Web Analytics Made Easy - StatCounter
Director general: Miguel Cantón Zetina | @MiguelCanton1
Somos parte de:
Domingo 18 Noviembre del 2018
cielo claro 19°

Piense

Juego de Presidencia

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Alguna vez escribí que si la historia no estuviera plagada de episodios en los que los padres matan a sus hijos por el poder y éstos a aquellos, ni de líos de Mata-Haris espías que condensan en la promiscuidad las apetencias de los señores de horca y cuchillo, sería difícil de creer en la cantidad de intrigas, acuerdos soterrados, goles sucios, dobles intereses y lecturas, intenciones inconfesables y ruindades políticas que en el presente modifican perfiles y nos hacen la remontada mucho más difícil. ¿Pasaría algo similar a un tsunami si desapareciera la economía como rectora de la riqueza y retornáramos al honrado trueque para colocar a todos en la justa medianía, sin especulaciones escandalosas?

Quizá uno de los grandes estrategas estadounidenses, sentado en su cómoda y blindada oficina del Pentágono por ejemplo, llegó a la conclusión de que el extinto presidente de Venezuela, Hugo Chávez, era bastante más que un cáncer peligroso con posibilidades de extenderse al resto de las naciones del cono sur. Y le atacaron, duramente, durante largo tiempo si bien él mismo se ponía en el blanco con desplantes, poco serios los más, y actitudes belicosas sólo justificables si el petróleo de su país fuese el único material para proveer de verdadera riqueza.

Como existen otros –incluyendo la redituable especulación–, Chávez se fue quedando solo aunque después recuperó posiciones, no por su terquedad por perpetuarse –uno de los errores más graves por él cometidos–, sino porque la defensa de la soberanía de su país, enfrentado a la nación más poderosa de todos los tiempos, resultó poco menos que ejemplar.

Después Chávez alegó que los estadistas de América Latina –no los mandatarios turbios y acomodaticios–, están siendo víctimas de una suerte de “código negro”, ya no naranja, para inocular cáncer a algunas de las figuras prominentes de Sudamérica, como él, la señora Cristina Fernández, de Argentina, Fernando Lugo, de Paraguay, los brasileños Lula da Silva y Dilma Russef, entre otros. Además de Fidel, el de Cuba, cuya muerte tardía no permitió ver el alcance de la maldición. El hecho es que quien no cree en las casualidades, defecto de este columnista sin remedio, aplica la lógica y suma estadísticas para concluir que en ninguna otra época tantos mandatarios latinoamericanos habían padecido del mismo mal en distintas circunstancias, minados de moro irreversible.

Chávez, naturalmente, culpó a la CIA hasta que el cáncer lo mató el 5 de marzo de 2013. Y volvemos al inicio de esta columna. Si la inteligencia estadounidense no hubiese protagonizado tantas y crueles intrigas, magnicidios y matanzas impunes, no podríamos creer en algo que podría parecer incluso burdo. Pero, por desgracia –y sería muy positivo indagar y aclarar lo correspondiente–, la secuela de hechos infames ha sido tal que cualquier rumor, o una denuncia presidencial aunque viniera de un general ex golpista, llama nuestra atención y obliga a reflexionar hasta que punto lo expuesto por el venezolano ahora extinto pudiera tener visos de credibilidad. En lo personal, la duda acelera mis sospechas. ¿Y las de ustedes, amables lectores?

 

¿Intervencionismo ruso?

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

José Antonio Meade, el candidato del PRI que no es priísta, es un personaje de pulcras maneras, cortés y amable. Hasta ahora no ha caído en el tobogán de la soberbia como otros de sus aliados; pese a ello, el tema sobre la voracidad financiera de la clase política lo toca también a él por cuanto en sus funciones, sobre todo como secretario de Desarrollo Social –en donde blindó a la ex perredista enamorada Rosario Robles Berlanga–, y de Hacienda, donde siguió órdenes superiores para manipular, con las participaciones federales a los estados, a los gobernadores más “broncos” o susceptibles hasta que se le apareció el engendro de Javier Corral Hurtado para exhibir los nexos entre él, César Duarte –prófugo–, Manlio Fabio y el intermediario Alejandro Gutiérrez Gutiérrez (a) “La Coneja” y coahuilense muy ligado a los deleznables Moreira.

De allí que resulte sorpresivo el lanzamiento de la audaz versión sobre el intervencionismo ruso –montándose en la trama de la Casa Blanca como derivación del Kremlin–, en voz del tránsfuga por antonomasia, Javier Lozano Alarcón, en los entretelones de la campaña en pro de Meade; estando en juego el partido de peña es inquietante que se hable de ello sin que el gobierno mexicano explique la aparente intervención de Putin, a quien se debe en buena parte la victoria de Trump. Los locos hace tiempo andan sueltos, igual que los buitres y zopilotes.

En el gobierno ruso las carcajadas retumban por doquier. Si tienen metidas las manos en el proceso electoral mexicano, aseguran con ello una victoria incontestable de la izquierda y su ícono; si no la tienen, de cualquier manera salen ganando con el registro de Andrés como uno de los elementos claves para la Latinoamérica del futuro. No miden el cansancio y la secuela de cardiopatías del abanderado de Morena: una cosa son las intenciones utópicas y otra los aterrizajes sobre la realidad.

Apúntenlo bien, amables lectores.

Anticorrupción

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Quienes fraguan nuestro destino a base de manipulaciones constantes y mentiras descaradas, insisten ahora en que quieren luchar contra la corrupción, el mal endémico de nuestro sistema que nos ha detenido en un punto muerto.

Por ejemplo, el señor peña asegura que, algún día –esto es cuando sólo le faltan diez meses o menos en la Presidencia; siempre queda la esperanza de que se retire si tiene un poco de vergüenza–, habrá de darse el sistema anticorrupción con la participación de personajes preclaros como Manlio Fabio Beltrones quien, de verdad, está en serios predicamentos judiciales, en Chihuahua, ya perdido su antiguo encanto de serpiente bailadora.

También José Antonio Meade Kuribreña, el abanderado del PRI que no es priista –una extraña amalgama para cantarse ciudadano y no político del sistema luego de haber sido cinco veces secretario de Estado, en dos ocasiones al frente de la Hacienda Pública–, tiene prisa, según dice, en cuanto a designar a un fiscal anticorrupción que, según él, estará destinado a frenar las ambiciones sin límites de quienes integran la clase política y han dado cauce al sexenio más amoral de los últimos tiempos, con sobornos millonarios de por medio y “moches” descarados que alegraron la existencia de priistas y panistas sobre todo. No puede olvidarse ni a Obedrecht ni a Higa.

Meade es un personaje de pulcras maneras, cortés y amable. Hasta ahora no ha caído en el tobogán de la soberbia como otros de sus aliados; pese a ello, el tema sobre la voracidad financiera de la clase política lo toca también a él por cuanto en sus funciones, sobre todo como secretario de Desarrollo Social –en donde blindó a la ex perredista enamorada Rosario Robles Berlanga–, y de Hacienda –donde siguió órdenes superiores para manipular, con las participaciones federales a los estados, a los gobernadores más “broncos” o susceptibles hasta que se le apareció el engendro de Javier Corral Hurtado para exhibir los nexos entre él, César Duarte –prófugo–, Manlio Fabio y el intermediario Alejandro Gutiérrez Gutiérrez (a) “La Coneja” y coahuilense muy ligado a los deleznables Moreira.

De allí que resulte sorpresivo el lanzamiento de la audaz versión sobre el intervencionismo ruso –montándose en la trama de la Casa Blanca como derivación del Kremlin–, en voz del tránsfuga por antonomasia, Javier Lozano Alarcón, en los entretelones de la campaña en pro de Meade; estando en juego el partido de peña es inquietante que se hable de ello sin que el gobierno mexicano explique la aparente intervención de Putin, a quien se debe en buena parte la victoria de Trump. Los locos hace tiempo andan sueltos, igual que los buitres y zopilotes.

En el gobierno ruso las carcajadas retumban por doquier. Si tienen metidas las manos en el proceso electoral mexicano, aseguran con ello una victoria incontestable de la izquierda y su icono; si no la tienen, de cualquier manera salen ganando con el registro de Andrés como uno de los elementos claves para la Latinoamérica del futuro. No miden el cansancio y la secuela de cardiopatías del abanderado de Morena: una cosa son las intenciones utópicas y otra los aterrizajes sobre la realidad.

Apúntenlo bien, amables lectores.

Desventaja

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

El señor peña está en desventaja notable: los cuestionamientos de sus gobernados, algunos de ellos franca y acaso merecidamente groseros, exhiben a un colectivo decepcionado, molesto, sencillamente cansado y harto de su mandatario y de los “esfuerzos” de éste para armar diatribas e intentan manipular a quienes se las creen.

No ha entendido, por ejemplo, que el rencor mayor viene de las mentiras reiteradas y de los pronunciamientos cargados de sarcasmo que van en sentido contrario a la punzante realidad, esto es como si, además de los encajes económicos, los genocidios y la oleada de corrupción, tuviera todavía el cinismo inaudito para vernos las caras.

Por ello habla de que no nos “ciegue” el rencor cuando se trate de evaluar los “avances” de su régimen… hacia el precipicio. Primero, tendría que dar cuenta de las razones para el enojo colectivo y la sentencia lapidaria contra el régimen que encabeza.

Sigo lamentando el lento despertar de los mexicanos, hasta ahora de pie, cuando desde hace dos años, tras las atrocidades de Ayotzinapa y Tlatlaya, amén de otras escenas grotescas como la de su mujer justificando su riqueza en un vano intento de legitimar su corrupción, llamamos a un par nacional, el 14 de octubre de 2014, cacerolas en mano, y ello en lugar de convocar a millones de mexicanos dio lugar al pronunciamiento valioso de algunos grupos racionales y los señalamientos ridículos de otros por haber hecho sonar cacerolas ante una hilera de granaderos en la residencia oficial de Los Pinos.

Perdónenme pero tenía guardada esta nota con la intención de que me sirviera de bálsamo. No entendí por qué un país cargado de afrentas no fue capaz de reaccionar a tiempo. Imagínense, nada más, si hubieran apoyado aquella manifestación hasta lograr, como en 2004, una marcha por la paz, la libertad y el buen gobierno A TIEMPO y no después de más de dos años de gobierno, de octubre de 2014 a enero de 2017, para que salieran a las calles, indignados, los mexicanos. Pudo más el bolsillo, duele decirlo, que la secuela de crímenes y ladronerías. Este estigma también nos cae en la cara.

Hace veintisiete meses se dio la barbarie institucional, entregándose al país a las bandas delincuenciales mientras el ejército, la marina, la gendarmería y hasta los odiados granaderos, eran absolutamente rebasados por el crimen organizado y colocados en una zona de guerra en donde sólo atacaban a los ciudadanos, como los llamados “autodefensas” al grado de despedazar, física y emocionalmente, a quien lideró a las mismas, el doctor José Manuel Mireles Valverde. Tal equivale a mostrar su cabeza en una esquina de la Alhóndiga de Granaditas siguiendo el brutal ritual de los salvajes hispanos que sometieron a los pueblos prehispánicos utilizando las artimañas de la traición.

Para eso sí han sido efectivos: para controlar a los ciudadanos desesperados por la ausencia de seguridad y el constante ultraje a sus familias, botines incluidos para la soldadesca, sin la menor protección por parte de las fuentes oficiales que debieron encargarse de asegurar las plazas tomadas por los cárteles en una inútil guerra, propiciada por calderón con su esposa al lado –si es que no estaba mancillada por sus golpes–, que no ha detenido, hasta hoy, el flujo interminable de drogas hacia los Estados Unidos.

 

Luces y oscuridad

Rafael Loret de MOLA

Para algunos priístas recalcitrantes nada cambiará en 2018 si bien algunos admiten, como una posibilidad al alcance de sus manos, que pudiera ganar Andrés las elecciones si bien tal no le bastaría para asumir la Presidencia en donde todo ya está decidido. Insisten en que en México ganarle al “sistema” es imposible. Incluso cuando les hablo de que también se pensaba lo mismo en 2000 antes de la derrota de Francisco Labastida, responden ufanos: “se las prestamos –la presidencia se entiende– un ratito mientras limpiábamos la casa y ahora no la vamos a soltar”.

La confusión es extrema. Pareciera que México es el único país atorado en la prehistoria de la política con un régimen que opta por la utopía antes de concentrarse en el rencor de la mayoría de sus habitantes, sin embargo, poco inquietante por el temor superior a lo desconocido. La mayor parte de los postulantes, incluyendo José Antonio Meade, no son reconocidos sino hasta que rebosan en las cataratas de la propaganda, más insulsa cada vez y provocativa sólo para los ingenuos, y se hunden en los abismos de la manipulación burda, y como tal sin sustento en el paraíso de los ocultamientos. Sólo faltaba que atacaran a los ojos del presidente y los miembros más importantes de su gabinete mirando las luces “led”, de acuerdo a la “docta” versión del secretario de Salud, el desplazado José Narro Robles, ahora aspirante a Senador. ¿Y la dignidad?

En fin, todas las miradas, de los no afectados por los haces del demonio, vuelven a estar pendientes del cauce fraudulento del proceso electoral.

 

Silencio de cobardes

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Hagamos una recapitulación sobre aquellos temas tabúes que no responden los funcionarios de hoy y eluden, penosamente, quienes aspiran a formar parte del “nuevo” gobierno federal a partir de 2018; es menester, claro, extender el señalamiento a los gobernadores de las entidades y a los alcaldes, limitados en su quehacer por la tardanza en que reciben sus respectivas participaciones a sabiendas de que entre el 50 y el 80 por ciento de las mismas van a parar a manos de las peores mafias, cual si se tratara de una alcabala tolerada por quienes, se supone, deberían velar por la soberanía nacional y, en vez de eso, reprimen a los mexicanos.

Ya hemos hablado del aborto, los matrimonios igualitarios, la presencia del clero en las decisiones gubernamentales, la convivencia con el narcotráfico infiltrado hasta la médula en el ejército y la marina, la dependencia respecto a la Casa Blanca y los crímenes perpetrados por el régimen peñista y que nadie denuncia ante los ministerios públicos. ¿Dónde están los jueces, magistrados y ministros, con sueldos millonarios, para dar la cara y atreverse a romper la ignominia de la falsa invulnerabilidad, en forma de fuero, para someter al titular del Ejecutivo a un juicio que exigimos la mayoría de los mexicanos por los daños causados, crímenes y peculados incluidos, y la ruptura de nuestra visión de futuro?

Están ausentes de las campañas ramplonas, entre otras cosas, la entrega paulatina de nuestro territorio a trasnacionales ambiciosas, con inclusión de playas e incluso el subsuelo –patrimonio nacional–, mediante concesiones a las mineras –sobre todo canadienses–, que no tienen límite alguno, favorecidas por el gobierno y los cómplices que lo conducen. Tampoco he escuchado a ningún candidato pronunciarse, con el vigor necesario, ante las políticas migratorias infamantes de la Casa Blanca ni respecto a los antecedentes sobre los entrometidos rusos en las campañas y procesos electorales. Ya están en México, aseguran los indicios, y parece que nadie reacciona. Sobran sordos o socios en potencia.

Nadie menciona, claro, los movimientos de los grupos armados, subversivos –más de cien de acuerdo a la agenda de la Defensa Nacional–, que pululan por veinte entidades de la República y se acercan a la Ciudad de México con avanzadas que se entremezclan con los aspirantes de distintos partidos a los diversos cargos –desde alcaldías hasta jefatura de gobierno–, mediando compromisos que asfixian el destino de la gran urbe. Pero, de ello, ni una sola palabra.

El cruce de descalificaciones es primero, antepuesto a los interese del colectivo y, con ello, podemos medir lo que puede esperarse de los postulantes enrabietados y evasivos –como Andrés, quien pudo darle una lección inolvidable al miserable Yunes Linares y optó por el silencio cuando menos sospechoso–, al parecer con disposición para la negociación antes de su deber primigenio, este es la defensa del sufragio universal en un proceso viciado desde ahora.

Silencio en lo fundamental; ruido de altos decibeles sobre la frivolidad política y los tartamudeos a ultranza. Además claro de la columna de cada campaña: La esposa de Meade, Juana Cuevas, va al supermercado; Ricardo Anaya exhibe a su hijo en la escuela y toca la guitarra de son; y Andrés, aprovecha hacer política en la peluquería… como “Cantinflas” en aquella inolvidable cinta: Si yo fuera Diputado. Ahora, el genial mimo no tendría palabras para hacer valer su derecho a ser legislador.

Lo dicho: en México la dictadura impone hasta los temas a tratar y alega que existe libertad de expresión.

 

 

Tlatlaya y la Memoria

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

En los límites con Guerrero y Michoacán, en el occidente del Estado de México, desde hace una década cuando menos se ha establecido un cuadrángulo de la muerte en una región, además, en la que las cavernas son el sello distintivo. Arranca en Tejupilco de Hidalgo –es mala costumbre ponerle apellidos de héroes a los pueblos como Almoloya de Juárez, infamándolos después por distintas causas–, extendiéndose hacia Luvianos para bajar hacia Bejucos y seguir a San Pedro Limón y Tlatlaya para rematar en Amatepec. En todos estos sitios, el partido con más peso municipal y ganador de las elecciones es el de la Revolución Democrática.

En 2012, con motivo de la campaña presidencial, me cuenta un testigo directo que las multitudes recibieron a Andrés Manuel López Obrador como héroe, le colocaron guirnaldas al cuello y le hicieron recorrer varias calles entre el estruendo de las balas que se disparaban hacia el aire desde distintas camionetas llamadas “Lobo”. Concretamente, en Luvianos, el abanderado entonces de la izquierda unida fue acompañado por los alcaldes y por los personajes de cada sitio en donde, como curiosidad, las enormes residencias, entre el bosque, contrastan tremendamente con las reducidas casas de los agricultores porque, de acuerdo a los censos oficiales, esta porción mexiquense está dedicada a la siembra de granos básicos aunque, con el correr del tiempo, las actividades fueron variando; incluso entre los lugareños se acepta que entre las cuevas dominantes existen evidencias sobre laboratorios de refinación de cocaína.

Los tabúes

Rafael Loret de MOLA

Los (pre)candidatos, todos, parecen apurados en levantar polvaredas en donde nadie las quiere o en inventarse agravios para justificar pleitos arcaicos o marcadamente partidistas, esto es rebosantes de intenciones electorales en un escenario en el cual, cada día, suben y bajan los bonos de los mismos según sea el tamaño del disparate o la eficacia de la manipulación. Incluso quienes alegaban, hace uno o dos meses, ser incondicionales de una u otra causa, ahora manifiestan dudas y sospechas en un escalofriante viaje hacia las verdaderas entrañas del sistema putrefacto.

Dentro de las rebatiñas habituales es cuestionable que los aspirantes a la Presidencia, además de quienes buscan gubernaturas, curules y escaños –deberían también los ministros y magistrados de la Corte, así como los funcionarios electorales, someterse al mismo escrutinio–, opten por desmarcarse, salvo ejemplos muy contados, de ciertos temas tabúes, incluyendo el de los matrimonios entre personas del mismo sexo y cuanto toca a la demanda de muchas mujeres –no todas, ni la mitad siquiera–, sobre su derecho a abortar por cuento, alegan, los cuerpos lacerados son los de ellas; cuestionable afirmación pero válida en cuanto a la postura vanguardista que entraña.

Ya Andrés se metió en un lío al deslindarse, solemnemente, del chavismo y el madurismo de Venezuela cuando comenzaron a aparecer pintas en apoyo de su candidatura –lo de “pre” es una vacilada–, en Caracas y otras ciudades “bolivarianas”. Es obvio que la trampa fue bien planeada por sus malquerientes reventados porque, pese a todo, no logran convencer a nadie de que, en las encuestas y sondeos, ya le alcanzaron.

Brújulas perdidas

Rafael Loret de MOLA

Las brújulas de la geopolítica parecen enloquecidas; giran en distintas direcciones y no parece haber remedio para ellas en tanto los poseedores de las mismas no manifiesten su propósito de enmendarlas y corregirlas. No hay, para decirlo de otra manera, un idioma común ni mucho menos. Al contrario: la disparidad de posiciones entre la clase política y la sociedad es tan variada como los abanicos hechos en China o en la España de los Borbones –con sangre mexicana, no se les olvide–, coloreados con infinidad de escenas y matices que favorecen la manipulación visual; las copias son tan buenas como las auténticas.

El temor no cabe en este punto; tampoco la obcecación por creer que el ejército arrasaría cualquier manifestación popular, atizado por los genocidios cometidos, porque, en este caso –tras la repulsa por los descalabros presidenciales–, tendría que arrojarse al noventa por cierto de los mexicanos a la fosa común para imponer el término del peñismo obcecado, contradiciendo, en este punto, uno de los postulados más trascendentes de la Carta Magna: el pueblo tiene, en cualquier momento, el derecho de modificar la forma de su gobierno; dicho esto incluso más allá de las urnas.

En la perspectiva, pues, tenemos a un mandatario mexicano sin autoridad moral ni apoyo –salvo, hasta este momento, el de la fuerza militar–, y a un sujeto barbaján en la Casa Blanca, ilegítimo también si se valora el hackeo electoral con la signatura rusa, en un duelo permanente que coloca a la soberanía nacional como una suerte de trofeo para los vencedores.

 

Súper y peluquería

Rafael Loret de MOLA

No hay temas triviales cuando se trata de encontrar el cauce para el futuro y es necesario conocer a los (pre) candidatos en unos cuantos meses, salvo en el caso de Andrés acaso el líder más conocido en el territorio nacional y odiado por un número similar de ciudadanos ante aquellos que lo idolatran, y apreciar cosas tan trascendentes como que Juanita Cuevas, la esposa de Toño Meade, va “sola” al súper, mientras López Obrador se corta el pelo en Veracruz y Ricardo Anaya se arranca tocando “La Bamba” con dedicatoria a su hipotética “presidencia”. Lo de “Juana” ha sido motivo de bromas de mal gusto, obviamente con gusto racista, como si su nombre fuera el peyorativo de indígena o, peor, un signo de vulgaridad. Nunca, en una campaña política y miren que he atestiguado infinidad de bajezas, se había llegado a tanto para ofender a una dama por el solo hecho de ser esposa del candidato del PRI, sin ser priísta, a la Primera Magistratura. Es él quien se postula y sus pecados están a la vista, fuera de cuanto pueda representar su familia. Desde luego, no está mal que Anaya muestre sus inclinaciones musicales al dominar una de las llamadas “guitarras de son” con las que suele sustituirse al requinto que lleva la melodía y la prende. Con esto ya tiene otra opción para el futuro, además de su capacidad de traductor siendo políglota de altos vuelos gracias a las inversiones de su familia millonaria, porque no tomó en cuenta que a sus 38 años es difícil que pueda aspirar siquiera a igualarse con el inmenso Lázaro Cárdenas, quien asumió la Presidencia tras 39 inviernos.

Puras trompadas

Rafael Loret de MOLA

Golpes por aquí y por allá, muertos en cada entidad, justificaciones vanas y pueriles por parte de las autoridades –según peña estamos en el país en donde no pasa nada… pero ya sabemos cómo es–, incongruencias notables, propensión a la mayor e indignante corrupción de la historia, amafiamiento evidente con las peores células del crimen organizado, incluyendo los cárteles de mayor cobertura, y una notable tendencia a fabricar, ya desde ahora, el fraude comicial para el 1 de julio próximo. ¿Creemos en el gobierno o en la memoria histórica y el acopio de jornadas impregnadas de vileza en donde se juega con la voluntad general?

Sólo trompadas, como las de los niños de primaria que se disputan el terreno propio para los juegos en el recreo o acaso una mordida a la torta del compañero, el debilucho y tímido de sus compañeros, sin que nadie recuerde los hechos a día siguiente mientras los maestros vuelven las espaldas y se hacen tontos para evitar escandalitos. Así, hoy, los gobernadores presionados a actuar como indican los intereses del mandatario federal, ávido en conseguir la hazaña de manipular los votos para hacer ganar a su candidato e impedir cualquiera desviación o fisura de eso que llaman el sistema político.

Arañazos que, sin embargo, tuvieron un detonante mayor, ¡ah, Chihuahua!, en la norteña entidad en donde la violencia se ha disparado como nunca: en el principio de año, la primera semana de este enero, cayeron sesenta y una personas por la violencia sorda y no sólo entre los grandes grupos delincuenciales.

Alteza Serenísima

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Hace tres años, en Guadalajara, con motivo de la Cumbre de Negocios, una joven universitaria, Bianca Patricia Treviño, designada para leer un discurso preelaborado, formal, oficial y siguiendo los protocolos, optó por salirse de ellos, se aferró al podio con cierto nerviosismo y comenzó a improvisar una alocución cargada de reproches al gobierno de México por la evidente negligencia del mismo en torno a la generación de riqueza, de empleos y destinos a cambio de buscar fotografías fáciles con los damnificados de los desastres naturales, los niños triquis que asombraron a la opinión pública ganando un torneo mundial de baloncesto jugando con los pies descalzos, o animando a la “primera dama”, Angélica Rivera Hurtado, para donar sus órganos en un gesto en lo que lo más representativo fue el gesto de la señora, sonriente pero con una profunda tristeza y la mirada perdida como si algún agobio personal le hubiese carcomido por dentro…

Y es natural que así sea. ¿Cuántas veces hemos insistido en que la vida privada de los hombres públicos y las mujeres que ejercen la política debe ser ventilada cuanto tienen consecuencias en el ámbito público y modifican parte o todas las líneas generales? Un mandatario que sale de la residencia oficial a disgusto por confrontar disputas familiares, de menor o mayor calado, reclamos o reproches, incluso incapacidad para serenarse en la intimidad por la angustia de no saber encaminar la nave de la República, no puede hacerlo con la mente fría y la serenidad necesarias para ponerse al mando del timón

Mensajes inútiles

Rafael Loret de MOLA

La catarata de propaganda política es tan inútil como superflua. Nadie cree en ella y los más se carcajean por los desesperados intentos de lograr la atención de los protagonistas que se presentan, siempre, como un dechado de virtudes, sin defectos de ninguna clase, dispuestos a sacrificar su amplia generosidad por el bien de la nación; sin cada uno de ellos, México iría al desastre y más si se apuesta por alguno de sus contrarios.

Molesta, además, el derroche que significa anunciarse por televisión, radio y, en menor escala, los periódicos algunos de cuyos directores, en el nivel metropolitano, suelen manejarse mejor con las diatribas de editorialistas francamente inclinados por alguna causa o mediante inserciones pagadas que presentan como informaciones frescas que, por lo general, siguen la línea de los socios de tales empresas. Los reporteros, además, están amarrados, en no pocos casos, a las líneas editoriales correspondientes. Hay que decirlo y debe aceptarse como una realidad que mengua notoriamente la credibilidad. Ya se sabe, de antemano, hacia dónde apuntarán diarios como Reforma, El Universal y La Jornada, casados con una tendencia específica y con lectores afines, incondicionales de alguna de las figuras políticas.

Esto es: salvo alguna catástrofe indeseable –recordemos 1994-, la votación ya está resuelta y, pese a ello, se dilapidan recursos que, además, ya habían sido ofrecidos para solventar las urgencias de los miles y miles de damnificados de la Ciudad de México, en donde los pleitos de comadres se multiplican desde
las izquierdas que se boicotean, Morelos, Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Tabasco.

Desastroso

Rafael Loret de MOLA

No pudo ser peor el inicio del año. Apenas en la primera quincena la asfixia es la definición para apuntar el ánimo de los mexicanos ante la oleada de sangre, carestía y corrupción que se entrelazan con las campañas electorales y dibujan a una clase política ambiciosa, con escaso conocimiento –o ninguno– de la geopolítica nacional y una avidez por la manipulación mayor a la de cualquier otra aristocracia moderna. Porque, para desgracia de quienes producen, el peso de los ociosos millonarios, se impone al silencio de una sociedad ultrajada.

La gravedad es mayor cuando sumamos a las entidades sumidas en la violencia y la persecución: Guerrero, Baja California –sobre todo la Tijuana de Jorge Hank–, Chihuahua y el asalto contra Javier Corral Hurtado, Colima, Zacatecas, Nuevo León, Baja California Sur, Yuneslandia, otrora Veracruz, y la Ciudad de México en donde las trifulcas de la izquierda dibujan las ambiciones de sus dirigentes, sean del PRD o Morena.

Desde luego, contra los cálculos oficiales, los índices de pobreza extrema crecen al ritmo de los aumentos a la canasta básica y, sobre todo, a la tortilla y el huevo, alimentos básicos de la mayor parte de los mexicanos. Por allí escuché una discusión entre un indignado consumidor y una marchanta a la que ya no le alcanza para adquirir lo básico:

–¡Vamos a boicotear las tortillas! –exclamó un furioso adulto mayor–.

–No –respondió la mujer angustiada–. El gobierno es nuestro enemigo y, si lo hacemos, nos dejan sin tortillas y pan. ¿Y qué vamos a comer? Tengo hijos, nietos.

La escalada

Rafael Loret de MOLA

En París estalló en 2015 la más grande advertencia, esa que no quisieron ignorar algunos cotidianos del norte del país que ahora se niegan a publicar informaciones relacionadas con las mafias del narcotráfico, ensoberbecidas e intocables. En París, nada menos, allí donde dio inicio en 1968 al movimiento estudiantil emancipador confundido por muchos como una rebeldía insana y promovida con intenciones de dominio por parte de cuantos pretenden movilizar al mundo, durante seis horas no cesaron los disparos contra las instalaciones de una revista satírica que había publicado caricaturas del profeta Mahoma como si con ello se lanzara un misil para iniciar una nueva “guerra santa”, el señalamiento más feroz de los fundamentalistas llenos de rencor contra el obsesivo intervencionismo estadounidense.

De inmediato, claro, los calculadores españoles se montaron en la misma nave aduciendo que había un paquete “sospechoso” en los edificios del Grupo PRISA –en auge en México a partir de las concesiones de felipe calderón–, y de su periódico El País, el cotidiano más vendido ya en algunos puestos de las colonias de mayor poder adquisitivo en donde se han instalado las felices colonias españolas, alemanas y estadounidenses listas a hincar los dientes sobre los recursos de nuestro subsuelo avasallando a las empresas mexicanas demasiado temerosas y especuladoras. Esto es, como si en esta institución no se recibieran, a diario, como lo he constatado personalmente, diversos “bultos” conteniendo cualquier cantidad de elementos de dudosa procedencia.

La vileza

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

La mentira es sinónimo de vileza y, en no pocas ocasiones, da lugar a intrigas e infamias que luego se vuelven estigmas para quienes van dirigidas bajo el fuego de la envidia, la ignorancia o, simplemente, los lugares comunes. Pero cuando parte de la cúpula gobernante, los efectos se extienden a toda la población y con ello es factible manipular a no pocas conciencias, debilitadas por la pobreza y el consiguiente desánimo, dispuestas a ser compradas con mendrugos, a los pies de los institutos políticos.

No tengo duda que el fraude comicial de 2018 ya inició; y no se observa una estrategia en quienes serán más afectados, para repeler las acciones dirigidas a consumarlo. Por ejemplo, el burdo manejo de las encuestas que, por desgracia, buscan inhibir a los votantes presentando los escenarios a futuro como decididos de antemano, sin que se tenga capacidad de respuesta porque los dirigentes políticos serán bien remunerados y estratégicamente colocados en la maquinaria podrida del sistema.

Hasta el momento no existe un pronunciamiento severo sobre la usurpación del PRI en Coahuila, silenciado el panista ganador Guillermo Anaya Llamas para que Ricardo Anaya Cortés, su líder, pudiera acceder a la candidatura presidencial sin recovecos y pasando encima de dos partidos, el PRD, en fase de desaparición, y el MC, que quiere crecer llevado por las manos de sus antagonistas históricos. Le llaman Frente por México pero, si examinamos a fondo las cosas, tendremos a un prestidigitador que consulta a un pequeño robot, “el BB”, su futuro y el de México, en plena cruzada por obtener relevancia a costa de los electores ingenuos.

Reverencias oficiales

Rafael Loret de MOLA

Como es costumbre, la cuesta de enero es creación de las políticas gubernamentales; esto es, peña ahora puede confundirse con Mahoma –sin que me lo tomen como una falta de respeto a este guía espiritual–, por aquello de que la montaña va hacia él y viceversa, aunque en el caso del mandatario mexicano no es para renovar la fe, sino para aplastar su propia hipocresía mientras los gobernados se debaten por la caída del poder adquisitivo.

Nos saludan con un aumento al precio de la tortilla francamente insultante. El alza del alimento básico de los mexicanos, porque se debe importar maíz luego de que en 1990 el gobierno declaró la autosuficiencia en este grano con intervención de Carlos Hank González, complica el equilibrio social, lo cual es de alto riesgo en un año electoral y con la ciudadanía explicablemente rencorosa, y anula cualquier perspectiva democrática para salvaguardar, sobre todo, las complicidades y arreglos soterrados de un mandatario a la deriva, sin elotes en su mesa.

También iniciaron los asesinatos políticos al caer el precandidato priísta a la alcaldía de Atoyac, en el incendiado Guerrero negro, Adolfo Sema Noguera. Fue un mal presagio, de entrada, contra el optimismo de quienes disfrutaron la hermosa luna de Año Nuevo y enseguida sugirieron que ello era una suerte de mensaje divino, como el que solicita Ricardo Anaya, el niño sabio que aniquiló a dos partidos en un santiamén, cuando pregunta a un pequeño robot, de esos de moda, si el PAN –no el Frente– ganará la Presidencia. Chiquillo al fin y bastante ambicioso como políglota

Puños en alto

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Es el caso que el dolor de la comunidad peninsular, la de Mérida, tiene no pocos referentes para alzar los puños contra un priísmo degradado y convertido en botín de mentecatos. El 4 de julio de 2011 una multitud de meridanos salió a las calles para protestar por una obra inútil, innecesaria y evidentemente destinada a nutrir de “buenas comisiones” a la entonces alcaldesa de Mérida, Angélica Araujo Lara, y a su “novia” –a decir de todas las malas lenguas y las buenas también–, Ivonne Ortega Pacheco, cuya bipolaridad la lleva por los extremos con tal de igualar su ambición con su promiscuidad. Por esos días, la actual secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, fungía como gobernadora y no disimulaba su propósito de heredarle la silla a su querida presidenta municipal.

La señora Araujo –casada como su gobernadora–, decidió abrir un paso a desnivel sobre la prolongación del emblemático Paseo; y la ciudadanía se opuso con razones de mucho peso:

1.- La Escuela de Arquitectura argumentó que en vez de dar fluidez al tráfico, como se decía, el pretendido túnel detendría la afluencia, cada vez más copiosa, desde el norte de la ciudad; y que no ofrecía garantías suficientes porque el lugar se encuentra sobre un cenote, y podría ser de alto riesgo.

2.- Los vecinos se quejaron porque, además de alterar la perspectiva de la zona, se llevarían por delante a una bellísima fuente, una auténtica obra de arte con motivos y detalles de la antigua cultura del mestizaje, que finalmente se decidió levantar “con mucho cuidado”… partiéndose en dos ante la indignación general.

Animal político

Lo de que el hombre es un “animal político” no puede estar mejor señalado que en la figura de Andrés Manuel López Obrador, para muchos el satán dispuesto a poner en riesgo sus comodidades y ventajas y acaso llegar al extremo de estatizar –¡qué barbaridad! –, las siempre “imparciales” empresas de comunicación –y varios otros emporios del continuismo nacional–, y clausurar al Congreso para rehabilitar la figura del presidente fuerte –quizá por ello ha vuelto los ojos hacia el represor manuel bartlett–, en fase de engendrar un régimen fascista, reeleccionista claro cuando el virus del poder se inocula hasta lo más hondo, simulando, como en Venezuela por ejemplo, un ejercicio democrático en quien sólo creen los incondicionales.

El cambio de talante y de discurso le ha venido mal a muchos a quienes todavía sorprenden los virajes en una nación rebosante de mutantes de la política, geniales, sí, para justificarse con largas expiaciones personales que justifican las mudanzas más escandalosas entre un partido y otro. Hasta se sienten, cuando lo hacen, en la piel de Churchill cuya fama era que se levantaba conservador y se acostaba liberal… pero nadie era capaz de negar su carisma y capacidad de aglutinamiento excepcionales. En fin, los más repelentes del perfil de López Obrador, del antiguo y del “nuevo”, no admiten sino hipocresías en los distintos acentos por él puestos en cada una de sus etapas. Y no les sobra razón para ello.

También es cierto que nadie, como él, es capaz de manejar con tanta ligereza a las masas conmovidas.

Rufianes

Rafael Loret de MOLA

Corre rápido 2018 y ya se nos fue casi una semana de un año con patente de terrífico por sus alcances económicos y, sobre todo, políticos. A las encuestas y sus contratantes, mismos que pagan para darse el gusto de sentirse en la vanguardia aunque sea en papel gráfico, deben añadirse los pataleos de los aspirantes, por debajo de la mesa como canta Manzanero, los derrapes de los mismos y la ausencia de estrategias serias para avanzar en la lid electoral. Preocupan las apariencias y no el fondo.

El colmo fue que, hace apenas unos días, el comentarista Pepe Cárdenas anunció, muy ufano por sus desencuentros con Andrés, que quien se dice no priísta, José Antonio Meade, empeñoso en subrayar su no militancia como si tal fuese deshonroso –lo es para muchos pero estos no son precandidatos presidenciales–, saca siete puntos –de 47 a 40– en las preferencias de la ciudadanía al icono de la izquierda. Un salvaje adelanto movido por el rencor, acaso, y la desesperación. No hay nada que originara un derrumbe como éste. La falsedad de tal información es tan evidente que ni siquiera podemos compararlo con la escala truculenta de calderón en 2016. ¡Por favor!

Quien lleva la peor parte, hasta ahora, es Ricardo Anaya Cortés, cuyos ribetes de conquistador se han visto ofuscados por la realidad d un “frente” en peno naufragio y sin marcaje serio en los sondeos de opinión… aun cuando los propios, los de los tres partidos en unión extramarital, se empeñan en decir que el Frente ya saca cabeza a Andrés considerando las adhesiones a sus respectivas alianzas.

Inicio tormentoso

Rafael Loret de MOLA

Pocas veces, por no decir ninguno, el inicio de un nuevo año había sido tan pesimista como el actual. De acuerdo a lo observado fueron más las familias confundidas sobre qué esperar a lo largo de los próximos doce meses, sobre todo por el pesimismo financiero, la confusión y el temor electoral y la seguridad de que nuestro superior gobierno no parece preparado para superar los inevitables golpes del exterior. Nada puede hacerse, desde aquí, para frenar la caída del peso frente al dólar ni la del petróleo, cuyos precios son regulados por el mercado internacional, incluyendo a los esquiroles del Medio Oriente dispuestos a vender millones de barriles ofertándolos como en un mercado invernal.

Estos factores, sin duda, marcarán los derroteros de las semanas y meses por venir y para los cuales los sabios economistas no están preparados ni fueron previsores. Prefirieron discursar sobre el optimismo basado en la grandeza del país y no sobre el alud que se precipita, sin remedio, sobre una endeble economía que ya ni siquiera puede decirse resistente con las reservas internacionales del Banco de México despegando… hacia abajo. Pareciera cosa del demonio y, en ocasiones, percibo que estamos en tiempos de males provocados oficiosamente por los engendros de la política partidista tan desprestigiada.

No sé cuántas veces cité en el ciclo anual pasado la fusión perversa del presidencialismo asfixiante y la partidocracia chantajista, para muchos la nueva forma de hacer política aun cuando con ello se deje a los gobernados en estado de indefensión.

Horror imparable

Rafael Loret de MOLA

Hace tres años comenté que, ante la oleada terrorista iniciada en Francia contra la redacción del semanario satírico “Charlie Hebdo”, con un sangriento saldo de trece muertos incluyendo a un trabajador recién contratado a quien se excluye de la lista funesta, nuestras autoridades no habían tomado la debidas medidas de emergencia para prevenir una incursión de los grupos radicales que, es obvio, tienen como blanco algunas ciudades de los Estados Unidos, no sólo Nueva York sino también la capital de la poderosa nación. Podría parecer exagerado y hasta se presumiría que tal extendería la psicosis colectiva pero tratándose de un fenómeno de alto riesgo tales criterios son absolutamente banales. Menos ahora luego de los brutales hechos de noviembre 13 de 2015.

De hecho, en México se ha instalado ya el terrorismo desde hace algunos años. Si tal denominación se da a quienes siembran el terror contra la ciudadanía indefensa bien cabe el mismo para calificar a cuantos, por ejemplo, aterraron a Morelia la noche trágica del 15 de septiembre de 2008, cuando comenzó de hecho la escalada de violencia bajo el calderonismo con ocho víctimas mortales a las que ya ni siquiera se cuenta dentro de los más casi cien mil asesinados, por causa de la guerra entre mafias, durante el mencionado régimen. Y lo mismo puede expresarse de los grupos con capacidad para extender sus territorios obligando a los pobladores en estado de indefensión a refugiarse en sus casas o morir en las calles… a la vista de destacamentos militares que voltean hacia otros lados

¡Cuesta arriba!

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Aunque a los muchachitos les falta todavía encontrarse con los Reyes Magos, los adultos comienzan a recoger las cenizas, los restos de la piñatas, los alimentos sobrantes que, la verdad, pocas veces se consumen, hasta recuperar a las compañías ineludibles de los últimos años: la impotencia, acaso el rencor y la apatía política que nos debilita, a cada rato, como factura del insuperable, hasta hoy, temor social.

Concedo que no es amable iniciar 2018 con una escala de pesimismo pero, por desgracia, cualquiera otra cosa, estando como está la realidad, sería tanto como caer en el hondo abismo de la demagogia sin redención posible. Y, francamente, prefiero lo primero aunque se me acuse de ser una especie de cuervo maldito contador de las oscuras reseñas sobre las infestadas e infectadas cuevas de la incivilidad y el despropósito políticos. No es que me guste el papel, pero la vocación, a través de cincuenta años de profesión, me impulsa a arrebatar del rostro de nuestros lectores las vendas de la impudicia y la simulación.

En fin, como viene sucediendo en cada sexenio incluidas sendas alternancias, nos vemos obligados a iniciar el último ciclo anual del peñismo, acaso el peor de la historia en más de una centuria en la que alternaron héroes y villanos que rompieron con cuanto de bueno aportaron los primeros bajo presiones inconfesables, sea de la gran potencia universal o simplemente como efecto de la impostura social ante los abusos reiterados de poder, tolerados por comodidad o ignorancia, hasta que se convirtieron en parte integral de la estructura gobernante; político sin dinero, recitaba Hank González, es simplemente un pobre político.

¡Que baje el telón!

Rafael Loret de MOLA

Al fin, terminamos con 2017. Cada quien puede observar sus saldos personales y algunos hasta se entusiasman por ellos. En el fondo de cada conciencia, sin embargo, anida la desesperación, la impotencia y la rabia contenida. Si quienes ejercen el poder no lo percatan, peor para ellos. Hay que avisarles: 2018 no será tranquilo ni pueden esperar que la sociedad siga cruzada de brazos ante el espectáculo grotesco de una clase política represora, asesina y profundamente ignorante y desconocedora de la geografía nacional. No es posible soportar más.

Desde luego no es misión de este columnista estelarizar el papel de aguador de fiestas en esta noche que esperamos tranquila y sin avisos de Apocalipsis como en las respectivas efemérides de 1994 y 2012. Sin embargo, es necesario reflexionar, una y cien veces si es necesario, cuáles son nuestros deberes primigenios empezando con el bienestar de la familia que no se agota con una buena cena de fin de año; lo trascendente es legarles a quienes nos siguen un México con justicia y libertad. ¿Y cuánto hemos andado en esta dirección? Veamos hacia atrás y resolvamos esta interrogante en lo más profundo de nuestras conciencias.

Nos duele México aun cuando, en familia, tratemos de consolarnos unos a otros, observando los pesebres hogareños que nos guían todavía con la esperanza de la estrella que se posó en Belén como demostración de que la humildad es el mejor ingrediente para ejercer el liderazgo, en este caso el divino, el más alto de todos, sobre las sociedades convulsionadas por el odio y la violencia.

Trampas

Rafael Loret de MOLA

Las carreteras son trampas mortales, sea por las vialidades inadecuadas, caducas y sin mantenimiento –sobre todo en cuanto hace a los señalamientos–, o por la aparición de retenes falsos o de bandas de asaltantes y/o secuestradores en puntos específicos, trazados de antemano con la complicidad de las autoridades, como igualmente se trazan las rutas para el narcotráfico basándose en el engaño de confiscar lo menos para aparentar lo más. Y, desde luego, no son pocos quienes reciben sus compensaciones en los días de aceleramiento de la corrupción; estos últimos del año.

Pareciera que funcionarios y mafias –¿o son lo mismo?–, tienen prisa, y mucha, para acrecentar sus enormes fortunas al calor de las complicidades mayores y con la anuencia del titular del Ejecutivo que, con ello, busca generalizar su propia inclinación hacia los bienes materiales ensuciando a sus colaboradores y a la mayor parte de los gobernadores del país, con manos libres para ejercer el poder en beneficio propio y al calor de sus progenitores como en Nuevo León –en donde “El Bronco” duerme la siesta aún–, Jalisco, la tierra de Aristóteles a donde no ha llegado todavía Platón, o Quintana Roo, el antiguo paraíso en el que ya se analiza la posibilidad de aprobar una iniciativa de ley para legalizar que se le corte la lengua a los críticos del exmandatario prepotente; Roberto Borge Angulo, quien dejó tal legado a su sucesor, Carlos Joaquín González, nacido en Mérida por cierto. Hay quienes aseguran que seguirá los pasos de su predecesor Mario Villanueva Madrid. Lo dudamos por el nivel de sus componendas.

Inocentes

Rafael Loret de MOLA

Ya lo saben: los salinas, la mayor familia política del país, es la crema y nata de los inocentes mexicanos; los demás debemos estar listos para levantar los brazos por cualquier falla personal, sea una copia de vino que induzca al alcoholímetro a remitirnos al “torito”, o por encontrar a una pareja dándose un beso a la luz de las estrellas… Nos obligan a seguir la ruta de las “mordidas” como si se tratase de una tradición y, para colmo, estamos expuestos a ser presas de los asaltantes carreteriles en combinación con los cobradores de las casetas.

Nos persiguen todos, el gobierno y las mafias, lo mismo secuestradores hábiles –cuyas voces, curiosamente, están grabadas en el banco de datos del búnker en donde ofició hasta 2012 el nefasto Genaro García Luna (¿lo recuerdan?), zar de la impunidad al servicio de calderón quien cenará en fin de año más que romeritos deschamps, de paso uno de sus grandes aliados, en la más absoluta tranquilidad–, que narcotraficantes ávidos de esclavos sin importar edades ni filiaciones. La inocentada es creer que todo esto ha desaparecido por la nueva, recurrente, por lo general inútil cruzada anticorrupción iniciada por el clan peña y sus amigos.

Los salinas recuperaron todos sus millones y propiedades, específicamente Raúl, aprehendido en febrero de 2005 lo que dio lugar a la farsa de su hermano, puesto en “huelga de hambre”, en una vivienda humilde de San Bernabé, dentro de las conurbaciones de Monterrey, cubierto con su inolvidable “borrega” muy al estilo de los rancheros que nos llegarían después con hebillas con sus iniciales y botas de charol para para las presentaciones diplomáticas

El fin se acerca

Rafael Loret de MOLA

Está por finalizar 2017 y son pocas las alegrías que recordaremos, a nivel general, inmersos en una tremenda crisis de valores ante un entorno que los mayores difícilmente entendemos y los jóvenes reclaman con pasión total, despreciando a sus padres y abuelos a cambio de una existencia más desenfrenada. También tuve esos años y, fíjense, sigo soñando en que, algún día, saludaremos a la libertad y la justicia rompiendo las cadenas de la dominación política; pero será muy difícil si las generaciones por venir se convierten en esclavos de la cibernética.

Las redes sociales, sin duda, modificaron nuestra perspectiva y, aunque debiera ser lo contrario, cada vez nos incomunican entre nosotros. Hace unos días, en un automóvil familiar percibí que los muchachos que nos acompañaban sólo de vez en cuando musitaban algo para dar la apariencia de seguir el hilo de la conversación: cada uno de ellos, con su respectivo Iphone, se encontraba en otro mundo, el virtual, sin poder especificar si hablaban con amigos o acaso con esos youtubers que encandilan y atrapan sin remedio a quienes les conceden a ellos la capacidad de ocupar sus propias neuronas.

El mundo robotizado, cibernético, está encaminándose en la dirección contraria. Si bien las herramientas de internet nos permiten defendernos de los abusos policiacos, por ejemplo, y estrecharnos en cuanto a la capacidad de informarnos sin las diatribas de los medios con maridaje oficial, también producen asaltantes de la razón dispuestos a tergiversar los hechos y descalificar a cuantos no piensan igual o tienen aficiones y preferencias distintas.

¡Ni un respiro!

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Estos políticos nuestros, quienes confunden el mandato con la capacidad de ordenar y no de someterse a la voluntad general, parecen empeñados en no darnos respiro a los mexicanos, ni siquiera durante estos tiempos de recogimiento y supuestamente de alegría aunque ésta será muy difícil de alcanzar a plenitud con el drama de México consumiéndonos por dentro. Cada que lo intento me viene a la mente cuanto sé sobre quienes, usufructuarios del poder, se han aprovechado de sus cercanías y afectos con el titular del Ejecutivo para, a su sombra, lucrar. Ni remotamente pensemos que Luis Videgaray Caso es una excepción; al contrario se convirtió, sí, en una vitrina a través de la cual se contempla el vacío de poder y el tanque lleno de la corrupción.

A lo largo de tantos años como periodista creí haberlo visto todo pero, como se habrán dado cuenta, me equivoqué en redondo. No podría creer, hace unos años, que la maldición de la amoralidad pública sería mayor al paso de los años y sobre todo luego del retorno cuestionable del PRI a la Presidencia contra la voluntad del 62 por ciento de los votantes y uno de cada cuatro empadronados considerando al porcentaje de abstencionistas. Ya entonces se presentaba compleja la gestión, sobre todo para quienes aseguraron que el peñismo mediático despegaría como un cohete hacia Marte y dejaría a sus adversarios tan atrás que nadie podría cuestionar su legitimidad.

No obstante ha sido todo lo contrario: el desprestigio galopante del régimen , y la imposibilidad de una vuelta a la hoja, asfixia cualquier intento de reconciliación entre los gobernados y la clase política en general.

Cuento de Navidad

Rafael Loret de MOLA

Soñé, todavía es posible, con una Navidad blanca. No la artificial que impone a una parte del Zócalo el hielo para el disfrute de los patinadores, y regocijo de los curiosos que, a falta de poder adquisitivo, se animan observando en silencio sólo roto cuando alguien de los activos sucumbe irremisiblemente ante la ausencia de equilibrio. Las risotadas son enormes y no pocos manifiestan su sorpresa ante un paisaje que, desde luego, no nos pertenece y es tan ajeno como el de los pingüinos al sur del continente; aún con algunas reproducciones en los zoológicos las muestras nos siguen pareciendo exóticas y lejanas.

La Navidad blanca con la cual entré al paraíso de la irrealidad, no tiene que ver con la nieve, tan poco frecuente como los actos de justicia en el centro de la República y sólo presente en algunos sitios del norte, sino con la urgencia de frenar la barbarie, dejar de observar a sujetos patibularios andando al lado nuestro y convencidos que portar una cadena de oro les hace tan superiores como para abrirles el paso en las estrechas banquetas o en los pasos peatonales artificiales en donde las obras públicas huelen a complicidades y corrupción.

Hace unos días, por cierto, uno de los trabajadores contratados para modificar la avenida Presidente Masaryk, me abordó con voz muy suave, como si quisiera hablar en silencio lo que, naturalmente, es imposible y me susurró: –Oiga… fíjese que nos encontramos una pulsera de oro cuando escarbábamos; ¿quiere verla? La vi, por curiosidad. Y, me suplicó: –Por favor, no le diga a nadie… es mi Navidad.

Legisladores sin bozales

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael.com

De acuerdo a los legisladores, falsamente demócratas e hipócritamente “defensores” de la (su) libertad, cualquier crítica, siendo cierta y probada, puede ser motivo de sanción si se consideran que daña la reputación de la persona, política o no, a quien va dirigida. Esto es, la suspensión total de la libre expresión porque cualquier descendiente de Santa Anna o Victoriano Huerta puede alegar lo conducente, en defensa del honor familiar, para perseguir igualmente a los historiadores que se empeñen en ensuciar (más) el ajado rostro de los antihéroes.

Así se prepara, por desgracia, el inminente fraude electoral de 2018, a golpes de silencio impuesto y amenazas militares bajo el cobijo de una ley de seguridad interior incluso cuestionada por la ONU y la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos. Pero, lo sabemos ya, en este país nada importa que sea contrario a los intereses del bandidaje oficial y sus aliados en el crimen organizado, desde los “capos” en fase de amnistía –si Andrés gana los comicios–, hasta los secuestradores y subversivos escondidos detrás de las carteras ministeriales, los escaños, las curules y los plenos de magistrados y ministros de la Corte. Todo alrededor destila complicidad.

Así que nos impondrán una mordaza… si nos dejamos. Es el momento justo para señalar a quienes, senadores y diputados, de ambos sexos o bisexuales o de otras preferencias, intentan coartar la libertad para protegerse las espaldas y así, por desgracia, intentar repeler la voluntad general para manejarla después al antojo de una clase política en franca putrefacción.