el vidrio del coche, lo rompe y saca de la greña a una de las que estaban conmigo. Luego rocían de gasolina el coche, lo prenden ¡y empiezan a contar! No saben ustedes con el terror que se baja uno corriendo y con mi agilidad, ¡ya se imaginarán mi rapidez! Total, que sale uno con una experiencia ¡fuera de este mundo! Si no se le frunce a usted el cutis, vaya y enfréntese a usted mismo. He dicho.

Se me atoró el Pan de muerto

Daniel Bisogno

¡Así es, público querido, dador de amor y cariño a su vez! Fuimos invitados como padrinos de la placa de la obra Pan de muerto, así que la verdad es que yo no sabía ni con qué me iba a topar, y fue toda una experiencia. El teatro está en la colonia Narvarte, en la calle de Zempoala; por ahí llegué siguiendo el Waze, así que me estacioné como a dos cuadras del lugar, enfrente de una taquería. Por cierto, se me hicieron agua las papilas gustativas cuando me bajé, porque este su asqueroso amigo no había pasado a deglutir nada durante todo el día; pero ya no tenía tiempo de empujarme 3 de suadetro y 3 de buche, así que hice de tripas corazón y caminé hacia el teatro.

Desde media cuadra antes sonaba una música couplé increíble; llegando al lugar, en el pequeño lobby estaba una mujer cantando con músicos en vivo esta alegre música, con mucha gente afuera. Llegué y ya mis compañeros de Ventaneando estaban dentro del recinto; nos pasaron al teatro más pequeño, porque en el lugar hay dos foros, uno para más gente, que es donde se está presentando esta obra, y el otro más pequeño, un lugar increíble de verdad, con mucha onda. Estuvimos sentados en el teatrito; en lo que pasaban al público al grande, nos tenían sandwichitos y pan de muerto así que, la verdad, sí tuve que encajar diente, pues vino bien. Les digo, venía yo hambreado.

Afuera saludamos a don Pepe Alonso, padre de la protagonista de la obra, María Rebeca; un placer siempre saludar y platicar con este primer actor, que además es simpatiquísimo; poco después entramos al teatro ya a acomodarnos para disfrutar de la puesta en escena; la ambientación es simplemente fabulosa: una funeraria de muy baja ralea, dos mesas con ruedas con un cadáver tapado en cada una y una ofrenda de muertos de fondo, todo a media luz. El primero en aparecer fue Adrián Rubio, cuyo personaje es un maquillador y embalsamador de cadáveres. Hace referencia a que es Día de Muertos y que a él le hubiese gustado estar en Mixquic en ese momento, festejando, pero cayeron dos muertos en ese momento y se había tenido que quedar a trabajar.

Desde el primer momento empieza una mezcla de sentimientos para el espectador, pues a pesar de lo duro del tema y el terror que transmite al público, de inmediato se hace notar el implacable y cáustico humor negro de la obra; y como a este discípulo del Rey de las Tinieblas que les escribe le fascina esto, pues me acomodé en el asiento y me dije a mí mismo: “Esto me va a encantar, así que vénganos tu reino”, y créanme lo que les digo, ¡simplemente me fascinó! En cuanto comienza a trabajar Dimas, el personaje de Adrián Rubio, ve a uno de los dos cadáveres que tiene ahí y empieza a hablarle bonito, y en un momento empieza a besarlo y posteriormente ¡empieza a tener relaciones sexuales con el cadáver!

Así es la obra en su negrísimo humor. También toca el tema de la necrofilia, o sea, aquellas personas que gustan de coger con muertos, para que nos quede más claro a todos. Y justo cuando está a medio brinco (que la verdad tendrá su encanto, pues no hay quien te reclame: “¿Por qué tan poquito?”, ni “dime vaquero”, ni el tradicional “¿cómo me llamo?”) ¡pues que se le despierta la muerta! ¡Oséase María Rebeca! Ese es el punto de partida de la obra, que nos lleva por todos los géneros y todas las emociones, de verdad, principalmente por la risa, pues el negro humor con que está escrito cada uno de los diálogos es excelente.

La obra dura alrededor de una hora, tiempo más que suficiente para contarnos una historia excepcional y haciéndonos, a través de la risa y de la dureza del humor negro, pasar un rato simplemente glorioso. Además, como espectador se agradece profundamente el que una obra tenga esta maravillosa duración y no las obras que llegan a durar más de tres horas, cuando el público ya lo único que quiere es largarse; y uno avienta una nalga para un lado y luego para el otro. Aquí hasta la duración es exacta, la nalga como que sabe que el martirio no va a ser tanto y cuando llega el final, todavía está en forma.

Grata sorpresa nos llevamos con esta obra

Fue entonces cuando se nos llamó al escenario, cosa nada sencilla, pues estábamos en el piso de arriba, así que en lo que yo trasladaba mi humanidad desde ahí hasta el escenario, pues sí pasó a tardar un poco; pero al final lo logramos, felicitamos con toda sinceridad al equipo que hace posible esta puesta en escena y de verdad nos quedamos con amplias ganas de recomendarla. Una experiencia totalmente distinta, y si además le agregamos que mi María Rebeca se avienta un desnudo con el cuerpazo que tiene, pues la noche está completa. Moraleja: Así están las cosas, vaya a ver a María Rebeca con sus pezoncitos rosas. He dicho.

 

Pedro Sola, El Rey de la Consola

Daniel Bisogno

Twitter/@DaniBisogno

Público querido, los saludo con afecto y amor a todos ustedes desde este temido rincón del averno, para ser testigo junto con ustedes de una más de las osadías que le he hecho hacer a Pedro Sola a lo largo de estos 20 años que tenemos de convivir todos los días. Pedrito Sola ha sido un conejillo de indias maravilloso y siempre ha salido avante de cualquier reto que se le ha impuesto. Recuerdo que los primeros tragos amargos que le hice pasar a mi Pedrito fue cuando con Ventaneando fuimos por primera vez a Disneylandia, porque cabe mencionar que fuimos varias, pero ese día primero lo convencí de que se subiera al Space Mountain. Él no imaginaba lo que iba a vivir; creyó que era como el trenecito del Parque de los Venados. Cuando arrancó aquel juego a toda velocidad, a mi Peter casi se le descose la cirugía que con tanto esfuerzo y sacrificio pagó; pero lo disfrutó, como todo. Luego lo trepé al de Indiana Jones: hubiesen visto la jeta de Pedrito Sola cuando veía que se le venían encima todas las piedras de la mina. Luego, para rematar, lo subí al Rock and Roller Coaster, ese arranca a 320 kilómetros por hora, ¡y Pedrito con su portafolios en las piernas! ¡Casi le da un paro cardiorrespiratorio de la impresión! Claro que posteriormente el pinche Pedrito me la cobró subiéndome al Pequeño Mundo de las Maravillas, que es una lanchita que va a dos por hora, viendo muñequitos de distintas partes del mundo; luego me trepó al de Peter Pan, al de El Extraterrestre, ¡y a todos los infantiles del parque!

|| Luis, de Los Jonas Vloggers, fue el artífice de la idea

Pero ahí no han acabado las hazañas de Pedro Sola, público querido: lo he disfrazado de todo en el programa, desde Camila Parker, la esposa del Príncipe Carlos, hasta de Elba Esther Gordillo. Lo hemos vestido de Anita la huerfanita y ponerlo a cantar y a bailar Puros palos dan; lo vestimos hasta de la pájara Peggy para bailar La carabina de Ambrosio; luego lo convencí de llevármelo a hacer radio conmigo en el programa El mameluco, aun cuando jamás había hecho radio en su vida. Estuvo 10 años conmigo compartiendo el micrófono, siempre se le frunce el cutis cada que lo pongo a hacer algo nuevo, se pone ñañaroso, pero al final siempre resulta un éxito, como cuando entró también con nosotros a conducir el programa Tempranito, que por cierto lo hizo maravillosamente, aunque un día nos dejó de hablar a Alan Tacher y a mí porque mientras estaba al aire en su sección de telenovelas le aventamos al suelo la cabeza de la botarga del castor de Home Mart; se puso furioso, ya después hubo que contentarlo.

|| Pedro Sola fue toda una sensación animando la fiesta

Una de las hazañas más difíciles fue convencerlo primero de estar en El Tenorio Cómico conmigo, la idea de hacer teatro le aterraba; pero en cuanto pisó el escenario, ¡se quería volver loco de la felicidad! Es más, ahí donde lo ven de remilgoso y pedero, se aventó toda la gira con nosotros, puebleando y trepado en el autobús; y aunque luego se aventaba unas jaladas, como un día que íbamos de Mérida a Cancún de madrugada en la carretera y de repente me despertó un calor insoportable, un sudor por todo el cuerpo y un sopor asfixiante. Se despertaron todos, Los Mascabrothers, Adal Ramones, bueno hasta el Hijo del Santo quería arrancarse la máscara delante de todos nosotros, cosa que ¡ningún contrincante en el ring había podido lograr! Y todo esto porque Pedrito sintió frío y mandó a apagar el aire acondicionado ¡de todo el autobús! ¡Figúrense! ¡Viejillo cabrón! Luego en las funciones se quejaba de que salíamos tarde y no quería que improvisáramos durante la función, para que él pudiese llegar a su casa a dormir temprano. Pero al final también se divirtió ¡como enano! Ahora lo convencí de lanzarse como DJ gracias a la brillante idea de mi amigo del alma Luis Rivas, de Los Jonas Vloggers, con quien por cierto estoy preparando una gran sorpresa para todos ustedes trabajando juntos. A Luis se le ocurrió esta joya de lanzar a DJ Sola, El Rey de la Consola, así que el pasado viernes en el Dance Flor, ubicado justo enfrente de lo que era el teatro Silvia Pinal, en la colonia Roma, Pedro Sola puso a bailar a todo el público presente en el lugar. No se imaginan este espectáculo fantástico. La fiesta fue de disfraces y también estuvo ¡La Tigresa del Oriente! Imaginen ustedes. Un gran grupo de artistas fue a aplaudir a Peter, a quien el público le pedía su mayor éxito, sin duda alguna, la de La mayonesa. He dicho.

|| Por supuesto, tocó el inevitable tema de La mayonesa

Corta al patán

Daniel Bisogno

Twitter/  @DaniBisogno

¡Nuestro cine mexicano está cambiando, público querido! A veces late bien y otras tantas para mal; recordemos que hace unos 25 años aproximadamente se trató de sacar de las cenizas a nuestro cine, después de como lo dejaron las películas de ficheras, que durante dos décadas lo vapulearon sin cesar. En ese entonces empezaron a surgir algunas películas de calidad con directores brillantes, La mujer de Benjamín, Cabeza de Vaca, Solo con tu pareja, La tarea, Sexo, pudor y lágrimas, Rojo amanecer, más tarde Y tú mamá también, Así es la vida, La perdición de los hombres, Los motivos de Luz, El Callejón de los Milagros, Amores perros y Dos crímenes, por solo mencionar algunas.

Empezaron a levantar de la lona a nuestro cine, empezó poco a poco a retomar prestigio; vinieron los premios, los reconocimientos, los directores de la talla de Cuarón, Iñárritu, Del Toro y los de más experiencia como Jorge Fons, Arturo Ripstein, entre otros. Fue rescatando y consolidando de nueva cuenta el cine que durante tantos años nos representó exitosamente a nivel mundial; pero siendo muy honestos, la mayoría de las películas antes mencionadas eran muy buenas, pero un tanto depresivas. Hagan memoria: casi todo nuestro cine estuvo enfocado en mostrar, a través de buenas historias, todo lo más bajo y ruin de nuestra sociedad. Amores perros, por ejemplo, o Los motivos de Luz, donde Patricia Reyes Spíndola después de una vida totalmente miserable, un buen día decide matar a todos sus hijos y luego a ella misma. Sí, muy buenas historias, pero muy crudas, muy duras. Y durante varios años esta fue la tónica; pero de unos cuantos años para acá como que a alguien le cayó el veinte de que nuestra gente, todos los mexicanos, también queremos y necesitamos reír. Entonces empezaron a surgir en nuestro cine los primeros intentos de regresar a la comedia, género que antes lo hacíamos maravillosamente con Tin Tan, con Cantinflas, con Mauricio Garcés, con Joaquín Pardavé y muchas otras figuras. Recuerdo una verdadera obra de arte de humor negro, El esqueleto de la señora Morales, con Arturo de Córdova y Amparo Rivelles, escrita por Luis Alcoriza, quien fuera marido de Angélica Ortiz, mamá de Angélica María, abuela de Angélica Vale y de paso tía abuela mía. La comedia es de los géneros más difíciles y la gente tiende a minimizarla, pero ahora que se está retomando en nuestro cine, se habrán percatado de lo compleja que es, pero absolutamente necesaria. Y aunque muchos han tomado el camino fácil intentando hacer comedias románticas al estilo gringo, pero región cuatro, otros han hecho buen trabajo. Por eso cuando mi vieja me pidió que la llevase a ver Cómo cortar a tu patán, pues la verdad me sentí ñañaroso y de momento no accedí. Pero luego tuve de invitados en Ventaneando a dos de los protagonistas, a Mariana Treviño, a quien usted puede ver en Club de Cuervos como protagonista, y Cristopher Von Uckermann, a quien obviamente usted recordará en RBD; pero también en Kdabra, donde hizo Uckermann un trabajo excepcional.

 

Así que cuando vi de qué trataba la película y combinada con estos dos grandes actores (porque Mariana Treviño es una verdadera joya, fantástica para la comedia) también como que empezaron a darme ganas de ir a ver la película. La contaron tan sabroso y tan sueltos en el foro de Ventaneando que hasta me dieron ganas de ir a verla, así que le dije a mi mujer: “Ándale, vamos a ver la chingadera esa de película que quieres ver”, y pues hasta allá fuimos a dar. Y como no habíamos comido, hasta una torta cada uno con un bote de palomitas para los dos y un refresco cada uno por la módica cantidad de 388 pesos (pinches ratas) pero la verdad es que la disfruté. Ya con el salami en la boca, sin albur, arrancó la proyección, claro que para ese momento mi vieja ya se había empacado toda la torta, y como traga como perro de La Marquesa, a la primera, de una masticada y sin tomarle sabor, pues ya nomás le quedaban como tres palomitas y un sorbito de refresco; en cambio yo estaba casi nuevo: tres cuartos de torta y todo lo demás intacto. Imaginen ustedes que la película cuenta la historia de dos hermanas huérfanas que viven juntas y una (Mariana Treviño) reniega del amor, es terapeuta al respecto, y dice que jamás hay que enamorarse; la hermana más traviesa y juguetona (Camila Sodi) está estrenando un novio que le quiere presentar a la hermana mayor. La hermana mayor se va de antro y ahí conoce a un chavo (Sebastián Zurita) con quien se va a ponerle peluca a Kojak esa misma noche; echan pasión, ella, como es su costumbre, se va sin avisar a la mañana siguiente y cuando llega a su casa la hermana le presenta al novio. Vaya sorpresa cuando ella y nosotros vemos que es precisamente con el que ella se acostó (Sebastian Zurita) a partir de ahí surge esta historia y vemos las peripecias de Mariana Treviño para separar a su hermana de las garras de este patán. De hecho tiene que valerse de la ayuda de su maestro de yoga, quien es su mejor amigo (Von Uckermann) para que ayude a alejarla de ese patán. La película no es pretenciosa, está simpática, te ríes en varios momentos, que es lo que más necesitamos, y cumple con su cometido. Es ligera y bien actuada, la dirección es buena. En resumidas cuentas, me gustó, con decirles que hasta me cayó bien Camila Sodi en su personaje. Mariana y Cristopher están muy bien y Zurita no se diga, así que si quiere reírse un rato sin mayores ideales, vaya a ver Cómo cortar a tu patán, y si quieren deleitarse las pupilas, para los hombres está mi Camilita y para las mujeres Zurita y Uckermann, que sale sin camisa para que se vayan tocando sus partes desde ahorita. He dicho.

Camila Sodi y Mariana Treviño

Tradiciones y detalles que encantan

Daniel Bisogno

Twitter/@DaniBisogno

Ya viene el Día de Muertos y, no sé a ustedes, pero a mí de chiquito me encantaban estas fechas: era lo máximo salir a pedir mi calaverita con mis amigos, y esas son nuestras tradiciones: la calaverita, el pan de muerto, la ofrenda. A mí me las enseñaron y es nuestra obligación transmitírselas a las nuevas generaciones, ¿a poco no nos divertíamos con todo esto? No se imaginan cuántas veces me tragué el pan de muerto que tenían en la ofrenda, ya con barniz y todo, me valía gorro, yo me lo empujaba. Nos disfrazábamos con lo que teníamos a la mano: una sábana con dos hoyos, una máscara mal hecha de calaca, o nos pintábamos ensangrentados con las pinturas de nuestra mamá, que siempre terminaba poniendo el grito en el cielo porque le habíamos echado a perder su labial. Antes podíamos salir a caminar por las calles para pedir nuestra calavera, y nos daban dulces, fruta y a veces ¡hasta dinero! Yo, como buen obeso, prefería los dulces directamente, porque la fruta terminaba hecha literalmente caca en nuestra calabaza de plástico y el dinero pues era para lo mismo, pero yo me quería evitar la fatiga de tener que ir a la tienda a comprarlos. La gente abría su casa de noche con toda confianza para darles su calaverita a los chamacos mugrosos, sin ningún miedo de que se les fueran a meter tres malvivientes con pistola a vaciarles su morada.

Los más pipirisnáis tenían su calabaza de plástico de ínfima categoría; otros, a una caja de zapatos parada le hacían ojos, nariz y boca de calabaza y adentro le ponían una vela prendida, y nos sentíamos soñados. Y por la calle se veían grupos de niños disfrazados con esas velas que alumbraban en la obscuridad y se veía increíble. Así fueron mis días de muertos en mi infancia, por eso quiero que ahora mi hija lo viva, solo que las cosas han cambiado en demasía, ahora esta fusión del mentado Halloween con nuestro Día de Muertos ha vuelto un tanto confusa la tradición, pero no importa, quiero que mi niña desde ahorita, a su año y medio de edad, viva y disfrute de esta magia. Así que nos fuimos a comprarle un disfraz.

Yo dije: ¿dónde? Pues en una de las tiendas de disfraces de mi Marianita Ochoa, querida amiga, exnovia e integrante de OV7. Llegamos a la sucursal más cercana de mi casa, que es la que está en una plaza casi enfrente de TV Azteca. Me llevé a mi mujer y a mi hija, llegamos y había bastante gente, pues no es por nada pero los disfraces están increíbles; ahí andábamos, ya le había escogido un disfraz de Supergirl y a mi vieja uno igual y otro de Minnie Mouse para mi Michaela, para que tuviese sus dos primeros disfraces de su vida, y justo cuando estaba pagando que veo que hay una cámara de TV Azteca en la tienda. Los saludo y les pregunto que qué estaban haciendo ahí. El reportero entonces me contesta: “Es que le vamos a hacer una entrevista a… ¡ah, pues mira, ya llegó!” y en ese momento que aparece ¡Mariana Ochoa! Si nos hubiésemos puesto de acuerdo, ¡jamás habríamos coincidido de esta manera! Imaginen ustedes, tiene ya 14 tiendas por todo el país, anda de gira con el 90’s Pop Tour por todas partes y aquí su asqueroso servidor pues siempre anda en chinga también, así que la probabilidad de que nos encontrásemos era prácticamente nula; pero el destino es muy canijo y nos juntó. Nos abrazamos con todo el cariño que nos tenemos después de 25 años de amistad y haber sido novios un rato. La Ochoa es una gran persona, como amiga, como pareja siempre ha sido y será ¡lo máximo! Se portó como una verdadera reina, cargó a mi hija sin parar, saludó a mi mujer como siempre es, linda, tierna, educada y muy simpática y agradable; estuvimos platicando un largo rato sobre sus hijos también, que por cierto ya tiene dos, una niña y un niño. Me estuvo contando de cómo andan en friega pero con todo el éxito del mundo en la gira de los 90’s Pop Tour, que ha sido sin duda el espectáculo más esperado y triunfador del año; han llenado donde se han presentado, y cómo no, si están OV7, Jeans, Litzy, Erik Rubín, Pablito Ruiz, Caló, Fey y ahora hasta mi Paulina Rubio anda por ahí.

Platicamos durante un rato largo en lo que me platicaba cargaba a La Michaela y le hacía todas las fiestas del mundo; dijo que qué bonita estaba mi niña y luego, para rematar, que se avienta el detallazo de todavía ¡regalarle dos disfraces a mi hija! Yo muy apenado le insistí en que no, pero fue inútil, ya se había aventado el detallazo de regalarle un disfraz de brujita y otro de princesa, Mi niña salió fascinada de la tienda, no lo podía creer, con sus disfraces de película. Ahora el verdadero pedo está resultando en tratar de quitarle los disfraces, pues simplemente no quiere quitarse el de princesa, aunque ya en serio, la que debería traer ese disfraz siempre es mi Marianita Ochoa, pues se porta siempre como una princesa. He dicho.

Lo divertido del caso Yañez

Daniel Bisogno

Twitter/ @DaniBisogno

Y yo que creía que el único que escribía Desde el Averno era su seguro servidor, cuando el verdadero averno está allá afuera, o ¿qué piensan del excelentísimo actor y mejor persona Eduardo Yáñez, después de su acto maestro? Yo simplemente sigo sin creer que le haya volteado el chingadazo que le volteó al reportero por el simple hecho de haberle hecho una pregunta, por más incómoda que ésta fuese; pero la falta de neuronas irremediablemente produce violencia. Todavía después de que Yáñez le arrimara tremendo chingadazo hizo la finta, llevándose la mano al lugar donde alguna vez estuvo la cintura, no sé si como diciendo: “Y ponte pendejo y traigo plomo”. ¡Una verdadera oda a la estupidez!

Después de ponerle en su madre, el actor se fue todavía muy orondo, como diciendo: “¿Quién más va a Querétaro?, ¡que traigo lugares en el camión!”. El reportero ahí parado, con sus várices de tanto estar esperando parado siempre a los artistas, con su jetita zúmbele que zúmbele, y roja roja por culpa de la prepotencia y delincuencia de este señor. A ver, ustedes que me hacen el infinito favor de leerme, si a ustedes les preguntaran algo que tuviese que ver con su vida privada que les incomodara, ¿qué harían? Cómo en este caso que le preguntaron sobre la relación con su hijo, ¿ustedes le voltearían un madrazo al reportero? ¿O sería mucho más fácil decir: “Esa pregunta no la voy a responder” e irse del lugar sin más preámbulos?

De verdad uno ya no entiende lo que pasa en este mundo donde ya de por sí la violencia está acabando con tantas cosas, que echarle más sal a la herida, la verdad resulta impensable; pero de este acto vandálico y lamentable cometido por este actor, en el recuento de los daños también surgieron cosas maravillosas, y esas son los memes que de inmediato se hicieron notar. Es increíble la cantidad de cosas que logra el ingenio del mexicano, desde la manita Yáñez que alcanza cualquier cosa, pasando por el actor vestido de Doña Florinda pegándole a Don Ramón, que vendría siendo el reportero, hasta llegar a hacer la piñata de Eduardo Yáñez. Es una gran muestra de ingenio. Por cierto que la piñata ya la encuentran ustedes en los puestos de ahí de Circuito Interior y fíjense, es la primera piñata en la historia de la humanidad que te pone en la madre ella a ti, ¡¡¡en lugar de tú a ella!!! ¡Figúrense qué joya!

Claro está que después de todo este escándalo las cosas han cambiado: Univision, empresa para la que trabaja el reportero, ya se pronunció en favor de su empleado, cosa que no hizo al principio, haciéndose muy taruga, casi tanto como El Gordo De Molina y la tal Lili Estefan, quienes todavía justificaron y defendieron al actor después de que literalmente su reportero se partió la madre por conseguir la nota. Eso es no tener abuela, pero como bien les digo, ahora ya cambió todo; bueno, hasta Eduardo Yáñez ya salió con lágrimas en los ojos y un gas atravesado a pedir disculpas. Aunque cuando yo vi sus disculpas, más bien parecía justificación a su lamentable acto y echarle la culpa al reportero, diciendo, fíjense nada más, que él lo había provocado, es decir, salió quesque a pedir disculpas, que se tradujeron en que el reportero fue el culpable y que él solo actuó así porque se metieron con su vida privada. Llegó un momento que se le salieron las lágrimas, no muchas, tampoco, dijo que se vendría a su país, a atenderse psicológicamente en el manejo de la ira. No sabemos si las lágrimas y lo de salir de Estados Unidos de momento sea por lo que dijo o por el simple terror de enterarse que el reportero agredido lo demanda por la nada despreciable cantidad de ¡doscientos mil dólares! Figúrense ustedes. No, pues así cualquiera llora, ¿no cree usted? Y como presuntamente tiene algunos antecedentes en ese país, cabría, según un periódico estadounidense, que pudiese pisar la prisión, así que pues yo también me iría a mi país a atenderme psicológicamente en el manejo de mi ira, ¿a poco no?

Según me cuentan tanto El Gordo y La Flaca como la gente de Univision han tratado de persuadir al reportero para que no proceda legalmente en contra del actor. Ya veremos si lo logran, porque la demanda al parecer ya está interpuesta. Aquí les dejó algunos de los memes creados por el público. ¡Viva México! He dicho.

Pedita entre amigos

Daniel Bisogno

Twitter/ @DaniBisogno

Hubieran visto la cara de la gente en el restaurante japonés cuando nos vieron entrar, primero a mi mujer y a mí acompañados de mis compadres Raquel Bigorra y Alejandro Gavira, pero de plano ya no lo podían creer cuando, a los 40 minutos de que llegamos, apareció por la puerta mi queridísimo Adal Ramones con Karlita, su flamante esposa. Llegaron, se sentaron a la mesa ante la mirada atónita de los comensales, que de plano a los siguientes 40 minutos, cuando apareció Germán Ortega, mi querido Mascabrother acompañado de Angélica, su mujer, ya no daban crédito de lo que ahí sucedía, pues es como encontrarse al elenco completo de Odisea Burbujas en un restaurante: Mafafa Musguito, Pistachón Zig Zag, Patas Verdes, Mimoso Ratón, el profesor A.G. Memelovsky, y en una de esas hasta al Ecoloco.

Tuvimos que ir pidiendo unas entraditas ante el retraso de nuestros compañeros y amigos, pues nos estábamos zurrando de hambre, y mi comadre no es de las que aguantan más de 30 segundos sin alimentos en la mesa en ningún restaurante, así que empezaron a llegar los sashimis, quesque muy sanos y a dieta todos; pero luego valió gorro y llegaron las banderillas capeadas de camarón con queso crema, los cakes de atún y la primera botella de sake, que es un vino de arroz buenísimo y que rápidamente te pone hasta tu mismísimo moco.

Arrancó la plática y las risas de inmediato, ante las anécdotas de mi Adal y Karlita. Se fueron 21 días a Asia, estuvieron en China, Vietnam, Hong Kong, Singapur, Malasia y Tailandia. Mi Adalito se lució y se la llevó a todo lujo, con decirles que en el Four Seassons de Vietnam hasta tenían un mayordomo para ellos solos, que les espantaba todo el tiempo el brinco; y todos sabemos que es un mito que en la luna de miel uno no se baja del guayabo; de hecho, creo que es cuando menos uno le pone peluca a Kojak, pues con el cansancio y el estrés de la boda, ya no quedan energías para esas porquerías. Pero pues se intenta de repente, en algún chancecito, y este mayordomo del que les platico pues se la pasaba parado junto a ellos, viendo nada más qué era lo que necesitaban. Pero empezaron a desesperarse de tantas atenciones, así que mi Adalito le dijo: “Si quieres, sírvenos un trago y ya te puedes ir, nos vemos mañana”. Feliz el mayordomo, así lo hizo, pero vayan ustedes a saber qué fue lo que les sirvió, pues literal fue la segunda copa que se tomaban en todo el día, pero yo creo que les dieron de la que dejó ciego a Rigo, porque se pusieron hasta el moco, como nunca antes en la vida. Hasta les entró el furor uterino y como Dios los trajo al mundo echaron machincuepas por el jardín y la alberca de su habitación, en plena madrugada. Es más así, sin prenda alguna, hasta se brincaron la barda que daba a la habitación contigua y se aventaron de salto mortal en la alberca de esa villa. Con acrobacias del chilindrón, mi Adal cayó en el agua y mi Karlita igual. Por suerte esa habitación estaba desocupada y no pasó a mayores, pero imaginen ustedes la cruda moral con la que se despertaron al día siguiente.

Esto porque los dos son muy decentes y educados, porque a mí me hubiese valido madre que me tomaran fotos ahí encuerado, como caguama desovando en la arena. El caso es que regresaron felices y totalmente enamorados y mi Adalito llegó a pegarle duro a la chamba; de hecho, iba llegando de una gira por Centro y Sudamérica con su show de monólogos; y llenó a reventar, como siempre, todos los lugares donde se presentó. Y al llegar comenzó con la lectura de una obra de teatro que va a ser producida por Sergio Gabriel, que se llama Dos más dos, que es una comedia muy exitosa que salió de una película en Argentina y trata sobre el intercambio de parejas. Todo parece indicar que será con Jorge Salinas con quien haga este proyecto, pero está muy emocionado.

Por su parte, mi querido Germán, que no puede ser más simpático y agradable (y por cierto que lleva ya cinco meses sin probar un trago de alcohol, por lo que no sé qué tanto se divirtió,) trae la idea de que juntos, Adal, Los Mascabrothers, su seguro servidor y un gran elenco, hagamos el real y verdadero Full Monty, cosa que suena muy interesante y divertida; pero como ya estamos en la planeación del totalmente nuevo Tenorio cómico con mi querido socio y amigo Alejandro Gou, pues ya veremos si se echa a andar ahorita esa idea o el otro año, aunque yo también tengo la idea y las ganas de hacer con Los Mascas, con Adal y con Albertano, aquella memorable obra Orquesta de señoritas, aquel musical que hicieran don Sergio Kleiner y Miguel Pizarro, donde todas las integrantes de la orquesta de señoritas son interpretadas por hombres. Es un obrón, así que se la voy a proponer a mi querido Gou como una propuesta más de las que ya tenemos en la mesa para regresar cuanto antes a la escena teatral.

Entre risas y planes se nos fueron las horas y las botellas de sake, que creo que fueron más que las horas mismas, por lo que salimos literalmente todos hasta atrás. Menos mal que traíamos conductor designado, mi querido Germán Ortega, pero todos veníamos pedo requetecontentos. De hecho, vi a mi mujer bajar la ventana de la camioneta y hacer dos que tres amagos durante el trayecto, pero aguantó el quemón y no guacareó hasta que llegó a la casa; es más, creo que sigue guacareando. Mi comadre tuvo que llegar bien crudelia a Cocineros mexicanos y creo que les tocó cocinar wafles con nutella a los chefs, así que ya me imagino los ascos de mi comadre. Bueno, me despido porque ya oí a mi mujer jalarle al baño y no se me vaya a ir por el retrete otra vez, pues ya van dos ocasiones que tengo que ir a recogerla por allá por canal de Apatlaco. He dicho.

Bohemios de afición

Daniel Bisogno

@DaniBisogno

Laura Zapata se lució cantando en la casa de mi comadre

Público querido, prácticamente desde que tengo uso de razón me ha tocado convivir con famosos y con los hijos de los famosos. Acá entre nos, son una especie aparte, pero maravillosa y fantástica. Desde que era un niño recuerdo fiestas en casa de las angélicas, Ortiz, María y Vale; y la verdad es que se ponían rebuenas, lo mismo podía estar José José cantando con Angélica María y Raúl Vale; alguna vez llegó Enrique Guzmán también, y en la parte de hasta arriba de la casotota de las Lomas tenían un salón de fiestas maravilloso, donde unos sacaban la guitarra, otros los tambores y se armaba fantástica la bohemia; ya un poco más grandes, La Vale era la que las organizaba y se ponían gloriosas. Ahí me tocó muchas veces escuchar a Ricardo Arjona cuando recién llegó a México con su Animal nocturno recién compuesto y su Señora de las cuatro décadas; también me tocó convivir ahí con los amigos hijos de los famosos: Chantal Andere, Alejandro y Benny Ibarra, Karina Velasco, hija de Raúl, con el hijo de Plácido Domingo; por supuesto con los de José José, que eran mis brothers y se armaban las fiestas como Dios mandaba. Hasta Ana Gabriel llegó a ir y a cantar hasta las seis de la mañana, bien pedotes todos. Ahí también por primera vez escuché a Fato cantar sus primeras composiciones y recuerdo que varias veces nos hizo llorar con sus canciones, El monstruo, Abrázame padre, de hecho ahí escuché por primera vez, antes que el público, Mi credo, que después hiciera muy famosa Pepe Aguilar y posteriormente K-Paz de la Sierra. Ya luego le compuso a Pepe Por mujeres como tú, Miedo, Autobús y tantos y tantos éxitos que algunos surgieron de estas bohemias.

Mis candidatos para amenizar la próxima reunión son Ángela y Leonardo Aguilar, excelentes

Luego la vida me tropezó con mi comadre Raquel Bigorra y las bohemias volvieron a mi vida; cada fiesta en casa de mi comadre es una bohemia más; han cantado en su casa El Coque Muñiz, Jas Devael, Laura Zapata, Fey, Rebecca Jones, hasta don Xavier López Chabelo se ha aventado sus canciones y con su voz normal, no de niño; Maribel Guardia, Juliancito Figueroa, Luz Elena González, por supuesto mi comadre La Bigorra, que canta retebonito; bueno, hasta su seguro servidor ha echado infinidad de veces el gorgorito en la casa de mi comadre. Somos, como diría don Martín Urieta, con quien también me ha tocado estar en fiestas, Bohemios de afición.

Jas Davael y Chabelo, en una bohemia

Siempre los reventones, como se los he contado muchas veces aquí, terminan después de las 5 de la mañana; los últimos en irse somos siempre Los Mascabrothers, Julio Alegría y su seguro servidor, con todo y vieja, niña y nana; pero como vivimos en la misma calle, pues nos vamos a pie, pues para mi suerte, me ponen el alcoholímetro entre mi casa y la de La Bigorra. De hecho, nos gusta tanto la bohemia que hoy nos vamos a ir a cenar con mi Adalito Ramones y Karlita, su esposa, para que nos cuenten de su luna de miel, con mis compadres Gavira Bigorra, con Julio Alegría y su mujer y con mi mascabrother Germán Ortega, Angélica su mujer y su asqueroso y seguro servidor con mi vieja también. Así que ya les contaré en la próxima entrega de Desde el averno el resultado de esta cena que seguro acabará en bohemia también. Y con el tema de los hijos de los famosos, les platico a ustedes que ya tengo a los próximos candidatos para ir a cantar a nuestras bohemias, y se trata nada menos ni nada más que de Leonardo y Ángela Aguilar, los hijos de Pepe Aguilar, quienes se echaron un palomazo acústico en Ventaneando y es increíble el talento que tienen, además de la simpatía. El Leonardo toca la guitarra maravillosamente y canta muy parecido a Pepe; y Ángela hace honor a su nombre, pues canta como los mismísimos, así que ya tenemos candidatos para invitarlos a las próximas fiestas que se organicen; y si por ahí se cuela su sacrosanto padre, ¡pues qué mejor! Imaginen el honor que sería tener a Pepe Aguilar en dichas reuniones. Yo por lo pronto, después de la humillación que es que mi comadre tenga un piano de cola precioso a media sala para las fiestas, ya estoy ahorrando para comprarme una marimba para ponerla en mi casa ¡y tocarla a cuatro manos para la próxima fiesta! A mí nadie me humilla. He dicho.

 

 

 M-H: una obra muy disfrutable

FOTO: Instagram

 

Daniel Bisogno

Me dice mi coma­dre Raquel Bigo­rra: “Nos están in­vitando a apadrinar una obra de teatro que se llama M-H; sa­le una amiga que es muy ta­lentosa, así que vamos”, y co­mo donde manda capitán no gobierna marinero y mi co­madre y yo estamos acostum­brados a hacer equipo, pues acepté sin tener la más remo­ta idea de lo que iba a ver. Así que quedó de pasar a las 7:30 por mi persona, ya ve que vi­vimos en la misma calle, y es­ta vez fue muy puntual mi co­madre, junto con mi compa­dre Alejandro Gavira. Salí, me trepé a su lujosísima ca­mioneta recién sacada del ta­ller, nuevecita, después de un ligero recargón que le acomo­dó mi compadre contra uno de los postes de luz de la co­lonia; me trepé con la maldi­ta incertidumbre de qué era lo que iba yo a apadrinar jun­to con La Bigorra y con Rodri­go Murray, mi querido amigo.


Llegamos al teatro Ra­fael Solana, suerte que no nos quedó tan lejos, ahí en Mi­guel Ángel de Quevedo, lle­gamos y ya había algunas cá­maras de televisión y algunos reporteros. Mi comadre y su asqueroso servidor, como pe­ces en el agua, dando entrevis­tas y todo el pedo; pero en mi interior había algo que ocu­paba mi atención, ¡me esta­ba zurrando de hambre! Así que en friega di las entrevis­tas, pero ya mi mente esta­ba en la cafetería del teatro.

En cuanto tuve oportunidad me desafané y fui a la dulcería en lo que mi comadre seguía hablando con la prensa; com­pré dos refrescos y unos caca­huates japoneses para ir enga­ñando la tripa; todavía cuan­do subieron mis compadres se discutieron unas palomi­tas con Valentina que disfru­té plenamente. Nos apoltrona­mos en las butacas, yo con las piernas de lado, pues los tea­tros en México están hechos para el mexicano estándar y yo me salgo del promedio. Con las piernas chuecas me tuve que desenrollar pa­ra saludar a Olivia Collins que llegó guapísima a sentar­se al lado mío; pe­ro como yo traía las piernas dormidas, me paré como ve­nadito recién naci­do, con terror a que mi ligero peso fue­ra a vencer mi buen torneado cuerpecito hacia la fila delante­ra o trasera del tea­tro; pero afortuna­damente solo tras­tabillé. Debió haber pensado La Collins que venía yo muy pe­do, pero en el teatro ¡ni una pinche chelita vendían!

Dieron la tercera llamada y yo todavía confuso e incrédu­lo dejé que me sorprendieran, ¡y vaya que lo hicieron, públi­co querido! Solo una pareja de actores en escena, ella se llama Abril Mayett y él Juan Car­los Medellín, señoras y seño­res, los dos, son unos pedazos de actores. Simplemente sensacio­nal, esta obra M-H es una co­media, pero una comedia que no estamos acostumbrados a ver en nuestro país, es un gé­nero llamado clown, que si us­ted ha tenido la oportunidad de ver alguno de los espectá­culos del Cirque du Soleil en vivo o hasta en la televisión, me va a entender muy bien; to­do lo que hacen los payasos en estos espectáculos circenses es precisamente el clown, es decir, una comedia con pocas pala­bras, casi muda, con una gran expresión corporal, convir­tiéndose en una comedia muy física. Pero lo increíble de es­ta obra es que también impor­tan mucho las situaciones, y hasta tiene momentos de pro­funda reflexión. La obra se ba­sa prácticamente en las rela­ciones de pareja pero llevadas al clown, es decir, te identifi­cas porque te identificas, y es­to irremediablemente nos lle­va a la carcajada. Pasan desde Adán y Eva hasta las relacio­nes de pareja en la época ac­tual. El desgaste físico y emo­cional de los actores es enor­me, pues en casi dos horas, sin intermedio, jamás decaen en el ritmo, que por cierto es ver­tiginoso, con prácticamen­te sonidos, expresión facial y corporal y una que otra pa­labra hacen que el público se desternille de la risa. En ver­dad una comedia admirable.

Pasan tam­bién por la rela­ción entre ma­dre e hijo y ese fue uno de mis momentos favo­ritos de la obra, pues se me fi­guró ver a Pedrito Sola con su sacrosanta madre en el es­cenario, como quien dice, to­do el mundo se identifica con algo en esta his­toria y, acá en­tre nos, cae muy bien ir a reírse un martes en la noche, que es cuando se pre­senta esta obra, y recargar pi­las para el resto de la semana.

Se me fue como agua la fun­ción. Mis compadres, Rodri­go Murray y hasta La Coll­ins carcajeamos sin parar.

Luego, al terminar, los pa­drinos subimos a felicitar al elenco y a decir unas pala­bras y todavía hasta una ca­nasta con tequilas y chocola­tes nos regalaron en agrade­cimiento; díganme si ese no es un martes a toda madre.

Pero ahí no acabó la cosa, todavía mis compadres, con­sientes de qué traía todavía un huequetito en el estómago, me picharon los tacos: tres de pas­tor con todo y uno de chule­ta, acompañados de una che­la bien Elodia fueron mi bro­che de oro, y en una de esas ahorita me empino el tequili­ta del obsequio. He dicho.

 El recuento de los daños de los famosos

 

Daniel Bisogno

Ya pasado lo más amar­go del trago que fue es­te terremoto, público querido, siempre es bueno, pa­ra empezar a levantarse, co­menzar el recuento de los da­ños y empezar a darle para sa­lir adelante, pues así le hemos empezado a hacer todos. Y en­tre los famosos, que son los que a este oscuro asqueroso servi­dor le tocan, pues hubo sus li­geros y no tantos daños que la­mentar. Por ejemplo, mi queri­do Pedrito Sola, que durante el temblor se encontraba remo­jando las carnes en el Mar Me­diterráneo a bordo de un lujoso crucero, a través de un Whats­sap que puso Atala Sarmien­to de cómo se había sentido es­te movimiento telúrico, fue que don Pedrito se enteró de la tragedia. Pero no fue hasta que llegó a México, casi dos se­manas después, que pudo ver qué le había pasado a su depar­tamento de la colonia Polan­co, donde vive desde que tiene uso de razón. Al llegar se per­cató de que dos de sus pare­des tenían cuarteaduras bas­tante pronunciadas, y luego encontró varias de sus figuri­tas de Lladró, heredadas por su sacrosanta madre y que Dios quiera que siga allí, ardiendo en los infiernos, a la izquier­da del Rey de las Tinieblas, do­ña Eva, que por cierto cuan­do murió la señora, los dos, ella y Pedrito, pasaron a mejor vi­da, pues Peter por fin le pudo dar rienda suelta a sus más ba­jos y demoníacos instintos….

Pero regresando a las figu­ritas de Lladró, varias se ca­yeron al piso, haciéndose añi­cos; luego un payasito de pa­pel maché que estaba sobre la televisión de bulbos, sí, de esas de las grandes que toda­vía tenían cinemascope, tam­bién cayó al piso, dañándo­se irremediablemente. Es de­cir que todos los adornos que Pedrito tenía en su casa se hi­cieron pomada y solo queda­ron vivas las carpetitas teji­das a mano por doña Eva, que estaban bajo los mismos, los que quedaron vivos. ¿No se­rá un aviso divino del mismísi­mo Omnipotente para que Pe­drito al fin remodele su casa?

Hablábamos de Atala, pues déjenme les platico que mi Atalita también resintió este movimiento telúrico, al grado de que en su casa que está por arribita, en la delegación Mag­dalena Contreras, perdió lite­ralmente un trozo de techo; el cristal de su terraza se hizo añicos, muchas de sus escultu­ras futuristas que tenía en su casa también se cayeron (algu­nas bendito sea Dios, porque estaban muy galácticas) pero a mi Atala también se le hizo pomada toda su vajilla. La bue­na, que le quedaba de hace tres matrimonios, y era de lo po­co que había logrado rescatar. Pues toda se le cayó de la ala­cena, así como sus copas globo, las de vino y los flautines para el champagne se hicieron añi­cos. Vieran cómo hoy David, su joven marido, tiene que to­mar su vino tinto en unos va­sitos de plástico de Peppa Pig que Atala le tenía guardados a sus sobrinos, los hijos de su hermano y de La Choco, que por obvias razones viene sien­do su cuñada, para cuando se los presta­ran algún fin de sema­na. Los niños tienen 26 y 24 años respecti­vamente y hasta el día de hoy no ha sucedi­do. Los niños creo que ni conocen a su tía Ata.

Y ya que hablamos de La Choco, les cuento que viven todos en la misma colonia, en fa­milia, Atala y su mari­do, Choco con su marido y sus hijos, la mamá de Atala con su marido y la mamá de La Cho­co con la abuelita, todos a unos metros de distancia entre sí, ¡figúrense ustedes qué belleza! ¡Qué bendición! Bueno, pues a La Choco no le pasaron da­ños mayores: se cayó mucha de su ropa del vestidor; no entien­do cómo no cayó en el bote de la basura, por el bien de los te­levidentes, pero de ahí no pa­só. Su mamá fue la que sí tuvo duras pérdidas: se le cuartea­ron fuertemente las paredes, se le dañó un techo también, pero la pérdida más grande fue que no le dejaron el freno puesto a la silla de ruedas de la abuelita, por lo que con el mo­vimiento la encontraron con el señor de un negocio que es­tá a seis cuadras de su casa.

Pero de los famosos que co­nozco, al que peor le fue es a mi querido Juan Barragán, conductor de Al extremo, pues resulta que se compró un de­partamento muy pipirisnais, nuevecito el edificio, quesque muy bien construido, y sí, es­tructuralmente a toda madre, no se cayó nada por fuera, pe­ro todo lo interior está hecho con los más baratos y corrien­tes materiales, así que no van a creer lo que les voy a contar: se le cayeron TODAS las pa­redes de su departamento por dentro, digamos que quedó to­do como un gran loft, la pared de la cocina, la de los cuartos, todas las pare­des abajo. Imaginen la desgracia, con sus pan­tallas que había adqui­rido en Elektra a 24 meses sin intereses, to­das bajo los escombros; lo peor es que eso no lo consideran como dam­nificado, así que no sa­be si ahora tiene en lu­gar de casa una salo­ta, o un bañote o una recamarota, así le quedó la co­sa para que se acostumbre y si­ga viviendo Al extremo. Yo, con la noticia de que a la casa de mi suegra no le pasó nada, no sé cuándo tendré una opor­tunidad tan grande de ya ha­berla tenido en cuatro paredes en un piso 27, pero a la gente buena no siempre se nos cum­plen los deseos. He dicho.

Basta! para que te enredes

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